El republicanismo de Antonio Machado

El republicanismo de Antonio Machado

Gustavo Buster

25/02/2018.

Poética machadiana en tiempos convulsos: Antonio Machado durante la república y la Guerra Civil

Francisco Morales Lomas

Ed. Comares, Granada, 2017

“Yo no me hubiera marchado, estoy viejo y enfermo. Pero quería luchar al lado vuestro. Quería terminar una vida que he llevado dignamente, muriendo con dignidad. Y esto solo podría conseguirlo cayendo a vuestro lado, luchando por la causa justa como vosotros lo hacéis”. (24 de noviembre de 1936, en el Cuartel del V Regimiento, horas antes de salir de Madrid para Valencia)

A un año del 80 aniversario de “La Retirada” y de la muerte de Antonio Machado en Collioure, se ha publicado un libro esencial para entender el trasfondo filosófico y político de su obra poética, ensayista y pedagógica. Con los años, Antonio Machado se ha convertido en un icono moral de la dignidad, del “hombre bueno”.

Pero el personaje real tuvo que enfrentarse a las contradicciones y desafíos históricos de la larga decadencia final de la primera restauración borbónica, las ilusiones e insuficiencias de la proclamación de la II República, su crisis y la revancha de las derechas en el “Bienio Negro”, con la reacción defensiva de las izquierdas en 1934 y, finalmente, las esperanzas rotas de la victoria del Frente Popular y la movilización popular contra el golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 (la “Tercera República”, como la calificará Machado). Y lo hizo con las herramientas políticas de un republicanismo que se ira modelando ante las circunstancias y a contrapelo de gran parte de su generación intelectual, marcada por el regeneracionismo krausista. El hilo que recorre el libro de Francisco Morales Lomas es esta evolución personal y pública, desde un republicanismo elitista a un republicanismo popular, consecuencia de la experiencia personal de Antonio Machado sobre el sujeto del cambio social.

Nacido en el seno de una familia liberal sevillana en 1875, asentada después en Madrid, educado en la Institución Libre de Enseñanza, Antonio Machado había escrito una parte sustancial de su obra cuando firmó el 11 de febrero de 1926 el Manifiesto de la Alianza Republicana, impulsado por Manuel Azaña, que proponía el fin de la Dictadura de Primo de Rivera y la abolición de la monarquía, en una prosa que sigue pareciendo actual:

“¿Qué obra de gobierno consideramos como fundamental y mínima? Primero: El restablecimiento de la legalidad por la convocatoria de unas Cortes Constituyentes… Segundo: Una ordenación federativa del Estado, reconociendo la existencia de diferentes personalidades peninsulares. Tercero: Solución inmediata del problema de Marruecos. Cuarto: Nivelación del presupuesto, transformando totalmente el tipo y la especie de los impuestos, y la aplicación y volumen de los gastos. Quinto: Creación de la cantidad de escuelas indispensables para resolver de una vez y sumariamente el problema de la enseñanza primaria. Sexto: Supresión de censos y foros… Séptimo: Preparación adecuada del Estado para todas aquellas intervenciones y facilidades a la asociación de elementos productores, para todas aquellas iniciativas por cuya colaboración ambas fuerzas, el Estado y la Sociedad, hagan leal y prácticamente posible la realización del programa mínimo de las actuales aspiraciones del proletariado. (…) Nos hemos unido y prometemos solemnemente no separarnos hasta que la obra señalada se cumpla en su totalidad”.

Un año más tarde sería elegido miembro de la Real Academia Española (“un honor al cual no aspiré nunca”), sillón del que no llegó a tomar posesión.

En Segovia, donde era profesor de instituto de francés, Antonio Machado fue también la principal figura pública del republicanismo. El 14 de febrero de 1930 coordino y presentó un acto de la Agrupación al Servicio de la República con la participación de Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Pérez de Ayala. Un año más tarde, el 14 de abril de 1931 le correspondió proclamar el advenimiento de la II República e izar la bandera tricolor desde el balcón del ayuntamiento de Soria (“Fuimos unos cuantos republicanos platónicos los encargados de mantener el orden y ejercer el gobierno interino de la ciudad…”).

Trasladado a Madrid en enero de 1932 “para la organización del Teatro popular” de las Misiones Pedagógicas, Antonio Machado vivió con angustia los primeros pasos del nuevo régimen, enfrentado a la resistencia abierta de las clases dominantes y las instituciones heredadas de la monarquía, que provocaron un incremento progresivo de la tensión social y la frustración de las clases populares. El intento de aplicar el programa de reformas democráticas del Manifiesto de la Alianza Republicana (la reforma agraria, la separación del estado y la iglesia, la modernización del ejército, el debate sobre el Estatuto de Cataluña) acabaría provocando el “cuartelazo” del 27 de junio de 1932 de los generales Goded, Caballero y Villegas y el fracasado golpe de estado el 10 de agosto del general Sanjurjo. En medio de estas tensiones, el balance que hace Antonio Machado de la situación es de una necesaria moderación, con una clara animadversión hacia las reivindicaciones de los republicanos catalanes (“el Estatuto es, en lo referente a Hacienda, un verdadero atraco, y en lo tocante a enseñanza algo verdaderamente intolerable…”), a pesar de que el Partit Republicà Català había sido uno de los componentes de la Alianza Republicana.

La derogación el 4 de agosto de 1933 de la Ley de Defensa de la República y la caída subsiguiente del gobierno Azaña, sustituido por el gobierno de transición de Lerroux hasta las nuevas elecciones de noviembre de aquel año, solo confirman los peores presentimientos de Antonio Machado (“Aquellos partidos políticos que (…) se amparaban bajo el paraguas de la República y la utilizaban como si se tratara de un caballo de Troya”). Su apócrifo Abel Martín pronuncia sus “Ultimas lamentaciones” y muere (“quién se vive se pierde…”). No será el único en expresar ese pesimismo de las élites republicanas. Unamuno pide revisar la constitución y Ortega y Gasset disuelve la Agrupación al Servicio de la República. En este clima de bancarrota política de los partidos de la sobrepasada Alianza Republicana, se produce, tras las elecciones, la formación del gobierno de alianza entre la derecha republicana de Lerroux y la derecha reaccionaria de la CEDA de Gil Robles, acompañados por el Partido Agrario.

El centro-izquierda republicano había perdido el apoyo de los partidos obreros, que mediante la constitución de las Alianzas Obreras prepararon una respuesta defensiva independiente al giro reaccionario y a la entrada de la CEDA en el gobierno: la huelga general revolucionaria del 5 de octubre de 1934, que quedaría aislada en la insurrección de Asturias. De manera paralela e independiente, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó “el estado catalán dentro de la República Federal Española” el 6 de octubre. Azaña, que se encontraba en Barcelona para asistir al entierro de un amigo, será detenido el día 7 y recluido en un buque anclado en el puerto. La represión del ejército colonial, que provocó miles de muertos y 30.000 presos políticos, jaleada por el dirigente de la proto-fascista Renovación Española, José Calvo Sotelo, acentuó el giro a la derecha anti-republicano, dando la mayoría en el gobierno a la CEDA y al Partido Agrario, acentuando la polarización que se plasmaría en las elecciones de febrero de 1936.

La reacción de Antonio Machado, sobrepasado por los acontecimientos, es de completa desorientación política inicial, pero de paulatina reafirmación de los valores republicanos, en los que el nuevo sujeto social es de forma creciente el “pueblo”. Esta evolución la lleva a cabo públicamente su apócrifo Juan de Mairena, en una serie de reflexiones entre el 4 de noviembre de 1934 hasta el 24 de octubre de 1935 en el Diario de Madrid y, posteriormente, hasta el 26 de junio de 1936 en el diario El Sol, para acabar recogidas en el libro Juan de Mairena (Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo).

La comparación del Juan de Mairena con el “Prólogo para franceses” y el “Epílogo para ingleses”, escritos en 1937 por Ortega y Gasset para La rebelión de las masas, de 1930, permite hacerse una idea de la bifurcación de la intelectualidad republicana.  “¿Pueden las masas despertar a la vida personal?”, se pregunta Ortega, para responder a continuación con la vieja defensa oligárquica frente a la democracia plebeya. Pero Machado insiste tenaz, “que las masas entren en la cultura no creo que sea la degradación de la cultura, sino el crecimiento de un núcleo mayor de hombres que aspiran a la espiritualidad”. Y en el plano político presente en un debate que no quiere serlo, también conviene  poner sobre la mesa a Joaquín Maurín, el autor marxista más original de este período, y su La segunda revolución (1935), en la que se elabora un programa para la revolución democrática encabezada por la clase obrera en alianza con el campesinado.

A pesar de haberse anunciado inicialmente su participación, Antonio Machado no asistirá al primer congreso de la Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que se celebra en Paris en junio de 1935 y que escenificará la bifurcación señalada. La intervención de Eugenio D’Ors obliga a Alvarez del Vayo, en nombre de la delegación española, a denunciarlo como un propagandista de la reacción proto-fascista que mantiene en la cárcel a miles de presos políticos.

Pero Machado entiende cual es la dinámica social en curso: “hoy lo fuerte es el bloque antimarxista, integrado por muchos millones de hombres que no han leído a Marx. Se llegará tal vez a una dictadura antimarxista, que engendrará luego un marxismo antidictatorial”.

La victoria del Frente Popular y la defensa de la República frente al golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 le confirman definitivamente en su republicanismo popular: “Pero la traición fracasó dentro de casa porque el pueblo, despierto y vigilante, la había advertido (…) Surgió la Tercera República Española con el triunfo en las urnas del Frente Popular (…) Hoy la defiende el pueblo contra los traidores de dentro y los invasores de fuera, porque la República, que empezó siendo una noble experiencia española, es hoy España misma”.

Desde ese momento, Antonio Machado se colocará sin vacilaciones al servicio de ese pueblo, que representa no solo la esencia de España, sino que le da nueva vida en esa “Tercera República”, claramente diferenciada de la “Segunda”, fracasada por la incapacidad de las élites republicanas: “es el pueblo el que defiende el espíritu y la cultura (…) El fascismo es la fuerza de la incultura, de la negación del espíritu”. En su discurso de mayo de 1937, ante las Juventudes Socialistas Unificadas, dará un paso más allá: “Yo no soy marxista, no lo he sido nunca (…) veo, sin embargo, con entera claridad, que el socialismo, en cuanto que supone una manera de convivencia humana, basada en el trabajo, en la igualdad de los medios concedidos a todos para realizarlo, y en la abolición de los privilegios de clase, es una etapa inexcusable en el camino de la justicia”.

En julio de 1937 participará desde la mesa presidencial en el II Congreso Internacional de Escritores y se adhiere a la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, a la que no se había sumado en 1933. En “El poeta y el pueblo” puntualizará: “Desconfiar del tópico “masas humanas”. Muchas gentes de buena fe, nuestros mejores amigos, lo emplean hoy, sin reparar que el tópico proviene del campo enemigo: de la burguesía capitalista que explota al hombre (…) Mucho cuidado; a las masas no las salva nadie, en cambio siempre se podrá disparar sobre ellas”.

La evolución de la guerra, y en especial la política de no intervención de Gran Bretaña y Francia, acentuarán el antifascismo de Antonio Machado como la única versión realista del republicanismo. Su reacción a la intervención de Alvarez del Vayo ante la Sociedad de Naciones no puede ser más tajante: “La Sociedad de Naciones aparece como un instrumento en manos de los poderosos, que pretenden cohonestar, merced a ella, las mayores injusticias”.

En su última serie de artículos, “El mirador de la guerra”, con el antetítulo de “Mairena póstumo”, Antonio Machado intentará dar coherencia a su antifascismo, en buena parte adaptando los elementos ideológicos de toda su vida al discurso cultural imperante, cada vez más homogéneo, del gobierno Negrín, que llevaron a Juan Goytisolo a señalar sus limitaciones.

Pero lo determinante era ya su ejemplo moral, su compromiso, de ser uno más con el pueblo, aún,  o con más razón, en la derrota. Así llegará en “La Retirada”, en febrero de 1939, a Collioure, donde morirá tres semanas más tarde, el 25 de febrero.

Allí sigue, rodeado de banderas tricolores, símbolo del republicanismo español.

————————————————————–

Miembro del comité de redacción de Sin Permiso.

Fuente:

http://www.sinpermiso.info, 25 de febrero 2018.
——————————————————–
Anuncios

Lo que no entienden los candidatos mexicanos sobre migración

The New York TimesES

Lo que no entienden los candidatos mexicanos sobre migración

 Un grupo de migrantes de Centroamérica pasa por carteles de las campañas electorales en Hermosillo, México, el 21 de abril de 2018. CreditJohn Moore/Getty Images.

NUEVA YORK — Por primera vez en la historia electoral mexicana se dedicó un debate presidencial a temas de migración y fronteras. Los candidatos a la presidencia tenían una oportunidad ineludible: abundar sobre la posición de México en el mundo y sobre sus migrantes. Esto es un reflejo de la importancia que ha ganado la migración en la agenda mexicana e internacional en las últimas décadas y de la complejidad y urgencia que ha adquirido, especialmente en tiempos de Donald Trump. Hoy, la migración está al centro de la conversación pública en México. Ya era hora.

Sin embargo, fue un debate frustrante: ni Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia, ni Ricardo Anaya, de Por México al Frente, ni José Antonio Meade, de Todos por México, ni el independiente Jaime Rodríguez Calderón ofrecieron respuestas específicas ni propuestas novedosas para tratar uno de los asuntos que el gobierno ha desatendido desde que en los noventa, en el contexto del TLCAN, comenzó un éxodo masivo de mexicanos a diferentes países del mundo, especialmente a Estados Unidos.

El domingo 20 de mayo hubo oportunidad para profundizar en las distintas aristas de la migración y la seguridad fronteriza, pero los candidatos no estuvieron a la altura de las expectativas: sus propuestas demostraron desconocimiento y falta de sensibilidad ante las comunidades migrantes y las organizaciones de la sociedad civil que llevan años llenando el vacío que ha dejado el gobierno mexicano. Han sido las organizaciones de la sociedad civil las que han elaborado diagnósticos, han empujando el tema en la agenda pública y han presentando proyectos de políticas públicas que los aspirantes a la presidencia deberían conocer y estudiar para responder a los retos actuales de la migración.

Todos los candidatos admitieron que hay una falta de coherencia —y, por lo tanto, una falta de autoridad moral— entre los derechos que exigimos para los mexicanos en Estados Unidos y la situación de vulnerabilidad de los migrantes y refugiados en México. Aunque sea una obviedad, es el primer paso que el gobierno mexicano debe tomar: dar a los migrantes que llegan a México lo mismo que se exige a Estados Unidos. Pero para ello, los candidatos tienen que ir más allá de las generalidades y diseñar leyes y mecanismos para que la política migratoria mexicana cumpla con el principio de proteger y promover los derechos de los migrantes, dentro y fuera del país.

López Obrador advirtió que es necesaria una visión a largo plazo sobre las causas estructurales de la migración: “La mejor política exterior es la interior”, dijo. Sí, hay que fortalecer la economía interna, combatir la pobreza y crear oportunidades de empleo digno para que las personas no tengan que salir “a buscarse la vida”. Esa es la realidad que los gobiernos anteriores han evadido, pero también es una visión estrecha: hay 36 millones de personas de origen mexicano fuera del país (el 98 por ciento en Estados Unidos) y, de ellas, casi 12 millones nacieron en México.

Aunque México lograra crear oportunidades económicas y las condiciones de seguridad necesarias para reducir la migración y promover el retorno, tenemos una diáspora de mexicanos. Así que solucionar todo con políticas locales del combate a la pobreza no es suficiente.

Es indispensable una política que responda a las necesidades de esos millones de mexicanos fuera del país, con protección consular, sí, pero también que atienda sus derechos sociales y económicos. La visión estructural que esbozó López Obrador también se queda corta si no se plantean estrategias para combatir la cultura de discriminación y racismo contra los migrantes: tanto los mexicanos en el exterior, los que regresan a México, así como los extranjeros que recorren o se quedan en el país enfrentan situaciones de exclusión y abuso por su apariencia, acento o por no tener papeles.

Al hablar de migración, refugiados y trata de personas, quedó claro que pese a que tenemos una Ley de Migración actualizada y apegada a los marcos internacionales, carecemos de la infraestructura para cumplirla. Por ejemplo, se habló durante el debate de la corrupción de la policía y de las autoridades migratorias mexicanas, pero no de cómo combatirla. López Obrador propuso trasladar el Instituto Nacional de Migración a Tijuana, pero sin explicar el razonamiento ni mencionar la necesidad de reformar la institución desde dentro.

Nuestra política de seguridad en la frontera es responsable de miles de deportaciones de personas que regresan a países donde corren peligro —como El Salvador, uno de los epicentros de mayor violencia del mundo—, pero ninguno de los candidatos cuestionó el actual modelo, el Programa Frontera Sur, enfocado en el endurecimiento del control de esa frontera, una estrategia de seguridad fronteriza que se extiende hasta Chiapas y está pensada desde Estados Unidos para detener el flujo de migrantes de Centroamérica. Al contrario, Ricardo Anaya celebró que ningún terrorista haya cruzado a Estados Unidos por la frontera de México y José Antonio Meade insistió en que tenemos que ser cuidadosos con los migrantes que son delincuentes. De este modo los candidatos reproducen un discurso que criminaliza a las personas que migran.

Hay mucho que aprender de la experiencia que se tiene en los consulados y la infraestructura que México ha desarrollado en Estados Unidos, Canadá y otros países. Todos los candidatos hablan de dedicarles más presupuesto, pero ¿para qué exactamente? López Obrador propuso convertir a los consulados en procuradurías de justicia, pero, ¿en qué sentido es distinto este esquema de la infraestructura de protección consular que ya tenemos?

La protección y defensa de los mexicanos que viven en condiciones precarias en Estados Unidos es una prioridad, pero se trata de una política reactiva, que ahora más que nunca responde al discurso antiinmigrante de la Casa Blanca. Por eso es necesario reconocer y discutir el otro lado de esa política: el empoderamiento de los migrantes en Estados Unidos (no solo los dreamers) y la necesidad de apoyarlos para fortalecer sus organizaciones comunitarias y de proveer mejores herramientas para que luchen por sus derechos: que tengan acceso a salud y educación; que se protejan sus derechos laborales; que obtengan la ciudadanía; que voten, y que su fuerza política y económica se reconozca para que logren transformar leyes en ambos lados de la frontera.

Cada contexto estatal en Estados Unidos es distinto, como acertadamente advirtió Meade, y por ello hay que enfocarse en estrategias a nivel local. Yo agregaría: hay que hacerlo en conjunto con la comunidad migrante y sus organizaciones. Anaya fue el único que se comprometió a dar representación en el Congreso a los migrantes y Meade también sugirió que es necesario trabajar con las iglesias; que, supongo, se refería a la extraordinaria red de albergues a lo largo de la ruta migratoria y a las congregaciones religiosas y activistas que se arriesgan a diario para ofrecer apoyo, sin recursos ni protección por parte del Estado.

El gobierno debe escuchar y forjar alianzas con las distintas organizaciones que están trabajando con los migrantes, dentro y fuera de México, para crear mejores estrategias que resguarden los derechos humanos de los migrantes. Es su experiencia la que debe dirigir los esfuerzos públicos mexicanos para diseñar una nueva política migratoria acorde con los tiempos.

————————————————

Alexandra Délano Alonso es profesora de Asuntos Globales en la universidad The New School y autora de “From Here and There: Diaspora Policies, Integration and Social Rights Beyond Borders”.

Enlace al artículo original:

https://www.nytimes.com/es/2018/05/24/opinion-delano-debate-elecciones-mexico-migracion/?action=click&clickSource=inicio&contentPlacement=2&module=toppers&region=rank&pgtype=Homepage

¿Qué religión practicaría hoy Jesús?

Hoy comparto un artículo muy interesante que hace casi dos años publicó el activista, periodista y escritor Nicholas Kristof.

Un llamado a la reflexión y a la cordura ante una realidad que cada día se nos presenta más hostil y beligerante donde las voces que más escuchamos nos inundan de mensajes de odio y confrontación, sin entender que las circunstancias ya cambiaron y que como sociedad tenemos que adaptar todas las ideas, incluso las sagradas, a la nueva realidad si queremos un futuro…

Ya no se trata de elegir entre derechas o izquierdas, tampoco de realizar cambios radicales sino de impedir que los políticos, de todas las corrientes y colores, destruyan nuestro mundo…

Benditas Mujeres, me declaro feminista.

Jesús Torres Navarro.

¿Qué religión practicaría hoy Jesús? 

Por

 Participantes en una representación de la Semana Santa en Wisconsin, Estados Unidos. CreditMark Power/Magnum Photos

Uno de los enigmas del mundo es que las religiones a menudo no se parecen a sus fundadores.

Jesús nunca mencionó a los homosexuales ni el aborto, pero se centró en los enfermos y los pobres. Sin embargo, algunos líderes cristianos han prosperado satanizando a los gays. Mahoma mejoró la condición de las mujeres en su época pero, en la actualidad, algunos clérigos musulmanes les prohíben conducir y citan la religión como razón para mutilarles los genitales a las chicas jóvenes. Probablemente, Buda se quedaría horrorizado al ver la discriminación que sus seguidores imponen en Birmania contra la minoría rohingya.

“Nuestras religiones suelen estar precisamente a favor de lo contrario que defendieron sus fundadores”, señala el ex pastor Brian D. McLaren en un nuevo y provocador libro titulado La gran migración espiritual.

Los fundadores generalmente son visionarios audaces y carismáticos que inspiran con su imaginación moral, mientras que sus enseñanzas a veces se transforman en burocracias conservadoras y hostiles al cambio, obsesionadas con el dinero y el poder.

Esa tensión es especialmente pronunciada con las enseñanzas de Jesús, porque mientras él era un radical que desafió al poder, el cristianismo ha tenido tanto éxito que en gran parte del mundo se ha convertido en el poder establecido.

“No es de extrañar que cada vez haya más cristianos, ya sea por nacimiento o por elección, que sacudan la cabeza y se pregunten qué le está pasando al cristianismo”, dice McLaren. “Sentimos como si nuestro fundador hubiera sido secuestrado y convertido en un rehén por extremistas. Sus captores lo hacen desfilar frente a las cámaras para decir, bajo coerción, cosas en las que obviamente no cree. Como si fuera su títere inexpresivo, a veces da la impresión de estar en contra de los pobres, del medioambiente, de los homosexuales, de los intelectuales, de los inmigrantes y de la ciencia. ¡Ese no es el Jesús que conocimos en los evangelios!”.

Esta discusión se desarrolla en un contexto de efervescencia religiosa. Occidente se ha vuelto más laico. En Estados Unidos, los que no tienen filiación religiosa, los ateos y quienes se sienten espirituales pero no practican ninguna religión en particular, representan casi la cuarta parte de la población. La proporción va en aumento rápidamente: entre los millennials, más de la tercera parte es no practicante.

El aumento de los no practicantes parece ir acompañado de una pérdida de interés público en la doctrina. “Uno de los países más religiosos del mundo es también una nación de analfabetos religiosos”, señala Stephen Prothero en su libro Religious Literacy, refiriéndose a Estados Unidos.

Solo la mitad de los cristianos de Estados Unidos pueden nombrar los cuatro evangelios; solo 41 por ciento sabe quién fue Job y apenas la mitad de los católicos entiende la doctrina de la eucaristía. No obstante, si los estadounidenses piensan que Juana de Arco fue la esposa de Noé o se preguntan si las epístolas fueron las mujeres apóstoles, entonces quizá la solución sea angustiarse menos por la doctrina y más por las acciones.

“¿Qué significaría para los cristianos redescubrir su fe no como un problemático sistema de creencias sino solo como una forma de vida justa y generosa, fundada en la contemplación y expresada en la compasión?”, se pregunta McLaren en su libro. “¿Podrían los cristianos dejar de definir su fe como un sistema de creencias para expresarla como una forma de vida basada en el amor?”.

Eso sería una forma de migrar de una burocracia religiosa para regresar a la visión moral del fundador, y sería un reto enorme. Pero las religiones pueden y deben emigrar.

“Como yo crecí en un ambiente cristiano muy conservador, siempre me advirtieron que no cambiara la esencia del mensaje”, me dijo McLaren. “Pero, al mismo tiempo, muchas veces no veíamos lo mucho que había cambiado el mensaje con el paso del tiempo”. Hubo épocas en que el cristianismo aprobó la quema de brujas y las masacres de herejes. ¡Gracias a Dios que ha evolucionado!

A medida que la sociedad se ha modernizado y la gente se ha vuelto más escéptica respecto de los relatos del parto sin relaciones carnales y la resurrección, una de las reacciones ha sido abandonar la religión. Sin embargo, existe un profundo impulso que lleva a buscar conexiones espirituales.

 Hugh Morgan muestra, de Las Vegas, un tatuaje inspirado en la imagen de la Virgen María, frente a una efigie en cartón del papa Francisco en un restaurante de Filadelfia. CreditMark Makela/Reuters

McLaren aconseja no preocuparse de que los milagros de la Biblia hayan sido literalmente ciertos y pensar más en su significado: si se dice que Jesús curó a un leproso, hagamos a un lado la cuestión de si ocurrió realmente y veamos el hecho de que se dirigiera a los más estigmatizados de entre los marginados.

Por supuesto, no es solo el cristianismo el que se enfrenta a estas cuestiones. El rabino Rick Jacobs, presidente de la Unión por la Reforma del Judaísmo, dice que él ve que hay un deseo por una misión de justicia social inspirada y equilibrada en las tradiciones de la fe.

“Ahí es donde yo veo nuestro camino”, asegura Jacobs. “Se ha visto el ritual como una obsesión para la comunidad religiosa pero no se ha visto el valor y el compromiso por moldear un mundo más justo y compasivo”.

Si ciertos servicios religiosos fueran menos acerca de limpiar la propia virtud y señalar las iniquidades de los demás y más sobre encargarse de las necesidades humanas que nos rodean, este sería un mundo mejor. Y ciertamente Jesús también lo aplaudiría.

Puede parecer raro que yo escriba esta columna, pues no soy un cristiano particularmente religioso. Pero sí considero que la fe religiosa es una de las fuerzas más importantes, para bien o para mal, y me inspiran los esfuerzos de los fieles que organizan comedores populares y refugios para desamparados.

Quizá sea injusto que los hipócritas ostentosos se lleven los titulares y moldeen la actitud pública sobre la religión. Pero ahí no acaba esto. Recordemos que en promedio los estadounidenses religiosos donan mucho más a la caridad y al voluntariado que los seculares.

Lo que me inspira no es la burocracia, ni la doctrina, ni los antiguos rituales, ni siquiera la más gloriosa catedral, templo o mezquita. Me inspira un médico misionero católico en el Sudán que atiende a las víctimas de las bombas, un médico evangélico que logra lo imposible en la Angola rural, un rabino que lucha en favor de los derechos humanos de los palestinos. Ellos son los que me llenan con una sensación casi sagrada de admiración. Y eso sí que es religión.

Enlace al artículo original:

https://www.nytimes.com/es/2016/09/06/que-religion-practicaria-hoy-jesus/

Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía, y una lectura recomendada

Eco Republicano | Diario República Española

Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía

 Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía

Juan Ángel Juaristo | Cuarto Poder

El arma de las letras (Reino de Cordelia) es el cuarto tomo, y último, de una antología de escritos de Manuel Azaña que José Esteban ha preparado siguiendo un esquema temático, de enorme importancia pedagógica pues aunque estos escritos pueden conseguirse en sus Obras Completas, la dificultad de acceder a esa edición, amén del desconocimiento que sobre Azaña afecta a la mayoría de los españoles, aconsejan acercarse de las manera más idónea a través de una buena selección de sus escritos: Así, Gentes de mi tiempo, dedicado a figuras del mundo cultural y político contemporáneos del político español, como Unamuno, Benavente, Valle Inclán, Ortega y Gasset o Marcel Proust; A la altura de las circunstancias, que trata de escritos sobre la guerra civil, de seguro el tomo más amargo de los cuatro de que consta la antología y que es obra de Isabelo Herreros, gran especialista en Azaña, y donde se recogen textos que nos hablan de la crueldad de los sublevados, de los errores que se cometieron en el bando republicano y de un documento de extrema importancia por lo que contiene de confesión personal, la carta que dirigió al político conservador Ángel Ossorio, amigo suyo, y donde le da cuenta de las circunstancias de su salida a Francia y Tierras de España, escritos sobre los paisajes y los paisanajes de un país que fue preocupación principal de su manera de pensar, un país del que recoge la herencia pesimista de la mirada que sobre su devenir tuvo la Generación del 98 y que la generación de Azaña, la llamada del 14, intentará cambiar para colocarla a la altura de los tiempos, en consonancia con la hora europea…

Es esta una selección de escritos de cierta importancia porque describe a la perfección la obsesión de Azaña por las figuras españolas del XIX, como si con ese gesto quisiera dar la razón a la retórica que afectó al bando nacionalista en plena efervescencia en el guerra civil cuando decían que querían extirpar de España ese pus liberal al que le gustaba el siglo XIX con su desgraciado positivismo, su materialismo, su tendencia al parlamentarismo y la democracia, abandonando la hora mística de nuestro antiguo pasado imperial y delirios así. En realidad esta selección de escritos que ha realizado José Esteban demuestra que Azaña recoge la herencia del 98 y, con mirada lúcida y distante, analiza las entrañas de la decadencia extrema de un país que apenas dos siglos antes había sido la mayor potencia imperial del mundo. El libro, además, incluye el prólogo que Azaña hizo de La Biblia en España, amén de traducirlo, de George Borrow, uno de los testimonios más exactos de cómo era nuestro país en el siglo XIX, y que se muestra como guía, es el primer artículo de la antología, de todos los escritos que el lector se encontrará posteriormente.

Así, Juan Valera; sus amigos del Ateneo de Madrid, del que fue presidente desde junio de 1930; la reseña que hace de Belarmino y Apolonio, de Pérez de Ayala, una narración y un autor que tuvo su importancia en aquellos años y que hoy nadie lee; el magnífico retrato de Ramón del Valle Inclán, autor al que admiraba sobremanera y del que también se recoge en esta antología el obituario que dedicó Azaña a la muerte del autor de El ruedo ibérico; cómo no, Cervantes y la particular visión que Azaña da de su Quijote; Joaquín Costa y su concepto de cirujano de hierro, idea muy en boga en su tiempo, el ejemplo más preclaro era el de Benito Mussolini, y que Azaña detestaba, quizá porque intuía el peligro que para su país representaba tal consigna, que muchos repetían al modo de un loro provisto de un altavoz; en fin, Ángel Ganivet y su Idearium, al que Azaña critica con lucidez mientras incide en una visión nueva de la rebelión de los Comuneros de Castilla contra el Emperador Carlos…

Pero lo más interesante del libro es el de demostrar en cierta manera que , lejos de ser el escritor frustrado que por deberes a la Patria se mete en política, concepto muy en boga en muchos años y que Hugh Thomas avala en su magnífica La guerra civil española, Azaña fue “un político que pensaba y escribía”, en feliz frase de Santos Juliá y que José Esteban avala en el prólogo que escribe para este libro donde llega a comparar los análisis históricos de Azaña a los de historiadores como José Antonio Maravall o Rafael Altamira…

Escribe José Esteban en el prólogo: “Hemos cumplido, pues, nuestros objetivos y, al menos, o en gran parte, los fines propuestos. Creemos haber acercado a un más amplio público sus escritos y los hemos sacado de las manos de los especialistas”

De eso se trata.

Fuente: Cuarto Poder

 Lectura recomendada:

Cahiers de civilisation espagnole contemporaine

De 1808 au temps présent

Manuel Azaña : biografía y obras completas

Santos Juliá

Notes de l’auteur

Las páginas que siguen son una adaptación de la “Presentación” de mi Vida y tiempo de Manuel Azaña, 1880-1940, Madrid, Taurus, 2008, y de las palabras que pronuncié en el acto de presentación de mi edición de Manuel Azaña, Obras Completas, 7 volúmenes, Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2007, que con el título “Manuel Azaña, siete estereotipos”, publicó Claves de Razón Práctica, 180 (marzo 2008) p. 50-57.

Enlace: 

https://journals.openedition.org/ccec/3775

 

 

Albert Rivera y su ultranacionalismo español — El Periscopio

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. EFE/JAVIER LIZÓN

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. EFE/JAVIER LIZÓN Abres la web del diario El Mundo y te encuentras las fotos de varias personas que, por su aspecto, podrían formar parte -piensas- de un grupo de investigadores. Pero la noticia que incluye sus imágenes viene con un titular muy distinto: “Los 9 maestros catalanes de la infamia”. […]

a través de Albert Rivera y su ultranacionalismo español — El Periscopio

 Rosa Maria Artal

Abres la web del diario El Mundo y te encuentras las fotos de varias personas que, por su aspecto, podrían formar  parte -piensas- de un grupo de investigadores. Pero la noticia que incluye sus imágenes viene con un titular muy distinto: “Los 9 maestros catalanes de la infamia”. Sentenciados de antemano por Javier Negre, un conocido escribidor diestro en estas labores. Quiénes son y cómo se comportaron el 2-O, allí está Negre para despedazarlos en la más acreditada escuela de “La mirada del asesino” de ABC o la Conspiranoía del 11M de su propio periódico.

La pesadumbre es grande al ver este señalamiento activo, sin pruebas, de unos maestros que el 2 de Octubre tuvieron que explicar a los alumnos los destrozos que se encontraron en su colegio al llegar a clase. A preguntas de los propios escolares, según declararon. La Fiscalía los denunció, el gobierno no abrió expediente. Se les acusó de “injurias graves a los cuerpos de seguridad del Estado” y la denuncia se encuentra en un estado preliminar de tramitación.

Dos secretarios de Estado acudirán al Colegio a prestar su apoyo a los padres. El asunto se ha enconado desde el artículo de El Mundo. Negre, muy novelesco en sus descripciones, enumera a los maestros casi en ficha policial. Y nos cuenta, por ejemplo, que una de las profesoras “organiza eventos de salsa”.  A ésta le pone la foto en minifalda. Es la que más ataques está sufriendo.  A los familiares les cuesta creer lo que se ha desencadenado.  A este punto que enlazo. Porque las voces de las denuncias o de las especulaciones periodísticas se oyen, las de los profesores aludidos no. Salvo que niegan las acusaciones.

La desazón se acrecienta el domingo cuando a primera hora de la mañana aparece un tuit de Albert Rivera, reproduciendo las fotos. Tan rápido para unas denuncias, tan lento para otras (la sentencia a La Manada, por ejemplo).

  Albert Rivera✔@Albert_Rivera

Los maestros separatistas que señalaron públicamente a hijos de @guardiacivilen Cataluña. La fiscalía les investiga por delitos de odio, pero el Gobierno de España dice que no les abrirá expediente. Con cobardía nunca se vence al nacionalismo. 

http://www.elmundo.es/cronica/2018/04/29/5ae49c68e5fdea63208b45de.html 

Los 9 maestros catalanes de la infamia

La mañana del pasado 2 de octubre el profesor de Matemáticas del instituto público El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) no dio clases de álgebra a sus estudiantes de cua

elmundo.es

Un aspirante a la presidencia del gobierno no puede dar por buena una información como ésa. No puede sumarse a una condena sin juicio. Y mucho menos aplicar tan grave pena. Son maestros, no terroristas. Un político, medianamente sensato, sabe de los peligros de los señalamientos y debe tener la mesura suficiente para obrar con proporcionalidad. Los maestros de la infamia, casi nada.  Las dianas son muy peligrosas en política.

En sociedades mucho más violentas que la española los señalamientos llegan a tener graves consecuencias. A Sarah Palin, líder del Tea Party y aspirante a la vicepresidencia de los EEUU, la apartaron de la carrera tras haber colocado puntos de mira de rifle sobre varios nombres de sus rivales políticos. Fatalmente, un asesino se animó a dar la solución como pedía Palin. Y tiroteó en el cerebro a la congresista demócrata Gabrielle Giffords, destacada en la lista negra de Palin. La dejó con graves secuelas y, de paso, mató a otras 6 personas.  Fue en enero de 2011. Hubo un gran debate sobre los señalamientos. Pueden verlo aquí con detalle. Incluí, por cierto, las declaraciones exculpatorias de Palin de un periodista español llamado poco después a superiores destinos.

Concluye Albert Rivera su desafortunado tuit: “Con cobardía nunca se vence al nacionalismo”.  Me animo pues a alertar del ultranacionalismo español que aqueja a Rivera y en general a su partido, a Ciudadanos. Hemos visto ya múltiples síntomas y éste lo ha corroborado. Rivera empieza a parecerse mucho más a Marine Le Pen que al Macron con quien se quiere equiparar. Y eso que Macron propugna una ley de inmigración que ha hecho dimitir a uno de sus diputados. Y tiene a Francia en pie de huelga por sus drásticas reformas neoliberales. En ese punto, sí coincidirían.

Tampoco es ajeno Macron a la exaltación nacionalista. Se le han visto ramalazos con la grandeza de La France, pero la Cruzada de Rivera o Arrimadas va mucho más allá del clásico chovinismo francés. Es un nacionalismo populista de derechas inequívoco. Del que no parece ser consciente. Dice Rivera que hay que ser valiente para afrontar este problema y se lo puede y debe aplicar a sí mismo. Hay que decirlo  aunque choque al paraguas  protector que rodea a Ciudadanos.

El problema de posiciones tan extremas es que acarrean falta de mesura en el juicio. La nueva hornada de políticos, muy cercanos a la ultraderecha, viene con una notable falta de criterio. La verdad, como valor relativo, y la mentira o inexactitud, como herramienta a utilizar a discreción.  Donald Trump se plantó el domingo ante una multitud para decir que la Unión Europea nació para aprovecharse de América y se quedó tan ancho. Sus fieles se lo tragan. Son los que le han elegido a imagen y semejanza de sus sueños de triunfo. Este es el mundo que viene, hasta que estalle por su propia sinrazón y vacuidad.

No se pierdan a nuestro  Albert Rivera apropiándose de Clara Campoamor para su causa con tales errores históricos que tuvo que ser corregido por Isaías Lafuente, el biógrafo de la gran política feminista. Pero en estos tiempos funciona el “tú di que algo queda”.

El Partido Popular está cayendo absorbido en su degradación y Ciudadanos sube en las encuestas. Con estos preocupantes parámetros que se observan. Cambian de opinión de forma drástica sin pestañear.  Adoptan decisiones por encuestas como si fueran  estudios de mercado y no fundamentos sólidos.  Les sobran los sindicatos y apoyan la justicia exprés para los desahucios –de momento, para los desahucios-. Las dilaciones en  la Comunidad de Madrid, tras el penoso episodio de Cifuentes, ya no ocultan la búsqueda de su propio interés.  ¿Qué quieren los madrileños? Un interino, ya ven ustedes.

  Ciutadans✔@CiutadansCs

💃  @InesArrimadas “Si se repiten las elecciones en Cataluña será porque los partidos separatistas no han tenido la valentía suficiente para reconocer el fracaso absoluto del ‘procés’” pic.twitter.com/UGMIPklqTu
  Ciutadans✔@CiutadansCs
💃  @InesArrimadas “Lo que más importa a los madrileños es que haya un presidente interino hasta el final de la legislatura para así generar un cambio con elecciones en mayo de 2019” pic.twitter.com/tNNuqLXjkf
Ver imagen en Twitter

Información y privacidad de Twitter Ads

La ocurrencia de un Manuel Valls, desahuciado en Francia, como candidato a la alcaldía de Barcelona, no hace sino acrecentar la inquietud. Un puro dislate.  El presidente que expulsó a 12.000 gitanos de Francia. Y tan creído de sí mismo -a pesar de los varapalos recibidos-  que quiere encabezar una candidatura unitaria. De todos los que se llaman “constitucionalistas”, apartando a un posible candidato de PSC. Es como si quisiera seguir el camino que iniciara en Francia donde su partido pasó del gobierno a malvender la sede de París. Y Valls a renegar del socialismo.

El gran escollo de Ciudadanos puede ser su sesgo de género, con un impostado y oportunista feminismo reciente que no ha convencido. Inicialmente incluso negaron la propia existencia de la violencia machista diferenciada. Y con Inés Arrimadas de estandarte, pasaron de rechazar la huelga feminista del 8 de Marzo a plantar el lazo violeta en primer plano. Les ha pasado factura. Un trabajo demoscópico publicado por el analista Kiko Llaneras en El País a través de 33.000 entrevistas desde 2015 advierte que el voto de las mujeres se aleja de Ciudadanos.  Ven más allá del modelo que se ofrece en la pasarela. Mientras, otros, son tan miopes que no entienden en su plenitud el poder que ha emergido de las mujeres, el inmenso hartazgo de las mujeres.

Ciudadanos no es un partido de centro, no lo es Albert Rivera en particular. Entre sus múltiples cambios de postura, siempre emergen posiciones altamente conservadoras. Incluso algunos atajos en los valores esenciales como ha evidenciado el señalamiento de los profesores con la divulgación de sus fotos.  Fundado en el señuelo del adoctrinamiento en la escuela catalana que no avalan los datos como algo generalizado  y con repercusiones. Vean  este estudio del politólogo Luis Orriols de hace unos meses. El mantra queda, sin embargo, como tantos otros.

Albert Rivera parece desahogarse en Twitter como Donald Trump. Cada vez se da más a conocer a través de su profusa exposición. Y ofrece síntomas de actitudes inapropiadas en un político que aspira a gobernar para todos los españoles. Asustan y preocupan. Porque quizás lo más temible de estos tiempos políticos, tan escorados hacia lo irracional, es la frivolidad y falta de criterios responsables.

Hasta aquí lo que publiqué en eldiario.es con fecha 1/05/2018

*Actualización 3-5-2018

Arran-joven, una organización juvenil independentista de la órbita de la CUP han puesto este tuit:

ciudadanos.arranz.nonoscallarán  Al que se han lanzado en masa Albert Rivera, aspirante a presidir España o Begoña Villacís a la que dan por hecha la alcaldía de Madrid -salvo imprevistos-. Con un hashtag que dice #NoNosCallarán y es el primer TT en la tarde/noche de este jueves. Lo más visto. Tras haber tuiteado desde presuntas posiciones de más altura la infamia de Negre.

Qué nivel. Como niños. Unos lo son, otros no. Me pregunto, asustada, en qué manos estamos. O quieren que estemos. 

 

 

Acaben con esta insoportable pesadilla — El Periscopio

Concentración ante el Ministerio de Justicia en protesta por la sentencia a La Manada Fue un mazazo, no por esperado, menos traumático e indignante. La Audiencia de Navarra dicta una sentencia por la que exonera a ‘la manada’ del delito de violación. Y se hace una filigrana para nombrar uno por uno los “abusos sexuales” […]

a través de Acaben con esta insoportable pesadilla — El Periscopio

Acaben con esta insoportable pesadilla

Fue un mazazo, no por esperado, menos traumático e indignante.  La Audiencia de Navarra dicta una sentencia por la que exonera a ‘la manada’ del delito de violación.  Y se hace una filigrana para nombrar uno por uno los “abusos sexuales” de cinco hombres que acorralaron a una chica de 18 años y la sometieron a 11 tandas de penetraciones alternativas orales, anales y vaginales. Con agravantesLos detalles enervan.  Y se agravan con la interpretación de los magistrados. No se resistió. Y se ve que juzgaban a la víctima, a la mujer vejada, a la mujer.

La sentencia ha dado la vuelta al mundo para nuestro escarnio, para una nueva evidencia de lo que es España hoy. Informan de ella en periódicos como The Washington Post The Guardian o  The New York Times y destacan que dos miembros de ‘la manada’ pertenecen a “cuerpos militares”.  En España esto cuenta. Del mismo modo que se pena con cárcel un rap, se persiguen camisetas amarillas, y se dan por sobreseídas  las denuncias presentadas contra agresiones de la extrema derecha. Flagrantes casos hemos visto. Se puede hasta insultar, amenazar y agredir a cargos públicos siempre que sean de izquierdas. Léase el caso de la Presidenta de las Cortes de Aragón o de la Alcadesa de Madrid.

Miles de personas nos vimos impelidas a salir a la calle tras conocer la sentencia. Afrontando incomodidades. Afrontando los rigores de este cuasi estado de excepción que penaliza la protesta. Y era un alivio sentirse hermanada con las voces que rechazan la justicia patriarcal, que se ofrecen a ser el apoyo, la manada de la doble víctima de las cinco moles que la usaron como cosa sexual y de los 3 magistrados. Pocas veces he visto tal indignación, masiva, intensa, nacida de una reacción inmediata a un desgarro.

La concentración en Madrid era ante el Ministerio de Justicia. Y poco a poco empecé a fijarme en el abismo que mediaba entre los manifestantes y el edificio que alberga el Ministerio. Cerrado, seco, pétreo, sin vida, sin soluciones. No, a las miles de personas que las piden porque las necesitan. El antiguo Palacio de la Marquesa de la Sonora, levantado en el Siglo XVIII, completaba la gran metáfora de España frente a una multitud viva y cargada de razón.

El problema es que ésta es la tónica. Y no podemos más. Millones de personas nos sentimos acorraladas  en un oscuro portal mientras la fuerza irracional nos asalta penetrándonos por cualquier parte que pueda. Y  tenemos la impresión de que algunas veces  la forma de impartir justicia y las propias leyes lo amparan. Las reformas de las legislaturas de Rajoy han colocado en el ordenamiento jurídico mordazas impresentables en democracia y ahí siguen.

Las respuestas políticas a la sentencia de La Manada no pueden basarse en que se tengan hijas, madres, tías, primas, padres, abuelos, hijos o padrinos. Como han hecho, en particular, los líderes de Ciudadanos Rivera, Arrimadas o Villacís en tuits clonados. No, hablamos de personas, de derechos, y de políticos que aspiran a gobernar y solucionar problemas reales.  En la misma línea, el ministro de Exteriores o el propio Catalá, de Justicia, han proclamado la misma comprensión, sin madres e hijas de por medio.

Todo nace de un fondo que nunca se ha limpiado. Que se recuece en sí mismo. Es la exoneración de La Manada, la eterna culpabilización de la mujer, la desigual actuación de la justicia, la censura, el recorte de derechos. Y además la corrupción, el abuso, la mentira y manipulación constantes. Es la compraventa de votos para amarrar la silla y seguir en la brecha de lo mismo. Los fiascos económicos edulcorados que ocultan la miseria que ha creado la desigualdad. Es Cifuentes y todo el PP, son los medios de parte, son las inverosímiles excusas de los políticos que tienen en su mano cambiar este escandaloso despropósito en el que vivimos y no lo hacen.

Volviendo a casa de la concentración, nos cuentan que el PP y la presidenta que puso Rajoy en el Congreso  se han movido por fin en un tema enquistado. Para aferrarse. “ El PP se niega a soltar el control de RTVE ante la indignación de la oposición: “Es un escándalo sin precedentes”. Y una piensa que el escándalo, con precedentes, es esta enorme pantomima de la que algunos de sus protagonistas no parecen ser conscientes. O creen que todos los ciudadanos se tragan.

La deriva de este país precisa un cambio total. Urge un futuro diferente.  Se ha propalado tal degeneración que millones de personas no cuentan entre sus valores ni con la democracia, ni con la más elemental decencia. Cuando este mal afecta a una sociedad puede hablarse de un camino hacia un Estado fallido.

Déjense de zarandajas y actúen. Manden al PP a la oposición a que se regenere con cuanto conlleva. Que buena falta les hace y nos hace.  No precisan a Ciudadanos -cada vez más a la derecha- a quienes están ayudando a crecer. El PSOE tiene en su mano esa posibilidad y no lo hace. ¿Por qué? No empiecen otra vez unos y otros con la falacia de que si un día Pablo, que si un día Pedro. Aunque así fuera estamos a 28 de Abril de 2018 y esto es insoportable.  El drama es que no lo hará, casi nadie confía en tal posibilidad. Hay derecha sucia y descomposición para rato.

Nadie es imprescindible en política. Nadie. De hecho, los cargos no son perpetuos más que en ciertas anomalías democráticas.  El que no sepa cómo afrontarlo que se vaya a casa. Ustedes no se dedican a la política para asegurarse un sueldo.  Es el servicio a la sociedad lo prioritario. No basta con cambiar leyes torcidas. Hay que limpiar las instituciones. Arbitrar mecanismos de protección de la democracia.  Hay que educar en valores y no en burricie para proteger a las personas más sugestionables y por extensión a toda la sociedad. Hay que responder al abandono, la impotencia, en la que muchos se ven.

“Me levanto igual que me acosté triste, enfurecida, dolorida ante la indefensión que sufrimos las mujeres”, leo. “No puedo describir la sensación de desamparo, rabia, y profunda tristeza que siento”… Es el latido de dolor de muchas personas. Hombres y mujeres, ante múltiples situaciones de todos los días. Hay una acumulación insoportable de abusos, prepotencia, mentiras que ocasionan daños, zozobras y angustia.  Salvo unos cuantos beneficiarios de esta situación, y la inevitable cuota de “amebas”, estamos indignados, descompuestos, heridos, desesperanzados.  No podemos seguir así, no aguantamos más. Por eso nos tiramos a la calle algunos, muchos, y algo se mueve.  Ese muro pétreo, de ventanas quietas, de visillos inamovibles, que es de todos, ha de abrirse para que entre de una vez la luz y el aire.

*Publicado en eldiario.es 27/04/2018

 

#NoEsAbusoEsViolación #YoSiTeCreo #JusticiaPatriarcal #EstoNoEsJusticiaEsMachismo #HermanaYoSiTeCreo #EstaEsNuestraManada

#NoEsAbusoEsViolación

#YoSiTeCreo

#JusticiaPatriarcal

#EstoNoEsJusticiaEsMachismo

#HermanaYoSiTeCreo

#EstaEsNuestraManada

❗️ANDAMOS SOBRADAS DE CÓMPLICES ❗️👉Los medios tienen que sensibilizar y ayudar a prevenir,no a atacar a las víctimas. Así que recomiendo este magnífico vídeo de vía Tuitter de

Sandra Sabatés lo ha dejado claro en poco más de un minuto: hoy la justicia ha vuelto a dictar nuestra sentencia.

Dbzqi6XX0AEtB8i  DbzqjG7W4AEl1hZ

Protesta-feminista-jucio-manada_foto-Pablo-Ibáñez-13-1 (1)

-ir0qG5O  Dbz7agBX4AAt3X7

Dbzr5vAX4AAYYRo

Dbz7YKTX0AACcm7

Dbz7r4FXkAAF_tV  Dbz6WUjXkAAn-5Z

DbyzGf4WAAEdEF9

Dby_CeVXcAISY0g

Dby_C9cX4AERlZD

DbxmP8wXcAEdRfR DbxmO_rX4AEVy1c

DbxIVmrU8AANHIj

DbxFsJiVAAUbqDQ     DbvLD3QXkAA9mSb

DbwFe1IXkAEqN4H

Dbw_3I5VwAAHtRH

Dbvoq4wXcAACMua DbvOIMsWsAAf9cL

DbvICiJWsAAmDuq

DbvE9t4XkAAVAew

DbvAGEoXUAAnLLW

carrusel-manada_0005_Josune  carrusel-manada_0003_Vía

carrusel-manada_0002_María-comunicación