Trump: se retirarán los EEUU del acuerdo climático de París.


Buenas noches tengan todas y todos, edito mi publicación con motivo de haber recibido un correo de Organizados para la acción OFA, que me parece muy importante; un llamado a la acción en contra de la absurda decisión de Trump de retirarse del Acuerdo de París, la transcribo traducida al español (no bien pero se entiende):

 Organizar para la acción
Jesús –

La decisión de ayer de retirarse del Acuerdo Climático París era miope y contraria a los mejores intereses de este país, por no hablar de decepcionante y vergonzoso.

No respeta la ciencia sobre el cambio climático. Se abandona la mejor oportunidad que tenemos para proteger la salud y el bienestar de las familias estadounidenses y el futuro de nuestros hijos. Se va en contra de la opinión de cientos de líderes de negocios e inversores que quieren que los EE.UU. a apoyarse en la acción climática – no huir y esconder la cabeza en la arena. Y no tiene en cuenta los deseos de casi el 70 por ciento de la población estadounidense que quieren acciones fuertes para frenar el cambio climático.

Nadie debería querer ceder los beneficios económicos de la inversión en tecnología e innovación a otros países o plantear dudas en la mente de nuestros aliados sobre la disposición de nuestro país para cumplir con nuestros compromisos.

Sin embargo, aunque la decisión de esta administración tiene sentido cero desde una perspectiva de salud pública, económica o diplomática, no se hundirá el Acuerdo de París. Otros países seguirán actuando, y en ausencia de liderazgo por parte de esta administración, le toca a nosotros para estar con ellos.

En este momento, la gente en todo Estados Unidos se está organizando. Ellos saben que en momentos como estos, nuestra democracia necesita ciudadanos activos y comprometidos con energía, entusiasmo, y un renovado sentido de compromiso.

Esta administración no parece conseguirlo – pero no tiene que permanecer en silencio. Haga oír su voz, y unirse al equipo que no renunciar a la lucha contra el cambio climático. 

Jesús, el acuerdo sobre el clima de París representó una clara exposición de nuestro liderazgo moral sobre este tema. Tirando de ella, estamos enviando una señal al resto del mundo que no honramos nuestros compromisos. Es un precedente peligroso para ajustar.

Si queremos llevar al mundo y cosechar los beneficios de ese liderazgo, Estados Unidos debe apoyarse en la acción climática, no fuera de él. Cómo lo hemos estado haciendo como nación antes, y podemos ser ese país de nuevo.

Añada su nombre con OFA, y obtener su apoyo al liderazgo estadounidense sobre el clima en el registro: 

https://my.ofa.us/Defend-Our-Climate-Progress

Gracias,

Gina McCarthy

ex administrador de la EPA

A 2 de junio del 2017.

¡Una noticia trágica para el planeta y todo lo que en él se encuentra, incluidos por supuesto, tú y yo!

“En opinión de Trump, el acuerdo de París representa un ataque a la soberanía de los Estados Unidos y una amenaza a la capacidad de su gobierno para reformar las leyes ambientales del país de forma que beneficien a todos los americanos”.

Quiere recuperar el primer lugar como el mayor contaminador del planeta, lugar que perdió, dice, ¿por las equivocadas políticas de Obama?, siendo que fue quien además de ser el principal impulsor del acuerdo de París, implementó internamente acciones y leyes ambientales que beneficiaron tanto a los EEUU como al planeta. Leyes estrictas para todos los agentes contaminantes en el país y apoyo técnico, económico y financiero para los países en desarrollo en sus programas para combatir los efectos nocivos originados por el cambio climático entre otras acciones y regulaciones para proteger el medio ambiente.

China será ahora, el país líder en el debate global sobre el cambio climático; es el país número uno como nación contaminadora del planeta. Al tiempo que lidera los debates, se enfrascará en una frenética carrera contra los EEUU en busca de mantener su primer lugar como país contaminador. Pero Trump no está dispuesto a que tal cosa suceda, ya decidió que habrá de recuperar para los EEUU, ese sitio de “honor” en el concierto de naciones. Los EEUU son el país que más ha contaminado el planeta en la historia de la humanidad, desde que se tienen registros.

El mundo vive malos tiempos para la política internacional, para la democracia global y para los derechos humanos universales; el beligerante y soberbio nacional socialismo, el fascismo, avanza desafiando amenazante a la política internacional, anulando la democracia global y pisoteando los derechos humanos universales. Se tiene que detener ésta barbaridad.

Los esfuerzos pensantes de las y los activistas honestas(os) que como ciudadanos del mundo realizan y proponen acciones pacíficas y solidarias para enfrentar la resistencia, detener y derrotar de las políticas de Trump en todos los países, tendrán que redoblar esfuerzos y proponer a los ciudadanos del mundo nuevas estrategias para apoyar a la resistencia ciudadana global contra el fascismo, así como mantenernos informados sobre las acciones que se realizan y como se puede ayudar al éxito de éstas. Lo primero es informarse.

Les comparto dos artículos y un ensayo sobre éste tema que seleccioné para ustedes, así como enlaces a videos, ensayos,  noticias y artículos relacionados. Espero que les sean de utilidad. Un fraternal y solidario abrazo para todas y para todos.

The WorldRevolution marcha sin prisa pero sin pausa contra el fascismo en la lucha por la verdadera Democracia Global Real YA!!

Atentamente,

Tú Amigo, Jesús Torres Navarro.

Trump: se retirarán los EE.UU. del acuerdo climático de París.

Enlace al artículo original en inglés del New York Times: https://www.nytimes.com/2017/06/01/climate/trump-paris-climate-agreement.html?emc=edit_th_20170602&nl=todaysheadlines&nlid=60379794&_r=0

Por MICHAEL D. SHEAR  01 de junio 2017

Enlace al video: https://nyti.ms/2sty9Lk

Brad Plumer, un reportero del clima para el New York Times, explica las consecuencias de la decisión del presidente Trump hoy que se retirará del acuerdo de París sobre el calentamiento global.

Por BRAD PLUMER, AJ CHAVAR y SUSAN JOAN ARCHER en Fecha de publicación1 de junio de 2017. Foto por Doug Mills / The New York Times. Ver en Times vídeo »

WASHINGTON – El presidente Trump anunció el jueves que Estados Unidos se retiraría del acuerdo climático de París, debilitando los esfuerzos para combatir el calentamiento global y abrazando voces aislacionistas de la Casa Blanca, que argumentaron que el acuerdo era una amenaza perniciosa para la economía y la soberanía estadounidense.

En un discurso desde el jardín de las rosas, el Sr. Trump dijo: el acuerdo de París del 2,015 es un pacto que impone normas ambientales tremendamente injustas sobre las empresas y los trabajadores estadounidenses. Se comprometió a apoyar al pueblo de los Estados Unidos en contra de lo que él llama un “draconiano” acuerdo internacional.

“Fui elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, no de París”, dijo el presidente, contó con el apoyo de los miembros de su Partido Republicano, pero con la condena generalizada de los líderes políticos, empresarios y ambientalistas de todo el mundo.

La decisión del señor Trump de abandonar el acuerdo para la acción ambiental firmado por 195 naciones es una notable reproche a jefes de estado, activistas por el clima, ejecutivos corporativos y miembros del propio personal del presidente,  todo eso no pudo cambiar su mentalidad intensa, la última declaración –en el  lobby- hace unos minutos. “El acuerdo de París tenía la intención de obligar a la comunidad mundial en la lucha contra el aumento de temperaturas en concierto, es un gran golpe que obliga a la salida del segundo mayor contaminador de la Tierra”.

Trump dijo que quería negociar un mejor trato para los Estados Unidos, y la administración dijo que había realizado llamadas a los líderes de Gran Bretaña, Francia, Alemania y Canadá para explicar personalmente su decisión. Un comunicado de la secretaria de prensa de la Casa Blanca dijo que el presidente “aseguró a los líderes que Estados Unidos que mantiene su compromiso con la alianza transatlántica y robustece sus esfuerzos para proteger el medio ambiente.”

Sin embargo, a pocos minutos de las declaraciones del presidente, los líderes de Francia, Alemania e Italia emitieron una declaración conjunta diciendo que el acuerdo climático París era “irreversible” y no podía ser renegociado.

La decisión fue una victoria para Stephen K. Bannon, jefe de estrategia de Trump, y Scott Pruitt, el administrador de la Agencia de Protección del Medio Ambiente, que pasó meses haciendo, en silencio, caso al presidente sobre los peligros del acuerdo. En el interior del ala oeste, el par se sobrepuso a una intensa oposición de otros ayudantes principales, incluyendo Gary D. Cohn, el director del Consejo Económico Nacional, la hija del presidente Ivanka Trump, y su secretario de Estado, Rex Tillerson.

Trump, en particular, luchó para asegurarse de que su padre escuchó de personas de apoyo del acuerdo, el establecimiento de llamadas y reuniones con líderes mundiales, ejecutivos corporativos y otros. Pero el jueves, los ayudantes que empujaron a seguir formando parte del acuerdo fueron desconsolados, y fue Pruitt quien el presidente hizo subir por las declaraciones de victoria en el evento Rose Garden.

El discurso del presidente fue su más audaz y radical afirmación de una doctrina de política exterior “Estados Unidos primero” desde que asumió el cargo hace cuatro meses. Se comprometió a convertir la empatía hacia el interior del país, rechazando la ayuda financiera para los controles de contaminación en las naciones en desarrollo a favor de proporcionar ayuda a las ciudades estadounidenses que luchan por contratar a los agentes de policía.

“Que una vez hubiera sido impensable que un acuerdo internacional podría evitar que los Estados Unidos de llevar a cabo sus propios asuntos internos”, dijo Trump.

En opinión del Sr. Trump, el acuerdo de París representa un ataque a la soberanía de los Estados Unidos y una amenaza a la capacidad de su gobierno para reformar las leyes ambientales del país en formas que beneficien a todos los americanos.

¿Qué es el Acuerdo de París?

Por BRAD PLUMER  1 de junio de 2017.

01PARISQandA-videoLarge En noviembre de 2016, el Arco del Triunfo fue iluminado con la leyenda “El Acuerdo de París es un hecho” para celebrar la ratificación del pacto. CreditPatrick Kovarik/Agence France-Presse — Getty Images.

Enlace al artículo original: https://www.nytimes.com/es/2017/06/01/que-es-el-acuerdo-de-paris/?em_pos=large&emc=edit_bn_20170601&nl=boletin&nlid=60379794&ref=headline&te=1

En diciembre de 2015, prácticamente todos los países del mundo —195 en total; Siria y Nicaragua son los únicos que no son parte— se sumaron al primer pacto global para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que contribuyen a aumentar la temperatura global. Fue un logro diplomático histórico.

Los estudios científicos indican que si las emisiones de los gases de efecto invernadero continúan al paso actual, las temperaturas atmosféricas seguirán aumentando y podrían pasar el umbral de dos grados Celsius más respecto a la temperatura preindustrial. Eso significa que el mundo será más caliente, que los niveles del mar incrementarán, las tormentas e inundaciones serán más fuertes, al igual que las sequías, y que habrá escasez alimentaria y más condiciones extremas.

No hay que olvidar que las temperaturas globales ya rompieron récords en 2016, el año más caluroso desde que hay registro. Antes también lo hicieron 2015 y 2014.

La idea del Acuerdo de París es que cada país, desarrollado o no y sin importar su PIB, establezca metas para reducir las emisiones de dióxido de carbono para prevenir esos efectos.

El presidente Donald Trump ahora anunció que Estados Unidos se retirará del acuerdo.

Esto no necesariamente acabará con el pacto, pero podría socavar los esfuerzos globales para reducir el calentamiento global y prevenir un cambio climático más drástico.

Aquí te explicamos cómo funciona el acuerdo y qué pasaría con la salida de Estados Unidos.

¿Qué hace el Acuerdo de París?

Con el pacto, todos los países que firmaron y lo han ratificado presentaron un plan individual para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y acordaron reunirse de manera regular para revisar el progreso e impulsar a los demás a que aumentaran sus esfuerzos.

A diferencia del tratado anterior (el Protocolo de Kioto), el Acuerdo de París no es vinculante; así, los países pueden cambiar sus planes según la situación interna. No hay multas por quedar por debajo de las metas declaradas. La expectativa era que las políticas y las metas fueran reforzadas con el tiempo por medio de la diplomacia y de la presión social.

Estados Unidos, durante el gobierno de Barack Obama, prometió recortar para 2025 los gases de efecto invernadero en 26 a 28 por ciento en comparación a los niveles de 2005, así como repartir, para 2020, tres mil millones de dólares en ayuda para que los países menos desarrollados puedan reducir su dependencia de los combustibles fósiles. (Hasta la fecha ha repartido mil millones de dólares).

China prometió que para 2030 obtendría una quinta parte de su electricidad con fuentes libres de carbón e India que reduciría su intensidad de carbono, o la cantidad de emisiones de CO2 por unidad de actividad económica.

Aunque las promesas actuales no prevendrían que las temperaturas aumenten menos de dos grados Celsius sobre el nivel preindustrial –el umbral considerado altamente peligroso– hay evidencia de que la diplomacia suave del Acuerdo de París ha movilizado a algunos países a tomar acciones más completas. Un estudio del Instituto de Investigaciones Grantham halló que la existencia misma del acuerdo ya había llevado a decenas de países a emitir leyes para la utilización de energías limpias.

¿Cómo sería el retiro estadounidense del acuerdo?

Dado que no es vinculante, no hay penalizaciones para Estados Unidos por salirse.

El gobierno de Donald Trump invocaría el mecanismo formal de retiro, que tarda cuatro años, aunque las autoridades estadounidenses pueden dejar de participar en cumbres climáticas vinculadas al acuerdo desde este mismo momento. Claro que, si así lo quisiera, un futuro gobierno estadounidense podría volver a sumarse.

La administración de Trump todavía podría tomar un paso más radical: retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con lo que dejaría de ser parte de cualquier cumbre o discusión al respecto patrocinada por la ONU.

Estados Unidos podría enfrentar represalias diplomáticas por salirse. Europa, China y otros países pueden amenazar con dejar de cooperar en otros temas que son de importancia para el gobierno de Trump. En un caso más extremo, otros países podrían imponer aranceles contra Estados Unidos por emisiones de carbono.

¿Qué implicaciones tiene la salida?

Los efectos domésticos en Estados Unidos no se frenarían por completo: estados como California y Nueva York seguirán impulsando programas como aumentar el uso de vehículos híbridos o eléctricos, mientras que el sector privado ya se ha movido hacia la energía limpia como el gas natural.

Sin embargo, Estados Unidos estaría haciendo mucho menos respecto al calentamiento global de lo que haría de otro modo. Un análisis del Rhodium Group estima que las emisiones del país con Trump caerán entre 15 y 19 por ciento para 2025 respecto a los niveles de 2005, en vez de entre 26 y 28 por ciento como prometió el gobierno de Obama.

La retirada estadounidense también podría afectar los esfuerzos globales para combatir el cambio climático; esto dependerá de cómo reaccionen los otros países.

Líderes de Europa, China e India han dicho que mantendrán sus promesas, aunque el futuro de las conversaciones mundiales sobre cambio climático no es claro.

Es posible que la salida del segundo mayor emisor de gases de invernadero del mundo del Acuerdo de París lleve a otras naciones a relajar sus planes. “Incluso en lugares como Europa, hay grupos industriales preocupados por su competitividad”, dijo David G. Victor, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de California en San Diego. Una salida estadounidense “vuelve más difíciles las políticas en otros países”.

India, Indonesia, Filipinas y otros países en desarrollo podrían ser más recelosos sobre reducir las emisiones, en particular si ya no recibirían la ayuda financiera estadounidense para ajustarse a los efectos del cambio climático y paliar los costos de moverse hacia energías más limpias.

Aunque no todos son tan pesimistas. El experto en política climática Luke Kemp, de la Universidad Nacional de Australia, sugiere que otros países podrían más bien elegir redoblar sus esfuerzos. “A corto plazo, habría un efecto galvanizador”, dijo.

China probablemente asumirá el papel dominante en cualquier cumbre o negociación futura. Ya ha hecho fuertes inversiones en energías eólica, solar y nuclear para reducir su consumo antes insaciable de carbón. Sin embargo, no queda claro qué tanto vaya a presionar Pekín a los demás gobiernos a que sean más ambiciosos con sus metas.

Indistinto, el mundo enfrenta una lucha aún más desafiante: las promesas actuales de todas las demás naciones sumadas encaminan al planeta a un aumento de tres grados Celsius en la temperatura global respecto de los niveles industriales. Eso implica un riesgo de desestabilización climática mucho mayor, con el aumento de los niveles del mar, el deshielo en Groenlandia y la Antártida, olas de calor y sequías más destructivas y la pérdida de ecosistemas clave como los arrecifes de coral.

Aunque siempre está la salvaguardia de que un gobierno estadounidense futuro se vuelva a sumar al acuerdo.

“Si parece que este gobierno solo durará cuatro años”, dijo Victor, de la Universidad de California en San Diego, “es posible que otros países mantengan sus promesas en materia climática y no pierdan aún la esperanza en Estados Unidos”.

El mundo ante la amnesia ambiental

Por 24 de abril de 2017.

23cover-master1050 CreditIlustración de Christoph Niemann

Enlace a la publicación original del ensayo:

https://www.nytimes.com/es/2017/04/24/el-mundo-ante-la-amnesia-ambiental-generacional/?em_pos=small&emc=edit_bn_20170601&nl=boletin&nl_art=0&nlid=60379794&ref=headline&te=1

El futuro sobre el cual nos han advertido está comenzando a sentirse en el presente. Tendemos a imaginar el cambio climático como la destrucción. Sin embargo, también se disfraza de alteración y caos: tormentas y sequías cada vez más frecuentes y poderosas; inundaciones más intensas; extensas variedades de pestes que convierten bosques en yesca de incendios sin control, o temporadas en las que el calor es insoportable. Tantas facetas de nuestra existencia —la agricultura, el transporte, las ciudades y la arquitectura que estas engendraron, por ejemplo— fueron diseñadas para entornos específicos y ahora, poco a poco, están siendo remplazadas por otras distintas, más volátiles, sin mudarse o cambiar.

Estamos acostumbrados a escuchar sobre casos trágicos de naciones insulares que sencillamente desaparecerán; países como Tuvalú y Kiribati que enfrentan la posibilidad de tener que negociar la reubicación de todos sus ciudadanos a otros países. Sin embargo, también debe haber, en algún rincón del planeta, y para cada uno de sus habitantes, un umbral en el que un lugar familiar se convierte en uno desconocido: una atmósfera alterada, inundada de extrañeza y rareza, en la que, de un modo u otro, viviremos, aunque en el exilio. El filósofo australiano Glenn Albrecht describe este sentimiento como “solastalgia”, un desconsuelo en respuesta a cambios negativos en el medioambiente o “la añoranza que nos aqueja sin que nos hayamos ido del lugar que llamamos ‘hogar’”.

Algunas comunidades enfrentarán nuevos problemas y variantes climáticas; en otras, los ya existentes se intensificarán. Las sociedades que ya son vulnerables —los pobres, los mal gobernados— podrían llegar a puntos críticos muy sombríos. Pensemos en el hambre generalizada que azota a Sudán del Sur, Nigeria, Yemen y Somalia, donde se prevé que un total de casi medio millón y medio de niños muera este año y se espera que el cambio climático empeore el tipo de sequías que ha ocasionado. También pensemos en un informe de 2015 del Departamento de Defensa de Estados Unidos que enmarca el cambio climático como un “multiplicador de amenazas” geopolíticas que “amenazarán la estabilidad interna en diversos países”, y cita un estudio que demuestra cómo una sequía de cinco años en Siria contribuyó con el estallido del conflicto actual en esa zona. No obstante, la negación está otra vez de moda entre los más poderosos. En Estados Unidos hay un presidente que ha dicho que el cambio climático es un invento, por ejemplo.

 23essay3-master315 También nos alejamos de la desorientación y de la alarma de otras formas más nocivas. Parecemos capaces de normalizar las catástrofes a medida que las vivimos, un fenómeno que hace referencia a lo que Peter Kahn, profesor de Psicología de la Universidad de Washington, llama “amnesia ambiental generacional”. Cada generación, argumenta Kahn, puede reconocer solo los cambios ecológicos de los que sus miembros son testigos durante su vida. En una charla reciente, Kahn puso como ejemplo las condiciones de vida en una megalópolis como Calcuta, o en las áreas tan empobrecidas y contaminadas de Houston que se han visto afectadas por las refinerías de petróleo. En Houston, donde llevó a cabo su primera investigación a principios de los 90, Kahn descubrió que dos terceras partes de los niños a los que entrevistó entendían que la contaminación del aire y del agua eran problemas ambientales, pero solo una tercera parte creía que su propio barrio estaba contaminado. “La gente nace en estas condiciones de vida”, me explicó Kahn, “y piensa que es lo normal”.

ACUERDO DE PARÍSCALENTAMIENTO GLOBALCAMBIO CLIMÁTICO

Se puede ignorar algo no solo mirando hacia otro lado, sino si se le mira tan de cerca que se pierde perspectiva.

Daniel Pauly, científico que estudia al sector pesquero en la Universidad de Columbia Británica, llegó casi a la misma conclusión, pues reconoció que, a medida que colapsaban las poblaciones de peces de gran tamaño, la humanidad –ignorante– había cambiado a la pesca de especies relativamente más pequeñas. En consecuencia, escribió Pauly, se da de manera generalizada la “desaparición progresiva” de esa parte de la fauna a partir de “puntos de referencia inadecuados”. Denominó a esta visión defectuosa “síndrome de cambio en el punto de referencia”.

Sin embargo, existen muchos cambios más sutiles en nuestra conciencia que no se pueden delimitar de forma tan precisa. Escenarios que sonarían distópicos o satíricos como proyecciones futuras que se materializan modestamente en la realidad.

El año pasado por el derretimiento del permafrost en Siberia se liberó una cepa de ántrax que había quedado encapsulada en el cadáver de un reno congelado, misma que enfermó a cien personas y mató a un niño. En julio de 2015, durante el mes más caluroso que se haya registrado en la Tierra (hasta que el siguiente año superó el récord) y el día más caluroso que se haya registrado en Inglaterra (hasta el siguiente verano), el diario The Guardian tuvo que cerrar su blog con actualizaciones en vivo sobre la ola de calor cuando los servidores se sobrecalentaron. Las ciudades que se encuentran a altitudes bajas en todo el mundo están experimentando más casos de “inundaciones sin lluvia”, en las que calles o barrios enteros quedan inundados temporalmente por la marea alta y las marejadas ciclónicas. Sin embargo, los científicos y los planificadores urbanos han conjurado un tecnicismo que suaviza esa sorprendente realidad: nuisance flooding, las inundaciones molestia.

23mag-23essay-t_CA0-master315 Ilustración de Christoph Niemann

Kahn afirma que nuestra amnesia ambiental generacional es “uno de los problemas psicológicos centrales de nuestra época”, debido a que oculta la magnitud demuchos problemas muy concretos. Se puede ignorar algo no solo mirando hacia otro lado, sino si se le mira tan de cerca que se pierde perspectiva. No obstante, la marea siempre está en aumento en el horizonte, engullendo algo. Cuanto más vivimos, más angustiosamente atrapados nos sentimos entre las pérdidas que ya nos tocó vivir y las que vemos venir.

Nos las arreglaremos de algún modo, en el exilio.

Estos puntos de referencia cambiantes también confunden la idea de una adaptación al cambio climático. Adaptación, señala Kahn, puede significar cualquier cosa, desde el ojo humano que se ajusta a un entorno con menos luz en unos cuantos milisegundos hasta los lobos que se transformaron en perros en el transcurso de miles de años. No siempre significa progreso, me explicó: “Es posible adaptarse y reducir la calidad de la vida humana”. Adaptarse para evitar a o para lidiar con el sufrimiento ocasionado por el cambio climático podría ocasionar paulatinamente más sufrimiento y, a causa de la amnesia ambiental generacional, incluso podríamos no reconocer hasta dónde llega. Trae a mi mente El árbol generoso de Shel Silverstein: por intentar cumplir los deseos del niño, queda reducido a un tocón.

En el nivel más básico, argumenta Kahn, ya nos estamos adaptando al cambio climático a través de una especie de consentimiento tácito, como la forma en la que la gente en una ciudad como Pekín acepta que pueden enfermarse por tan solo respirar el aire de la calle. “La gente lo sabe, tose y respira con dificultad”, me dijo, “pero no están organizando revoluciones políticas”. Nosotros tampoco. Kahn continuó diciendo que corremos el riesgo de quedarnos atrapados, a través de la adaptación gradual, en una condición de “prosperidad frustrada”.

Claro, le dije, pero en algún momento todo será demasiado. Posiblemente, me contestó Kahn. No obstante, los supuestos sobre el futuro, sin importar lo obvios que nos puedan parecer, no se hacen realidad de manera automática.

“Lo sorprendente es que nada de esto parece funcionar de la forma en que pensamos que debería hacerlo. Cuando crecí alrededor de San Francisco en la década de 1970, el tráfico ya era muy malo. Y pensé, si empeora un poco más, esto estremecerá nuestra conciencia de una manera importante. Pero cada cinco años, empeoraba”. Guardó silencio unos segundos, y dijo: “Me he quedado pensando en cuántos periodos de cinco años he vivido”.

Jon Mooallem escribe para The New York Times Magazine y es autor del libro “Wild Ones”.

GRÁFICO

Cómo las ciudades y de los Estados reaccionaron a la Decisión de Trump para salir del Paris acuerdo climático

La decisión del presidente Trump retirarse del acuerdo sobre el clima Paris dibujó una reacción inmediata de alcaldes de grandes ciudades, gobernadores y miembros del Congreso.

https://www.nytimes.com/interactive/2017/06/02/climate/trump-paris-mayors.html

“¿En qué momento la nación obtener degradado? ¿En qué momento empiezan a reírse de nosotros como país?”, Dijo Trump. “No queremos que otros líderes y otros países que se ríen de nosotros más. Y no van a ser “.

Pero los líderes de negocios como Elon Musk de Tesla, Jeffrey R. Immelt de General Electric y Lloyd C. Blankfein, de Goldman Sachs dijeron que la decisión en última instancia, perjudicar a la economía mediante la cesión de los empleos del futuro en energía limpia y la tecnología a los competidores en el extranjero.

El señor de almizcle, que había aceptado ser un miembro de un Dos consejos relacionados con la empresa que el Sr. Trump estableció este año,escribió en Twitter que iba a salir de esos paneles .

“El cambio climático es real. Salida de París no es bueno para Estados Unidos o del mundo “, dijo.

Según el acuerdo, los Estados Unidos se había comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero del 26 al 28 por ciento por debajo de los niveles de 2005 en 2025 y comprometer hasta $ 3 mil millones en ayuda a los países más pobres para el año 2020 .

Dando un paso lejos del acuerdo de París, el presidente cumplió una promesa de campaña de “cancelar” un acuerdo se burló repetidamente en las reuniones. Como presidente, se ha movido rápidamente para revertir las políticas de la era Obama destinadas a permitir que los Estados Unidos para cumplir con sus objetivos de reducción de la contaminación como se establece en el marco del acuerdo.

“Estamos recibiendo a cabo”, dijo el jueves el Sr. Trump. “Pero vamos a empezar a negociar, y vamos a ver si podemos llegar a un acuerdo que sea justo. Y si podemos, eso es genial “.

Presidente Trump criticó a China, India y otros contaminadores internacionales en una dirección en la que anunció la retirada de los Estados Unidos desde el acuerdo climático París.

Por The Associated Press. Foto por Doug Mills / The New York Times.Ver en Times vídeo »

En su discurso, el Sr. Trump aparece sectores de la economía de Estados Unidos, que perdería ingresos y puestos de trabajo si el país seguía siendo parte del acuerdo, citando un estudio – disputada vigorosamente por los grupos ecologistas – afirmando que el acuerdo costaría 2,7 millones de puestos de trabajo en 2025 .

Pero él se pegará al proceso de supresión contenidas en el acuerdo de París, que el presidente Barack Obama se unió y la mayor parte del mundo ya ha ratificado. Eso podría llevar casi cuatro años en completarse, lo que significa una decisión final sería hasta los votantes estadounidenses en la próxima elección presidencial.

Los legisladores republicanos aplaudieron la decisión del señor Trump, llamándolo un antídoto necesario a la extralimitación de las políticas de Obama para reducir las emisiones de carbono del planeta-calentamiento.

“Aplaudo al Presidente Trump y su administración para tratar otro golpe significativo para el asalto de la administración Obama sobre la producción de energía doméstica y el empleo”, dijo el senador Mitch McConnell, líder de la mayoría.

Pero el llamado de Trump para las nuevas negociaciones globales sobre el clima del planeta atrajo la burla de los demócratas en los Estados Unidos y otros jefes de estado.

Presidente Emmanuel Macron de Francia y el primer ministro de Canadá Justin Trudeau cada emitieron reproches a Trump. “Hacer de nuestro planeta grande otra vez”, dijo Macron.

Los EE.UU. es el contaminador de carbono grande en la historia. Sólo se alejó del acuerdo climático París.

En Twitter, Miguel Arias Cañete, comisionado de la Unión Europea para el clima, dijo que “el anuncio de hoy nos ha galvanizado en lugar de nosotros debilitado, y este vacío será llenado por el nuevo amplio liderazgo comprometido.”

Obama, en una afirmación poco común de sus puntos de vista políticos como un ex presidente, dijo: “Las naciones que permanecen en el acuerdo de París serán las naciones que logren los beneficios en empleos e industrias creadas.”

“Incluso en la ausencia de liderazgo de Estados Unidos; aun cuando esta administración se une a un pequeño puñado de naciones que rechazan el futuro; Estoy seguro de que nuestros estados, ciudades, y las empresas un paso adelante y hacer aún más para el camino, y ayudar a proteger a las generaciones futuras un planeta que tenemos “, dijo Obama.

En los últimos días, el Sr. Trump resistió fulminante críticas por parte de sus homólogos europeos que lo acusaron de eludir papel de Estados Unidos como líder mundial y la responsabilidad de Estados Unidos como el mayor emisor de gases de efecto invernadero historia planetaria calentamiento.

Después de un intenso debate dentro de la administración, la Casa Blanca el jueves asumió la parafernalia de una celebración. El Jardín de las Rosas estaba lleno de periodistas, activistas y miembros de la administración del Sr. Trump. Decenas de miembros del personal se alinearon los lados de la Rosaleda como una banda militar tocaba jazz suave.

Los partidarios de los acuerdos de París reaccionaron con alarma acumulada, que condena a la administración por falta de visión sobre el planeta y la voluntad imprudente para romper relaciones diplomáticas desde hace mucho tiempo.

GRÁFICO INTERACTIVO 

Las apuestas en el acuerdo climático París: lo que podría Otros países?

Presidente Trump retirará los Estados Unidos desde el primer acuerdo mundial para abordar el calentamiento global. ¿Dónde están los demás países en el acuerdo?

“Extracción de los Estados Unidos desde el acuerdo de París es una acción imprudente e insostenible”, dijo Al Gore, ex vicepresidente que se ha convertido en un evangelista de la lucha contra el cambio climático. “Mina la posición de Estados Unidos en el mundo y amenaza con dañar la capacidad de la humanidad para resolver la crisis climática en el tiempo.”

Los líderes empresariales también condenaron la acción del Sr. Trump.

En su página web, IBM reafirmó su apoyo al acuerdo de París y en desacuerdo con la afirmación del presidente de que era un mal negocio para los trabajadores estadounidenses y la economía de Estados Unidos.

“Este acuerdo requiere que todos los países participantes a presentar sus mejores esfuerzos en el cambio climático según lo determinado por cada país”, dijo la compañía. “IBM cree que es más fácil para liderar resultados por estar en la mesa, como participante en el acuerdo, más que desde fuera de ella.”

Immelt, presidente y director ejecutivo de General Electric, llevó a Twitter para decir que estaba “decepcionado” con la decisión. “El cambio climático es real”, dijo. “La industria ahora debe conducir y no depender de gobierno”.

Pero el señor Trump fue resuelta.

“Es hora de poner Youngstown, Ohio; Detroit, Mich .; y Pittsburgh, Pa., junto con muchos, muchos otros lugares dentro de nuestro gran país, antes de París, Francia,”dijo. “Es hora de que Estados Unidos sea grande otra vez.”

El alcalde de Pittsburgh, Bill Peduto, respondió en Twitter : “Te puedo asegurar que vamos a seguir las directrices del Convenio de París para nuestra gente, nuestra economía y futuras.”

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