Error humano; ¿Quién querría razonar, pudiendo tener un enemigo al que odiar?

Les comparto un excelente ensayo por demás interesante, didáctico y acertado de LAS CÓNICAS DEL OTRO MUNDO, el magnífico blog que en todas sus publicaciones nos aporta increíbles elementos para la reflexión y, diría, para la supervivencia; llamados a la fraternidad y la convivencia armánica como humanidad, espero sea de utilidad para todas y todos ustedes mis queridas y queridos lectoras y lectores de JesToryAs. Personalmente considero a LAS CRÓNICAS DEL OTRO MUNDO una de las imprescindibles en la actualidad,

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Error humano

Origen: Error humano

¿Quién querría razonar, pudiendo tener un enemigo al que odiar?

Yo soy el peregrino, yo soy el caminante, yo soy quien redunda el fatuo sendero en pos de un lugar mejor. Y, en realidad, debería decir que lo he encontrado.

Pero no doy crédito. A mi alrededor no cunde más que el desconcierto, propio y ajeno. El endógeno brota al no ser capaz de entender el beligerante alboroto que mana de todo ser viviente que me circunda. En cuanto a la turbación externa, me declaro ignorante a la hora de atribuirle una explicación, pero es un pecado menor al lado del cometido por el resto de la muchedumbre. Todos han sido sugestionados por ellos mismos, dispuestos a enarbolar argumentos tanto válidos como estúpidos de forma indiscriminada, porque todo vale ya en este mundo con tal de desacreditar al enemigo.

Enemigo. Palabra clave, descriptor, concepto inequívoco de aquel que disiente contigo. Un rival se convierte en enemigo, un adversario se convierte en enemigo, un contrincante se convierte en enemigo, porque enemigo es una palabra mucho más grandilocuente que las otras tres, a pesar de ser todas ellas perniciosas. Es lo contrario de amigo, y un amigo es el que está contigo, a tu favor. Es pues el enemigo el que por definición está en tu contra, el que busca lo opuesto a tu voluntad.

Ciertamente, rival, adversario y contrincante son palabras que representan nociones susceptibles de agruparse bajo el mismo manto, la consideración de enemistad. Sin embargo, el enemigo se ha extendido por doquier y ha llegado a convertirse en cualquier persona del mundo. Todo ser humano que no piense y actúe como a un determinado individuo le place. Tan solo deben coincidir unas coordenadas temporales precisas con un planteamiento oportuno, o inadecuado (ambos son válidos como caldo de cultivo para dicho objetivo), para que dos personas discrepen en un único tema que ataña de alguna manera a ambas, y hacer prender la chispa que provoque un incendio que reduzca a cenizas la tela que hasta ese momento les abigarraba. De repente, ese nuevo contexto erróneo, pues cualquier contexto que desliga a dos semejantes debería ser considerado como tal, separa a dos congéneres coincidentes en la mayoría de ámbitos y los empareja con extraños compañeros de cama: prójimos, sí, pero que nada tienen que ver con ellos, a excepción de ese ligero enlace que ha hecho arder la costura anterior. Y tal que así se unen sensatos con energúmenos, prudentes con fanáticos, juiciosos con descerebrados, todos enarbolando una misma bandera bajo una motivación distinta, ignorando qué es lo que mueve al compañero de al lado a actuar de manera análoga o casi análoga, pero unidos contra un enemigo común, que en ese caso resulta ser el resto de habitantes del planeta que no ondean ese mismo estandarte.

Hablando del planeta: es a ese sitio concreto al que me refería, cuando al inicio decía que había encontrado ese lugar mejor que había motivado mi búsqueda. Y no era una broma. Es el lugar ideal, este orbe de color azul. Tiene zonas mucho más arduas que otras en las que coexistir: tiene llanuras congeladas en las que jamás germinará el más mínimo atisbo de vida, tiene vastas extensiones desérticas en las cuales la supervivencia es más un desafío que una necesidad, tiene mil y un recovecos en el que sucumbir a la muerte de manera indefectible. La madre naturaleza, administradora de la esfera que nos alberga, en muchas ocasiones realiza su gestión de modo enérgico y eficiente, de forma que cualquier ser vivo que se encuentra en su ámbito de aplicación perezca sin que ni siquiera ella pueda hacer nada por evitarlo. Es este un globo letal, y lo es en casi todos sus emplazamientos y en casi todas sus épocas.

Pero os dije que en mi deambular lo he encontrado, y es una afirmación cabal tras todos los senderos recorridos e inspeccionados: este planeta es el lugar ideal para vivir.

No hay otro. Y esto lo entendimos hace mucho tiempo: en realidad, entonces nos debíamos sentir dichosos por habitar un lugar en el cual existir. Seguramente muchos se consideraron así en cuanto se dieron cuenta de que eran, de que se hallaban, de que se encontraban, de que vivían, pues solo había sido posible gracias a que este planeta les había dado la oportunidad y el permiso para ello. Y el ser humano no solo se vio obligado a entenderse con el planeta, sino que además dio las gracias por ello. Se vio obligado a entenderse con los animales, aprender de cuales resguardarse y con cuales establecer vínculos. Se vio obligado a entenderse con el reino vegetal, aplicarse en cuales de sus partes utilizar y de qué manera. El ser humano se vio obligado a entenderse con la vida en todas sus formas, y con el mundo que a todos cobijaba. Exactamente el mismo mundo que se embravece y puede borrar su existencia de un plumazo, el mismo mundo que se agita y arrasa todo a su paso, el mismo mundo que, en algunas ocasiones, arbitrariamente decide quien vive y quien no. Pero incluso con un planeta que, caóticamente, resulta tanto caritativo como cruel, el ser humano se esforzó por entenderse con un mundo que no poseía ni la más mínima capacidad de razonamiento. Y llegó a conseguirlo.

Pero la especie humana, la obra suprema de ingeniería genética del orbe azul (al menos en lo que a sistema nervioso se refiere), jamás ha aprendido a entenderse entre sí. Debería darnos vergüenza reconocerlo. A lo largo y ancho de todo el planeta nos desafiamos, nos peleamos, nos erradicamos librando batallas que en la mayoría de las ocasiones ni siquiera son nuestras, o no lo serían si realmente buscásemos en nuestro interior una razón lo suficientemente poderosa capaz de convertir a un semejante en nuestro rival, nuestro adversario, nuestro contrincante… nuestro enemigo.

No hace falta ser peregrino ni caminante, no hace falta redundar ningún fatuo sendero. Tanto el que vaga como el sedentario pueden verlo a su alrededor sin apenas esfuerzo, tanto si se asoman a los medios como si lo hacen a la ventana. Los individuos, sin que ello les haga cuestionarse que todos son personas, han decidido dejar de ser semejantes. Aprovechan cualquier resquicio de similitud con unos para desplegar todo tipo de aversión hacia otros, a los que cualquier nimia desigualdad, cualquier cariz distinto de opinión, irrisorio en comparación con todo lo que los une, los convierte en enemigos. Y lo que engendra mayor tristeza aún: que se produzca una escalada de rencor que acabe convergiendo en enfrentamiento, sea cual sea el continente, sea cual sea la chabola, sea cual sea la razón, independientemente de que se trate de una honda reflexión o de una mera excusa para cargar contra otra persona diferente.

¿Quien querría razonar, pudiendo tener un enemigo al que odiar?

https://youtu.be/VXPoJAyeF8k 

 PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LAS CRÓNICAS DEL OTRO MUNDO”

¡Honor a quien honor merece!

DON QUIJOTE [Don Chisciotte] — Comienzo de 0

 ¡Amables lectoras y lectores, Loli Lopesino mi gran Amiga entrañable desde hace años, incansable luchadora social, escritora, blogera sobresaliente…una hermosa Mujer española ciudadana del mundo muy querida, publicó en su Blog el excelente post que les comparto.

Es una verdadera joya ésta publicación de Comienza de 0 en todos los aspectos, muy completa, te mantiene atento y feliz su muy amena lectura en español escuchadola cantada en italiano; una maravilla de verdad. No queda duda de que siempre habrá algo nuevo que aprender de Don Quijote y de Sancho Panza…

¡La Ética en Él Quijote!

 Loli Lopesino 

Conferencia «La Ética en El Quijote».  

a través de DON QUIJOTE [Don Chisciotte] — Comienzo de 0

DON QUIJOTE [DON CHISCIOTTE]

fundacionricorodriguez.org/documentos/97/97-201707140704-laeticaenelquijote_mfcv.pdf  Por @MCerda_-Gracias Manuel, por tan estupenda enseñanza, de veras,  @LoliLopesino

Conocí a Guccini cuando vivía en Milano, Italia, por su albúm Radici. Me enamoró una de sus canciones contenidas y más conocidas: La locomotiva. –Inspirada en un hecho real tiene como protagonista al anarquista Pietro Rigosi… Guccini reflexiona sobre temas como la libertad, la justicia social, la igualdad, la lucha de clase… En varias ocasiones declaró haber escrito el largo texto de la canción en unos veinte minutos. Aunque este post, va de: Molinos…

DON CHISCIOTTE

Don Quijote
He leído muchísimas historias de caballeros andantes,
de empresas y victorias de justos sobre prepotentes
como para quedarme más tiempo recluido con mis libros en esta habitación
como un cobarde ocioso, sordo a los sufrimientos.
En el mundo hoy más que nunca domina la injusticia,
pero de heroicos caballeros ya no tenemos noticias;
precisamente por esto, Sancho, hay necesidad sobretodo
de un arrojo generoso, aunque sea un sueño loco.
Ve y tráeme mi silla, que mi empeño valeroso
lo he prometido a mi bella, Dulcinea del Toboso
y a ti Sancho te prometo que ganarás un castillo
pero una negativa no la acepto: “¡Vamos, ensillame el caballo!”
Tú serás mi escudero, mi sombra confortante
y con este corazón puro, con mi escudo y Rocinante
golpearé con mi lanza la injusticia día y noche
como es verdad en La Mancha que me llamo Don Quijote.

Sancho Panza
Este loco no está bien, necesita un médico;
Contradecirlo no conviene, nunca está de buen humor.
Es la más triste figura que haya aparecido sobre la tierra,
caballero sin miedo de una solitaria guerra
comenzada por amor de una mujer conocida
en una posada por horas donde ejerce la prostitución
pero creyendo haber visto una verdadera princesa
él ha querido a toda costa hacerle esa promesa suya.
Y así desde hace días nos dan solo puntapiés,
no sabemos dónde estamos, sin pan y sin agua
y este loco de remate que es el más ingenuo de los niños
justo ayer se tronchó entre las aspas de los molinos.
Es un testarudo, un idealista, demasiados sueños tiene en su cabeza;
yo que soy más realista me acontento con un castillo.
Me hará gobernador y tendré tierras en abundancia
como es verdad que también yo tengo un corazón y que me llamo Sancho Panza.

Don Quijote 
Ponte en pie rápido Sancho es tarde, no querrás dormir aún. 
Sólo los cínicos y los cobardes no se despiertan a la Aurora. 
Para los primeros es indiferencia y desprecio de los valores 
y para los otros es reticiencia ante sus debereres. 
La injusticia no es el único mal que debora al mundo 
también el Alma del hombre ha tocado a menudo fondo 
pero debemos darnos prisa ya que cuanto más tiempo pasa 
el enemigo se oculta más y se embrolla la madeja.

Sancho Panza 
A propósito de este ocultarse de las cosas, 
el otro día cuando vió esas ovejas indefensas 
las atacó como si fueran un ejército de Moros 
pero que al final nos mordieron los perros y también los pastores 
fue claro como el día; ¿no es verdad, mi señor? 
¡Yo seré un cobarde y duermo, pero no soy un traidor! 
¡Creo solo en lo que veo y la realidad para mi continua siendo el único metro que 
poseo como es verdad que ahora tengo hambre! 

Don Quijote 
Sancho escúchame te lo ruego, he sido también yo un realista 
pero hoy ya me da igual y aunque tengo una buena vista 
la apariencia de las cosas como ves no me engaña 
prefiero las sorpresas de este alma tirana 
que transforma con sus trucos la realidad que tienes ahí delante 
pero que te abre nuevos ojos y te enciende los sentimientos. 
Hasta ayer me aburría y quería incluso morir 
pero hoy soy un hombre nuevo que no teme sufrir.

Sancho Panza 
Mi señor, yo por desgracia soy un pobre ignorante 
pero aún admitiendo que la valentía me borre la pereza 
¿lograremos nostros solos, instaurar nuevamente la justicia? 
En un mundo donde el mal es de casa y ha triunfado siempre 
donde reina el Capital hoy más despiadadamente 
¿logrará con este rocín y este inútil escudero 
al Poder dar jaque y salvar al mundo entero?

Don Quijote 
¿Insinuas querido Sancho que debería echarme para atrás 
porque el Mal y el Poder tienen un aspecto tan tétrico? 
¿Debería también renunciar a un poco de dignidad, 
ser modesto y aceptar que es esta la Realidad?

Don Quijote y Sancho Panza
El Poder es la inmundicia de la historia de los humanos 
y aunque seamos solo dos romanticas quincallas 
escupiremos el corazón a la cara de la injusticia día y noche 
somos los grandes de la Mancha 
¡Sancho Panza y Don Quijote!

 

 

Un nuevo amanecer para México.

 

Un nuevo amanecer para México.

La llamada generación millennials, de los que se ha dicho que no les interesa nada. Son los verdaderos héroes mexicanos del 19 de septiembre de 2017, jóvenes entre los 17 y 35 años que desde el primer minuto después del terremoto  llegaron antes que nadie a los lugares destruidos de la capital, se les unieron rescatistas voluntarios, Topos, ciudadanos de todas las edades y condiciones y grupos de rescatistas del extranjero, de inmediato y hasta el día de hoy, sin descanso, tomaron el control de la situación y lo han hecho estupendamente.

A los políticos, de todos los partidos, autoridades, militares y policías corruptos y oportunistas todos ellos no se les vio por ningún lado; estaban tan asustados que prefirieron esconderse, resguardarse dijeron algunos, otros más descarados declararon que se reunieron para “organizar” las acciones de rescate. Cuando por fin llegaron, en lugar de ayudar, comenzaron a dar órdenes y a tratar de obstaculizar las labores de nuestros héroes que por supuesto no les hicieron caso, sabían que solo estaban ahí para salir en las fotos o para ver que se robaban. Los medios corruptos y vendidos también llegaron con sus “equipos de producción”,  no a todos los sitios destruidos claro, escogieron locación y montaron todo para la telenovela “Frida Sofía”…

Tercos los despreciables políticos y los poderosos dueños del país “cabildearon”, esperaron un par de días y nos comenzaron a bombardear de nuevo con fantasiosas propuestas, ofrecen créditos para todos los afectados, renunciar a sus ofensivas prerrogativas ( nuestro dinero) y hasta crearon fideicomisos para la “reconstrucción”. Claro ¿para que necesitan las prerrogativas si tienen, sin ellas, la libertad total para “lavar dinero” en las campañas para las elecciones del año que entra, además del gran negocio de reconstruir el país y colocar millones de créditos? No debemos creer en sus perversos propósitos…no queremos reconstruir el México que teníamos, sino construir, nosotros la sociedad civil, el nuevo México del siglo XXI que nos merecemos.

 Nuestros héroes del 19/09/2017 han demostrado a propios y extraños que están mejor organizados y son más eficaces y eficientes que cualquiera de los políticos, que son pueblo y que están con el pueblo, son los únicos dignos representantes de la sociedad civil. Tienen el control total de la situación y lo han hecho muy bien, no lo suelten por favor México los necesita, ya basta de protagonismos personales, de alianzas antinaturales, de promesas incumplibles, no tenemos que seguir conformándonos con que nos gobiernen los menos peores, YA BASTA, mandemos a los políticos junto con los escombros de los edificios y de las obras mal hechas que hicieron a la basura de una vez y para siempre. Llegó el momento de empoderar a la Sociedad Civil con nuestros héroes al frente, SI SE PUEDE!!

En esta publicación van enlaces, videos, artículos varios y fotografías que explican, describen, denuncian y proponen aspectos y cuestiones relacionadas con el nuevo amanecer para México después del terremoto. Viva México, vivan los héroes del 19 de septiembre de 2017, viva la sociedad civil.

Jesús Torres Navarro.

México, el país que desde abajo está resurgiendo de los escombros.

http://polemon.mx/mexico-el-pais-que-desde-abajo-esta-resurgiendo-de-los-escombros

México, el país que desde abajo está resurgiendo de los escombros

¿Por qué en lugar de ayudarnos, el gobierno nos jode?

http://polemon.mx/por-que-en-lugar-de-ayudarnos-el-gobierno-nos-jode-preguntas-sobre-los-sismos

¿Por qué en lugar de ayudarnos, el gobierno nos jode?

Y después de la tragedia, ¿qué sigue?

http://polemon.mx/y-despues-de-la-tragedia-que-sigue

Frida Sofía: el invento de Aurelio Nuño, Televisa y la Marina.

http://polemon.mx/frida-sofia-el-invento-de-aurelio-nuno-televisa-y-la-marina

Frida Sofía: el invento de Aurelio Nuño, Televisa y la Marina

México: tiemblan los políticos

El Pueblo solidario y unido jamás será vencido.

Video de Jesús Torres Navarro Ante la corrupción del gobierno, de los partidos políticos, de las grandes empresas y de los políticos que solo buscan protagonismo además de querer lucrar con la ayuda, el Pueblo solidario y unido reacciona con energía, compartan por favor. El Pueblo solidario y unido jamás será vencido. VIVA MÉXICO!! ✌🙌💞

 

Fotografías:

 De Coxcatlán, SLP; la imagen original.

 Se lo quitan de su boca para donarlo.

 Ayuda de otras galaxias.

 Frida salva vidas.

 Algunos datos de la tragedia.

Paro activo en FES Acatlán por damnificados del terremoto

En FES Acatlán van a paro activo para continuar ayuda por sismo.

Es éste un momento crucial, un momento de transición, no podemos aceptar las prerrogativas, ni supuestas dádivas, hay que exigir la desaparición inmediata, temporalmente tal vez, de los partidos políticos y del INE, el cese de las campañas, el retiro de toda la publicidad tanto de los partidos como de los gobiernos, espectaculares, anuncios de todo tipo, declaraciones y cualquier forma de promoción política, así como la suspensión, para una revisión profunda, de todas las obras públicas y sociales en proceso y programadas. Reducción de todos los sueldos de los funcionarios de los tres poderes y de los tres niveles de gobierno, la cancelación de dietas y todo tipo de gastos personales y de representación, entre otras medidas urgentes e inmediatas.

Jesús Torres Navarro.

«27 de septiembre de 2017»

 

https://1drv.ms/w/s!Atxioq90C6f_k0p156pW3CSpi491 Miguel De Cervantes Saavedra, a 401 años de su fallecimiento

https://1drv.ms/w/s!Atxioq90CMiguel De Cervantes Saavedra 6f_k0p156pW3CSpi491

Miguel de Cervantes

Cervantes Jáuregui.jpg

Información personal
Nombre de nacimiento Miguel de Cervantes3
Nombre en español Miguel de Cervantes Saavedra Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 29 de septiembre de 1547
Alcalá de HenaresEspaña
Fallecimiento 22 de abril de 16164​ (68 años)
MadridEspaña
Causa de muerte Causas naturales Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Convento de las Trinitarias Descalzas Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad española
Lengua materna castellano
Familia
Cónyuge Catalina de Salazar y Palacios
Hijos Isabel de Saavedra
Información profesional
Ocupación Novelistasoldadocontablepoeta y dramaturgo.
Años activo Siglo de Oro
Lengua de producción literaria castellano
Género Novelapoesía y teatro.
Movimientos Siglo de Oro
Obras notables Don Quijote de la ManchaLa GalateaNovelas ejemplares.
Firma Miguel de Cervantes signature.svg

Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá de Henares,5​ 29 de septiembre de 1547Madrid22 de abril4​ de 1616) fue un soldadonovelistapoeta y dramaturgo español.

Está considerado la máxima figura de la literatura española y es universalmente conocido por haber escrito El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha (conocida habitualmente como el Quijote), que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal, además de ser el libro más editado y traducido de la historia, solo superado por la Biblia.6​ Se le ha dado el sobrenombre de «Príncipe de los Ingenios».7

https://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_de_Cervantes

Índice

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Infancia y juventud

Desde el siglo XVIII está admitido que el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes fue Alcalá de Henares,5 dado que allí fue bautizado, según su acta bautismal, y que de allí aclaró ser natural en la llamada Información de Argel (1580).8 El día exacto de su nacimiento es menos seguro, aunque lo normal es que naciera el 29 de septiembre, fecha en que se celebra la fiesta del arcángel San Miguel, dada la tradición de recibir el nombre del santoral del día del nacimiento. Miguel de Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547 en la parroquia de Santa María la Mayor.9 El acta del bautizo reza:

Domingo, nueve días del mes de octubre, año del Señor de mill e quinientos e quarenta e siete años, fue baptizado Miguel, hijo de Rodrigo Cervantes e su mujer doña Leonor. Baptizóle el reverendo señor Bartolomé Serrano, cura de Nuestra Señora. Testigos, Baltasar Vázquez, Sacristán, e yo, que le bapticé e firme de mi nombre. Bachiller Serrano.10 Sus abuelos paternos fueron el licenciado en leyes Juan de Cervantes y doña Leonor de Torreblanca, hija de Juan Luis de Torreblanca, un médico cordobés; su padre se llamaba Rodrigo de Cervantes (1509-1585) y nació en Alcalá de Henares por casualidad: su padre tenía entonces su trabajo allí. Lo educaron para ser cirujano, oficio más parecido al antiguo título de practicante que a nuestra idea de médico, pero la secuela de una enfermedad infantil lo dejó desde niño con una extrema sordera, lo que se averiguó por un documento exhumado por Krzysztof Sliwa según el cual el escritor hizo al menos una vez de intérprete para su padre.

Don Rodrigo no pudo seguir estudios continuados no solo por su sordera, sino por el carácter inquieto e itinerante de su familia, que llegó a moverse entre Córdoba, Sevilla, Toledo, Cuenca, Alcalá de Henares, Guadalajara y Valladolid, que se sepa; sin embargo aprendió cirugía de su abuelo materno cordobés y del padrastro, también médico, que lo sucedió, sin llegar a contar nunca con un título oficial. Según Américo Castro, Daniel Eisenberg y otros cervantistas, Cervantes poseía ascendencia conversa por ambas líneas familiares; por el contrario, su último biógrafo, Jean Canavaggio, afirma que no está probado y lo compara con los documentos que apoyan esta ascendencia sin lugar a dudas para Mateo Alemán; en todo caso, la familia Cervantes estaba muy bien considerada en Córdoba y ostentaba allí y en sus cercanías cargos importantes. El padre del escritor, Rodrigo, casó con Leonor de Cortinas, de la cual apenas se sabe nada, excepto que era natural de Arganda del Rey.11 Los hermanos de Cervantes fueron Andrés (1543), Andrea (1544), Luisa (1546), que llegó a ser priora de un convento carmelita; Rodrigo (1550), también soldado, que le acompañó en el cautiverio argelino; Magdalena (1554) y Juan, solo conocido porque su padre lo menciona en el testamento. Hacia 1551, Rodrigo de Cervantes se trasladó con su familia a Valladolid. Por deudas, estuvo preso varios meses y sus bienes fueron embargados. En 1556 se dirigió a Córdobapara recoger la herencia de Juan de Cervantes, abuelo del escritor, y huir de los acreedores. No existen datos precisos sobre los primeros estudios de Miguel de Cervantes, que, sin duda, no llegaron a ser universitarios. Parece ser que pudo haber estudiado en Valladolid, Córdoba o Sevilla. También es posible que estudiara en algún colegio de laCompañía de Jesús, ya que en la novela El coloquio de los perros describe un colegio de jesuitas con una precisión que parece propia de su experiencia estudiantil. En 1566 se establece en Madrid. Asiste al Estudio de la Villa, regentado por un buen catedrático de gramática, el filoerasmista Juan López de Hoyos, quien en 1569 publicó un libro sobre la enfermedad y muerte de la reina doña Isabel de Valois, la tercera esposa deFelipe II. López de Hoyos incluye en ese libro dos poesías de Cervantes, a quien llama nuestro caro y amado discípulo. Esas son sus primeras manifestaciones literarias. En estos años Cervantes se aficionó al teatro viendo las representaciones de Lope de Rueda, como afirma en el prólogo que puso a sus Ocho comedias y ocho entremeses (1615): Me acordaba de haber visto representar al gran Lope de Rueda, varón insigne en la representación y en el entendimiento […] Y, aunque por ser muchacho yo entonces, no podía hacer juicio firme de la bondad de sus versos, por algunos que me quedaron en la memoria, vistos agora en la edad madura que tengo, hallo ser verdad lo que he dicho; y si no fuera por no salir del propósito de prólogo, pusiera aquí algunos que acreditaran esta verdad. En el tiempo deste célebre español, todos los aparatos de un autor de comedias se encerraban en un costal, y se cifraban en cuatro pellicos blancos guarnecidos de guadamecí dorado, y en cuatro barbas y cabelleras y cuatro cayados, poco más o menos. Las comedias eran unos coloquios, como églogas, entre dos o tres pastores y alguna pastora; aderezábanlas y dilatábanlas con dos o tres entremeses, ya de negra, ya de rufián, ya de bobo y ya de vizcaíno: que todas estas cuatro figuras y otras muchas hacía el tal Lope con la mayor excelencia y propiedad que pudiera imaginarse. No había en aquel tiempo tramoyas, ni desafíos de moros y cristianos, a pie ni a caballo; no había figura que saliese o pareciese salir del centro de la tierra por lo hueco del teatro, al cual componían cuatro bancos en cuadro y cuatro o seis tablas encima, con que se levantaba del suelo cuatro palmos; ni menos bajaban del cielo nubes con ángeles o con almas. El adorno del teatro era una manta vieja, tirada con dos cordeles de una parte a otra, que hacía lo que llaman vestuario, detrás de la cual estaban los músicos, cantando sin guitarra algún romance antiguo Y, según declara en la segunda parte del Quijote por boca de su personaje principal, en su juventud «se le iban los ojos tras la farándula» (Don Quijote, II, 12).

Viaje a Italia y la batalla de Lepanto

Se ha conservado una providencia de Felipe II que data de 1569, donde manda prender a Miguel de Cervantes, acusado de herir en un duelo a un tal Antonio Sigura, maestro de obras. Si se tratara realmente de Cervantes y no de un homónimo, podría ser este el motivo que le hizo pasar a Italia. Llegó a Roma en diciembre del mismo año. Allí leyó los poemas caballerescos de Ludovico Ariosto, que tanto influirán en el Don Quijote según Marcelino Menéndez Pelayo, y los Diálogos de amor del judío sefardita León Hebreo (Yehuda Abrabanel), de inspiración neoplatónica, que determinarán su idea del amor. Cervantes se imbuye del estilo y del arte de Italia, y guardará siempre tan gratísimo recuerdo de aquellos estados, que al principio de El licenciado Vidriera, una de sus Novelas ejemplares, hace poco menos que una guía turística de ella:

Llegaron a la hermosa y bellísima ciudad de Génova; y, desembarcándose en su recogido mandrache, después de haber visitado una iglesia, dio el capitán con todas sus camaradas en una hostería, donde pusieron en olvido todas las borrascas pasadas con el presente gaudeamus. Allí conocieron la suavidad del Treviano, el valor del Montefrascón, la fuerza del Asperino, la generosidad de los dos griegos Candia y Soma, la grandeza del de las Cinco Viñas […] Finalmente, más vinos nombró el huésped, y más les dio, que pudo tener en sus bodegas el mismo Baco. Admiráronle también al buen Tomás los rubios cabellos de las ginovesas, y la gentileza y gallarda disposición de los hombres; la admirable belleza de la ciudad, que en aquellas peñas parece que tiene las casas engastadas como diamantes en oro. […] Y en cinco [días] llegó a Florencia, habiendo visto primero a Luca, ciudad pequeña, pero muy bien hecha, y en la que mejor que en otras partes de Italia, son bien vistos y agasajados los españoles. Contentóle Florencia en estremo, así por su agradable asiento como por su limpieza, sumptuosos edificios, fresco río y apacibles calles. […] Y luego se partió a Roma, reina de las ciudades y señora del mundo. Visitó sus templos, adoró sus reliquias y admiró su grandeza; y, así como por las uñas del león se viene en conocimiento de su grandeza y ferocidad, así él sacó la de Roma por sus despedazados mármoles, medias y enteras estatuas, por sus rotos arcos y derribadas termas, por sus magníficos pórticos y anfiteatros grandes; por su famoso y santo río, que siempre llena sus márgenes de agua y las beatifica con las infinitas reliquias de cuerpos de mártires que en ellas tuvieron sepultura; por sus puentes, que parece que se están mirando unas a otras, que con solo el nombre cobran autoridad sobre todas las de las otras ciudades del mundo: la vía Apia, la Flaminia, la Julia, con otras deste jaez. Pues no le admiraba menos la división de sus montes dentro de sí misma: el Celio, el Quirinal y el Vaticano, con los otros cuatro, cuyos nombres manifiestan la grandeza y majestad romana. Notó también la autoridad del Colegio de los Cardenales, la majestad del Sumo Pontífice, el concurso y variedad de gentes y naciones Se pone al servicio de Giulio Acquaviva, que será cardenal en 1570 y a quien probablemente conoció en Madrid. Le siguió por Palermo, Milán, Florencia, Venecia, Parma yFerrara, itinerario que también aparece admirativamente comentado en El licenciado Vidriera.12 Pronto lo dejará para ocupar la plaza de soldado en la compañía del capitán Diego de Urbina, del tercio de Miguel de Moncada. Embarcó en la galera Marquesa. El 7 de octubre de 1571 participó en la batalla de Lepanto, «la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros», formando parte de la armada cristiana, dirigida por don Juan de Austria, «hijo del rayo de la guerra Carlos V, de felice memoria», y hermanastro del rey, y donde participaba uno de los más famosos marinos de la época, el marqués de Santa Cruz, que residía en La Mancha, en Viso del Marqués. En una información legal elaborada ocho años más tarde se dice:

Cuando se reconosció el armada del Turco, en la dicha batalla naval, el dicho Miguel de Cervantes estaba malo y con calentura, y el dicho capitán… y otros muchos amigos suyos le dijeron que, pues estaba enfermo y con calentura, que estuviese quedo abajo en la cámara de la galera; y el dicho Miguel de Cervantes respondió que qué dirían de él, y que no hacía lo que debía, y que más quería morir peleando por Dios y por su rey, que no meterse so cubierta, y que con su salud… Y peleó como valente soldado con los dichos turcos en la dicha batalla en el lugar del esquife, como su capitán lo mandó y le dio orden, con otros soldados. Y acabada la batalla, como el señor don Juan supo y entendió cuán bien lo había hecho y peleado el dicho Miguel de Cervantes, le acrescentó y le dio cuatro ducados más de su paga… De la dicha batalla naval salió herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano, de que quedó estropeado de la dicha mano. De ahí procede el apodo de Manco de Lepanto,13 que se interpreta mal, pues la mano izquierda no le fue cortada, sino que se le anquilosó al perder el movimiento de ella cuando un trozo de plomo le seccionó un nervio; estaba, pues, tullido de la mano izquierda. Aquellas heridas no debieron ser demasiado graves pues, tras seis meses de permanencia en un hospital de Messina, Cervantes reanudó su vida militar, en 1572. Tomó parte en las expediciones navales de Navarino (1572), Corfú, Bizerta y Túnez (1573). En todas ellas bajo el mando del capitán Manuel Ponce de León y en el aguerrido tercio del famoso Lope de Figueroa, personaje que aparece en El alcalde de Zalamea, dePedro Calderón de la Barca. Después recorrió las principales ciudades de Sicilia, Cerdeña, Génova y la Lombardía. Y permaneció finalmente dos años en Nápoles, hasta 1575. Cervantes siempre se mostró muy orgulloso de haber luchado en la batalla de Lepanto, que para él fue, como escribió en el prólogo de la segunda parte del Quijote, la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros.

Cautiverio en Argel

Durante su regreso desde Nápoles a España a bordo de la galera Sol, una flotilla turca comandada por Mami Arnaute hizo presos a Miguel y a su hermano Rodrigo, el 26 de septiembre de 1575. Fueron capturados a la altura de Cadaqués de Rosas o Palamós, en una zona que actualmente recibe el nombre de Costa Brava, y llevados a Argel. Cervantes es adjudicado como esclavo al renegado griego Dali Mamí. El hecho de habérsele encontrado en su poder las cartas de recomendación que llevaba de don Juan de Austria y del duque de Sessa hizo pensar a sus captores que Cervantes era una persona muy importante y por quien podrían conseguir un buen rescate. Pidieron quinientos escudos de oro por su libertad.

En los cinco años de aprisionamiento, Cervantes, hombre nada acomodaticio y con un fuerte espíritu y motivación, trató de escapar en cuatro ocasiones organizando él mismo los cuatro intentos. Para evitar represalias en sus compañeros de cautiverio, se hizo responsable de todo ante sus enemigos y prefirió la tortura a la delación. Gracias a la información oficial y al libro de fray Diego de Haedo Topografía e historia general de Argel (1612), tenemos posesión de noticias importantes sobre el cautiverio. Tales notas se complementan con sus comedias Los tratos de Argel, Los baños de Argel y el relato conocido como «historia del Cautivo» inserto en la primera parte del Quijote, entre los capítulos 39 y 41.

Sin embargo, desde hace tiempo se sabe que la obra publicada por Haedo no era suya, algo que él mismo ya reconoce. Según Emilio Sola, su autor fue Antonio de Sosa, benedictino compañero de cautiverio de Cervantes y dialoguista de la misma obra. Daniel Eisenbergha propuesto que la obra no es de Sosa, quien no era escritor, sino del gran escritor cautivo en Argel, con cuyos escritos la obra de Haedo muestra muy extensas semejanzas. A ser cierto, la obra de Haedo deja de ser confirmación

independiente de la conducta cervantina en Argel, sino uno más de los escritos del mismo Cervantes que ensalzan su heroísmo.14

El primer intento de fuga fracasó, porque el moro que tenía que conducir a Cervantes y a sus compañeros a Orán los abandonó en la primera jornada. Los presos tuvieron que regresar a Argel, donde fueron encadenados y vigilados más que antes. Mientras tanto, la madre de Cervantes había conseguido reunir cierta cantidad de ducados con la esperanza de poder rescatar a sus dos hijos. En 1577 se concertaron los tratos, pero la cantidad no era suficiente para rescatar a los dos. Miguel prefirió que fuera puesto en libertad su hermano Rodrigo, quien regresó a España. Rodrigo llevaba un plan elaborado por su hermano para liberarlo a él y a sus catorce o quince compañeros más. Cervantes se reunió con los otros presos en una cueva oculta, en espera de una galera española que vendría a recogerlos. La galera, efectivamente, llegó e intentó acercarse por dos veces a la playa; pero, finalmente, fue apresada. Los cristianos escondidos en la cueva también fueron descubiertos, debido a la delación de un cómplice traidor, apodado El Dorador. Cervantes se declaró como único responsable de organizar la evasión e inducir a sus compañeros. El bey (gobernador turco) de Argel, Azán Bajá, lo encerró en su «baño» o presidio, cargado de cadenas, donde permaneció durante cinco meses. El tercer intento lo trazó Cervantes con la finalidad de llegar por tierra hasta Orán. Envió allí a un moro fiel con cartas para Martín de Córdoba, general de aquella plaza, explicándole el plan y pidiéndole guías. Sin embargo, el mensajero fue preso y las cartas descubiertas. En ellas se demostraba que era el propio Miguel de Cervantes quien lo había tramado todo. Fue condenado a recibir dos mil palos, sentencia que no se cumplió porque muchos fueron los que intercedieron por él. El último intento de escapar se produjo gracias a una importante suma de dinero que le entregó un mercader valenciano que estaba en Argel. Cervantes adquirió una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos cristianos. Cuando todo estaba a punto de solucionarse, uno de los que debían ser liberados, el ex dominico doctor Juan Blanco de Paz, reveló todo el plan a Azán Bajá. Como recompensa el traidor recibió un escudo y una jarra de manteca. Azán Bajá trasladó a Cervantes a una prisión más segura, en su mismo palacio. Después, decidió llevarlo a Constantinopla, donde la fuga resultaría una empresa casi imposible de realizar. De nuevo, Cervantes asumió toda la responsabilidad.15 En mayo de 1580, llegaron a Argel los padres trinitarios (orden religiosa que se ocupaba de tratar de liberar cautivos, incluso se cambiaban por ellos)[cita requerida] fray Antonio de la Bella y fray Juan Gil. Fray Antonio partió con una expedición de rescatados. Fray Juan Gil, que únicamente disponía de trescientos escudos, trató de rescatar a Cervantes, por el cual se exigían quinientos. El fraile se ocupó de recolectar entre los mercaderes cristianos la cantidad que faltaba. La reunió cuando Cervantes estaba ya en una de las galeras en que Azán Bajá zarparía rumbo a Constantinopla, atado con «dos cadenas y un grillo». Gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado el19 de septiembre de 1580. El 24 de octubre regresó, al fin, a España con otros cautivos también rescatados. Llegó a Denia, desde donde se trasladó a Valencia. En noviembre o diciembre regresa con su familia a Madrid.

Regreso a España

En mayo de 1581 Cervantes se trasladó a Portugal, donde se hallaba entonces la corte de Felipe II, con el propósito de encontrar algo con lo que rehacer su vida y pagar las deudas que había contraído su familia para rescatarle de Argel. Le encomendaron una comisión secreta en Orán, puesto que él tenía muchos conocimientos de la cultura y costumbres del norte de África. Por ese trabajo recibió 50 escudos. Volvió a Lisboa y a finales de año volvió a Madrid. En febrero de 1582, solicita un puesto de trabajo vacante en las Indias, sin conseguirlo. En estos años, el escritor tiene relaciones amorosas con Ana Villafranca (o Franca) de Rojas, la mujer de Alonso Rodríguez, un tabernero. De la relación nació una hija que se llamó Isabel de Saavedra, que él reconoció, pero con la que no se llevó muy bien. El 12 de diciembre de 1584, contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios en el pueblo toledano de Esquivias. Catalina era una joven que no llegaba a los veinte años y que aportó una pequeña dote. No tuvieron hijos y Cervantes pasó largas temporadas enEsquivias; de hecho, se inspiró en la familia de su mujer para algunos personajes de su Quijote, como ha descubierto Sabino de Diego. A los dos años de casados, Cervantes comienza sus extensos viajes por Andalucía. Es muy probable que entre los años 1581 y 1583 Cervantes escribiera La Galatea, su primera obra literaria en volumen y trascendencia. Se publicó en Alcalá de Henares en 1585. Hasta entonces solo había publicado algunas composiciones en libros ajenos, en romanceros y cancioneros, que reunían producciones de diversos poetas.

La Galatea apareció dividida en seis libros, aunque solo escribió la «primera parte». Cervantes no perdió nunca el propósito de continuar la obra; sin embargo, jamás llegó a imprimirse. En el prólogo la obra es calificada como «égloga» y se insiste en la afición que Cervantes ha tenido siempre a la poesía. Pertenece al género de la novela pastoril que había asentado en España la Diana, de Jorge de Montemayor. Aún se pueden observar reminiscencias de las lecturas que realizó cuando fue soldado en Italia.

El matrimonio con su esposa no resultó. Se separó de ella a los dos años, sin haber llegado a tener hijos. Cervantes nunca habla de su esposa en sus muchos textos autobiográficos, a pesar de ser él quien estrenó en la literatura española el tema del divorcio, entonces imposible en un país católico, con el entremés El juez de los divorcios. Se supone que el matrimonio fue infeliz, aunque en ese entremés sostiene que «más vale el peor concierto / que no el divorcio mejor».

Últimos años

En 1587, viaja a Andalucía como comisario de provisiones de la Armada Invencible. Durante los años como comisario, recorre una y otra vez el camino que va de Madrid a Andalucía, pasando por Toledo y La Mancha (actual Ciudad Real). Ese es el itinerario de Rinconete y Cortadillo. Se establece en la ciudad de Sevilla el 10 de enero de 1588,16 desde donde recorrerá pueblos como Écija, Estepa, Arahal, Marchena yLa Puebla de Cazalla17 recogiendo productos como aceituna, trigo y cebada como comisario de abastos18 de los barcos reales. El embargo de bienes de la Iglesia llevó al Provisor del Arzobispado de Sevilla a dictar sentencia de excomunión contra Cervantes y a ordenar al vicario de Écija que pusiera en tablillas al excomulgado.19 20 A partir de 1594, será recaudador de impuestos atrasados (tercias y alcabalas), empleo que le acarreará numerosos problemas y disputas, puesto que era el encargado de ir casa por casa recaudando impuestos, que en su mayoría iban destinados a cubrir las guerras en las que estaba involucrada España. Es encarcelado en 1597 en la Cárcel Real de Sevilla, entre septiembre y diciembre de ese año,21 tras la quiebra del banco donde depositaba la recaudación. Supuestamente Cervantes se había apropiado de dinero público y sería descubierto tras ser encontradas varias irregularidades en las cuentas que llevaba. En la cárcel «engendra» Don Quijote de la Mancha, según el prólogo a esta obra. No se sabe si con ese término quiso decir que comenzó a escribirlo mientras estaba preso o, simplemente, que se le ocurrió la idea allí. El otro encarcelamiento documentado de Cervantes fue muy breve, en Castro del Río (Córdoba) en 1592. No consta que haya estado nunca en la cueva de Medrano, en Argamasilla de Alba.

Por entonces inicia su carrera dramática Miguel de Cervantes sobre postulados renacentistas y clasicistas: respeto a las tres unidades aristotélicas y no mezclar lo trágico y lo cómico, como recomendaba Horacio en su Epístola a los Pisones o Arte poética. Ya se ha visto como Cervantes amaba el teatro desde su niñez (en el Quijote abunda el diálogo). Arriesgó con algunas innovaciones como reducir las comedias a tres actos o utilizar personajes alegóricos y tuvo un cierto éxito hasta que triunfó Lope de Vega con una fórmula más moderna (expresa en 1609, cuando difundió su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo y todos lo siguieron, de suerte que ya ningún empresario teatral («autor» en la lengua de la época) quiso comprarle a Cervantes sus comedias, que aparecían como anticuadas. Lope de Vega notó la ojeriza que le tomó Cervantes por este hecho, expresa en las críticas clasicistas que contiene su Don Quijote (I, 48) hacia su teatro, pero después Cervantes asumió a regañadientes la nueva fórmula («los tiempos mudan las cosas/y perfeccionan las artes», escribirá en el diálogo entre Comedia y Necesidad de su pieza El rufián dichoso)22 y empezará a escribir comedias según la nueva fórmula. Más tarde (1615), en el melancólico prólogo que pondrá a sus Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados,23 hablará de su experiencia teatral: Se vieron en los teatros de Madrid representar Los tratos de Argel, que yo compuse; La destruición de Numancia y La batalla naval, donde me atreví a reducir las comedias a tres jornadas, de cinco que tenían; mostré, o, por mejor decir, fui el primero que representase las imaginaciones y los pensamientos escondidos del alma, sacando figuras morales al teatro, con general y gustoso aplauso de los oyentes; compuse en este tiempo hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza; corrieron su carrera sin silbos, gritas ni barahúndas. Tuve otras cosas en que ocuparme; dejé la pluma y las comedias, y entró luego el monstruo de naturaleza, el gran Lope de Vega, y alzóse con la monarquía cómica; avasalló y puso debajo de su juridición a todos los farsantes; llenó el mundo de comedias proprias, felices y bien razonadas, y tantas, que pasan de diez mil pliegos los que tiene escritos, y todas (que es una de las mayores cosas que puede decirse) las ha visto representar, o oído decir, por lo menos, que se han representado; y si algunos, que hay muchos, han querido entrar a la parte y gloria de sus trabajos, todos juntos no llegan en lo que han escrito a la mitad de lo que él sólo. […] Algunos años ha que volví yo a mi antigua ociosidad, y, pensando que aún duraban los siglos donde corrían mis alabanzas, volví a componer algunas comedias, pero no hallé pájaros en los nidos de antaño; quiero decir que no hallé autor que me las pidiese, puesto que sabían que las tenía; y así, las arrinconé en un cofre y las consagré y condené al perpetuo silencio. En esta sazón me dijo un librero que él me las comprara si un autor de título no le hubiera dicho que de mi prosa se podía esperar mucho, pero que del verso, nada; y, si va a decir la verdad, cierto que me dio pesadumbre el oírlo, y dije entre mí: «O yo me he mudado en otro, o los tiempos se han mejorado mucho; sucediendo siempre al revés, pues siempre se alaban los pasados tiempos». Torné a pasar los ojos por mis comedias, y por algunos entremeses míos que con ellas estaban arrinconados, y vi no ser tan malas ni tan malos que no mereciesen salir de las tinieblas del ingenio de aquel autor a la luz de otros autores menos escrupulosos y más entendidos. Aburríme y vendíselas al tal librero, que las ha puesto en la estampa como aquí te las ofrece. Como dramaturgo Cervantes sobresalió en un género: el entremés, así como en las comedias en que describe sus experiencias personales como esclavo cautivo de los musulmanes en Argel: El trato de Argel, su refundición Los baños de Argel y La gran sultana, que figuran dentro del subgénero denominado «comedia de cautivos». También pueden considerarse obras maestras su tragedia El cerco de Numancia (1585) y la comedia El rufián dichoso. Hace poco se ha recuperado una tragedia que se consideraba perdida, la Jerusalén, también harto notable.24 En 1604 se instala en Valladolid (por aquel entonces Corte Real —desde 1601— de Felipe III. El mismo año 1604 Antonio de Herrera y Tordesillas, Cronista de Indias y Censor de la obra de Miguel de Cervantes,25 autorizó la impresión. Y en enero de 1605 publica la primera parte de la que será su principal obra: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Ello marcó el comienzo del realismo como estética literaria y creó el género literario de la novela moderna, la novela polifónica, de amplísimo influjo posterior, mediante el cultivo de lo que llamó «una escritura desatada» en la que el artista podía mostrarse «épico, lírico, trágico, cómico» en el crisol genuino de la parodia de todos los géneros. La segunda parte no aparece hasta 1615: El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. Ambas obras le ganan un puesto en la historia de la literatura universal y convierten a su autor, junto con Dante Alighieri, William Shakespeare, Michel de Montaigne y Goetheen un autor canónico de la literatura occidental. Un año antes, aparece publicada una apócrifa continuación de Alonso Fernández de Avellaneda. Una novela escrita, al parecer, por un discípulo y amigo de Lope de Vega de origen aragonés o por un grupo de amigos de Lope. Entre las dos partes del Quijote aparecen en 1613 las Novelas ejemplares, un conjunto de doce narraciones breves, compuestas algunas de ellas muchos años antes. Su fuente es propia y original. En ellas explora distintas fórmulas narrativas como la sátira lucianesca (El coloquio de los perros), la novela picaresca (Rinconete y Cortadillo), la miscelánea (El licenciado vidriera), la novela bizantina (La española inglesa, El amante liberal) o, incluso, la novela policíaca (La fuerza de la sangre). De dos de ellas, como por ejemplo El celoso extremeño, existe una segunda redacción testimoniada por el manuscrito llamado de Porras de la Cámara, descubierto y en breve destruido en el siglo XIX.26 Solo esta colección de novelas habría podido en sí misma haberle creado un puesto muy destacado en la historia de la literatura castellana.

La crítica literaria fue una constante en su obra.

Aparece en la Galatea, en el Quijote y a ella le consagró el Viaje del Parnaso (1614), extenso poema en tercetos encadenados. En 1615, publica Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados, pero su drama más popular hoy, La Numancia, además de El trato de Argel, quedó inédito hasta el siglo XVIII. Un año después de su muerte, aparece la novela Los trabajos de Persiles y Sigismunda, cuya dedicatoria a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII conde de Lemos, su mecenas durante años, y a quien están también dedicadas la segunda parte del Quijote y las Novelas ejemplares, y que firmó apenas dos días antes de morir, resulta una de las páginas más conmovedoras de la literatura española:

Señor; aquellas coplas antiguas que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan: «Puesto ya el pie en el estribo», quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:

Puesto ya el pie en el estribo,

con las ansias de la muerte,

gran señor, ésta te escribo.

Ayer me dieron la extremaunción, y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos y, por lo menos, sepa V. E. este mi deseo y sepa que tuvo en mí un tan

aficionado criado de servirle, que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. E.; regocíjome de verle señalar con el dedo y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. E. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del Jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía (que ya no sería sino milagro), me diere el cielo vida, las verá, y, con ellas, el fin de la Galatea, de quien sé está aficionado V. E., y con estas obras continuado mi deseo; guarde Dios a V. E. como puede, Miguel de Cervantes. Persiles es una novela bizantina que, según el autor, pretendía competir con el modelo clásico griego de Heliodoro; tuvo éxito, pues conoció algunas ediciones más en su época, pero fue olvidada y oscurecida por el triunfo indiscutible de su Don Quijote. Cervantes utiliza un grupo de personajes como hilo conductor de la obra, en vez de dos. Anticipa, además, el llamado realismo mágico dando entrada a algunos elementos fantásticos. En cierto modo, cristianiza el modelo original utilizando el tópico del homo viator, alcanzándose el clímax al final de la obra con la anagnórisis de los dos enamorados principales, llamados hasta entonces Periandro y Auristela, en la ciudad santa de Roma:

Nuestras almas, como tú bien sabes y como aquí me han enseñado, siempre están en continuo movimiento y no pueden parar sino en Dios, como en su centro. En esta vida los deseos son infinitos y unos se encadenan de otros y se eslabonan y van formando una cadena que tal vez llega al cielo y tal se sume en el infierno.

En realidad, Persiles es una novela de estructura e intenciones muy complejas que aguarda todavía una interpretación satisfactoria. La influencia de Cervantes en la literatura universal ha sido tal, que la misma lengua española suele ser llamada la lengua de Cervantes.

Muerte y tumba de Cervantes

Cervantes fallece en Madrid a la edad de 68 años de diabetes,27 en la conocida Casa de Cervantes, situada en la esquina entre la calle del León y la calle Francos, en el ya citado barrio de las Letras o barrio de las Musas, en el entorno del conocido Madrid de los Austrias. Cervantes deseó ser enterrado en la iglesia del convento de las Trinitarias Descalzas, en el mismo barrio, ya que cuando fue llevado preso en Argel, la congregación de los trinitarios ayudó, hicieron de intermediarios y recogieron fondos para que él y su hermano Rodrigo fueran liberados.28

El convento actual fue construido en distintas fases. En el momento en que Cervantes fue enterrado allí, el convento tenía una capilla pequeña con acceso por la calle Huertas, pero posteriormente fue edificada una iglesia mayor en el mismo sitio y se trasladó a este nuevo templo a las personas que se encontraban enterradas en el anterior. El cuerpo de Cervantes también fue trasladado pero se desconocía el lugar exacto en el que se encontraba.28 En julio de 2011 saltó la noticia de que el historiador Fernando de Prado se proponía encontrar los restos de Cervantes liderando un grupo de expertos, explorando las diferentes partes del convento, de 3000 metros cuadrados, para investigar mejor su aspecto físico y las causas de su muerte.29 30 31 El 24 de enero de 2015, un equipo de arqueólogos, liderado por el forense Francisco Etxeberria, anunció haber encontrado un ataúd con las iniciales «M.C.», el cual fue sometido a estudio para determinar con exactitud si los huesos en él contenidos eran los del célebre escritor,32 aunque al día siguiente la epigrafista de la UAM Alicia M. Canto recomendó cautela, ya que las letras podían leerse en realidad «M. G.», y su tipo y técnica corresponder más bien al siglo XVIII.33 Al día siguiente se anunció que «el comité científico reunido en las excavaciones llegó a la conclusión de que los huesos no corresponden a los del escritor, puesto que pertenecerían a personas de menor edad».34

Finalmente, el 17 de marzo de 2015, los expertos anunciaron que «tras las evidencias de las pruebas históricas, arqueológicas y antropológicas, se ha podido acotar la ubicación de los restos en una concentración de huesos, fragmentados y deteriorados, correspondientes a diecisiete personas, entre los que posiblemente se encuentren los de Cervantes y su esposa»,35 aunque no faltaron otras opiniones críticas, como la del profesor Francisco Rico que declaró: «Es que no hay tal hallazgo. Sabemos lo mismo que sabíamos antes».36

Aspecto físico

Cervantes fue retratado en su tiempo por el pintor Juan de Jáuregui. Sin embargo, ningún retrato existente puede identificarse con el de Jáuregui.37 38 39 Si bien pasada la fecha de su fallecimiento pueden encontrarse multitud de retratos del escritor, ninguno es auténtico.40

El único «retrato» auténtico, y la única alusión al perdido retrato de Jáuregui, se encuentran en la autodescripción que el autor colocó al principio de sus Novelas ejemplares, que se publicaron en 1613, cuando Cervantes tenía ya 66 años. Dicha descripción dice así:

…El cual amigo bien pudiera, como es uso y costumbre, grabarme y esculpirme en la primera hoja deste libro, pues le diera mi retrato el famoso don Juan de Jáurigui, y con esto quedara mi ambición satisfecha, y el deseo de algunos que querrían saber qué rostro y talle tiene quien se atreve a salir con tantas invenciones en la plaza del mundo, a los ojos de las gentes, poniendo debajo del retrato: Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha, y del que hizo el Viaje del Parnaso,… y otras obras que andan por ahí descarriadas y, quizá, sin el nombre de su dueño. Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria. Por una carta de Lope de Vega sabemos también que Cervantes usaba anteojos (gafas de pinza) para leer, un instrumento entonces tan caro que, habiéndosele roto los cristales, no quiso repararlos.

Alcances artísticos

Cervantes es sumamente original. Parodiando un género que empezaba a periclitar, como el de los libros de caballerías, creó otro género sumamente vivaz, la novela polifónica, donde se superponen las cosmovisiones y los puntos de vista hasta confundirse en complejidad con la misma realidad, recurriendo incluso a juegos metaficcionales. En la época la épica podía escribirse también en prosa, y con el precedente en el teatro del poco respeto a los modelos clásicos de Lope de Vega, le cupo a él en suma fraguar la fórmula delrealismo en la narrativa tal y como había sido preanunciada en España por toda una tradición literaria desde el Cantar del Mío Cid, ofreciéndosela a Europa, donde Cervantes tuvo más discípulos que en España. La novela realista entera del siglo XIX está marcada por este magisterio. Por otra parte, otra gran obra maestra de Cervantes, las Novelas ejemplares, demuestra la amplitud de miras de su espíritu y su deseo de experimentar con las estructuras narrativas. En esta colección de novelas el autor experimenta con la novela bizantina (La española inglesa), la novela policíaca o criminal (La fuerza de sentencias y donaires (El licenciado Vidriera), la novela picaresca (Rinconete y Cortadillo), la narración constituida sobre una anagnórisis (La gitanilla), etc.

Obra de Cervantes

Novelas

Miguel de Cervantes cultivó, pero a su original modo, los géneros narrativos habituales en la segunda mitad del siglo XVI: la novela bizantina, la novela pastoril, la novela picaresca, la novela morisca, la sátira lucianesca, la miscelánea. Renovó un género, la novella, que se entendía entonces a la italiana como relato breve, exento de retórica y de mayor trascendencia.

Orden cronológico: · La Galatea (1585) · El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605) · Novelas ejemplares (1613) · El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615) · Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617)

La Galatea Artículo principal: La Galatea La Galatea fue la primera novela de Cervantes, en 1585. Forma parte del subgénero pastoril (una «égloga en prosa» como define el autor), triunfante en el Renacimiento. Su primera publicación apareció cuando tenía 38 años con el título de Primera parte de La Galatea. Como en otras novelas del género (similar al de La Diana de Jorge de Montemayor), los personajes son pastores idealizados que relatan sus cuitas y expresan sus sentimientos en una naturaleza idílica (locus amoenus).

La Galatea se divide en seis libros en los cuales se desarrollan una historia principal y cuatro secundarias que comienzan en el amanecer y finalizan al anochecer, como en laséglogas tradicionales, pero de la misma manera que en los poemas bucólicos de Virgilio cada pastor es en realidad una máscara que representa a un personaje verdadero.

Don Quijote de la Mancha Artículo principal: Don Quijote de la Mancha Es la novela cumbre de la literatura en lengua española. Su primera parte apareció en 1605 y obtuvo una gran acogida pública. Pronto se tradujo a las principales lenguas europeas y es una de las obras con más traducciones del mundo. En 1615 se publicó la segunda parte.

En un principio, la pretensión de Cervantes fue combatir el auge que habían alcanzado los libros de caballerías, satirizándolos con la historia de un hidalgo manchego que perdió la cordura por leerlos, creyéndose caballero andante. Para Cervantes, el estilo de las novelas de caballerías era pésimo, y las historias que contaba eran disparatadas. A pesar de ello, a medida que iba avanzando el propósito inicial fue superado, y llegó a construir una obra que reflejaba la sociedad de su tiempo y el comportamiento humano.

Es probable que Cervantes se inspirara en el Entremés de los romances, en el que un labrador pierde el juicio por su afición a los héroes del Romancero viejo.

Novelas ejemplares Artículo principal: Novelas ejemplares.

 La gitanilla (F. Coullaut-Valera1960). Detalle del monumento a Cervantes de la Plaza de España de Madrid.

Entre 1590 y 1612 Cervantes escribió una serie de novelas cortas (pues el término novela se usaba en la época en el mismo sentido que su étimo, el italiano novella, esto es, lo que hoy llamamos novela corta o relato largo) que después acabaría reuniendo en 1613 en la colección de las Novelas ejemplares, dada la gran acogida que obtuvo con la primera parte del Quijote. En un principio recibieron el nombre de Novelas ejemplares de honestísimo entretenimiento.

Dado que existen dos versiones de Rinconete y Cortadillo y de El celoso extremeño, se piensa que Cervantes introdujo en estas novelas algunas variaciones con propósitos morales, sociales y estéticos (de ahí el nombre de «ejemplares»). La versión más primitiva se encuentra en el llamado manuscrito de Porras de la Cámara, una colección miscelánea de diversas obras literarias entre las cuales se encuentra una novela habitualmente atribuida también a Cervantes, La tía fingida. Por otra parte, algunas novelas cortas se hallan también insertas en el Quijote, como «El curioso impertinente» o una «Historia del cautivo» que cuenta con elementos autobiográficos. Además, se alude a otra novela ya compuesta, Rinconete y Cortadillo.

Los trabajos de Persiles y Sigismunda

Es la última obra de Cervantes. Pertenece al subgénero de la novela bizantina. En ella escribió la dedicatoria a Pedro Fernández de Castro y Andrade, VII conde de Lemos, el 19 de abril de 1616, cuatro días antes de fallecer, donde se despide de la vida citando estos versos:

Puesto ya el pie en el estribo, con ansias de la muerte, gran señor, esta te escribo.

El autor ve claramente que le queda poca vida y se despide de sus amigos, no se hace ilusiones. Sin embargo, desea vivir y terminar obras que tiene en el magín, cuyo título escribe: Las semanas del jardín, El famoso Bernardo y una segunda parte de La Galatea. En el género de la novela bizantina, cuenta Cervantes, se atreve a competir con el modelo del género, Heliodoro. La novela, inspirada en la crónica de Saxo Gramático y Olao Magno y en las fantasías del Jardín de flores curiosas de Antonio de Torquemada, cuenta la peregrinación llevada a cabo por Persiles y Sigismunda, dos príncipes nórdicos enamorados que se hacen pasar por hermanos cambiándose los nombres por Periandro y Auristela. Separados por todo tipo de peripecias, emprenden un viaje desde el norte de Europa hasta Roma, pasando por España, con finalidad expiatoria antes de contraer matrimonio. La obra es importante porque supone en el autor un cierto distanciamiento de las fórmulas realistas que hasta el momento ha cultivado, pues aparecen hechos tan peregrinos como que una mujer salte de un campanario librándose de estrellarse gracias al paracaídas que

forman sus faldas o que haya personajes que adivinen el futuro. Los personajes principales aparecen algo desvaídos y en realidad la obra está protagonizada por un grupo, en el que se integran dos españoles abandonados en una isla desierta, Antonio y su hijo, criado en la isla como una especie de bárbaro arquero en contacto con la naturaleza. Los últimos pasajes del libro están poco limados, ya que el autor falleció antes de corregirlos. La obra tuvo cierto éxito y se reimprimió varias veces, pero fue olvidada en el siglo siguiente.

Poesía

Cervantes se afanó en ser poeta, aunque llegó a dudar de su capacidad, como él mismo dijo antes de su muerte en Viaje del Parnaso:

Yo que siempre trabajo y me desvelo / por parecer que tengo de poeta / la gracia que no quiso darme el cielo

Se han perdido o no se han identificado casi todos los versos que no estaban incluidos en sus novelas o en sus obras teatrales; aunque se le suele llamar inventor de los versos de cabo roto, en realidad no fue él. Cervantes declara haber compuesto gran número de romances, entre los cuales estimaba especialmente uno sobre los celos. En efecto, hacia 1580 participó con otros grandes poetas contemporáneos como Lope de Vega, Góngora o Quevedo en la imitación de los romances antiguos que dio origen alRomancero nuevo, llamado así frente al tradicional Romancero viejo del siglo XV, el cual era anónimo.

Inicia su obra poética con las cuatro composiciones dedicadas a Exequias de la reina Isabel de Valois. Otros poemas fueron: A Pedro Padilla, A la muerte de Fernando de Herrera, A la Austriada de Juan Rufo. Como poeta sin embargo destaca en el tono cómico y satírico, y sus obras maestras son los sonetos Un valentón de espátula y greguescoy Al túmulo del rey Felipe II, del cual se hizo famoso los últimos versos:

Caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese, y no hubo nada. La Epístola a Mateo Vázquez es una falsificación escrita por el erudito decimonónico Adolfo de Castro, como asimismo lo es el folleto en prosa El buscapié, una vindicación delQuijote escrita también por este erudito. Asentó algunas innovaciones en la métrica, como la invención de la estrofa denominada ovillejo y el uso del soneto con estrambote.

Viaje del Parnaso

El único poema narrativo extenso de Cervantes es Viaje del Parnaso (1614), compuesto en tercetos encadenados. En él alaba y critica a algunos poetas españoles. Se trata en realidad de una adaptación, como dice el propio autor, del Viaggio di Parnaso (1578) de Cesare Caporali di Perugia o Perugino. Narra en ocho capítulos el viaje al monteParnaso del propio autor a bordo de una galera dirigida por Mercurio, en la que algunos poetas elogiados tratan de defenderlo frente a los poetastros o malos poetas. Reunidos en el monte con Apolo, salen airosos de la batalla y el protagonista regresa de nuevo a su hogar. La obra se completa con la Adjunta al Parnaso, donde Pancracio deRoncesvalles entrega a Cervantes dos epístolas de Apolo.

Teatro Dadas sus penurias económicas, el teatro fue la gran vocación de Cervantes. Escribe que cuando era mozo «se le iban los ojos» tras el carro de los comediantes y que asistió a las austeras representaciones de Lope de Rueda. Sin embargo, su éxito, que lo tuvo, pues sus obras se representaron «sin ofrenda de pepinos», como dice en el prólogo a sus Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados, fue efímero ante el exitazo de la nueva fórmula dramática de Lope de Vega, más audaz y moderna que la suya, que hizo a los empresarios desestimar las comedias cervantinas y preferir las de su rival. El teatro de Cervantes poseía un fin moral, incluía personajes alegóricos y procuraba someterse a las tres unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar, mientras que el de Lope rompía con esas unidades y era moralmente más desvergonzado y desenvuelto, así como mejor y más variadamente versificado. Cervantes nunca pudo sobrellevar este fracaso y se mostró disgustado con el nuevo teatro lopesco en la primera parte del Quijote, cuyo carácter teatral aparece bien asentado a causa de la abundancia de diálogos y de situaciones de tipo entremesil que entreverán la trama. Y es, en efecto, el entremés el género dramático donde luce en todo su esplendor el genio dramático de Cervantes, de forma que puede decirse que junto a Luis Quiñones de Benavente y Francisco de Quevedo es Cervantes uno de los mejores autores del género, al que aportó una mayor profundidad en los personajes, un humor inimitable y un mayor calado y trascendencia en la temática. Que existía interconexión entre el mundo teatral y el narrativo de Cervantes lo demuestra que, por ejemplo, el tema del entremés de El viejo celoso aparezca en la novela ejemplar de El celoso extremeño. Otras veces aparecen personajes sanchopancescos, como en el entremés de la Elección de los alcaldes de Daganzo, donde el protagonista es tan buen catador o «mojón» de vinos como Sancho. El barroco tema de la apariencia y la realidad se muestra en El retablo de las maravillas, donde se adapta el cuento medieval de don Juan Manuel (que Cervantes conocía y había leído en una edición contemporánea) del rey desnudo y se le da un contenido social. El juez de los divorcios tocaba también biográficamente a Cervantes, y en él se llega a la conclusión de que «más vale el peor concierto / que no el divorcio mejor». También poseen interés los entremeses de El rufián viudo, La cueva de Salamanca, El vizcaíno fingido y La guarda cuidadosa. Para sus entremeses adopta Cervantes tanto la prosa como el verso y se le atribuyen algunos otros, como el de Los habladores.

En sus piezas mayores el teatro de Cervantes ha sido injustamente poco apreciado y representado, con algunos sin estrenarse hasta la fecha (2015), con excepción de la que representa el ejemplo más acabado de imitación de las tragedias clásicas: El cerco de Numancia, también titulada La destrucción de Numancia, donde se escenifica el tema patriótico del sacrificio colectivo ante el asedio del general Escipión y donde el hambre toma la forma de sufrimiento existencial, añadiéndose figuras alegóricas que profetizan un futuro glorioso para España. Se trata de una obra donde la Providencia parece tener el mismo cometido que tenía para el Eneas escapado de la Troya incendiada en Virgilio. Parecida inspiración patriótica poseen otras comedias, como La conquista de Jerusalén, descubierta recientemente. Otras comedias suyas tratan el tema, que tan directamente padeció el autor y al que incluso se hace alusión en un pasaje de su última obra, el Persiles, del cautiverio en Argel, como Los baños de Argel, Los tratos de Argel, La gran sultana y El gallardo español, donde se ha querido también encontrar la denuncia de la situación de los antiguos soldados como el propio Cervantes. De tema más novelesco son La casa de los celos y selvas de Ardenia, El laberinto de amor, La entretenida. Carácter picaresco tienen Pedro de Urdemalas y El rufián dichoso.

Cervantes reunió sus obras no representadas en Ocho comedias y ocho entremeses nunca representados; además, se conservan otras obras en manuscrito: Los tratos de Argel, El gallardo español, La gran sultana y Los baños de Argel.[cita requerida]

Obras perdidas y atribuidas

Cervantes mencionó en algunas ocasiones comedias suyas que se representaron con éxito y cuyos textos se han perdido, así como otras obras que estaba escribiendo o pensaba escribir. Entre las obras no escritas o inacabadas cabe mencionar la segunda parte de La Galatea, El famoso Bernardo (quizá un libro de caballerías referido a Bernardo del Carpio) yLas semanas del jardín. También es posible que haya pensado en escribir una continuación del libro de caballerías Belianís de Grecia.41 42

Las obras de teatro perdidas que Cervantes enumera son La gran Turquesca, La batalla naval, La Jerusalem [ sic ], La Amaranta o la del mayo, El bosque amoroso, La única,La bizarra Arsinda y La confusa, que figuraba en el repertorio del autor Juan Acacio aún en 1627. También fue obra suya una comedia llamada El trato de Constantinopla y muerte de Selim.

Hay diversas obras que se han atribuido a Cervantes, con variado fundamento. Entre las más conocidas cabe mencionar: · La tía fingida, narración del estilo de las Novelas ejemplares.

· Diálogo entre Cilenia y Selanio sobre la vida en el campo, que se supone que es un fragmento de la obra perdida de Cervantes Las semanas del jardín. · Auto de la soberana Virgen de Guadalupe, auto sacramental relativo al hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. · La Topografía e historia general de Argel, obra editada y publicada en Valladolid, en 1612, por fray Diego de Haedo, abad de Frómista, que se sabe que no es obra de éste. La obra fue realmente escrita por el clérigo portugués y amigo de Cervantes, el doctor Antonio de Sosa, mientras éste estuvo cautivo en Argel entre 1577 y 1581. El erudito Sosa fue muy amigo del joven Cervantes durante el cautiverio de ambos en Berbería en los 1570. Sosa fue asimismo el primer biógrafo de Cervantes; su relato sobre el «episodio de la cueva», en el que describe el segundo intento de escape de Cervantes de su prisión argelina, aparece en su Diálogo de los mártires de Argel. En 1992, el hispanista italiano Stefano Arata publicó el texto de un manuscrito de la obra teatral La conquista de Jerusalén por Godofre de Bullón. Un artículo precede el drama, en el cual Arata pretende haber encontrado La Jerusalén perdida cervantina.43 Siguió el estudio otro artículo en 1997. Desde entonces, se ha publicado virtualmente como obra atribuida, y en 2009 apareció una edición crítica impresa por Cátedra Letras Hispanas. En 2010, Aaron M. Kahn publicó una teoría de atribución que demuestra que, de todos los candidatos a la autoría del drama, Cervantes es el más probable.44 Sin prueba definitiva, esta obra sigue siendo «atribuida» a Cervantes.

Relación con otras personalidades Se suele decir que Miguel de Cervantes y William Shakespeare fallecieron el mismo día, aunque el primero murió el 22 de abril y el segundo el 23. Sin embargo, aunque los dos hubieran fallecido el 23 en sus respectivos países, las muertes no habrían coincidido en el tiempo, ya que, aunque la fecha fuese la misma, en Gran Bretaña se usaba el calendario juliano, mientras que en España ya se había adoptado el calendario gregoriano, y cuando Shakespeare murió, en España era 3 de mayo. Este día, el 23 de abril, ha sido nombrado Día Internacional del Libro por la Unesco en 1995.

Lo que sí se sabe con exactitud es que Shakespeare leyó la primera parte del Quijote y escribió una obra de teatro donde retoma al personaje de Cardenio, que aparece en la novela.45 Cervantes no solamente conoció a los ilustres escritores Francisco Quevedo y Lope de Vega, sino que fueron vecinos en las mismas calles del Barrio de las Letras de Madrid.46 El Quijote es un libro que ha marcado a muchas personalidades. Orson Welles, que pasó temporadas en España, tuvo gran interés en realizar una película titulada Don Quijote,47 y aunque la comenzó, no pudo completarla, por lo que se exhibe desde 1992 montada y finalizada por el director y guionista Jesús Franco.48 El primer ministro israelí David Ben-Gurión aprendió español para poder leer Don Quijote de la Mancha en su idioma original,49 al igual que el poeta, dramaturgo y novelista rusoAlexandr Pushkin.50

 Ilustración de Gustave Doré.

 Primera edición del Quijote (1605)

 Don Quijote y Sancho Panza por Honoré DaumierÓleo sobre lienzoNeue Pinakothek.

 En conmemoración del 400 aniversario de la muerte de Cervantes, los leones del Congreso de los Diputados lucen anteojos, lentes, o quevedos, para leer el Quijote.

 Placa esculpida dedicada a Miguel de Cervantes en la fachada norte del convento de las Trinitarias de Madrid, donde fue enterrado.

 Casa que ocupó el escritor en Valladolid entre los años 1604 y 1606 y que coincidiría con la publicación de la primera edición del Quijote, en 1605. Aquí trabajaría en la segunda parte de la novela y escribiría además El coloquio de los perrosEl licenciado Vidriera o La ilustre fregona. Actualmente es un museo.

 Interior del caserón de los Medrano en Argamasilla de Alba, donde, en el siglo XIX, algunas tesis sostienen que estuvo preso Cervantes.

 Estatua de Cervantes, en la plaza de la Universidad de Valladolid.

 Portada de La Galatea (1585), primera obra publicada por Miguel de Cervantes.

 Estatua de Miguel de Cervantes en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid.

 La batalla de Lepanto (de artista desconocido). National Maritime MuseumGreenwich.

 Lápida conmemorativa de los estudios de Miguel de Cervantes en la calle de la Villa (Madrid).

 Torre de la iglesia de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares, donde fue bautizado Miguel de Cervantes. Resultó destruida en un incendio durante la Guerra Civil Española.

 

 

Luther King – I have a dream – Español

La Red Social Global JesToryAS: http://redjestor.blogspot.com/

¡Amor, paz y felicidad!

Solidario con los que menos tienen, con los que sufren discriminación, abusos, hambre y explotación, con los que luchan por la Libertad, la Democracia real, la Justicia social y por un mundo mejor, con las benditas Mujeres en su búsqueda del empoderamiento en todos los ámbitos de la sociedad y con todas las causas justas.

http://redjestor.blogspot.mx/2012/08/luther-king-i-have-dream-espanol.html

 

«Educados para NO pensar» (Jose Luis SAMPEDRO) Mayo, 2011.

 La Red Social Global JesToryAS: http://redjestor.blogspot.com/

¡Amor, paz y felicidad!

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Publicado por Jesús Torres Navarro en martes, agosto 14, 2012

«Educados para NO pensar» (Jose Luis SAMPEDRO) Mayo, 2011.

Subido por PocoPanMuchoChorizo el 14/12/2011.

José Luis Sampedro Sáez (Barcelona, 1 de febrero de 1917) escritor, humanista y economista español que aboga por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos». En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo». En 2011 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas.

Puedes ver la publicación original en: http://redjestor.blogspot.mx/2012/08/educados-para-no-pensar-jose-luis.html

¡Releer y repensar el pasado nos facilita entender mejor el presente!

Jesús Torres Navarro.

 

El sendero del mago; El Elefante encadenado; y para la cátedra de literatura.

Un cuento cada día

Cuentos No. 16, 17 y 18.

Cuento No. 16.

explain

EL SENDERO DEL MAGO

deepak Deepak Chopra

El más puro de los caballeros que sirvió a Arturo fue Galahad, a pesar de tener en común con el rey el hecho de haber sido concebido fuera del matrimonio.

Aunque el hecho de que Galahad fuese hijo natural de Lancelot, no conllevaba estigma alguno, cuando llego el día en que debía convertirse en paladín de una dama de la corte, el rey Arturo se opuso y manifestó su descontento.

– «No permitiré que seas el paladín de ninguna dama noble», declaró Arturo.

Galahad se ruborizó y tartamudeó:- «Pero mi señor, todo caballero debe servir a una dama para demostrarle la pureza de su amor».

«¿Qué sabes tu del amor?» Preguntó Arturo de una manera tan incisiva que Galahad se ruborizó todavía más intensamente. «Si estás tan ansioso de luchar por una dama, te presentaré a tres para que escojas».

El rey mandó llamar inmediatamente a Margaret, una vieja lavandera de cabello cano y con verrugas en la nariz. «¿Le servirás a ella por amor, gentil caballero?, -le preguntó Arturo. La confusión de Galahad fue enorme. «No comprendo mi señor» murmuró.

Arturo lo miró fijamente he hizo salir a la mujer. «Traigan a otra», ordenó. Esta vez trajeron a una niña recién nacida. «Si Margaret te pareció demasiado vieja y fea, entonces ¿Qué piensas de esta dama? Es de noble cuna y no puedes negar su hermosura». Aunque no había duda de que la niña era muy hermosa, la confusión de Galahad, iba en aumento. Sacudió la cabeza.

«Este amor del que hablas es un amor difícil de complacer» dijo Arturo. Mandó llamar a una tercera dama, y esta vez entró Arabela, una preciosa niña de doce años. Galahad la miró y trato de reprimir la ira. «Mi señor, es apenas una jovencita y mi media hermana», dijo.

«Pediste una dama a la cual servir» dijo Arturo, «y he sido lo bastante generoso como para presentarte a tres. Ahora debes decidir».

Galahad, estaba aturdido. «¿Por qué te burlas de mí, de ese modo?», preguntó.

Arturo hizo un gesto con la mano, y en pocos minutos, salió todo el mundo del gran salón y ellos dos quedaron solos. «No me burlo de ti», le dijo. «Trato de mostrarte algo que aprendí de mi maestro Merlín».

Galahad alzó los ojos y vio que el ceño de Arturo se había suavizado. «Mis caballeros dicen servir a sus damas por amor», prosiguió el rey, «y, a pesar de sus votos de amar castamente, la mayoría de las veces sienten pasión por aquellas a quienes sirven, ¿no es verdad?, Galahad asintió. «Y cuanto más grande es su pasión por las damas, mayor es su celo de servirles, ¿verdad?, preguntó Arturo. El joven caballero asintió de nuevo. «Merlín me enseñó otra forma de amar», dijo Arturo. «Piensa en la anciana, en la niña recién nacida y en la jovencita que es tu hermana. Todas ellas son manifestaciones de lo femenino, y en la medida en que esas formas cambian, lo que llamas amor, cambia con ellas. Cuando dices que estás enamorado, lo que realmente estás diciendo es que has satisfecho una imagen que llevas dentro.

«Así es como comienza el apego, con la inclinación por una imagen. Podrías afirmar que amas a una mujer, pero si ella llegara a traicionarte con otro hombre, tu amor se trocaría en odio. ¿Por qué? Porque tu imagen interior ha sido mancillada y, puesto que ésa era la imagen que amabas, el hecho de que haya sido traicionada, te provoca ira».

«¿Qué puedo hacer al respecto?», preguntó Galahad. «Mira más allá de tus emociones, las cuales cambiarán constantemente y pregúntate que hay detrás de la imagen. Las imágenes son fantasías que existen para protegernos de algo que no deseamos enfrentar. En este caso se trata del vacío. A falta de amor por ti mismo, creas una imagen para tapar el vacío. De allí, el intenso dolor que causa un rechazo o una traición en el amor, porque deja expuesta la herida abierta de tu propia necesidad».

«El amor, es considerado como algo muy hermoso y elevado», se lamentó

Galahad, «no obstante, tú lo haces sonar como algo horrible».

Arturo sonrió. «Lo que suele considerarse amor, puede tener consecuencias terribles, pero ese no es el final de la historia. El amor tiene un secreto. Merlín me lo contó hace muchos años, como yo te lo confío ahora: Cuando puedas amar a una anciana, a una niña y a una jovencita de la misma manera, serás libre para amar más allá de la forma. Entonces se desatará dentro de ti la esencia del amor, que es una fuerza universal. Y dejarás de sentir apego -el llamado silencioso, al cual obedece el amor».

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elsenderodelmago.htm

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Cuento No. 17.

El Elefante Encadenado.

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Recuentos para Demián

jorge_bucay Jorge Bucay

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia:

-Si está amaestrado, por qué lo encadenan?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca…y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.

La estaca era ciertamente muy fuerte para él.

Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía…

Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree, pobre, que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.

Jamás…jamás…intentó poner a prueba su fuerza otra vez…  

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elefantencadenado.htm

 

Cuento No. 18.

Para la cátedra de Literatura

eduardo_galeano Eduardo Galeano

Enrique Buenaventura estaba bebiendo ron en una taberna de Cali, cuando un desconocido se

 acercó a la mesa. El hombre se presentó, era de oficio albañil, a sus órdenes, para servirlo:

-Necesito que me escriba una carta. Una carta de amor.
¿Yo?
Me han dicho que usted puede.
Enrique no era especialista, pero hinchó el pecho. El albañil aclaró que él no era analfabeto:
Yo puedo escribir. Pero una carta así, no puedo.

Enrique no era especialista, pero hinchó el pecho. El albañil aclaró que él no era analfabeto:
Yo puedo escribir. Pero una carta así, no puedo.

¿Y para quién es la carta?
Para… ella.
¿Y usted qué quiere decirle?
Si lo sé, no le pido.

Enrique se rascó la cabeza.

Esa noche, puso manos a la obra.

Al día siguiente, el albañil leyó la carta:
Eso ­ dijo, y le brillaron los ojos­. Eso era. Pero yo no sabía que era eso lo que yo quería decir.

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_catedradeliteratura.htm

Tomados del blog “Rincón del Poeta” conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar.

Una biblioteca de Cuentos: https://jestoryas.wordpress.com/2017/09/12/una-biblioteca-de-cuentos/

 

Madrid. Por Luis García Montero

Leyendo la defensa poética que el maestro Luis García Montero hace de Madrid mi pensamiento vuela a mi país, a mi querido México y sus ciudades tan mal tratadas y frecuentemente caricaturizadas a causa de las fallidas acciones de los malos gobiernos corruptos de todos los signos que tratan de acabar con todo enfrentándonos a todos contra todos. 

Como dijo el maestro Eduardo Galeano: «si las elecciones sirvieran para cambiar algo, ya las hubieran prohibido.»…

Jesús Torres Navarro.

Madrid

Luis García Montero 

Domingo, 17 de septiembre de 2017.

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Creo que no está de más en estos días hacer una declaración pública de amor a Madrid. Los necesarios debates políticos, convertidos en cerrazón o en inercias desquiciadas, cubren los muebles de la casa con el polvo de los malos entendidos, las caricaturas y el desprecio.

En una polémica a propósito de la política de la Restauración y de la corte de Alfonso XIII, Ortega y Gasset le dijo a Unamuno quehay opiniones sobre ciudades que, más que opiniones, parecen faltas de educación. Llevo semanas oyendo faltas de educación sobre Barcelona y Madrid. Como he cantado muchas veces mi amor por Barcelona, no quiero que se me pase dar testimonio de lo más cercano, de mi gratitud y mi amor por Madrid. Explico algunas cosas.

Y olvido algunas visitas infantiles con mis padres para recordarme de poeta joven, al principio de los años 80, bajándome en la estación de Atocha. Me esperaba el maestro Rafael Alberti,que iba a tener la generosidad de presentar en el Ateneo mi libro El jardín extranjero. Con Rafael hablé muchas veces de muchas cosas, por ejemplo, de los tres años de resistencia madrileña ante la agresión fascista en la guerra civil. Tres años, un caso insólito en la Europa de entonces, soportando a la aviación alemana, al armamento italiano y a los militares golpistas. «Madrid, Madrid, qué bien tu nombre suena, / rompeolas de todas las Españas», cantó Antonio Machado entonces para reconocer la dignidad del «No pasarán» y la solidaridad de un pueblo que cifró su orgullo en la resistencia contra el fascismo.

Después fui acogido con la misma generosidad por un grupo de escritores que me dejaron la herencia de la clandestinidad en la posguerra. Se llaman, en mi corazón tanto como en los libros, Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Gabriel Celaya, Juan García Hortelano, Armando López Salinas o Marcos Ana. Mis amigos se habían enfrentado en Madrid a Franco y a Fraga Iribarne, que llegaron de Galicia, a José Solís, que blasonaba de su sonrisa andaluza, al fascismo elegante de Juan Antonio Samaranch importado de Barcelona o al dinero de Juan March, el contrabandista de Baleares que financió el golpe de Estado de 1936.

La primera noche que quedé a cenar con mis amigos me llevaron a un restaurante que se llamaba El Comunista. Su dueño nos dijo: «Yo invito a la comida, las copas las pagáis vosotros». Y es que El Comunista conocía bien a mis amigos. Con ellos he librado muchas batallas y he celebrado muchas noches hasta el amanecer, he conocido el amor verdadero y he vivido la ciudad donde se cruzan los caminos, esa ciudad en la que las niñas quisieron dejar de ser princesas entre películas de Almodóvar y canciones de Joaquín Sabina. Fue después el Madrid de la cultura por la paz contra la guerra del Golfo.

Cuando estallaron las estaciones de tren por culpa de un atentado terrorista y quedaron casi 200 cadáveres en el suelo, comprobé la solidaridad y la dignidad de la gente que donó su sangre primero y después se reunió en la calle para exigirle a Aznar y Rajoy, los padres de la patria, que querían hablar en su nombre, que dejaran de mentir. Fue la misma gente que formó mareas verdes, blancas, rojas y violetas para defender la sanidad pública, la educación pública, la igualdad y los derechos laborales. No era España quien intentaba acabar con todo, sino el neoliberalismo galopante del Partido Popular, que es tan peligroso y mezquino como cualquier neoliberalismo.

Pido que me comprendan si me niego a aceptar la caricatura facha de Madrid que se utiliza estos días en muchas declaraciones, porque yo he vivido y vivo en otro Madrid y me reúno a hablar de poesía o a tomar cerveza con otro Madrid. Estoy seguro de que si algo nos puede sacar del callejón sin salida en el que nos han metido las derechas estúpidas, mezquinas y corruptas de todas las Españas será el diálogo de ese otro Madrid y esa otra Barcelona.

Enlace al artículo original: 

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/opinion/2017/09/16/madrid_69612_1023.html

 

  

«Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo» El reverso de la utopía.

El reverso de la utopía

Lecciones para la vida

EN 

POR LASCRONICASDELOTROMUNDO, 

https://lascronicasdelotromundo.wordpress.com/2017/09/11/el-reverso-de-la-utopia/

¿Alguna vez alguien os ha dicho que no podíais hacer algo? ¿Es decir, que no erais capaces de conseguirlo, que no estabais cualificados para conquistar un objetivo planificado y anhelado? Porque, a lo largo y ancho del vasto mundo, hay gente que tiene la osadía de hacerlo. Hay individuos que, bajo el lema “yo no miento, y si te tengo que decir las verdades, te las digo a la cara”, pervierten el significado inicial de principio honesto para convertirlo sin ambages en declaración hiriente. Hay algunos que, erguidos en lo alto de su propio Olimpo desde el que nos observan, alzado este gracias a sus complejos de superioridad, sienten satisfacción al verbalizar que “tú” no puedes hacerlo, al tiempo que solemnizan en silencio, en su vanagloriado fuero interno, la “verdad absoluta” (sustentada por ninguna prueba) de que ellos, si quisieran, lo conseguirían. Otro puñado de individuos de semejante idiosincrasia se empeña en abatir la codiciada voluntad ajena por una simple y llana cuestión de cuñadismo (que es una mera identificación nueva para una realidad vieja), porque de nuevo su “verdad absoluta” se impone a la de los demás por decreto endógeno, y si ese “cuñado” opina que “tú” no puedes hacerlo (sea desde el respeto o sin esmerarse en el mismo, por un simple afán de ser el primero en manifestar su dictamen prevaleciente e irrebatible), entonces esa persona, automáticamente, no puede hacerlo.

También existen personas dispuestas a tumbar un sueño porque aprecian demasiado al soñador. Sí, por muy absurdo que parezca. Quieren al ser humano que ostenta esa pretensión elevada, y le desean lo mejor de corazón: le desean tanto bien, que deciden sentarse a su lado para explicarle que es absolutamente necesario que se olvide de esa aspiración idealizada. Que perseguir esa fantasía es un error. Que luchar por algo que ellos tienen claro que esos soñadores no van a conseguir solo logrará hacer daño a los mismos. Que deben ser realistas y centrarse en lo que ya tienen, porque en esa búsqueda de felicidad ficticia solo pueden perder, y estos consejeros no quieren verlos sufrir. Deciden intentar tumbar sus sueños: tumbarlos por amor hacia esa persona. En una teoría inmaculada ambos propósitos serían antagonistas; en la práctica, es una realidad recurrente de nuestra especie. Abrir los ojos a ese ser bienamado para que se dé cuenta de que es incapaz de llegar a conseguir lo que anhela, tan solo pensando en su bien, es el pan nuestro de cada día. Tienes que centrarte solamente en los estudios y dejarte ese deporte, nunca llegarás a profesional. Tienes que dejarte ya los bolos y emplear ese tiempo en algo más productivo, porque nunca lograrás ser cantante de verdad. Tienes que olvidarte de hacer filosofía y escoger una carrera que te sirva para llegar a ser algo en la vida. Tienes que dejar de perder el tiempo y emplearlo en algo realmente importante, porque nunca nadie comprará ninguno de tus dibujos. Te quiero, pero eso que deseas es solo un sueño, no vas a poder conseguirlo, no tienes capacidad para ello, y yo no podría perdonarme ver como fracasas sin haber intentado que lo dejases a tiempo. Tienes que darte cuenta de que es solo eso, un sueño, y cuanto antes lo descubras, mejor. Lo digo por tu bien.

Ahora nosotros, desde el Otro Mundo, vamos a colocar de nuevo el video que abre esta entrada, y vosotros vais a volver a verlo. No, no decidáis que el visionado ya está realizado y por ende podéis pasar por alto este exhorto para seguir leyendo sin más nuestras interesantísimas, gloriosas y humildes palabras (oxímoron al canto). Dadle al play y volved a escuchar esta arenga del Príncipe de Bel·Air entrado en años, con pelambrera (para él sí lo es, ¿no?) y mostacho, que son solo 47 segundos de vuestra vida.

Y ahora, pensad. Pensad que acabamos de ver ese alegato de Will Smith porque el susodicho primero cumplió su sueño de ser cantante para posteriormente lograr el de ser actor, leyendo unas frases escritas por un guionista que cumplió su sueño de escribir argumentos que llegaran a convertirse en las palabras interpretadas de una película, filmada por unos cámaras cuyo sueño de trabajar en Hollywood se cumplió tras ser gestado desde sus primeros pinitos con una inicial filmadora; y en esa escena debe existir un largo etcétera de casos idénticos. ¿A cuantos de ellos calculáis que alguien les dijo en algún momento de su vida que no podrían hacerlo?

Nunca dejéis que nadie os diga que no podéis hacer algo.

Porque nosotros nunca dejaremos que nadie nos diga que no podemos ser escritores.

¡Hola a todas y todos, me gustó tanto esta publicación de mis cultas(os) amigas y amigos de «LASCRONICASDELOTROMUNDO,» que reservé mis comentarios para el final de la publicación; elocuente y profunda reflexión que aporta elementos incuestionables que fortalecen las convicciones de aquellos que siguen soñando, que no se rinden, a quienes «alguien les dijo en algún momento de su vida que no podrían hacerlo.»

oxímoron

Del gr. ὀξύμωρον oxýmōron.

1. m. Ret.  Combinación, en una misma escritura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto, como en un silencio atronador.

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Selección de 7 cuentos breves de sabiduría oriental (para reflexionar)

Buenas madrugadas familia, amigas y amigos, queridas y estimados, continuando con «cada día un Cuento» les comparto un recuerdo de facebbok de hace dos años que compartió conmigo una gran amiga…

Mi muy querida, culta, gran poeta y Amiga Ruth compartió conmigo el 16 de septiembre de 2015; 7 bellos cuentos ideales para la reflexión; siempre es un buen día para reflexionar. La literatura y la poesía permiten que entremos a nuestra Alma donde están las respuestas a todas las disyuntivas que nos plantea la vida ✌️✌

José Saramago decía: ¿Y si las historias para niños fueran de lectura obligatoria para adultos?, ¿seríamos realmente capaces de aprender lo que desde hace tanto tiempo venimos enseñando…?… Desde esa base presento esta selección de 7 cuentos breves de sabiduría oriental para que cada uno extraiga sus propias conclusiones, y para que los adultos reconectemos con la sabiduría y la magia de todo el aprendizaje que nos siguen aportando los cuentos.

Vale la pena leerlos con calma y detenimiento. Se recomienda aparcar la prisa y darse una pausa entre un cuento y el siguiente…

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LA FARMACIA

Nasrudín estaba sin trabajo y preguntó a algunos amigos a qué profesión podía dedicarse. Ellos le dijeron:

-A ver Nasrudín… Tú eres un hombre muy capaz y sabes mucho sobre las propiedades medicinales de las hierbas. Podrías abrir una farmacia..
Nasrudín volvió a su casa, le estuvo dando vueltas a la cuestión durante unos días, y finalmente se dijo: «Sí, es una buena idea, creo que soy capaz de ser farmacéutico». Claro que Nasrudín estaba pasando por una época en la que deseaba ser muy prominente e importante. «No solo abriré una
farmacia que se ocupe de hierbas. Abriré un establecimiento enorme y produciré un gran impacto…».

Entonces compró un local, instaló los estantes y vitrinas, y cuando llegó el momento de pintar la fachada colocó un andamio, lo cubrió con sábanas, y se puso a trabajar sin que nadie pudiera ver nada. A nadie le dejó ver cómo estaba pintando la fachada y qué nombre pondría a la farmacia. Después de unos días distribuyo panfletos que decían: «Mañana es el gran día. Inauguración: mañana a las 9».

Todas las personas del pueblo y de los pueblos de los alrededores vinieron y se concentraron expectantes frente a la farmacia. A las 9 en punto salió Nasrudín y, con gesto teatral, sacó la sábana que cubría la fachada de la tienda. La gente que allí estaba vio un gran cartel que decía:

«FARMACIA CÓSMICA Y GALÁCTICA DE NASRUDÍN»

Debajo, con letras más pequeñas: «Armonizada con influencias planetarias».

La gran mayoría de personas que asistieron a la inauguración quedaron muy impresionadas. Aquel día hizo mucho negocio, la gente no dejaba de comprar. Por la tarde el maestro de la escuela del pueblo le visitó y le dijo:
-Francamente Nasrudín, estas afirmaciones que usted hace son un poco dudosas…
-¿Dudosas por qué? -respondió Nasrudín-. -Eso de cósmica y galáctica, y armonizada con influencias planetarias, francamente… -No, no, no, no… -dijo Nasrudín- Todas las afirmaciones que yo hago sobre las influencias planetarias son absolutamente ciertas. Cuando sale el sol, abro la farmacia. Cuando el sol se pone, la cierro.

PERLAS DE SABIDURÍA

Había una vez en el lejano Oriente un hombre considerado muy sabio. Un joven viajero decidió visitarle para aprender de él. -Maestro, me gustaría saber cómo llegar a ser tan sabio como usted…

-Es realmente sencillo, -le dijo- yo solo me dedico a descubrir perlas de sabiduría. ¿Ves aquel gran baúl de perlas?-Sí. -Son todas las que he acumulado durante mi vida.

-Sí pero… ¿dónde puedo encontrarlas? -Están en todas partes. Es cuestión de aprender a discernirlas. La sabiduría siempre está preparada para quien esté dispuesto a tomarla. Es como una planta que nace dentro del hombre, evoluciona dentro de él, se nutre de otros hombres y da frutos que alimentan a otros hombres. -Aaahhhhh, ya, ya…. Lo que me está diciendo es que tengo que ir descubriendo lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y compartirla con los demás…

En aquel momento, las palabras de aquel joven parecía como si se fueran formando una pequeña nube de vapor de agua que se condensaba hasta solidificarse en una pequeña perla. Inmediatamente el maestro la recogió para ponerla junto al resto de perlas.

El maestro le dijo:

-Realmente, mi única sabiduría es recopilar estas perlas para después saber utilizarlas en el momento oportuno.

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AFILAR EL HACHA

En cierta ocasión, un joven llegó a un campo de leñadores con el propósito de obtener trabajo. Habló con el responsable y éste, al ver el aspecto y la fortaleza de aquel joven, lo aceptó sin pensárselo y le dijo que podía empezar al día siguiente.

Durante su primer día en la montaña trabajó duramente y cortó muchos árboles.
El segundo día trabajó tanto como el primero, pero su producción fue escasamente la mitad del primer día. El tercer día se propuso mejorar su producción. Desde el primer momento golpeaba el hacha con toda su furia contra los árboles. Aun así, los resultados fueron nulos.

Cuando el leñador jefe se dio cuenta del escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó:
-¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha? El joven respondió:
-Realmente, no he tenido tiempo… He estado demasiado ocupado cortando árboles…

EL ÁRBOL QUE NO SABÍA QUIEN ERA

Había una vez en un lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un jardín esplendoroso con árboles de todo tipo: manzanos, perales, naranjos, grandes rosales,… Todo era alegría en el jardín y todos estaban muy satisfechos y felices. Excepto un árbol que se sentía profundamente triste. Tenía un problema: no daba frutos.

-No sé quién soy… -se lamentaba-. -Te falta concentración… -le decía el manzano- Si realmente lo intentas podrás dar unas manzanas buenísimas… ¿Ves qué fácil es? Mira mis ramas…

-No le escuches. -exigía el rosal- Es más fácil dar rosas. ¡¡Mira qué bonitas son!!
Desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no conseguía ser como los demás, cada vez se sentía más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín un búho, la más sabia de las aves. Al ver la desesperación del árbol exclamó:

-No te preocupes. Tu problema no es tan grave… Tu problema es el mismo que el de muchísimos seres sobre la Tierra. No dediques tu vida a ser como los demás quieren que seas. Sé tú mismo. Conócete a ti mismo tal como eres. Para conseguir esto, escucha tu voz interior… ¿Mi voz interior?… ¿Ser yo mismo?… ¿Conocerme?… -se preguntaba el árbol angustiado y desesperado-. Después de un tiempo de desconcierto y confusión se puso a meditar sobre estos conceptos.

Finalmente un día llego a comprender. Cerró los ojos y los oídos, abrió el corazón, y pudo escuchar su voz interior susurrándole:

«Tú nunca en la vida darás manzanas porque no eres un manzano. Tampoco florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Tú eres un roble. Tu destino es crecer grande y majestuoso, dar nido a las aves, sombra a los viajeros, y belleza al paisaje. Esto es quien eres. ¡Sé quién eres!, ¡sé quién eres!…»

Poco a poco el árbol se fue sintiendo cada vez más fuerte y seguro de sí mismo. Se dispuso a ser lo que en el fondo era. Pronto ocupó su espacio y fue admirado y respetado por todos.

Solo entonces el jardín fue completamente feliz. Cada cual celebrándose a sí mismo.

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LAS LLAVES DE LA FELICIDAD

En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a gastarle una gran broma al ser humano. En realidad, era la broma más importante de la vida sobre la Tierra.
Para llevar a cabo la gran broma, antes que nada, determinaron cuál sería el lugar que a los seres humanos les costaría más llegar. Una vez averiguado, depositarían allí las llaves de la felicidad.

-Las esconderemos en las profundidades de los océanos -decía uno de ellos-.
-Ni hablar -advirtió otro-. El ser humano avanzará en sus ingenios científicos y será capaz de encontrarlas sin problema.

-Podríamos esconderlas en el más profundo de los volcanes -dijo otro de los presentes-.
-No -replicó otro-. Igual que sería capaz de dominar las aguas, también sería capaz de dominar el fuego y las montañas.

-¿Y por qué no bajo las rocas más profundas y sólidas de la tierra? -dijo otro-.
-De ninguna manera -replicó un compañero-. No pasarán unos cuantos miles de años que el hombre podrá sondear los subsuelos y extraer todas las piedras y metales preciosos que desee.

-¡Ya lo tengo! -dijo uno que hasta entonces no había dicho nada-. Esconderemos las llaves en las nubes más altas del cielo.

-Tonterías -replicó otro de los presentes-. Todos sabemos que los humanos no tardarán mucho en volar. Al poco tiempo encontrarían las llaves de la Felicidad.

Un gran silencio se hizo en aquella reunión de dioses. Uno de los que destacaba por ser el más ingenioso, dijo con alegría y solemnidad:

-Esconderemos las llaves de la Felicidad en un lugar en que el hombre, por más que busque, tardará mucho, mucho tiempo de suponer o imaginar…
-¿Dónde?, ¿dónde?, ¿dónde? -preguntaban con insistencia y ansiosa curiosidad los que conocían la brillantez y lucidez de aquel dios-. -El lugar del Universo que el hombre tardará más en mirar y en consecuencia tardará más en encontrar es: en el interior de su corazón.

Todos estuvieron de acuerdo. Concluyó la reunión de dioses. Las llaves de la Felicidad se esconderían dentro del corazón de cada hombre.

CRUZANDO EL RÍO

Un anciano maestro zen y dos discípulos andaban en paz y silencio por un largo camino. Hacia el mediodía llegaron a un río y vieron a una chica muy guapa sentada tranquilamente con los pies puestos en el agua. La chica contemplaba receptiva y seductora a los tres caminantes.

Los dos discípulos empezaron a mostrarse nerviosos ante tanta belleza. Los dos quedaron embelesados por el atractivo radiante del cuerpo de la chica y por la brillantez de su mirada. Poco a poco se fueron acercando, dejando al maestro en un segundo plano. Ella, con actitud seductora, les miró y les dijo: -¿Quién de los dos podría ayudarme a cruzar el río?… Los dos muchachos se miraron y dirigieron un gesto interrogando al maestro que observaba lo que estaba pasando. El maestro lanzó una mirada profunda a cada uno de ellos sin decir nada. Después de un largo y tenso minuto de dudas, uno de los discípulos avanzó, y cogiendo a la mujer en brazos, la ayudó a cruzar el río entre sonrisas, caricias y mucha complicidad. Una vez llegaron al otro lado del río se dieron un beso tierno y se despidieron sin dejar de mirarse. El joven se dio media vuelta y continuó el camino con el otro discípulo y el maestro.

El discípulo que se había quedado junto al maestro no dejaba de lanzar interrogadoras miradas al silencioso e impasible anciano que solo observaba. Pasaban las horas mientras avanzaban silenciosos por las montañas y valles. El discípulo que no había cruzado el río junto a la muchacha, realmente lo estaba pasando muy mal. Pero no decía nada. Por la noche, cuando llegaron a casa, sus movimientos delataban su estado interno: se quemaba con el fuego que encendía, se le caía el vaso de agua que sostenía entre sus manos, tropezaba con la raíz de un árbol del jardín… Su mirada siempre encontraba el rostro impasible y ecuánime del anciano, que lo observaba sin emitir juicio ni palabra.

Tres días después, la tensión llegó a ser tan dura, que el chico se dirigió hacia el maestro y le dijo con rabia:

 -¿Por qué no le has dicho nada a mi hermano, que rompiendo las reglas de la sobriedad ha encendido el fuego del erotismo con aquella chica del río?, ¡¿por qué?!  ¡¿Por qué no le has dicho nada?!… ¡¡Y no me digas que la respuesta está en mi interior porque ya no puedo escuchar ni ver nada con claridad!! ¡Necesito entender!, dame una respuesta, por favor. El anciano, dedicándole una mirada integral de rigor y benevolencia, le respondió con serenidad y contundencia:

-Tu hermano ha tomada la mano de aquella mujer a un lado del río, y la ha soltado cuando ha llegado al otro lado. Tú has tomado la mano de aquella mujer a un lado del río, y aún no la has soltado.

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EL CIELO Y EL INFIERNO

En un reino lejano de Oriente se encontraban dos amigos que tenían la curiosidad y el deseo de saber sobre el Bien y el Mal. Un día se acercaron a la cabaña del sabio Lang para hacerle algunas preguntas. Una vez dentro le preguntaron:

-Anciano díganos: ¿qué diferencia hay entre el cielo y el infierno?… El sabio contestó:

-Veo una montaña de arroz recién cocinado, todavía sale humo. Alrededor hay muchos hombres y mujeres con mucha hambre. Los palos que utilizan para comer son más largos que sus brazos. Por eso cuando cogen el arroz no pueden hacerlo llegar a sus bocas. La ansiedad y la frustración cada vez van a más. Más tarde, el sabio proseguía:

-Veo también otra montaña de arroz recién cocinado, todavía sale humo. Alrededor hay muchas personas alegres que sonríen con satisfacción. Sus palos son también más largos que sus brazos. Aun así, han decidido darse de comer unos a otros.

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El retrato Oval. De Edgar Allan Poe.

Cada día un cuento

Cuento No. 8

El retrato Oval.

    De Edgar Allan Poe.

El castillo en el cual mi criado se le había ocurrido penetrar a la fuerza en vez de permitirme, malhadadamente herido como estaba, de pasar una noche al ras, era uno de esos edificios mezcla de grandeza y de melancolía que durante tanto tiempo levantaron sus altivas frentes en medio de los apeninos, tanto en la realidad como en la imaginación de Mistress Radcliffe.

Según toda apariencia, el castillo había sido recientemente abandonado, aunque temporariamente. Nos instalamos en una de las habitaciones más pequeñas y menos suntuosamente amuebladas. Estaba situada en una torre aislada del resto del edificio. Su decorado era rico, pero antiguo y sumamente deteriorado. Los muros estaban cubiertos de tapicerías y adornados con numerosos trofeos heráldicos de toda clase, y de ellos pendían un número verdaderamente prodigioso de pinturas modernas, ricas de estilo, encerradas en sendos marcos dorados, de gusto arabesco.

Produjerónme profundo interés, y quizá mi incipiente delirio fue la causa, aquellos cuadros colgados no solamente en las paredes principales, sino también en una porción de rincones que la arquitectura caprichosa del castillo hacia inevitable; hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho. Quíselo así para poder, al menos, si no reconciliaba el sueño, distraerme alternativamente entre la contemplación de estas pinturas y la lectura de un pequeño volumen que había encontrado sobre la almohada y que trataba de su crítica y su análisis.

Leí largo tiempo; contemplé las pinturas religiosas devotamente; las horas huyeron, rápidas y silenciosas, y llegó la media noche. La posición del candelabro me molestaba, y extendiendo la mano con dificultad para no turbar el sueño de mi criado, lo coloqué de modo que arrojase la luz de lleno sobre el libro. Pero este movimiento produjo un efecto completamente inesperado. La luz de sus numerosas bujías dio de pleno en un nicho del salón que una de las columnas del lecho había hasta entonces cubierto con una sombra profunda. Vi envuelto en viva luz un cuadro que hasta entonces no advirtiera.

Era el retrato de una joven ya formada, casi mujer. Lo contemplé rápidamente y cerré los ojos. ¿Por qué? no me lo expliqué al principio; pero, en tanto que mis ojos permanecieron cerrados, analicé rápidamente el motivo que me los hacía cerrar. Era un movimiento involuntario para ganar tiempo y recapacitar, para asegurarme de que mi vista no me había engañado, para calmar y preparar mi espíritu a una contemplación más fría y más serena. Al cabo de algunos momentos, miré de nuevo el lienzo fijamente.

No era posible dudar, aun cuando lo hubiese querido; porque el primer rayo de luz al caer sobre el lienzo, había desvanecido el estupor delirante de que mis sentidos se hallaban poseídos, haciéndome volver repentinamente a la realidad de la vida.

El cuadro representaba, como ya he dicho, a una joven. Se trataba sencillamente de un retrato de medio cuerpo, todo en este estilo, que se llama, en lenguaje técnico, estilo de viñeta; había en él mucho de la manera de pintar de Sully en sus cabezas favoritas. Los brazos, el seno y las puntas de sus radiantes cabellos, perdianse en la sombra vaga, pero profunda, que servía de fondo a la imagen. El marco era oval, magníficamente dorado, y de un bello estilo morisco. Tal vez no fuese ni la ejecución de la obra, ni la excepcional belleza de su fisonomía lo que me impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer que mi imaginación, al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de una persona viva.

Empero, los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y el aspecto del marco, no me permitieron dudar ni un solo instante. Abismado en estas reflexiones, permanecí una hora entera con los ojos fijos en el retrato. Aquella inexplicable expresión de realidad y vida que al principio me hiciera estremecer, acabó por subyugarme. Lleno de terror y respeto, volví el candelabro a su primera posición, y habiendo así apartado de mi vista la causa de mi profunda agitación, me apoderé ansiosamente del volumen que contenía la historia y descripción de los cuadros.

Busqué inmediatamente el número correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y singular historia siguiente:

«Era una joven de peregrina belleza, tan graciosa como amable, que en mal hora amó al pintor y, se desposó con él.

«El tenía un carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella, joven, de rarísima belleza, todo luz y sonrisas, con la alegría de un cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír al pintor hablar del deseo de retratarla. Mas era humilde y sumisa, y sentóse pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación de la torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo raso.

«El artista cifraba su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día.

«Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos excepto para él.

Ella no obstante, sonreía más y más, porque veía que el pintor, que disfrutaba de gran fama, experimentaba un vivo y ardiente placer en su tarea, y trabajaba noche y día para trasladar al lienzo la imagen de la que tanto amaba, la cual de día en día. tornábase más débil y desanimada. Y, en verdad, los que contemplaban el retrato, comentaban en voz baja su semejanza maravillosa, prueba palpable del genio del pintor, y del profundo amor que su modelo le inspiraba. Pero, al fin, cuando el trabajo tocaba a su término, no se permitió a nadie entrar en la torre; Porque el pintor había llegado a enloquecer por el ardor con que tomaba su trabajo, y levantaba los ojos rara vez del lienzo, ni aun para mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía sobre el lienzo borrábanse de las mejillas de la que tenía sentada a su lado. Y cuando muchas semanas hubieron transcurrido, y no restaba por hacer más que una cosa muy pequeña, sólo dar un toque sobre la boca y otro sobre los ojos, el alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que está próxima a extinguirse. y entonces el pintor dio los toques, y durante un instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado; pero un minuto después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y gritando con voz terrible:

«-¡En verdad esta es la vida misma!- Volvióse bruscamente para mirar a su bien amada, … ¡estaba muerta!». 

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_retrato.htm

Tomados del blog “Rincón del Poeta” conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar.

Una biblioteca de Cuentos: https://jestoryas.wordpress.com/2017/09/12/una-biblioteca-de-cuentos/

 

Tres cuentos cortos.

Cada día un cuento

Cuentos No. 5, No. 6 y No. 7 

Hoy les comparto tres cuentos cortos

Cuento No. 5

“Los caminos del corazón»

  de Carlos Castaneda

Cada camino es uno entre un millón.

Por ende, no hay que olvidar que un camino no es más que eso.

Si piensas que no debes seguirlo, no te quedes en él bajo ninguna circunstancia.

Un camino no es más que un camino.

Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás.

Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella no debe ser producto del temor ni la ambición.

Te advierto: examina cada camino atentamente. Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.

Luego hazte esta pregunta: ¿Tiene corazón este camino?

Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado. Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.

Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno. De lo contrario, no te servirá de nada …

De «Las enseñanzas de Don Juan”, de Carlos Castaneda. 

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_camino.htm 

Cuento No. 6

Instrucciones para llorar

 Julio Cortazar.

 Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.

Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.

Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_instrucciones.htm

Cuento No. 7

PUÑADOS DE POLVO

Juana de Ibarborou 

De “El cántaro fresco”

Por la persiana entornada entra al comedor en penumbra, un rayo de sol matinal. Y por la misma rendija sale a la calle, oblicua hacia arriba, una banda ancha y dorada de moléculas. Parece una legión de bailarines, pues, mirando atentamente, veo que cada uno de los puntitos rubios gira de una manera vertiginosa sobre sí mismo. Si yo supiera física, ¡cuantas observaciones podría hacer ahora! Pero no sé nada más que imaginar y soñar. Y miro con envidia a esa banda de átomos que se va a correr el mundo, llevándose quizás el secreto de todas mis intimidades. ¡Oh granitos de polvo que vais a ver lo que yo no he de mirar jamás: bosques, mares, ciudades, templos, auroras boreales, maravillas! De soplo en soplo, de ráfaga en ráfaga, recorréis la tierra, sorprenderéis el secreto de mil mujeres, y cuando el viento os vuelva a traer otra vez a este lugar, quizás haya transcurrido un gran montón de siglos. Yo no seré ya más que un puñadito de polvo amarillo. Y entonces me iré a danzar y a correr por el mundo con vosotros.

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_punadosdepolvo.htm

Tomados del blog “Rincón del Poeta” conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar.

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Ahuyentar los fantasmas. Por Paulo Coelho.

Cada día un cuento

Cuento No. 4

http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_ahuyentarfantasmas.htm  

Del Blog Rincón del Poeta conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar.

  Ahuyentar los fantasmas

Paulo Coelho.

 

Durante años Hitoshi intentó – inútilmente – despertar el amor de aquella a quien consideraba ser la mujer de su vida. Pero el destino es irónico: el mismo día que ella lo aceptó como futuro marido, también descubrió que tenía una enfermedad incurable y le quedaba poco tiempo de vida.

Seis meses después, ya a punto de morir, ella le pidió:

– Quiero que me prometas una cosa: que jamás te volverás a enamorar. Si lo haces, volveré todas las noches para espantarte.

Y cerró los ojos para siempre. Durante muchos meses, Hitoshi evitó aproximarse a otras mujeres, pero el destino continuó irónico, y él descubrió un nuevo amor. Cuando se preparaba para casarse, el fantasma de su ex amada cumplió su promesa y apareció.

– Me estás traicionando – le dijo.

– Durante años te entregué mi corazón y tú no me correspondías -respondió Hitoshi – ¿No crees que merezco una segunda oportunidad de ser feliz?.

Pero el fantasma de la ex amada no quiso saber disculpas, y todas las noches venía para asustarlo. Contaba con todo detalle lo que había sucedido durante el día, las palabras de amor que él había dicho a su novia, los besos y abrazos que se habían intercambiado.

Hitoshi ya no podía dormir, así que fue a buscar al maestro zen Bashó.

– Es un fantasma muy listo – comentó Bashó.

– ¡Ella sabe todo, hasta los menores detalles! Y ya está acabando con mi noviazgo, porque no consigo dormir y en los momentos de intimidad con mi amada me siento muy inhibido.

– Vamos a alejar este fantasma – garantizó Bashó.

Aquella noche cuando el fantasma retornó, Hitoshi lo abordó antes de que dijera la primera frase.

– Eres un fantasma tan sabio, que haremos un trato. Como me vigilas todo el tiempo, te voy a preguntar algo que hice hoy: si aciertas abandono a mi novia y nunca más tendré mujer. Si te equivocas, has de prometer que no volverás a aparecer, so pena de ser condenado por los dioses a vagar para siempre en la oscuridad.

– De acuerdo – respondió el fantasma, confiada.

– Esta tarde estaba en el almacén y en un determinado momento cogí un puñado de granos de trigo de dentro de un saco.

– Sí, lo vi – dijo el fantasma.

– La pregunta es la siguiente: ¿cuántos granos de trigo tenía en mi mano?.

El fantasma en ese instante comprendió que no conseguiría jamás responder la pregunta. Y para evitar ser perseguido por los dioses en la oscuridad eterna, decidió desaparecer para siempre.

Dos días después Hitoshi fue hasta la casa del maestro zen.

– Vine a darle las gracias.

– Aprovecha para aprender las lecciones que hacen parte de esta experiencia – respondió Bashó.

«En primer lugar, aquel espíritu volvía siempre porque tenías miedo. Si quieres alejar una maldición, no le des la menor importancia.»

«Segundo: el fantasma sacaba provecho de tu sensación de culpa: cuando nos sentimos culpables, siempre deseamos – inconscientemente – el castigo.»

«Y, finalmente: nadie que realmente te amara te obligaría a hacer ese tipo de promesa. Si quieres entender el amor, aprende la libertad.»

 

Ahuyentar  los fantasmas

Ahuyentar  los fantasmas

Ahuyentar  los fantasmas

 

El Príncipe feliz. Por Oscar Wilde

¡Hola amables y queridas(os) lectoras y lectores de JesToryAs Blog, con esta tercera publicación consecutiva de cuentos arranca formalmente una sección que denomino un cuento cada día, Espero sea de su agrado. 

En esta época vertiginosa, turbulenta y con tantos desastres naturales que lamentar, dedicarle unos minutos al día a la buena lectura, al tiempo que nos aleja del torbellino de lo cotidiano por unos minutos, nos lleva de la mano a pensar mejor las cosas que suceden y nos hace cada día un poco más sabios y humanos!

Ayer y antier publiqué un cuento; el primero como introducción a Una biblioteca de Cuentos: «El sexo de los ángeles» de Mario Benedetti;

<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_sexoangeles.htm>.

Ayer «Remedios la bella» de Gabriel García Marquez; conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar/cuento_remedios.htm, ambos tomados del blog «Rincón del Poeta» conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar.

Hoy le toca su turno al gran maestro Óscar Wilde, con un cuento hermoso que estoy seguro les va a gustar mucho; El Príncipe feliz.

El Príncipe feliz

Oscar Wilde

En la parte más alta de la ciudad, sobre una gran columna, se alzaba la estatua del Príncipe Feliz.

Estaba toda revestida de madreselva de oro fino. Tenía, a guisa de ojos, dos centelleantes zafiros y un gran rubí rojo ardía en el puño de su espada. Por todo lo cual era muy admirada.

-Es tan hermoso como una veleta -observó uno de los miembros del Concejo que deseaba granjearse una reputación de conocedor en el arte- . Ahora, que no es tan útil -añadió, temiendo que le tomaran por un hombre poco práctico, cosa que, en realidad, no era.

-¿Por qué no eres como el Príncipe Feliz? -preguntaba una madre cariñosa a su hijito, que pedía la luna-. El Príncipe Feliz no hubiera pensado nunca en pedir nada a voz en grito.

-Me hace dichoso ver que hay en el mundo alguien que es completamente feliz -murmuraba un hombre fracasado, contemplando la estatua maravillosa.

-Verdaderamente parece un ángel -decían los niños hospicianos al salir de la catedral, vestidos con sus soberbias capas escarlatas y sus bonitas chaquetas blancas.

-¿En qué lo conocéis -replicaba el profesor de matemáticas- si no habéis visto uno nunca?

-¡Oh! Los hemos visto en sueños -respondieron los niños.

Y el profesor de matemáticas fruncía las cejas, adoptando un severo aspecto, porque no podía aprobar que unos niños se permitiesen soñar.

Una noche voló una golondrinita sin descanso hacia la ciudad. Seis semanas antes habían partido sus amigas para Egipto; pero ella se quedó atrás.

Estaba enamorada del más hermoso de los juncos. Lo encontró al comienzo de la primavera, cuando volaba sobre el río persiguiendo a una gran mariposa amarilla, y su talle esbelto la atrajo de tal modo, que se detuvo para hablarle.

-¿Quieres que te ame? -dijo la Golondrina, que no se andaba nunca con rodeos. Y el Junco le hizo un profundo saludo.

Entonces la Golondrina revoloteó a su alrededor rozando el agua con sus alas y trazando estelas de plata. Era su manera de hacer la corte. Y así transcurrió todo el verano.

-Es un enamoramiento ridículo -gorjeaban las otras golondrinas-. Ese Junco es un pobretón y tiene realmente demasiada familia. Y en efecto, el río estaba todo cubierto de juncos.

Cuando llegó el otoño, todas las golondrinas emprendieron el vuelo. Una vez que se fueron sus amigas, sintióse muy sola y empezó a cansarse de su amante.

-No sabe hablar -decía ella-. Y además temo que sea inconstante porque coquetea sin cesar con la brisa. Y realmente, cuantas veces soplaba la brisa, el Junco multiplicaba sus más graciosas reverencias.

-Veo que es muy casero -murmuraba la Golondrina-. A mí me gustan los viajes. Por lo tanto, al que me ame, le debe gustar viajar conmigo.

-¿Quieres seguirme? -preguntó por último la Golondrina al Junco. Pero el Junco movió la cabeza. Estaba demasiado atado a su hogar.

-¡Te has burlado de mí! -le gritó la Golondrina-. Me marcho a las Pirámides. ¡Adiós! Y la Golondrina se fue. Voló durante todo el día y al caer la noche llegó a la ciudad.

-¿Dónde buscaré un abrigo? -se dijo-. Supongo que la ciudad habrá hecho preparativos para recibirme. Entonces divisó la estatua sobre la columna.

-Voy a cobijarme allí -gritó- El sitio es bonito. Hay mucho aire fresco. Y se dejó caer precisamente entre los pies del Príncipe Feliz.

-Tengo una habitación dorada -se dijo quedamente, después de mirar en torno suyo. Y se dispuso a dormir.

Pero al ir a colocar su cabeza bajo el ala, he aquí que le cayó encima una pesada gota de agua.

-¡Qué curioso! -exclamó-. No hay una sola nube en el cielo, las estrellas están claras y brillantes, ¡y sin embargo llueve! El clima del norte de Europa es verdaderamente extraño. Al Junco le gustaba la lluvia; pero en él era puro egoísmo. Entonces cayó una nueva gota.

-¿Para qué sirve una estatua si no resguarda de la lluvia? -dijo la Golondrina-. Voy a buscar un buen copete de chimenea. Y se dispuso a volar más lejos. Pero antes de que abriese las alas, cayó una tercera gota. La Golondrina miró hacia arriba y vio… ¡Ah, lo que vio!

Los ojos del Príncipe Feliz estaban arrasados de lágrimas, que corrían sobre sus mejillas de oro. Su faz era tan bella a la luz de la luna, que la Golondrinita sintióse llena de piedad.

-¿Quién sois? -dijo.

-Soy el Príncipe Feliz.

-Entonces, ¿por qué lloriqueáis de ese modo? -preguntó la Golondrina- . Me habéis empapado casi.

-Cuando estaba yo vivo y tenía un corazón de hombre -repitió la estatua-, no sabía lo que eran las lágrimas porque vivía en el Palacio de la Despreocupación, en el que no se permite la entrada al dolor. Durante el día jugaba con mis compañeros en el jardín y por la noche bailaba en el gran salón. Alrededor del jardín se alzaba una muralla altísima, pero nunca me preocupó lo que había detrás de ella, pues todo cuanto me rodeaba era hermosísimo. Mis cortesanos me llamaban el Príncipe Feliz y, realmente, era yo feliz, si es que el placeres la felicidad. Así viví y así morí y ahora que estoy muerto me han elevado tanto, que puedo ver todas las fealdades y todas las miserias de mi ciudad, y aunque mi corazón sea de plomo, no me queda más recurso que llorar.

«¡Cómo! ¿No es de oro de ley?», pensó la Golondrina para sus adentros, pues estaba demasiado bien educada para hacer ninguna observación en voz alta sobre las personas.

-Allí abajo -continuó la estatua con su voz baja y musical-, allí abajo, en una callejuela, hay una pobre vivienda. Una de sus ventanas está abierta y por ella puedo ver a una mujer sentada ante una mesa.

Su rostro está enflaquecido y ajado. Tiene las manos hinchadas y enrojecidas, llenas de pinchazos de la aguja, porque es costurera. Borda pasionarias sobre un vestido de raso que debe lucir, en el próximo baile de corte, la más bella de las damas de honor de la Reina. Sobre un lecho, en el rincón del cuarto, yace su hijito enfermo. Tiene fiebre y pide naranjas. Su madre no puede darle más que agua del río. Por eso llora. Golondrina, Golondrinita, ¿no quieres llevarla el rubí del puño de mi espada? Mis pies están sujetos al pedestal, y no me puedo mover.

-Me esperan en Egipto -respondió la Golondrina-. Mis amigas

revolotean de aquí para allá sobre el Nilo y charlan con los grandes lotos. Pronto irán a dormir al sepulcro del Gran Rey. El mismo Rey está allí en su caja de madera, envuelto en una tela amarilla y embalsamado con sustancias aromáticas. Tiene una cadena de jade verde pálido alrededor del cuello y sus manos son como unas hojas secas.

-Golondrina, Golondrina, Golondrinita – dijo el Príncipe-, ¿no te quedarás conmigo una noche y serás mi mensajera? ¡Tiene tanta sed el niño y tanta tristeza la madre!

-No creo que me agraden los niños -contestó la Golondrina-. El invierno último, cuando vivía yo a orillas del río, dos muchachos mal educados, los hijos del molinero, no paraban un momento en tirarme piedras. Claro es que no me alcanzaban. Nosotras las golondrinas, volamos demasiado bien para eso y además yo pertenezco a una familia célebre por su agilidad; mas, a pesar de todo, era una falta de respeto. Pero la mirada del Príncipe Feliz era tan triste que la Golondrinita se quedó apenada.

-Mucho frío hace aquí -le dijo-; pero me quedaré una noche con vos y seré vuestra mensajera.

-Gracias, Golondrinita -respondió el Príncipe.

Entonces la Golondrinita arrancó el gran rubí de la espada del Príncipe y llevándolo en el pico, voló sobre los tejados de la ciudad. Pasó sobre la torre de la catedral, donde había unos ángeles esculpidos en mármol blanco. Pasó sobre el palacio real y oyó la música de baile. Una bella muchacha apareció en el balcón con su novio.

-¡Qué hermosas son las estrellas -la dijo- y qué poderosa es la fuerza del amor!

-Querría que mi vestido estuviese acabado para el baile oficial – respondió ella-. He mandado bordar en él unas pasionarias ¡pero son tan perezosas las costureras!

Pasó sobre el río y vio los fanales colgados en los mástiles de los barcos. Pasó sobre el ghetto y vio a los judíos viejos negociando entre ellos y pesando monedas en balanzas de cobre.

Al fin llegó a la pobre vivienda y echó un vistazo dentro. El niño se agitaba febrilmente en su camita y su madre habíase quedado dormida de cansancio.

La Golondrina saltó a la habitación y puso el gran rubí en la mesa, sobre el dedal de la costurera. Luego revoloteó suavemente alrededor del lecho, abanicando con sus alas la cara del niño.

-¡Qué fresco más dulce siento! -murmuró el niño-. Debo estar mejor. Y cayó en un delicioso sueño.

-¡Qué fresco más dulce siento! -murmuró el niño-. Debo estar mejor. Y cayó en un delicioso sueño.

Entonces la Golondrina se dirigió a todo vuelo hacia el Príncipe Feliz y le contó lo que había hecho.

-Es curioso -observa ella-, pero ahora casi siento calor, y sin embargo, hace mucho frío. Y la Golondrinita empezó a reflexionar y entonces se durmió. Cuantas veces reflexionaba se dormía. Al despuntar el alba voló hacia el río y tomó un baño.

-¡Notable fenómeno! -exclamó el profesor de ornitología que pasaba por el puente-. ¡Una golondrina en invierno!

Y escribió sobre aquel tema una larga carta a un periódico local. Todo el mundo la citó. ¡Estaba plagada de palabras que no se podían comprender!…

-Esta noche parto para Egipto -se decía la Golondrina. Y sólo de pensarlo se ponía muy alegre.

Visitó todos los monumentos públicos y descansó un gran rato sobre la punta del campanario de la iglesia. Por todas parte adonde iba piaban los gorriones, diciéndose unos a otros:

-¡Qué extranjera más distinguida!

Y esto la llenaba de gozo. Al salir la luna volvió a todo vuelo hacia el Príncipe Feliz.

-¿Tenéis algún encargo para Egipto? -le gritó-. Voy a emprender la marcha.

-Golondrina, Golondrina, Golondrinita -dijo el Príncipe-, ¿no te quedarás otra noche conmigo?

-Me esperan en Egipto -respondió la Golondrina-. Mañana mis amigas volarán hacia la segunda catarata. Allí el hipopótamo se acuesta entre los juncos y el dios Memnón se alza sobre un gran trono de granito. Acecha a las estrellas durante la noche y cuando brilla Venus, lanza un grito de alegría y luego calla. A mediodía, los rojizos leones bajan a beber a la orilla del río. Sus ojos son verdes aguamarinas y sus rugidos más atronadores que los rugidos de la catarata.

-Golondrina, Golondrina, Golondrinita -dijo el Príncipe-, allá abajo, al otro lado de la ciudad, veo a un joven en una buhardilla. Está inclinado sobre una mesa cubierta de papeles y en un vaso a su lado hay un ramo de violetas marchitas. Su pelo es negro y rizoso y sus labios rojos como granos de granada. Tiene unos grandes ojos soñadores. Se esfuerza en terminar una obra para el director del teatro, pero siente demasiado frío para escribir más. No hay fuego ninguno en el aposento y el hambre le ha rendido.

-Me quedaré otra noche con vos -dijo la Golondrina, que tenía realmente buen corazón-. ¿Debo llevarle otro rubí?

-¡Ay! No tengo más rubíes -dijo el Príncipe-. Mis ojos es lo único que me queda. Son unos zafiros extraordinarios traídos de la India hace un millar de años. Arranca uno de ellos y llévaselo. Lo venderá a un joyero, se comprará alimento y combustible y concluirá su obra.

-Amado Príncipe -dijo la Golondrina-, no puedo hacer eso. Y se puso a llorar.

-¡Golondrina, Golondrina, Golondrinita! -dijo el Príncipe-. Haz lo que te pido.

Entonces la Golondrina arrancó el ojo del Príncipe y voló hacia la buhardilla del estudiante. Era fácil penetrar en ella porque había un agujero en el techo. La Golondrina entró por él como una flecha y se encontró en la habitación.

El joven tenía la cabeza hundida en sus manos. No oyó el aleteo del pájaro y cuando levantó la cabeza, vio el hermoso zafiro colocado sobre las violetas marchitas.

-Empiezo a ser estimado -exclamó-. Esto proviene de algún rico admirador. Ahora ya puedo terminar la obra. Y parecía completamente feliz.

Al día siguiente la Golondrina voló hacia el puerto.

Descansó sobre el mástil de un gran navío y contempló a los marineros que sacaban enormes cajas de la cala tirando de unos cabos.

-¡Ah, iza! -gritaban a cada caja que llegaba al puente.

-¡Me voy a Egipto! -les gritó la Golondrina. Pero nadie le hizo caso, y al salir la luna, volvió hacia el Príncipe Feliz.

-He venido para deciros adiós -le dijo.

-¡Golondrina, Golondrina, Golondrinita! -exclamó el Príncipe-. ¿No te quedarás conmigo una noche más?

-Es invierno -replicó la Golondrina- y pronto estará aquí la nieve glacial. En Egipto calienta el sol sobre las palmeras verdes. Los cocodrilos, acostados en el barro, miran perezosamente a los árboles, a orillas del río. Mis compañeras construyen nidos en el templo de Baalbeck. Las palomas rosadas y blancas las siguen con los ojos y se arrullan. Amado Príncipe, tengo que dejaros, pero no os olvidaré nunca y la primavera próxima os traeré de allá dos bellas piedras preciosas con que sustituir las que disteis. El rubí será más rojo que una rosa roja y el zafiro será tan azul como el océano.

-Allá abajo, en la plazoleta -contestó el Príncipe Feliz-, tiene su puesto una niña vendedora de cerillas. Se le han caído las cerillas al arroyo, estropeándose todas. Su padre le pegará si no lleva algún dinero a casa, y está llorando. No tiene ni medias ni zapatos y lleva la cabecita al descubierto. Arráncame el otro ojo, dáselo y su padre no le pegará.

-Pasaré otra noche con vos -dijo la Golondrina-, pero no puedo arrancaros el ojo porque entonces os quedaríais ciego del todo.

-¡Golondrina, Golondrina, Golondrinita! -dijo el Príncipe-. Haz lo que te mando.

Entonces la Golondrina volvió de nuevo hacia el Príncipe y emprendió el vuelo llevándoselo.

Se posó sobre el hombro de la vendedorcita de cerillas y deslizó la joya en la palma de su mano.

-¡Qué bonito pedazo de cristal! -exclamó la niña, y corrió a su casa muy alegre.

Entonces la Golondrina volvió de nuevo hacia el Príncipe.

-Ahora estáis ciego. Por eso me quedaré con vos para siempre.

-No, Golondrinita -dijo el pobre Príncipe-. Tienes que ir a Egipto.

-Me quedaré con vos para siempre -dijo la Golondrina.

Y se durmió entre los pies del Príncipe. Al día siguiente se colocó sobre el hombro del Príncipe y le refirió lo que habla visto en países extraños. Le habló de los ibis rojos que se sitúan en largas filas a orillas del Nilo y pescan a picotazos peces de oro; de la esfinge, que es tan vieja como el mundo, vive en el desierto y lo sabe todo; de los mercaderes que caminan lentamente junto a sus camellos, pasando las cuentas de unos rosarios de ámbar en sus manos; del rey de las montañas de la Luna, que es negro como el ébano y que adora un gran bloque de cristal; de la gran serpiente verde que duerme en una palmera y a la cual están encargados de alimentar con pastelitos de miel veinte sacerdotes; y de los pigmeos que navegan por un gran lago sobre anchas hojas aplastadas y están siempre en guerra con las mariposas.

-Querida Golondrinita -dijo el Príncipe-, me cuentas cosas maravillosas, pero más maravilloso aún es lo que soportan los hombres y las mujeres. No hay misterio más grande que la miseria. Vuela por mi ciudad, Golondrinita, y dime lo que veas.

Entonces la Golondrinita voló por la gran ciudad y vio a los ricos que se festejaban en sus magníficos palacios, mientras los mendigos estaban sentados a sus puertas.

Voló por los barrios sombríos y vio las pálidas caras de los niños que se morían de hambre, mirando con apatía las calles negras. Bajo los arcos de un puente estaban acostados dos niñitos abrazados uno a otro para calentarse.

– ¡Qué hambre tenemos! -decían.

-¡No se puede estar tumbado aquí! -les gritó un guardia.

Y se alejaron bajo la lluvia.

Entonces la Golondrina reanudó su vuelo y fue a contar al Príncipe lo que había visto.

-Estoy cubierto de oro fino -dijo el Príncipe-; despréndelo hoja por hoja y dáselo a mis pobres. Los hombres creen siempre que el oro puede hacerlos felices.

Hoja por hoja arrancó la Golondrina el oro fino hasta que el Príncipe Feliz se quedó sin brillo ni belleza.

Hoja por hoja lo distribuyó entre los pobres, y las caritas de los niños se tornaron nuevamente sonrosadas y rieron y jugaron por la calle.

-¡Ya tenemos pan! -gritaban.

Entonces llegó la nieve y después de la nieve el hielo.

Las calles parecían empedradas de plata por lo que brillaban y relucían. Largos carámbanos, semejantes a puñales de cristal, pendían de los tejados de las casas. Todo el mundo se cubría de pieles y los niños llevaban gorritos rojos y patinaban sobre el hielo.

La pobre Golondrina tenía frío, cada vez más frío, pero no quería abandonar al Príncipe: le amaba demasiado para hacerlo.

Picoteaba las migas a la puerta del panadero cuando éste no la veía, e intentaba calentarse batiendo las alas.

Pero, al fin, sintió que iba a morir. No tuvo fuerzas más que para volar una vez más sobre el hombro del Príncipe.

-¡Adiós, amado Príncipe! -murmuró-. Permitid que os bese la mano.

-Me da mucha alegría que partas por fin para Egipto, Golondrina -dijo el Príncipe-. Has permanecido aquí demasiado tiempo. Pero tienes que besarme en los labios porque te amo.

-No es a Egipto adonde voy a ir -dijo la Golondrina-. Voy a ir a la morada de la Muerte. La Muerte es hermana del Sueño, ¿verdad? Y besando al Príncipe Feliz en los labios, cayó muerta a sus pies.

En el mismo instante sonó un extraño crujido en el interior de la estatua, como si se hubiera roto algo.

El hecho es que su corazón de plomo se había partido en dos. Realmente hacia un frío terrible.

A la mañana siguiente, muy temprano, el alcalde se paseaba por la plazoleta con dos concejales de la ciudad.

Al pasar junto al pedestal, levantó sus ojos hacia la estatua.

-¡Dios mío! -exclamó-. ¡Qué andrajoso parece el Príncipe Feliz!

-¡Sí, está verdaderamente andrajoso! -dijeron los concejales de la ciudad, que eran siempre de la opinión del alcalde.

Y levantaron ellos mismos la cabeza para mirar la estatua.

-El rubí de su espada se ha caído y ya no tiene ojos, ni es dorado – dijo el alcalde- En resumidas cuentas, que está lo mismo que un pordiosero.

-¡Lo mismo que un pordiosero! -repitieron a coro los concejales.

-Y tiene a sus pies un pájaro muerto -prosiguió el alcalde-. Realmente habrá que promulgar un bando prohibiendo a los pájaros que mueran aquí.

Y el secretario del Ayuntamiento tomó nota para aquella idea. Entonces fue derribada la estatua del Príncipe Feliz.

-¡Al no ser ya bello, de nada sirve! -dijo el profesor de estética de la Universidad.

Entonces fundieron la estatua en un horno y el alcalde reunió al Concejo en sesión para decidir lo que debía hacerse con el metal.

-Podríamos -propuso- hacer otra estatua. La mía, por ejemplo.

-O la mía -dijo cada uno de los concejales.

Y acabaron disputando.

-¡Qué cosa más rara! -dijo el oficial primero de la fundición-. Este corazón de plomo no quiere fundirse en el horno; habrá que tirarlo como deshecho.

Los fundidores lo arrojaron al montón de basura en que yacía la golondrina muerta.

-Tráeme las dos cosas más preciosas de la ciudad -dijo Dios a uno de sus ángeles.

Y el ángel se llevó el corazón de plomo y el pájaro muerto.

-Has elegido bien -dijo Dios-. En mi jardín del Paraíso este pajarillo cantará eternamente, y en mi ciudad de oro el Príncipe Feliz repetirá mis alabanzas.

Remedios La Bella. Gabriel García Márquez.

Remedios La Bella

Gabriel García Márquez

El rincón del Poeta, enlace a la publicación original:

  http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_remedios.htm

Uno de los personajes más fascinantes de Macondo.

Remedios es una mujer bellísima y extraña, elemental y pura, que vive como ajena a la vida ordinaria. Su belleza enciende el deseo de los hombres, pero aquellos que intentan consumarlo mueren de forma inesperada. Veamos el poético final de la historia de tan insólita mujer.

La suposición de que Remedios, la bella, poseía poderes de muerte, estaba entonces sustentada por cuatro hechos irrebatibles. Aunque algunos hombres ligeros de palabra se complacían en decir que bien valía sacrificar la vida por una noche de amor con tan conturbadora mujer, la verdad fue que ninguno hizo esfuerzos por conseguirlo. Tal vez, no sólo para rendirla sino también para conjurar sus peligros, habría bastado con un sentimiento tan primitivo y simple como el amor, pero eso fue lo único que no se le ocurrió a nadie. Úrsula no volvió a ocuparse de ella. En otra época, cuando todavía no renunciaba al propósito de salvarla para el mundo, procuró que se interesara por los asuntos elementales de la casa. «Los hombres piden más de lo que tú crees», le decía enigmáticamente. «Hay mucho que cocinar, mucho que barrer, mucho que sufrir por pequeñeces, además de lo que crees.» En el fondo se engañaba a sí misma tratando de adiestrarla para la felicidad doméstica, porque estaba convencida de que una vez satisfecha la pasión, no había un hombre sobre la tierra capaz de soportar así fuera por un día una negligencia que estaba más allá de toda comprensión. El nacimiento del último José Arcadio y su inquebrantable voluntad de educarlo para Papa terminaron por hacerla desistir de sus preocupaciones por la bisnieta. La abandonó a su suerte, confiando que tarde o temprano ocurriera un milagro, y que en este mundo donde había de todo hubiera también un hombre con suficiente cachaza para cargar con ella. Ya desde mucho antes, Amaranta había renunciado a toda tentativa de convertirla en una mujer útil. Desde las tardes olvidadas del costurero, cuando la sobrina apenas se interesaba por darle vuelta a la manivela de la máquina de coser, llegó a la conclusión simple de que era boba. «Vamos a tener que rifarte», le decía, perpleja ante su impermeabilidad a la palabra de los hombres. Más tarde, cuando Úrsula se empeñó en que Remedios, la bella, asistiera a misa con la cara cubierta con una mantilla, Amaranta pensó que aquel recurso misterioso resultaría tan provocador, que muy pronto habría un hombre lo bastante intrigado como para buscar con paciencia el punto débil de su corazón. Pero cuando vio la forma insensata en que despreció a un pretendiente que por muchos motivos era más apetecible que un príncipe, renunció a toda esperanza. Fernanda no hizo siquiera la tentativa de comprenderla.

Cuando vio a Remedios, la bella, vestida de reina en el carnaval sangriento, pensó que era una criatura extraordinaria. Pero cuando la vio comiendo con las manos, incapaz de dar una respuesta que no fuera un prodigio de simplicidad, lo único que lamentó fue que los bobos de familia tuvieran una vida tan larga.

A pesar de que el coronel Aureliano Buendía seguía creyendo y repitiendo que Remedios, la bella, era en realidad el ser más lúcido que había conocido jamás, y que lo demostraba a cada momento con su asombrosa habilidad para burlarse de todos, la abandonaron a la buena de Dios. Remedios, la bella, se quedó vagando por el desierto de la soledad, sin cruces a cuestas, madurándose en sus sueños sin pesadillas, en sus baños interminables, en sus comidas sin horarios, en sus hondos y prolongados silencios sin recuerdos, hasta una tarde de marzo en que Fernanda quiso doblar en el jardín sus sábanas de bramante, y pidió ayuda a las mujeres de la casa. Apenas había empezado, cuando Amaranta advirtió que Remedios, la bella, estaba transparentada por una palidez intensa.

-¿Te sientes mal? -le preguntó.

Remedios, la bella, que tenía agarrada la sábana por el otro extremo, hizo una sonrisa de lástima.

-Al contrario -dijo-, nunca me he sentido mejor.

Acabó de decirlo, cuando Fernanda sintió que un delicado viento de luz le arrancó las sábanas de las manos y las desplegó en toda su amplitud. Amaranta sintió un temblor misterioso en los encajes de sus pollerones y trató de agarrarse de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse. Úrsula, ya casi ciega, fue la única que tuvo serenidad para identificar la naturaleza de aquel viento irreparable, y dejó las sábanas a merced de la luz, viendo a Remedios, la bella, que le decía adiós con la mano, entre el deslumbrante aleteo de las sábanas que subían con ella, que abandonaban con ella el aire de los escarabajos y las dalias, y pasaban con ella a través del aire donde terminaban las cuatro de la tarde, y se perdieron con ella para siempre en los altos aires donde no podían alcanzarla ni los más altos pájaros de la memoria.

Este mágico y hermoso cuento de «él Gran Gabo» también lo puedes leer, junto con otros excelentes cuentos en «Una biblioteca de Cuentos» publicada en éste Blog, en el enlace:

https://jestoryas.wordpress.com/2017/09/12/una-biblioteca-de-cuentos/

Gabriel García Marquez; Remedios la bella. 

El rincón del Poeta. 

conwhttp://ww.rindelpoeta.com.ar/cuento_remedios.htm 

 

 

Una biblioteca de Cuentos.

¡Hola muy buenas madrugadas amables lectores, familia, queridas y lindas amigas, estimados amigos, tengo el enorme placer de compartirles una joya literaria que estoy seguro les va a gustar, se trata de una magnífica selección de cuentos, hermosos todos y de colección, que espero los disfruten mucho. Sé que no es posible leerlos todos en una sola visita, les transcribo uno muy especial del gran Maestro Mario Benedetti, un enorme abrazo con mucho cariño…disfrútenlos! 
 Mario Benedetti 

El sexo de los ángeles.

Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y las mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor, quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.

    Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos ( por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir, con las adecuadas.

  Así, cada vez que ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.

   Y si ángel, para abrir el  fuego dice : «semilla», Ángela, para atizarlo responde: «surco». Él dice «alud», y ella, tiernamente: «abismo».

  Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.

  Ángel dice : «madero». Y Ángela: «caverna».

  Aletean por ahí un Ángel de la Guarda, misógino y silente, y un Ángel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor.

 Él dice «manantial». Y ella «cuenca».
   Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y  allá, entre cristales de
nieve, circulan el aire y su expectativa.
 

Ángel dice: «estoque», y Ángela, radiante: «herida». Él dice: «tañido», y
ella: «rebato».

Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los
cúmulos, los estratos y los nimbos, se estremecen, tremolan,  estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

Una biblioteca de Cuentos Selecciona Autor y Título, doble click .Se puede leer cada cuento con música .

 

Oscar Wilde 
El Príncipe Feliz<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elprincipefeliz.htm>

Paulo Coelho

Cuidado con los recuerdos… .<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_cuidadoconlosrecuerdos.htm>
Cuento de Navidad<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_denavidad.htm>
El hombre que perdonaba<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elhombrequeperdonaba.htm>
Ahuyentar los fantasmas<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_ahuyentarfantasmas.htm>
El llanto del desierto<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_desierto.htm>
Un cuento de Navidad<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_navidad.htm>

Mario Benedetti
 
El otro yo<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elotroyo.htm>
Los Pocillos<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lospocillos.htm>
El sexo de los ángeles<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_sexoangeles.htm>
Conciliar el sueño<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_conciliarelsueno.htm>

Jorge Bucay
 
El elefante encadenado<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elefantencadenado.htm>
Animarse a volar<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_animarseavolar.htm>
La alegoría del carruaje<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_alegoria.htm>
Amarse con los ojos abiertos<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_amarse.htm>
El oso<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_eloso.htm>
Galletitas<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_galletitas..htm>
El buscador<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elbuscador.htm>
La cobija<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_cobija.htm>
Intentaré ser fresia<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_fresia.htm>

Eduardo Galeano
 
Celebración de la fantasía<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_celebraciondelafantasia.htm>
La función del arte I<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lafunciondelarte.htm>
La dignidad del arte<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_dignidad.htm>
Para la cátedra de literatura<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_catedradeliteratura.htm>
Los adioses<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_losadioses..htm>
La puerta<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lapuerta.htm>
El mundo<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_fueguitos.htm>
El diagnóstico y la terapeuta<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_diagnostico.htm>
Palabras<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_palabras.htm>
La desmemoria4<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_ladesmemoria.htm>
La yerba mate<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_yerbamate.htm>
Historia de tres mujeres<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_treshistorias..htm>

Eladio Bulnes Jiménez

Ayer<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_ayer.htm>

Deepak Chopra

El sendero del mago<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elsenderodelmago.htm>

Oliverio Girondo

El lado oscuro del corazón<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elladoscuro.htm>

Silvina Ocampo
 
Amada en el amado<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_amada.htm>

Jaime Sabines
 
Me encanta Dios<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_dios.htm>

Julio Cortázar

Casa tomada<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_casatomada..htm>
Lazos de familia<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lazosdefamilia.htm>
Instrucciones para llorar<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_instrucciones.htm>
Los Parques<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_losparques..htm>
Aplastamiento de las gotas<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_gotas.htm>

Horacio Quiroga
 
El almohadón de plumas<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_almohadon.htm>

Juana de Ibarbourou
 
Puñados de Polvo<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_punadosdepolvo.htm>
Vestidos nuevos<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_vestidos.htm>

Enrique Mariscal
 
La casa de los mil espejos<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_espejos.htm>
El corcho<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elcorcho.htm>

Isabel Allende
 
Eva Luna<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_evaluna.htm>

Carlos Castañeda

Caminos del corazón<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_camino.htm>

Octavio Paz
 
Mi vida con la ola<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_laola.htm>

Edgar Allan Poe

El retrato oval<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_retrato.htm>

Marcelo Ferrer
 
¿Nadie muere en las vísperas?<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_visperas.htm>

Yuri Tabak

Las almas de los hombres cuando mueren<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lasalmas.htm>
Las llaves únicas<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lasllaves.htm>

Juan José Mestre

Lémures<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lemures.htm>
La travesura<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_latravesura.htm>

Christian Andersen

La niña de los fósforos<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_ninafosforos.htm>

Jonás Diego Villarrubia Ruiz
 
El primer sueño<http://www.rincondelpoeta..com.ar/cuento_violeta.htm>

Gabriel García Marquez
 

Poldy Bird
 
Mar solo
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_marsolo.htm
Un llanto azul
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_unllantoazul.htm
Aquella luz
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_aquellaluz.htm
Que el amor sea suficiente
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_queelamorseasuficiente.htm
La Huella
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lahuella.htm
El hilo que conecta todo
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_elhilo.htm
Carta
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_carta.htm
Cajitas
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_cajitas.htm
No quisiera morirme sin volver a verte
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_noquisiera.htm
Para que el mundo no se quede a oscuras
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_paraquelmundo..htm
La palabra que cure las heridas
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lapalabra.htm
Como se hace un poema
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_comosehace.htm
Buscándonos
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_buscandonos.htm
La mitad de un recuerdo cada uno
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lamitad.htm>
Te cantaré amor para que duermas
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Ya vendieron el piano
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País de Luz
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Pasarán cosas
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_pasarancosas.htm
Un agujero en el zapato
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_zapatos.htm>

Autores Varios
 
Canción del corazón
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_corazon.htm
La casa de la soledad
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La marioneta de trapo
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_lamarionetadetrapo.htm
Estrellas de mar
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El perro Fernando
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Apurada
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_apurada.htm
Cara de ángel
<http://www.rincondelpoeta.com.ar/cuento_caradeangel.htm>
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Revista Algarabía: El grabado y el imaginario popular en México.

Hace 5 años, el 12 de septiembre de 2012, publiqué aquí mismo un artículo muy interesante de la Revista Algarabía; lo reedito agregando fotos, enlaces y algunos datos biográficos del gran Maestro Don José Guadalupe Posada, el más influyentes grabador mexicano. Nació 99 años antes que yo, el mismo día.

José Guadalupe Posada (Aguascalientes2 de febrero de 1852 – Ciudad de México20 de enero de 1913) fue un grabadorilustrador y caricaturista Mexicano. Célebre por sus dibujos de escenas costumbristas, folclóricas, de crítica socio-política y por sus ilustraciones de «calacas» o calaveras, entre ellas La Catrinahttps://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Guadalupe_Posada.

JG Posada Print shop.JPG Ver biografía de José Guadalupe Posada; https://www.mexicodesconocido.com.mx/jose-guadalupe-posada.html 

El grabado y el imaginario popular de México

Por Igor Ublegott.

El arte popular y las artesanías están llenas de ejemplos de ese supuesto coqueteo que «el mexicano» —así, en abstracto— sostiene con la huesuda y su infatigable guadaña, y el Día de Muertos, con toda su parafernalia, tampoco ayuda mucho. Pero sin duda gran parte de la culpa deben cargarla como pesada losa los artistas plásticos que insuflaron vida a nuestros muertitos, los vistieron y, como para menguar la nostalgia que nos deja su viaje sin retorno, nos los trajeron de vuelta y los hicieron protagonistas de estampas que, aún hoy, siguen dando vueltas en eso que llaman el «inconsciente colectivo».

Pero no sólo de calaveras se trata, sino también de hombres, mujeres y niños de la vida rural y urbana; políticos, magos y santurronas; juegos y diversiones populares; borrachos, asesinos y ladrones; toros y toreros, santos y diablos, milagros y cataclismos. Todo tan a la mano y tan al alcance como podía estarlo un libro de juegos, un refranero o un volante ilustrado por Manuel Manilla o por José Guadalupe Posada.

Manilla, primero lo primero

En 1925, el pintor y crítico francés Jean Charlot afirmó: «[…] se sacó a la luz, últimamente, el nombre de Guadalupe Posada, porque su tremenda personalidad se imponía; quizás también porque ya había muerto. Pero si Posada fue grande, es porque sacudió y rompió la tradición ya establecida del grabado mexicano, y quizás importaría saber quién o quiénes establecieron esta tradición».1

Para hablar de la tradición del grabado, hay que echar un vistazo al México del siglo XVIII, en el que prácticamente todas las hojas impresas que circulaban provenían de España. Existen copias de romances españoles fechados en 1736 que pueden tomarse como precursores del corrido mexicano. Pero el grabado mexicano empezó a hablar con voz propia a principios del siglo XIX y se asentó de manera definitiva en la segunda mitad del mismo siglo, con la aparición de las ediciones de don Antonio Vanegas Arroyo, que mayormente atendían a un mercado popular —es decir, no hablamos de ediciones de libros «serias»— por medio de la publicación de estampas, volantes, panfletos que podrían considerarse la «nota roja» de la época, antologías de canciones y juegos. Entonces el grabado tradicional en madera —o xilografía— permanecía vigente en virtud de su practicidad, ya que permitía montar los grabados junto con el texto, y de su bajo costo, que lo colocaba sobre el grabado en lámina de cobre y de la litografía, al menos en las piezas destinadas al consumo masivo.

El primer dibujante y grabador de Vanegas Arroyo fue Manuel Manilla, cuyos primeros trabajos vieron la luz de las calles en 1882. Poco más se sabe de su vida: nació en la ciudad de México en 1830, él y su hijo eran grabadores, se retiró en 1892 —ante el empuje que ejercían las obras de Posada— y murió de tifo en 1895.

Manilla se especializó en temas religiosos —Cristos, santos y vírgenes— y en estampas para la devoción, cuya demanda era abundante en una ciudad de 185 000 habitantes predominantemente católicos. Además de eso, de los buriles del prolífico grabador emanaron juegos de mesa, carteles para espectáculos —bailes, circo y teatro, corridas de toros, carruseles, títeres y peleas de gallos—, caricaturas para la prensa, adivinanzas, recetarios de cocina, versos, manuales de prestidigitación y de bordado, epistolarios y hojas volantes de colores en los que se plasmaban lo mismo una fiesta que un velorio, fantasías, desgracias, «ejemplos» moralizantes y acontecimientos que iban de lo extraordinario —por ejemplo, la erupción de un volcán— a lo simple —el ataque de una perra brava—. De su obra, vasta y variopinta, se conservan alrededor de 300 placas en manos de los Vanegas Arroyo.

Posada, el señor del inframundo.

El mismo Charlot, quien rescató a los grabadores de Vanegas Arroyo del anonimato y los expuso a las miradas del público, escribió en la Revista de Revistas: «Posada creó el grabado genuinamente mexicano, y lo creó con rasgos tan fuertes, tan raciales, que pueden parangonarse con el sentimiento estético de lo gótico o lo bizantino».
José Guadalupe Posada nació en la ciudad de Aguascalientes en 1852. Desde niño mostró inclinación artística y, de la mano de Trinidad Pedrozo, publicó sus primeras litografías en el periódico dominical El Jicote Ilustrado;desafortunadamente, la postura política de Pedrozo lo obligó a trasladarse a León, Guanajuato. Tras ires y venires, Posada se mudó definitivamente a la ciudad de México, donde se integró a la imprenta de Vanegas Arroyo en 1890.

Al igual que Manilla, Posada incursionó en las hojas volantes y en la sordidez de sus temas: calamidades, hechos sangrientos, profecías y nacimientos monstruosos. También ilustró la vida política del Porfiriato, del que fue un crítico agudo y certero; elaboró numerosas estampas religiosas que entonces eran consideradas como intercesoras ante la misericordia divina; además, dibujó numerosas viñetas acerca del tema del amor y para ilustrar cuentos fantásticos.

Sin embargo, la impronta indeleble de Posada fueron sus calaveras, íntimamente ligadas a esa visión tan mexicana de la muerte de la que se habló al inicio de este artículo, y que difícilmente podría sintetizarse como mero humor. Las alegres calaveritas de Posada representan algo mucho más complejo: «burlonas, irónicas y hermosas, atestiguan el carácter de la vida como algo poco digno de tomarse en serio»;2 son, en apariencia, una sátira del hecho de morir, del destino inexorable de todos —desde el político más encumbrado, el rico hacendado, hasta el soldado o el campesino—: los difuntos se despojan de su carne, se quedan en el puro hueso y bailan, se divierten y se exhiben al mundo que contempla entre risotadas su triste final. Pero esa risa es también una manera de exorcizar el miedo a la muerte, a la oscuridad y al silencio eternos, y hallar una manera, mientras aún está uno vivo, de ver el grave asunto de morirse «por el lado amable». A través de sus litografías, Posada permite, a quienes así lo quieran, compartir una vez más el tiempo y la vida con quienes «se nos adelantaron» en el camino al más allá —o hacia la nada.

En diciembre de 1912, como era su costumbre, Posada celebró el fin de año empinándose él solo un barril de tequila; pero esta vez enfermó y murió de enteritis aguda en enero de 1913. Solo y pobre, fue enterrado en una tumba de sexta clase; su editor, Vanegas Arroyo, se enteró de su muerte tres días después de que el hidrocálido había dado el «sí» a los seductores requiebros de La Catrina, la más famosa de sus imágenes, ante cuya elegancia no queda más que quitarse respetuosamente el sombrero y mirar de reojo a la que habrá de sonreírnos por última vez y para siempre.

 Catrina vestida de China Poblana en homenaje a Posada. Museo de Arte Popular.

 La Catrina originalmente llamada La Calavera Garbancera.

 La Adelita.

Epílogo.

Ayer y hoy estas viñetas de vida y muerte han poblado nuestras mentes y nuestras almas. Nos acompañan en las hojas de papel picado con que decoramos nuestros altares, en la devoción de quien empuña una estampita como intercesora del perdón y la gracia divinas, en los que construyen mentalmente el México de principios del siglo xx a partir de esto que ven, en la playera negra de quien escribe estas líneas, o en otras innumerables herencias que sólo hay que levantarse y mirar. Y usted elige si se ríe o no. *

Igor Übelgott, a pesar de lo que pudiera deducirse de su apellido, es un mexicano de aspecto promedio que, como todos los demás, le teme a la muerte y profesa una fascinación por esa oscura dama, la única a la que le ha permitido —y hasta agradecido— haberlo dejado plantado en el par de citas que ha tenido con ella.

Jean Charlot, «Manuel Manilla, grabador mexicano», en Mercurio López Casillas, Manuel Manilla, grabador mexicano, México: Editorial RM, 2005.
2 Agustín Sánchez González, José Guadalupe Posada, un artista en blanco y negro, México: Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1996.

Querida vida, voy a vivirte hasta dejarte sin aliento.

Querida vida, voy a vivirte hasta dejarte sin aliento.

 Valeria Sabater    28, Agosto 2017 en Psicología

https://lamenteesmaravillosa.com/querida-vida-voy-vivirte-dejarte-sin-aliento/ 

bailarina con luces alrededor disfrutando de la vida

Querida vida, quiero pedirte perdón por todas esas veces en que te descuidé y no saqué el máximo partido de todo lo que me ofrecías. Ahora que han caído mis miedos, mi timidez y mis prejuicios, prometo bailarte hasta el amanecer, prometo quererte, escucharte y hacerte reír hasta que te duela la tripa, hasta que quedes sin aliento. Porque tú y yo nos entendemos, porque valemos la alegría.

Decirnos esto mismo en algún momento de nuestro ciclo vital puede suponer sin duda todo un punto de inflexión, o como diría cualquier amante de la espiritualidad, un “despertar”. Sin embargo, no siempre logramos desplegar todos nuestros recursos y actitudes para iniciar un compromiso tan firme con nosotros mismos como para permitirnos disfrutar de todos esos días que nos quedan por delante.

“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar”

-Thomas Chalmers-

Tal vez, dicho propósito, el de vivir de forma intensa hasta quedar sin aliento nos parezca algo demasiado hedonista. Sin embargo, tras esta visión se encuentra algo muy simple en lo que coinciden desde antropólogos hasta sociólogos, pasando por los psicólogos positivistas. Cada una de las acciones que llevamos a cabo las personas responden a dos pulsiones muy básicas: sobrevivir, y mientas lo logramos, ser felices.

Existir, abrir los ojos cada día, poner los pies en la calle y relacionarnos son dimensiones que responden a un proceso continuado de “ensayo-error” del cual aprender para poco a poco lograr aquello que tanto deseamos: la estabilidad, la calma interior, el bienestar y en esencia… la felicidad. Ahora bien, para alcanzar este fin es necesario que añadamos un ingrediente en esta receta: la pasión.

Chica bailando

Una vida con pasión, ese es el secreto.

La psicología humanista sigue siendo una de las corrientes de pensamiento más importantes y útiles de la psicología. A su vez, no podríamos entenderla sin dos grandes personalidades como fueron Carl Rogers y Abraham Maslow. Fueron ellos quienes nos indicaron por primera vez que somos nosotros los únicos dueños de nuestra realización, nosotros quienes estamos en la obligación de trabajar cada día en nuestro crecimiento y en nuestra felicidad.

Hasta el momento, corrientes como el psicoanálisis freudiano o incluso el conductismo nos perfilaban como seres pasivos, como figuras incapaces de influir en nuestro entorno. Nada más lejos de la realidad, porque tal y como nos enseñó el propio Rogers, pocas cosas pueden ser más importantes para el ser humano como percibirse a sí mismo como alguien funcional, alguien capaz de cambiar aquello que le rodea mediante cuatro componentes básicos: una mentalidad flexible, sensación de libertad, auto-confianza y apertura a la experiencia.

A su vez, son muchos los psicólogos que siguiendo este mismo enfoque han añadido un componente más al que se ha llamado “el propósito apasionado”. Para alcanzar esa autorrealización que encumbra la pirámide de Abraham Maslow, necesitamos también de la pasión para poder crear así un impacto positivo y significativo en nuestra vida. De este modo, damos forma a un compromiso firme y leal con nosotros mismos para hacer frente a la adversidad, para dejar caer miedos y desvelos teniendo cada día el empuje de la motivación y el destello de las ilusiones.

Quien vive la vida con pasión, quien decide vivirla con ganas, sin temor ni reticencia alguna es alguien que entiende que detrás de cada cosa que hace hay un “por qué”, un propósito que le complace, que le divierte que le da alegrías…

mujer pintando estrellas

A partir de hoy voy a vivirte con ganas, con todo mi ser y todo mi aliento.

Podríamos decir casi sin equivocarnos que la actual sociedad de consumo nos ha querido convencer de que la felicidad es un estado del ser momentáneo y fugaz, asociado casi siempre al ocio o a la posesión de determinados productos. Un buen coche, un teléfono de una marca determinado, ciertas comodidades en el hogar, un estilo de ropa particular asociado también a una firma muy concreta… Todo ello nos confiere una felicidad desechable, un falso bienestar que nos convierte en auténticos adictos.

Tal vez convendría asumir ahora otra perspectiva diferente y mucho más lógica. Aceptemos por una vez que la felicidad no tiene por qué ser momentánea ni fugaz. Para lograr una vida acorde a lo que queremos, necesitamos y que a su vez puede darnos un bienestar permanente, necesitamos trabajar a diario en una serie de dimensiones que sin duda, nos serán de gran utilidad.

Te proponemos reflexionar sobre ellas.

Pareja con bicis disfrutando de la vida en el campo

Claves para una vida más plena.

  • El propósito apasionado. Hablábamos de él hace un momento: para llevar una día a día más feliz y garantizar que el bienestar sea permanente y satisfactorio debemos hallar esas pasiones internas que nos definen y que a su vez pueden dar forma a nuestro estilo de vida. Debemos por tanto concienciarnos de que cada cosa que llevemos a cabo, debe satisfacernos, debe estar en sintonía con nuestros valores, identidad e intereses personales.
  • Pensamiento racional. Sabemos que en la actualidad el tema de las emociones y las intuiciones tienen un peso relevante a la hora de entender nuestro comportamiento. Sin embargo, debemos tenerlo claro: en nuestro propósito por ser felices debemos tomar decisiones racionales, firmes y objetivas. Ello implicaría por ejemplo, decidir alejarnos de ciertas personas, dejar el trabajo para iniciar nuevos proyectos… Todas estas decisiones implican un pensamiento lógico y racional que no podemos descuidar y que a su vez, requieren de otra dimensión: valentía.
  • Auto-disciplina. Para vivir la vida al máximo, más allá de lo que muchos puedan creer, se requiere de cierta disciplina. Porque a veces, por ejemplo, es necesario dejar a un lado la gratificación inmediata para obtener mayores recompensas a largo plazo.

Asimismo, quien sabe ser feliz evita la procrastinación, invierte en su propio crecimiento personal y a su vez, sabe luchar por aquello que quiere.

Para concluir, tal y como podemos ver para dar forma a una existencia mucho más significativa y positiva hace falta una buena fuerza de voluntad, disciplina y algo de coraje. Porque en ocasiones, y eso lo sabemos todos, es necesario tomar una serie de decisiones bastante serias con las cuales alcanzar aquello que tanto estábamos esperando.

Hacerlo, atrevernos a ello, puede abrirnos esa puerta con la que empezar a ser nosotros mismos por primera vez desde hace mucho…

 

Entiende mi bien amada…reeditado.

Entiende mi bien amada…

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De: Jesús Torres Navarro

Para: Ti

Entiende mi bien amada…

Hoy mí corazón inspirado me dictó…un poema

Entiende mi bien amada…

Que no te quiero para que me quieras, te quiero porque te quiero, me quieras o no me quieras.

Te quiero para cuidarte, para escucharte, para apoyarte, para mimarte, para mirarte…para quererme a mí mismo.

Te quiero por cómo eres, por bonita, por tú cabello hermoso, por tú angelical, bella y contagiosa sonrisa, por tú vitalidad radiante que ilumina por completo mi mundo porque mi mundo eres tú…

Eres un ángel hecho mujer, ángel de Dios. Mujer divina.

Él destino magnánimo me premió con la enorme dicha de amarte así, pensándote siempre, sin que te lo diga; aunque sé que lo sabes porque te lo digo en cada hola, buenos días, buenas noches que descanses… un amor platónico o tal vez virtual,  soñándote me parece tan real… te pido que me concedas el permiso y el privilegio de estar pendiente de ti aunque no esté contigo, de cuidarte de lo mundano, de aquello que te pueda causar algún dolor, angustia, desazón, melancolía o tristeza, de estar siempre atento para escucharte cuando sientas necesidad de decirle a alguien cualquier cosa, para apoyarte en lo que me pidas, defenderte más de lo que me defiendo a mi mismo, celebrar en soledad tus triunfos y tus alegrías, hacer míos, sin que lo sepas, tus sueños y tus anhelos, decirte que siempre puedes contar contigo, que es tuyo mi hombro cuando quieras mitigar tus penas o desahogar tu llanto y de hacer de mi devoción por ti una misión de vida…

Por eso te quiero, te quiero como amiga, confidente, cómplice, compañera, consejera…te quiero como tú quieras que te quiera. Mi corazón es tuyo.

Te quiero libre, feliz, soñadora, triunfadora, vital, exitosa, amada, admirada y plenamente realizada…te quiero porque te quiero, me quieras o no me quieras.

Tuyo,

Jesús Torres Navarro.

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La extrema derecha estadounidense planea sus próximos movimientos con nuevos bríos.

La derecha extrema; un monstruo de 1000 cabezas.

Cómo Medusa la mitológica deidad griega que hipnotizaba a quien la veía, la extrema derecha estadounidense que salió del closet el año pasado y logró llevar a uno de sus más representativos miembros a la presidencia, sedujo a muchos de los que con sus acciones, con su activismo a favor de restringir los derechos humanos fundamentales de las personas diferentes a ellos y qué en algún grado apoyaron y apoyan a los supremacistas, a los fascistas, misóginos y fanáticos radicales de la nueva extrema derecha global.

“Los supremacistas blancos y extremistas de derecha que recientemente se reunieron en el evento de Charlottesville —una protesta que en teoría se dio por la remoción de una estatua de la época de los Estados Confederados— organizan iniciativas para preservar lo que describieron como símbolos del “legado blanco” en sus regiones natales.“

Mostraron su fuerza y su amplia convocatoria, pero también algunas de sus debilidades; no a todos estuvieron de acuerdo con lo sucedido y parece que algunos marcaron distancia…“La derecha alternativa ahora estará compuesta de perdedores que no tienen nada que perder”. Esto le pone un tope a las cifras pero, al mismo tiempo, atrae a locos y terroristas”. Y su nefasta influencia se extiende a todos los países sembrando odio y encono entre hermanos, agrego.

Invito a todas y a todos a que hagamos una reflexión concienzuda y analicemos el contenido de lo que compartimos; si implícita o explícitamente trasmite un mensaje de odio, encono, exclusión, intolerancia o fanatismo, mejor no lo compartamos, no le echemos más leña a la hoguera que ya se convirtió en incendio.

Jesús Torres Navarro.

La extrema derecha estadounidense planea sus próximos movimientos con nuevos bríos.

Por Alan Feuer. 18 de Agosto 2017.

 

 

Por 

 Richard B. Spencer, al centro, un prominente nacionalista blanco, celebró una conferencia de prensa en su oficina de Alexandria, Virginia, el lunes. En ese evento también estuvo Nathan Damigo, a la derecha, el fundador de Identity Evropa, un grupo separatista blanco. CreditAlex Wroblewski para The New York Times.

https://www.nytimes.com/es/2017/08/18/extrema-derecha-estados-unidos-planes/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=MC18&subid1=TAFI 

Los supremacistas blancos y extremistas de derecha que recientemente se reunieron en Charlottesville, Virginia, ahora regresan a sus casas pero muchos de ellos dijeron que están listos y motivados para enfocarse en objetivos más grandes.

Muchos se organizan para acudir a futuras manifestaciones y algunos planean postularse a cargos públicos. Otros, basándose en el evento de Charlottesville —una protesta que en teoría se dio por la remoción de una estatua de la época de los Estados Confederados—, organizan iniciativas para preservar lo que describieron como símbolos del “legado blanco” en sus regiones natales.

Preston Wiginton, un nacionalista blanco radicado en Texas, dijo que era “un momento oportuno” y declaró que planeaba organizar una manifestación de “White Lives Matter” (“Las vidas de los blancos son importantes”) el 11 de septiembre en el campus de Texas A&M, con Richard B. Spencer como orador principal, quien también se presentó en el evento de Charlottesville.

Wiginton no fue el único que buscó aprovechar los eventos de Charlottesville. Austin Gillespie, un abogado conservador de Florida que es mejor conocido como Augustus Sol Invictus y que asistió al mitin “Unite the Right” en Virginia, dijo que planea buscar la nominación al Senado por el partido republicano de Florida. Y en una conferencia de prensa, Spencer, un destacado supremacista blanco, prometió regresar a Charlottesville para estar en otro mitin. “Ni el diablo podrá evitar que regrese”, exclamó.

La extrema derecha, que ha recobrado su importancia en el último año, siempre ha sido una amalgama de facciones y causas, algunas con tendencias pro-Confederación o neonazis, y otras opuestas al feminismo o a la corrección política. Sin embargo, el evento de Charlottesville fue el más grande de su tipo en años recientes y expuso las fracturas del movimiento.

Lo terrible del mitin —que incluyó a multitudes de hombres jóvenes blancos que hacían el saludo nazi y provocó la muerte de una mujer durante un ataque automovilístico— ha dado como resultado una división en la derecha. Después de esperar días para criticar directamente a los grupos extremistas, el presidente Donald Trump condenó los actos de los supremacistas blancos y luego dijo desde la Casa Blanca que el “racismo es malvado”.

Algunos conservadores acérrimos se anticiparon a las acciones de Trump y al parecer concluyeron que los manifestantes habían ido demasiado lejos y que su agresividad y mensajes podrían afectar al movimiento. Mike Cernovich, una influyente figura mediática que no le tiene miedo a la controversia, atacó en Twitter a la autoproclamada “derecha alternativa” por lo que se ha vuelto, ya que algunos miembros de ese grupo utilizan símbolos nazis y un lenguaje racista.

“La derecha alternativa ahora estará compuesta de perdedores que no tienen nada que perder”, escribió. “Esto le pone un tope a las cifras pero, al mismo tiempo, atrae a locos y terroristas”.

Para evitar ser asociados con neonazis declarados, algunos de los invitados al evento de Charlottesville ni siquiera se molestaron en acudir. Entre ellos se encuentra Gavin McInnes, el fundador de Proud Boys, una organización conservadora fraternal de “chovinistas occidentales” que ha participado en varios enfrentamientos con la izquierda en meses recientes.

Mucho antes de la reunión en Charlottesville, McInnes había planeado convocar un mitin de “Libertad de expresión” en Boston, pero no quedó claro si se realizará porque varios grupos de derechos civiles le pidieron al alcalde de la ciudad, Martin J. Walsh, que revocara el permiso del evento. McInnes, de manera sorpresiva, dijo que espera que el evento se cancele.

“Es una situación de perder o perder”, explicó. “Si obtenemos un permiso y no vamos, se demostraría que los antifascistas pueden cancelar nuestros eventos cuando quieren. Pero, si vamos, parecerá que estamos peleando al lado de nazis que no nos agradan”.

Funcionarios de Texas A&M anunciaron que cancelarán el evento de Wiginton. Sin embargo, el organizador afirmó que se enfrentará a la universidad en la corte: “Al parecer, la primera enmienda no se aplica a las personas blancas”.

En distintas partes del país, otros líderes del movimiento estaban ocupados con sus planes. Jack Posobiec, un activista que en junio interrumpió una presentación de Julio César en Nueva York en la que se representaba al líder asesinado como si fuera Trump, está planeando manifestarse en la sede de Google en Nueva York para protestar porque la empresa despidió a un empleado que criticó su política de diversidad.

Matthew Heimbach, uno de los fundadores del Frente Nacionalista, una organización central del movimiento nacionalista blanco, dijo que se manifestará contra una iniciativa para remover dos estatuas de la época de la Confederación de plazas públicas en Lexington, Kentucky. Cuando la violencia se desató en Charlottesville, el alcalde de Lexington, Jim Gray, escribió en Twitter que las estatuas deben retirarse.

Eli Mosley, un organizador de Identity Evropa, un grupo separatista blanco que promueve la segregación racial, dijo que su grupo y otros similares planeaban organizar más mítines en Virginia. En efecto, una organización del legado confederado presentó una petición a los funcionarios estatales para organizar un evento el 16 de septiembre cerca de un monumento de Robert E. Lee en Richmond. Mosley estaba tan entusiasmado por el mitin de Charlottesville que afirmó que, en dos años, el movimiento podría atraer unas 10.000 personas a la marcha nacional en Washington.

“Todas las ciudades deben cuidarse”, dijo Mosley. “Estamos por todas partes”. Mosley añadió que no le preocupaban los comentarios del presidente y que no surtirían efecto en los planes del movimiento.

“Al presidente lo están aconsejando personas que no saben lo que está pasando”, agregó Mosley. “Básicamente, está reaccionando a información falsa. De ninguna manera nos preocupan las consecuencias de seguir adelante”.

 Matthew Heimbach, fundador del Frente Nacionalista, grupo que forma parte del movimiento nacionalista blanco en Estados Unidos, el 14 de agosto en Virginia CreditSteve Helber/Associated Press.

Heimbach se hizo eco de esa idea y dijo que los comentarios de Trump no lo detendrán. “Espero que se retracte”, agregó. “Tanto republicanos como demócratas están unidos con el propósito de realizar un genocidio contra nuestra gente. Con la presión bajo la que se encuentra, no me sorprende que Trump haya hecho esos comentarios”.

Las metas de la extrema derecha jamás han sido uniformes. Las facciones del movimiento a veces se han unido para apoyar temas concretos como restringir la inmigración y crear “un etnoestado blanco”en Estados Unidos. Sin embargo, en los mítines a gran escala como el que hubo en Charlottesville, a menudo sus principales intereses son consolidar sus lazos comunales y atraer la atención de los medios noticiosos.

Gillespie está entre las pocas personas que han adoptado la ruta tradicional de buscar un cargo político (tuvo una campaña fallida para el Senado el año pasado como candidato libertario en Florida). Aunque uno de los grupos de Heimbach, el Traditionalist Worker Party también ha postulado candidatos, sobre todo para cargos locales, presumiblemente está más enfocado en crear un movimiento de nacionalistas blancos. El grupo se ha organizado en nombre de mineros de carbón descontentos y de aquellos afectados por la epidemia de opioides, además de que han repartido textos sobre supremacía blanca en eventos de promoción de armas y actos navideños en los vecindarios.

Al igual que otros supremacistas blancos, Spencer ha hecho un llamado para crear “un país blanco” en América del Norte. No obstante, a menudo parece que él también está menos interesado en la política que en los titulares noticiosos.

En su conferencia de prensa, se refirió —al parecer descaradamente— a las muchedumbres en Charlottesville que marcharon con antorchas haciendo eco del Ku Klux Klan.

“Existe la idea de que el KKK tenía el monopolio de las antorchas”, dijo, “pero no es así”.

 Sheryl Gay Stolberg y Nicholas Fandos colaboraron en este reportaje.
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