Juan Torres López: LA CRISIS FINANCIERA GUÍA PARA ENTENDERLA Y EXPLICARLA.


2017. Cuatro meses y medio transcurridos sumidos en un tremendo torbellino de confusiones y ambivalencias que desatan emociones y sentimientos encontrados inexplicablemente mezclados que nos angustian y nos mortifican a todos. Una mezcla emocional de negación e ira explotó en los opositores al actual estado de cosas que generó acciones de rebeldía espontanea que no fueron muy eficaces. Afortunadamente están madurando los esfuerzos pensantes de muchos activistas en todo el mundo.

No hay que perder de vista que las formas y métodos más eficaces de represión ideológica y política son aquellos que pasan desapercibidos.

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El siglo XXI se caracteriza por la incertidumbre, por la hegemonía del pensamiento a corto plazo y por el convencimiento de que no se necesita adoptar medidas y acciones de prevención. La incertidumbre genera impotencia, el pensamiento a corto plazo recorta el valor de la memoria hasta extremos que pueden dejarnos sin futuro y el desdén por la prevención nos hace irremediablemente fatalistas; es un caldo de cultivo fértil para que los intolerantes y poderosos señores de la guerra y del mal siembren con éxito odio, discordia y exclusión enfrentando a pueblos contra pueblos llevándonos hacia el abismo de nuestra propia destrucción.

Ahora más que nunca es indispensable pensar muy bien todo, pensar tres veces las cosas cuando menos.

Keynes dijo en 1924, entre otras cosas sabias y premonitorias:

“… El siguiente paso adelante debe venir, no de la agitación política o de los experimentos prematuros, sino del pensamiento. Necesitamos aclarar nuestros propios sentimientos mediante un esfuerzo de la mente. En la actualidad, nuestra simpatía y nuestra opinión propenden a estar en lados diferentes, lo que constituye un estado mental angustiado y paralizante. En el campo de la acción, los reformadores no tendrán éxito hasta que puedan perseguir firmemente un objetivo claro y definido, con sus inteligencias y sentimientos en sintonía. No hay ningún partido en el mundo, en el momento actual, que me parezca estar persiguiendo objetivos correctos por medio de métodos correctos. La pobreza material proporciona el incentivo para cambiar precisamente en situaciones en las que hay muy poco margen para la experimentación. La prosperidad material suprime el incentivo precisamente cuando no sería arriesgado probar suerte. Europa carece de medios, América de la voluntad, para dar algún paso. Necesitamos una nueva serie de convicciones que broten naturalmente de un sincero examen de nuestros propios sentimientos íntimos en relación con los hechos exteriores”.

El Dr. Juan Torres López es un distinguido activista pensante que ha aportado amplios conocimientos de economía y su experiencia como militante a favor de la worldrevolution que nos ayudan a todos, a entender y enfrentar la crisis global que hoy por hoy se viene agudizando a pasos acelerados.

Comparto con ustedes, amigas(os), lectores y colegas economistas, además de dos artículos relevantes de él, un resumen de sus datos personales y la dedicatoria, el prólogo, la introducción y un enlace a un libro completo que pueden bajar gratis y que considero es de la mayor utilidad para todos, por lo cual les pido por favor que lo compartan, vale la pena: La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla.

http://www.archivochile.com/Debate/crisis_08_09/crisis00156.pdf

Juan Torres López; Datos personales:  (www.juantorreslopez.com

jtl2015-3-293x300 Nacido en Granada (España) en 1954, donde estudió el bachillerato. Está casado y es padre de tres hijos, María, Juan y Lina.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales en la Universidad de Málaga, carrera que estudió siempre como becario.

Doctor en CC. Económicas y Empresariales desde 1981, dos años más tarde obtuvo la plaza de profesor Adjunto de Economía Política y Hacienda Pública en la Universidad de Granada. En octubre de 1984 se incorporó a la de Málaga como catedrático contratado, plaza que ocupó definitivamente como funcionario en diciembre de 1986 en el área de Economía Aplicada.

Desde octubre de 2008 es catedrático en la Universidad de Sevilla en el Departamento de Análisis Económico y Economía Política.

Durante toda su vida académica ha combinado la actividad docente e investigadora con la gestión de asuntos universitarios como Director de Departamento, Vicedecano, Decano de la Facultad de Derecho y Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad de Málaga. Ha ocupado también el cargo de Secretario General de Universidades e Investigación de la Junta de Andalucía.

Entre los libros de los que es autor destacan los manuales Economía Política (siete ediciones) e Introducción a la Economía. Otros de sus libros son Economía de la Comunicación de masas; La empresa industrial granadinaAnálisis Económico del Derecho. Panorama doctrinal; Tecnologías de la Información. Impactos y usos sociales; Desigualdad y crisis económica. El reparto de la tarta (dos ediciones); Economía del delito y de las penas (con Alberto Montero); La Economía Andaluza; España va bien y el mundo tampoco; Neoliberalismo. Sociedad, trabajo y poder financiero; Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas. También es autor de un manual de Economía y otro de Economía de la Empresa para bachilleres. Ha coordinado y dirigido libros colectivos como La otra cara de la política económica. España 1984-1994; Pensiones Públicas, ¿y mañana qué? y Venezuela a contracorriente. Los orígenes y las claves de la revolución bolivariana.

Sobre la reciente crisis económica ha publicado La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla, con la colaboración de Alberto Garzón, un pequeño texto de divulgación también distribuido gratuitamente por la red en versión pdf, http://www.archivochile.com/Debate/crisis_08_09/crisis00156.pdf del que se han realizado docenas de miles de descargas y que ha llegado a tener cerca de 500.000 referencias en páginas web de todo el mundo. En 2010 publicó Desiguales. Mujeres y hombres en la crisis financiera, con Lina Gálvez Muñoz. Más tarde, La crisis de las hipotecas basura. ¿Por qué se cayó todo y no se ha hundido nada?, con la colaboración de Alberto Garzón. Participó como coautor en el best seller Reacciona y también en ReaccionaDos. Más recientemente ha publicado con Vicenç Navarro y Alberto Garzón Hay alternativas.

Propuestas para crear empleo y bienestar en España, con prólogo de Noam Chomsky, y Lo que España necesita. Una réplica con propuestas alternativas a la política de recortes del PP. Y, por último, Contra la crisis otra economía, otro modo de vida.

Más tarde, con Vicenç Navarro ha escrito Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero y Lo que tienes que saber para que no te roben la pensión.

Con Daniel Lacalle y Emilio Ontiveros ha escrito Hablando se entiende la gente. Un debate plural sobre la economía española que es una llamada al entendimiento y la colaboración más plural posible para poder resolver en paz los conflictos y problemas de la economía española.

Su último libro, de momento, es El capitalismo en crisis. Del crac de 1929 a la actualidad.

Además de estos libros, ha escrito capítulos en otros colectivos, numerosos artículos cientificos o ponencias en reuniones y congresos y cientos de artículos de divulgación económica o análisis político, además de haber impartido docencia en diversas universidades y docenas de seminarios y conferencias en todo tipo de foros. Ha dirigido nueve tesis doctorales y diversos proyectos de investigación. Es también colaborador de numerosas organizaciones no gubernamentales, de asociaciones ciudadanas, partidos políticos y de sindicatos. Es miembro del Consejo Científico de ATTAC España.

Mantiene una página web (Ganas de Escribir: www.juantorreslopez.com) y colecciona los grafitis que fotografía en las paredes de las calles y los publica en el blog colecciondegrafitis.blogspot.com.

Dirección de correo electrónico: juantorres@us.es

Dirección postal:
Departamento de Análisis Económico y Economía Política
Facultad de CC. Económicas y Empresariales
Avda. C/ Ramón y Cajal 1
41018 Sevilla (España)

Ficha personal de investigador (Universidad de Sevilla)

Juan Torres López Ganas de escribir http://juantorreslopez.com

La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla: http://www.archivochile.com/Debate/crisis_08_09/crisis00156.pdf

Juan Torres López, con la colaboración de Alberto Garzón Espinosa.

LA CRISIS FINANCIERA

GUÍA PARA ENTENDERLA Y EXPLICARLA

Prólogo de Pascual Serrano

ATTAC 2009

La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla

http://www.archivochile.com/Debate/crisis_08_09/crisis00156.pdf

Dedicado a nuestras amigas y amigos de ATTAC y a todos los que en diferentes organizaciones, partidos, sindicatos o movimientos, con sensibilidades, creencias o militancias diferentes, tienen, sin embargo, la misma convicción y la misma aspiración que nosotros: hacer realidad ese otro mundo más justo que es posible.

PRÓLOGO

Nos dijeron que la economía estaba en crisis debido al alto precio del petróleo que estaba encareciendo la mayoría de la producción, a los dos meses la crisis era porque éste había bajado su precio a la mitad. Contaban que la economía iba bien cuando el precio de la vivienda estaba a unos niveles que ningún joven podía acceder a ella y en cambio se contabilizaban tres millones de casas vacías en España, hasta nos hacían felices porque los que teníamos vivienda ahora éramos ricos debido a la subida de los precios, y en realidad lo que sucedía era que nuestros hijos no podían comprar una. Nos inquietaban con el peligro de que explotara la burbuja inmobiliaria que provocaría la caída de los precios, a pesar de que esa hubiera sido la única forma de que algunos pudiesen comprarse una casa. Durante toda la vida habíamos pensado que un signo de mala situación económica era que subieran los precios de los productos que necesitábamos, pero ahora dicen que con la crisis bajarán y eso es todavía peor. Hace diez años recomendaban que nos hiciéramos un plan de pensiones privado porque el sistema público no estaría en condiciones de garantizar el pago de nuestra jubilación y ha resultado que ha sido el sistema público el que ha tenido que rescatar al privado de la bancarrota.

En nuestra sociedad, los “expertos” en economía vienen a ser como los brujos de las tribus salvajes que advertían de una terrible sequía dos semanas antes de que el poblado se inundara por unas torrenciales lluvias, y a pesar de eso seguían considerados como los sagrados adivinos cuando dejaba de llover.

Muchos hemos llegado a la conclusión de que en este siglo XXI leer buenos –y decentes- libros de economía es tan importante  como los de supervivencia si se va a una isla desierta. Y por eso yo leo a Juan Torres, por supervivencia en esta edad moderna. De forma que llega un catedrático de Economía como él y nos dice que lo que argumentaban los grandes gurús de la economía mediante matemáticas muy sofisticadas era “una tontería sin fundamento científico alguno pero que se divulgaba para que los multimillonarios puedan seguir jugando al casino”. O sea, el brujo de la aldea tomándonos el pelo en el siglo XXI. Y la prueba más clara es que hasta a Emilio Botín y a Alicia Koplowitz les sacó el dinero un estadounidense de nombre Madoff mediante el tocomocho de unas inversiones piramidales dignas de un trilero de la Gran Vía madrileña.

Todo lo que está sucediendo ahora lo advirtió hace cuatro años Juan Torres López en su libro “Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal del dinero y las finanzas” (Icaria), pero Torres no tenía el reconocimiento de “brujo de la aldea” que dan los grandes medios y las instituciones financieras porque decía lo que a ellos no les interesaba, y lo silenciaron.

Lo que sí pregonaban pocos meses antes de que se desplomaran las finanzas estadounidenses y europeas, el 5 de abril, eran titulares como este del diario El País: “BBVA y el riesgo venezolano”.

Se hacían eco de que el banco español “BBVA acaba de advertir sobre la situación venezolana en el capítulo de riesgos del informe anual presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos”. Seis meses después los gobiernos estadounidenses y europeos dedicaban sus fondos públicos a salvar la banca privada y el venezolano concedía 236,7 millones de dólares para 1.547 proyectos socioproductivos comunitarios.

Esos ejecutivos y banqueros que han provocado la crisis se siguen burlando de los ciudadanos cada día que pasa. Mientras conocemos los multimillonarios rescates bancarios con dineros públicos, en Munich se inauguraba en octubre de 2008, con gran éxito de asistencia, la Feria de Millonarios, donde encontramos un teléfono móvil que se vende por 178.000 euros, una almohada adornada con diamantes por 300.000 euros, cigarros envueltos en oro, el último Ferrari, el mayordomo perfecto, yates, casas de caviar y champán… Esos días se conoció que el dueño de la inmobiliaria española Fadesa se adjudicó a su cuenta personal 139 millones de euros de la empresa antes de declarar la suspensión de pagos, que los ejecutivos de la aseguradora AIG se fueron una semana de vacaciones gastándose un total de más de 440.000 dólares alojándose en un hotel de California que cuesta mil dólares por noche, tras recibir los 85.000 millones de dólares del rescate del gobierno estadounidense. La división aseguradora del desaparecido Fortis, cuyos restos fueron comprados a precio de saldo por BNP Paribas, se gastaron 150.000 euros en una cena en el prestigioso restaurante Louis XV del hotel monegasco de Paris Monte-Carlo, el más caro de todo el Principado.

Aunque la crisis es básicamente financiera y del sector de la construcción, un estudio (1) señalaba que los directivos de las entidades financieras tienen un salario medio de entre 80.000 y 250.000 euros y los de las promotoras o constructoras entre 100.000 y 240.000 euros. Estos sueldos, según el estudio, sólo son superados por los socios de los despachos de abogados. Sirva como ejemplo que durante 2008 la presidenta de Banesto, Ana Patricia Botín, tuvo un aumento de sus emolumentos del 18 % para llegar a ingresar 3,67 millones de euros. A ellos hay que añadir “los 3,8 millones que el banco aportó a su plan de pensiones, que se eleva ya a 21,7 millones” (2). El resto de los miembros del Consejo de Administración percibió durante 2008 un 36,9 % más que el año anterior, y los once miembros de la alta dirección vieron su retribución aumentada un 34,6 %, hasta alcanzar un sueldo medio de 742.000 euros. En Estados Unidos no es diferente. Mientras la financiera Merrill Lynch aprobaba los planes de despidos y recibía ayudas del gobierno, su presidente, John Thain, se gastaba 1,2 millones de euros en amueblar su despacho. Entre sus adquisiciones, alfombras de 67.000 euros y una mesa de 19.200. Así se viven las crisis cuando uno es directivo de una gran empresa o banco. Al final tenía razón Bertolt Brecht cuando afirmaba que el delito no era robar un banco, sino fundarlo.

(1) Público 26-11-2008.

(2) Público 24-1-2009.

En realidad, como me dijo mi amigo Santiago Alba, a estas alturas no deberíamos escandalizarnos, esa gente siempre se dedicó a comer y a beber bien mientras la humanidad se muere de hambre, no hay ninguna novedad.

Y mientras todo eso sucede, y tras destinar el gobierno español millones de euros para la banca privada, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, se limitaba a declarar: “Yo confío en que las entidades financieras […] tomen la decisión de garantizar crédito a los ciudadanos”3. Y la organización de consumidores OCU y el sindicato CCOO pedían al gobierno que si un banco quiebra se aumente la garantía del fondo de depósitos de los 20.000 euros de ahora a 150.0004. Se trataría de que entre todos los ciudadanos, incluidos los que no tenemos ese dinero, pagásemos los 150.000 que alguien tenía ahorrado en una cuenta bancaria y que los directivos del banco se hubieran encargado de esfumarlos.

3 RNE 11-12-2008.

4 Público 2-10-2008.

Este libro de Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa, “La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla”, nos revela que el dinero que circula por el mundo es falso, puesto que se mueven 5,5 billones de dólares en la economía financiera de los mercados de cambios y en las bolsas mientras que el comercio mundial es cien veces menos, que los préstamos hipotecarios eran los denominados NINJA, acrónimo de “No Income, No Job and No Asset”, es decir a personas sin ingresos, sin trabajo y sin patrimonio que así creían tener algo; y que en Estados Unidos, al igual que en España, el 40 por ciento de las viviendas compradas no estaban destinadas para ser habitadas. El capitalismo ha creado un sistema en que el dinero no es dinero, a los pobres los hipotecan para que crean que no son pobres y las casas no son para vivir. ¿Y cómo puede suceder esto? Por eso comencé diciendo que hay que leer libros de economía como si se tratase de guías de supervivencia.

Nos encontramos en una situación en la que ni los gestores del capitalismo se fían de él. Afirman los autores del libro que no es que faltase liquidez en los mercados sino que los bancos no se fían de ellos mismos y ninguno presta dinero, uno de estos bancos puede iniciar una campaña de rumores sobre la insolvencia de otro y conseguir hundirlo en la Bolsa para comprarlo a precio de saldo. Como consecuencia, el dinero queda aprisionado en la psicosis que ellos han creado y la economía se paraliza. Supimos que el Tesoro de EEUU estaba colocando sus letras a un interés del 0% porque “los inversores parecen sentirse mejor poniendo su dinero en manos del Gobierno que en las de los bancos”5. Al final el estigmatizado Estado, acusado de incapaz por los neoliberales, les merece más confianza que los bancos que ellos han creado y gestionado.

5 El País 11-12-2008.

Y todo esto no sería tan grave si no fuese porque detrás de ello existe la mayor de las crueldades. Algo mucho peor que explotar la fuerza de trabajo de un semejante mientras se le mantiene en la pobreza –que ha sido el principio fundamental del capitalismo histórico-, es lanzarse a la especulación con la compra masiva de productos alimenticios básicos provocando subidas espectaculares de precios y provocando que millones de personas mueran de hambre al no poder ya comprarlos.

Este es un libro de economía que incluye algo que los economistas del poder ya nunca nos recuerdan: la humanidad. La humanidad necesaria para tener en cuenta a quienes pasan hambre o quienes no tienen un trabajo para sobrevivir. Con la economía quieren hacer como con el periodismo, que con su neutralidad y asepsia mantenga la equidistancia entre nazis y víctimas del campo de concentración, o que mantenga el equilibrio informativo entre el “terrorista” palestino de Gaza que resulta que tenía cinco años y el “defensor” de Israel que bombardeaba colegios desde un F-16.

El trabajo de Juan Torres y Alberto Garzón no termina dando recetas económicas milagrosas porque solo hay dos: subvertir la inmoralidad dominante para sustituirla por la ética y la decencia, y levantar la voz para amotinarse contra los miserables que nos han llevado hasta aquí. Los autores tampoco evitan señalar a los últimos responsables: los gobiernos, los bancos centrales y los grandes organismos internacionales que con su pasividad permitieron esta situación puesto que establecieron las normas y las condiciones de juego para el saqueo y el crimen de los bancos. Esto ha sido posible porque los dueños del dinero han tomado el control de la política. Por eso Emilio Botín no rinde cuentas ante los jueces aunque su banco entregase a Hacienda información falsa sobre casi diez mil operaciones bancarias por valor de 145.000 millones de pesetas presentando como titulares a testaferros del tipo de personas fallecidas, ancianos desvalidos, parados o emigrantes que nada sabían de esas operaciones. Las leyes se hacen para los que manejan el dinero, los gobiernos ejecutan las políticas que ellos desean y la justicia está a su servicio y les garantiza la impunidad. Por esto en esta sociedad tiene más derechos una firma comercial que una persona y hasta resulta preferible ser una empresa que un ser humano. Llevábamos años escuchando que no había dinero para luchar contra el hambre en el mundo, para asistir a los enfermos de SIDA o para ofrecer sanidad a toda la población mundial y de la noche a la mañana aparecen billones para salvar a los bancos.

Este libro nos da las claves de la artimaña y la estafa.

Estamos antes un golpe de Estado, o salimos a la calle o se quedarán definitivamente al frente del poder.

Pascual Serrano. Febrero 2009.

La tarea que tienen por delante las izquierdas no es poca ni fácil. Pero si hay algo que está claro es que hay que empezar por analizar con rigor la situación, por denunciar sin descanso lo que está ocurriendo y por ofrecer a la sociedad alternativas que se puedan tocar con la mano, que no solo sean cantinelas ni el recurso al viejo nominalismo que a nada conduce.

Tenemos la seguridad de que la crisis económica que estamos sufriendo es un hito histórico que la izquierda debería aprovechar para mostrar a los ciudadanos que la acumulación que es capaz de generar el capitalismo no es sino un gran fiasco, un fraude, una vía sin retorno, un callejón sin salida, una quimera que lleva justamente a donde estamos, a la debacle financiera y a la crisis global.

INTRODUCCIÓN

La crisis que estamos viviendo es la más seria del último siglo. El capitalismo basura de la especulación financiera generalizada ha hecho saltar por los aires el empleo y la estabilidad macroeconómica, ya de por sí precarios en los últimos años de predominio neoliberal.

Los dirigentes políticos no tienen alternativas, los banqueros (verdaderos y directos causantes de la crisis) tratan de evadir sus responsabilidades mientras utilizan las billonarias ayudas que reciben de los estados para sanear en la medida en que pueden sus balances. Los ciudadanos asisten perplejos al aumento vertiginoso del desempleo, a las quiebras de empresas y al incremento de la deuda.

Y, mientras tanto, las izquierdas permanecen prácticamente ausentes. Unas, silenciosas por torpeza o complicidad. Otras, silenciadas porque no han sido capaces de empoderar a los ciudadanos. Y todas, divididas, confusas y sin ser capaces de tomar con firmeza la iniciativa para informar, formar y movilizar a los millones de personas que cargan los efectos de la crisis sobre sus espaldas.

Esto ocurre en gran parte porque las izquierdas han descuidado en los últimos decenios la práctica unitaria y la formación y el diseño de alternativas capaces de aglutinar a los movimientos sociales, a las organizaciones, sindicatos, partidos y personas individuales en una gran oleada de rebeldía y respuesta al neoliberalismo.

Los perjudicados de todo esto son los millones de trabajadores y desempleados, mujeres y hombres desamparados que, sin representación político social y fragmentados, no pueden enfrentar al dominio neoliberal más que su resignación, frustración y sufrimiento.

La tarea que tienen por delante las izquierdas no es poca ni fácil. Pero si hay algo que está claro es que hay que empezar por analizar con rigor la situación, por denunciar sin descanso lo que está ocurriendo y por ofrecer a la sociedad alternativas que se puedan tocar con la mano, que no solo sean cantinelas ni el recurso al viejo nominalismo que a nada conduce.

Esta última convicción es la que nos ha llevado a participar en docenas de charlas, seminarios de formación y reuniones de todo tipo en los últimos meses.

Tenemos la seguridad de que la crisis económica que estamos sufriendo es un hito histórico que la izquierda debería aprovechar para mostrar a los ciudadanos que la acumulación que es capaz de generar el capitalismo no es sino un gran fiasco, un fraude, una vía sin retorno, un callejón sin salida, una quimera que lleva justamente a donde estamos, a la debacle financiera y a la crisis global.

En estos momentos en que la especulación financiera ha abierto las carnes del capitalismo, las organizaciones de la izquierda, de todas sus sensibilidades y corrientes, deberían convertirse en redes globales de denuncia y sus militantes y afiliados en los granos de arena que fuesen mostrando por doquier lo que está pasando, que enseñaran a los ciudadanos lo que han hecho los bancos con su dinero, el apoyo que los bancos centrales y los gobiernos han prestado a los especuladores multimillonarios que han provocado la crisis y, en fin, que le ofrecieran las medidas alternativas que hay que tomar sin dilación para evitar que todo se vaya derrumbando poco a poco.

Este pequeño libro es una modesta contribución a esta denuncia.

No podemos ir a más sitios a explicar lo que está ocurriendo y creemos que lo oportuno era proporcionar esta guía para entender y explicar la crisis.

El libro resume un texto más amplio y documentado sobre la crisis y sus alternativas de los mismos autores que publicará Editorial Icaria. Esta edición resumida está concebido como una guía sencilla para entender los hechos y principios más importantes y que nos parecen esenciales para explicar la crisis, para hacerla comprensible económica y políticamente.

Pretende ser una especie de prontuario para la acción y la movilización que movimientos sociales como ATTAC tratan de promover contra la injusticia global que lleva consigo el capitalismo financiero.

Es un texto breve que quiere servir para que otras muchas personas puedan seguir la cadena de concienciación y denuncia para prolongarla hacia todas las latitudes, para que no quede ni un vecino, ni un conciudadano de cada uno de nosotros a quien no le hayamos explicado el robo gigantesco que han perpetrado los bancos y los financieros, los costes humanos terribles que tiene la especulación, y la criminal alternativa que consiste en rescatar con billones de euros a los que han causado la crisis mientras que se niega un puñado de miles para evitar que cada día se sigan muriendo de hambre más de 25.000 personas y más de 6.000 por falta de agua en todo el mundo.

Ojalá sea útil y contribuya a generar las olas de rebeldía y denuncia necesarias para hacer posible otro mundo más justo y humano.

Sevilla y Madrid, febrero de 2009.

¿Quién teme a la competencia y quién vive del Estado?

12 de Mayo de 2017. Por Juan Torres López.

Publicado en el diario.es el 8 de mayo de 2017.

Uno de los mitos económicos que con mayor éxito se han difundido siempre es el que vincula la mayor competencia con los intereses de las empresas y su defensa con la práctica de las derechas, mientras que a los trabajadores y a sus representantes, sindicatos o partidos de izquierdas, se les achaca el querer siempre vivir a expensas del Estado y de las rentas que generan los demás.

Parece mentira que después de tantos años de poder comprobar cómo funcionan en realidad las economías capitalistas se pueda decir algo así, pero lo cierto es que se dice a diario y con un extraordinario efecto de convicción.

Parece mentira porque lo cierto es que las grandes empresas no sólo no desean la competencia, que es el principal motor de los mercados eficientes, sino que son, por regla general, la primera causa de que desaparezca. No creo que se pudiera encontrar en todo el planeta una sola gran empresa que se precie y que no tenga un departamento orientado precisamente a combatir la competencia y, más concretamente, a tratar de influir de cualquier modo para que los gobiernos legislen de la manera que les sea más conveniente, concediéndole privilegios y más poder de mercado. Se podrían contar por miles las normas legales, desde las leyes más generales a las directrices más concretas, que han salido directamente de alguno de esos departamentos sin que en los parlamentos se haya podido modificar una coma en beneficio colectivo. Quien ha tenido alguna experiencia legislativa o de gestión lo sabe perfectamente.

La colusión y los acuerdos para acabar con la competencia son la regla precisamente porque ésta es el mayor enemigo de las empresas que solo buscan ganar cada vez más dinero, puesto que allí donde hay más competencia los precios son más bajos y no se disfruta de beneficios extraordinarios. Por eso, las absorciones, las fusiones, los cárteles, los holdings… las diferentes formas de concentración y centralización del capital han sido siempre el hilo conductor del capitalismo y no hay un sector económico consolidado en donde la lógica imperante no sea la de cada vez menos empresas dominando el mercado. Mercado sí, pero sin competencia y bien protegido por las normas que el Estado promulgue al dictado de la gran empresa o de la banca.

El gran Adam Smith se dio cuenta muy pronto de ello y lo expresó con palabras tan sabias como bellas: “Rara vez se verán juntarse los de la misma profesión u oficio, aunque sea con motivo de diversión o de otro accidente extraordinario, que no concluyan sus juntas y sus conversaciones en alguna combinación o concierto contra el beneficio común, conviniéndose en levantar los precios de sus artefactos o mercaderías”.

La competencia suele ser el caldo de cultivo de las innovaciones, del progreso y del lucro, pero la paradoja es que su efecto benéfico desaparece en la misma medida en que el afán de lucro creciente se impone y la destruye. Las empresas y bancos que quieren ser cada día más grandes y aumentar sin descanso sus cifras de resultados saben que es verdad lo que se ponía en boca del Nobel de Economía John Nash en la película Una mente maravillosa: “la competencia siempre produce perdedores”. Por eso no la desean y luchan diariamente por acabar con ella.

A pesar de ello, como decía, el relato dominante es que las empresas y las derechas que defienden sus intereses buscan generalizar la competencia en los mercados mientras que los trabajadores solo quieren vivir de los demás.

Muchos datos reflejan que tampoco esto último es cierto, ni lo es ahora ni lo ha sido a lo largo de la historia.

En mi libro Economía para no dejarse engañar por los economistas menciono, por ejemplo, los resultados de diversas investigaciones realizadas por Anwar Shaikh y Ahmet Tonak que demuestran para Estados Unidos que quienes se “benefician” del Estado de Bienestar (que los liberales consideran como el mayor de los expolios) contribuyen a financiarlo a través de impuestos con cantidades mayores de las que suponen los beneficios que reciben. Y a conclusiones parecidas se ha llegado en otros países. Como en España, donde sabemos que las transferencias monetarias del Estado benefician en mayor medida a los grupos de mayor renta. Por no hablar de las ayudas estatales directas o indirectas de todo tipo que viene recibiendo los bancos y grandes oligopolios o, más sencillamente, las decisiones de gasto que toman los gobiernos sin otro sentido que proporcionarles negocio tras negocio. ¿Qué gran empresa, qué banco, qué gran fortuna existiría como tal en España sin la ayuda del Estado? Posiblemente sobrarían dedos de las manos para poder contarlas.

Afirmar que las clases trabajadoras son los grupos sociales parasitarios que viven de los demás no es solo un mito sin fundamento sino una contradicción en su propio término porque es materialmente imposible que se pueda crear cualquier tipo de riqueza sin el trabajo y lo cierto es que los propietarios del trabajo solo reciben una pequeña parte del valor total que generan con su colaboración de todo tipo en la producción.

Son las grandes empresas, los bancos y las grandes fortunas que se generan en su entorno quienes han asaltado los Estados y conquistado el poder que les permite vivir de rentas y no de la innovación y el riesgo, protegerse con normas y leyes que ellos mismos escriben y apropiarse de la riqueza de otros, limpiamente unas veces y corruptamente las más, como desgraciadamente estamos viendo día a día en nuestro país.

Dicho esto, no puede negarse, sin embargo, que si el mito se ha difundido hasta la saciedad es en cierta medida porque buena parte de las izquierdas y de la representación de las clases trabajadoras han tenido históricamente una evidente confusión sobre la realidad que hay detrás del capitalismo. Lo han vinculado equivocadamente con el mercado y no han sabido apreciar que, aunque parezca una paradoja, la competencia y la eficacia en la generación de riqueza son y deben ser perfectamente compatibles con la solidaridad, con el bienestar colectivo e incluso con la cooperación. Y han creído con demasiada frecuencia que los ingresos y la riqueza son una especie de don o que el progreso y lo revolucionario consiste en creer que todo es gratis.

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Economía para no dejarse engañar por los economistas.

Juan Torres López. Deusto Ediciones. Barcelona 2016.

El título de este libro hace honor a la gran economista británica Joan Robinson, quien decía que el sentido de estudiar economía es «aprender a no dejarse engañar por los economistas». Una advertencia más necesaria que nunca hoy en día, cuando los economistas ocupan cada vez más espacio en los medios de comunicación y palabras como paro, deuda, inflación, recesión, pensiones, prima de riesgo o siglas como PIB, IPC o FMI forman parte de nuestro lenguaje cotidiano.

Los economistas pueden engañarnos cuando hablan de la economía como si ésta fuese una ciencia exacta que proporciona análisis y respuestas únicas, objetivas y ajenas a los valores y a los intereses de cada persona.

Índice

Presentación

  1. ¿La economía es una ciencia y debemos aceptar como verdadero todo lo que proponen los economistas?
  2. ¿Tenemos problemas económicos porque hay escasez o se sufre escasez porque los recursos se distribuyen mal?
  3. ¿Los sujetos humanos somos realmente egoístas, racionales y solo buscamos maximizar la ganancia?
  4. ¿Qué tipo de actividades hemos de llevar a cabo los seres humanos para satisfacer nuestras necesidades?
  5. ¿Qué es el dinero, qué formas tiene hoy día y qué funciones desarrolla en la vida económica actual?
  6. ¿Qué es el capitalismo y qué ventajas e inconvenientes tiene respecto a otros sistemas económicos?
  7. ¿Cómo funciona realmente el mercado en las economías capitalistas?
  8. ¿De dónde vienen los ingresos con los que podemos adquirir los bienes y servicios?
  9. ¿Se puede prescindir de la intervención del Estado en la economía aunque los mercados funcionen a la perfección?
  10. ¿Qué es el PIB, cómo se calcula y qué inconvenientes tiene utilizarlo para medir el éxito o el fracaso de las economías?
  11. ¿Cómo se hacen las grandes previsiones macroeconómicas y por qué suelen ser tan equivocadas?
  12. ¿Por qué la inversión es tan importante en nuestras economías y qué se puede hacer para que aumente?
  13. ¿Qué son los Presupuestos Generales del Estado y por qué tienen tanta importancia para la economía?
  14. ¿Por qué se dice que el gasto público ayuda a mejorar en los malos momentos de la economía y evita que ésta empeore cuando va bien?
  15. ¿Quién y cómo financia los gastos del Estado y qué problemas conlleva esa financiación?
  16. ¿Es bueno o malo que haya impuestos?
  17. ¿El Estado debe comportarse como una familia, no gastando más de lo que ingresa?
  18. ¿Cuándo y por qué es peligroso que la deuda pública sea demasiado alta como sucede en Europa?
  19. ¿Qué es el sistema financiero, qué funciones tiene y qué problemas genera si no actúa adecuadamente?
  20. ¿Qué es el dinero bancario, cómo lo crean los bancos y qué consecuencias tiene que los bancos puedan crearlo de la nada sin apenas límite?
  21. ¿Qué es un banco central, a qué se dedica y qué ventajas e inconvenientes tiene que sea independiente?
  22. ¿Qué cantidad de dinero circula en la economía y qué relación tiene con el volumen de la producción de bienes y servicios?
  23. ¿Cómo se fija el precio del dinero (el tipo de interés) y cómo nos influye que sea más o menos caro?
  24. ¿Qué es la política monetaria, quién la dirige, cómo y para qué?
  25. ¿Cómo influyen las relaciones económicas con el exterior en la economía y qué es mejor para las naciones, proteger sus intereses nacionales o abrirse al exterior sin ningún tipo de trabas?
  26. Si cada país tiene una moneda ¿cómo se pagan los intercambios que hacen entre ellos?
  27. ¿Cómo conviene que esté el tipo de cambio de una moneda, muy alto o muy bajo, y qué se puede hacer para que esté en el nivel que nos convenga?
  28. ¿Qué es la especulación financiera y con qué métodos e instrumentos se especula hoy día en los mercados financieros?
  29. ¿De dónde sale la ingente cantidad de dinero que se utiliza actualmente en la especulación generalizada?
  30. ¿Qué caracteriza al comercio internacional en nuestros días, y quién gobierna las relaciones financieras internacionales?
  31. ¿Cuándo se dice que una economía está en equilibrio, qué pasa si no lo está y qué se puede hacer para corregir el desequilibrio?
  32. ¿Qué se entiende por crecimiento económico, cómo se mide y de qué depende que las economías crezcan más o menos, o de un modo u otro?
  33. ¿La economía funciona con ciclos, siempre con etapas buenas después de las malas?
  34. ¿Es cierto que las crisis son inevitables, que no se pueden predecir y que nadie predijo la actual?
  35. ¿El crecimiento económico es suficiente y deseable en sí mismo o hay que aspirar a algo distinto?
  36. ¿Qué diferentes problemas produce la inestabilidad de los precios y qué consecuencias tienen?
  37. ¿Cuáles son las causas de la inflación según la teoría económica?
  38. ¿Cómo se puede combatir la inflación y qué efectos tiene que se haga de un modo u otro?
  39. ¿Qué se entiende exactamente en economía por empleo y desempleo y qué dice la teoría económica sobre las causas y las soluciones del paro?
  40. ¿Hay que flexibilizar el mercado laboral y bajar salarios para crear empleo?
  41. ¿Hay que bajar salarios para ser más competitivos?
  42. ¿La deuda pública frena el crecimiento económico?
  43. ¿La deuda pública aumenta porque se vive por encima de nuestras posibilidades y porque el Estado derrocha?
  44. ¿Por qué en Europa los déficits públicos no pueden ser superiores al 3% y qué consecuencias tiene que se siga ese criterio?
  45. ¿Lo público es más ineficiente y funciona siempre peor que lo privado?
  46. ¿Las pensiones públicas están en peligro por el envejecimiento de la población?
  47. ¿El Estado de Bienestar es insostenible por falta de recursos y no hay más remedio que acabar con él?
  48. ¿Qué es la globalización y que ventajas e inconvenientes tiene?
  49. ¿Qué provoca la enorme desigualdad que hay en el mundo, por qué se ha convertido en el principal problema económico de nuestro tiempo y cómo se podría combatir?
  50. ¿Hay un solo pensamiento económico válido y es cierto que en economía no hay alternativa?

DATOS DEL LIBRO

Nº de páginas: 432 págs.

Encuadernación: Tapa blanda

Editorial: DEUSTO S.A. EDICIONES

Lengua: CASTELLANO

ISBN: 9788423426492.

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