Sonambulismo partidista | La silla rota

Sonambulismo partidista | La silla rota.

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Sonambulismo partidista

Está pendiente dar razones suficientes por las omisiones en la investigación sobre Ayotzinapa y la incompetencia ante la fuga de El Chapo.

JUAN ANTONIO LE CLERCQ | OPINIÓN |

La encuesta de Reforma sobre desconfianza en las instituciones, publicada el pasado 4 de agosto, ilustra dramáticamente el divorcio creciente entre los ciudadanos y las instituciones de nuestra democracia. De las instituciones sobre las que se consultó a los ciudadanos, únicamente la Iglesia y el Ejército alcanzan un nivel de confianza superior al 50%, mientras que las siete restantes generan una desconfianza por encima del 60 por ciento.

 

Lo que es más grave, hablamos de una tendencia que se ha incrementado claramente desde abril de 2013: La desconfianza en la Iglesia ha aumentado en este periodo en 5%, en el Ejército 18%, la CNDH 19%, el INE 14%, el gobierno de Peña Nieto 21% (la caída más pronunciada), el Congreso 4%, la Suprema Corte 18%, la Policía 12% y los partidos 11 por ciento. Parafraseando a Monsiváis, cifras para documentar nuestro optimismo.

 

Entre todas estas instituciones, el caso de los partidos es tal vez el más delicado. Las organizaciones políticas a través de las cuales ejercemos nuestro derecho a ser electos y a elegir autoridades y representantes, alcanzan una confianza de 16% en agosto de 2015, 9% menos que en abril de 2013. Calificación que en muchos sentidos es más que merecida.

 

¿Por qué tendrían que confiar los ciudadanos en organizaciones sumidas permanentemente en conflictos internos; que han generado graves escándalos relacionados de corrupción,  conflictos de interés o incluso colusión con el crimen organizado; que han sido incapaces de generar una oferta política coherente o relevante ante la crisis que enfrentamos; y que en algunos casos se han dado el lujo de violar la ley sistemática e impunemente?

 

La situación de nuestros partidos en 2015 recuerda a los sonámbulos de 1914 a los que refiere Christopher Clark, caminantes nocturnos que deambulan ciegos e inconscientes ante la catástrofe que se despliega ante ellos. Organismos que se mueven adormilados entre nuestra crisis con los ojos abiertos, pero incapaces de ver, escuchar y entender lo que les rodea más allá del sueño electoral.

 

Ahora los tres partidos principales (siempre que todavía podamos incluir en esa categoría al PRD) enfrentan la renovación de sus dirigencias. Procesos con retos semejantes, pero con problemáticas muy particulares. El reto común, su responsabilidad obligada, es restaurar su credibilidad ante la ciudadanía articulando una agenda política capaz de responder a la gravedad de la crisis política, economía y social que enfrenta México.

 

El PRI, que marcha en gira triunfal de su candidato de unidad (lo que en otros tiempos se denominaba dedazo), enfrenta el colapso del proyecto sexenal de su gobierno, una Presidencia pasmada desde mediados del año pasado y cuyos índices de aprobación se han derrumbado como resultado de su propia incapacidad para entender y reaccionar ante la crisis. El diagnóstico que hace la jerarquía priísta se resume en la declaratoria de fin de la sana distancia entre gobierno y partido. Toda una declaración de intenciones que habla sobre la forma de entender el ejercicio del gobierno y como la definición de un proyecto político hacia 2018.

 

Aunque es difícil pensar que basta con articular una cargada en torno al Presidente o con nutrir al proyecto de gobierno con más identidad priísta (cualquier cosa que eso signifique para Beltrones), para contener el desprestigio que ha arrastrado al gobierno hacia los sótanos de la credibilidad social. Crisis profunda que tiene origen en decisiones y omisiones del propio gobierno.

 

Desprestigio que se retroalimenta de la incapacidad para articular una narrativa coherente ante la crisis política: Falta una respuesta responsable ante los conflictos de interés y los arreglos con los contratistas favoritos; está pendiente dar razones suficientes por las omisiones en la investigación sobre Ayotzinapa y la incompetencia ante la fuga de El Chapo; no hay una explicación pública sobre el mediocre desempeño económico y el incremento en las cifras de pobreza.

 

A diferencia del PRI, que ha decidido optar por la experiencia y el colmillo de Beltrones, el PAN busca rejuvenecer su imagen a través de la candidatura de Ricardo Anaya, pues todo indica que cuenta con al menos 70% de la intención del voto panista. El dilema para el PAN es superar los conflictos entre sus señores de la guerra y articular un discurso opositor capaz de aprovechar el desprestigio del gobierno. Lo cual pasa necesariamente por la capacidad de Anaya para establecer un liderazgo realmente independiente a las personalidades y facciones que han dividido al PAN, desarrollar una agenda de oposición que responda a los problemas nacionales y, lo que Gustavo Madero fue incapaz de hacer, enfrentar con decisión y transparencia los casos de corrupción y uso indebido de recursos públicos que involucran legisladores y a gobiernos emanados de ese partido.  

 

El PRD se cuece aparte, su colapso hace pensar por momentos en crisis terminal. En un gesto extraño en nuestra democracia, Carlos Navarrete  se retira reconociendo que no cuenta con la fuerza y el capital político suficientes para conducir a su partido en un contexto marcado por la responsabilidad, la grave responsabilidad, de los gobiernos del PRD y su dirigencia nacional en el caso Ayotzinapa. La renovación, con la probable apuesta por un liderazgo joven, representa la oportunidad de oxigenar la imagen y agenda de un partido sobre el que pende la sombra de Morena. El problema consiste en el margen de maniobra que tendrá el nuevo dirigente perredista ante sus tribus clientelares, para definir un proyecto político, una plataforma pública y un discurso capaz de penetrar en una ciudadanía indignada con los partidos y desencantada de la política.

 

Lo que es indiscutible, es que nuestra democracia demanda partidos más fuertes, más representativos y, sobre todo, más responsables. Esperemos que los nuevas dirigencias lo entiendan y comiencen a ver y pensar más allá de los tiempos electorales. Más que ayudar, el sonambulismo partidista es un factor que está profundizando nuestra crisis nacional.

 

 

@ja_leclercq

La Jornada: La rebelión tixtleca y los 43

La Jornada: La rebelión tixtleca y los 43.

La rebelión tixtleca y los 43
Luis Hernández Navarro
E

l policía comunitario trepó hasta el extremo superior del asta bandera donde se encuentra el sombrerete. Colocó el cordel de un cuarto de pulgada de espesor en la driza y descendió hasta el suelo con cautela. La ceremonia de izamiento de la Bandera Nacional en la plaza central de Tixtla, para celebrar el 233 aniversario de Vicente Ramón Guerrero Saldaña, pudo comenzar.

La banda de guerra de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa interpretó el Himno Nacional y el de Guerrero. Los policías comunitarios de diversos barrios y comunidades del municipio, como Acatempa, Los Amates, San Antonio, El Troncón, El Zapote-Pinitos y El Durazno, presentaron armas. El lábaro patrio subió hasta lo más alto del asta.

Ni el cordón ni la bandera de los comunitarios eran los originales. Las autoridades municipales se los llevaron para sabotear el acto cívico-popular. Enojados porque este año el ceremonial para rendir homenaje al consumador de la Independencia no fue encabezado por el Ejército, los políticos locales procuraron entorpecerlo. Todo fue en vano. El movimiento popular, encabezado por los padres de familia de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, superó los contratiempos que le pusieron.

La jornada arrancó a las 6 de la mañana en la casa cuna del general Vicente Guerrero, con dos homenajes distintos. El primero fue organizado por la policía comunitaria de El Fortín. El segundo, por los otros guardianes populares de Tixtla. En ambos se depositaron coronas florales en memoria del insurgente. Poco después, parte de las policías comunitarias se trasladaron a la plaza cívica José María Morelos a izar la bandera.

Las ceremonias populares de este 9 de agosto tienen un alto valor simbólico. Los padres de familia de los 43 desaparecidos hicieron a un lado al Ejército y mandaron un mensaje muy claro: ¿No nos permiten entrar a los cuarteles? Nosotros no los vamos a dejar entrar a nuestra ciudad. O, como dijo una de las madres de familia: vamos a ser una piedra en su zapato.

El movimiento popular de Tixtla, que boicoteó con éxito las elecciones municipales del pasado 7 de junio, se apropió del rito cívico-militar en homenaje al libertador y organizó con fortuna una celebración alternativa. En lugar de un desfile de soldados profesionales, marcharon, en dos movilizaciones diferentes, policías comunitarios armados, junto a padres de los desaparecidos, estudiantes de Ayotzinapa, maestros democráticos, familiares de presos políticos y organizaciones populares.

El gobernador del estado, Rogelio Ortega, explicó que la no participación del Ejército buscó evitar alguna confrontación. Ya el año anterior, policías comunitarios armados con machetes y normalistas de Ayotzinapa irrumpieron en el desfile para exigir la liberación de sus dirigentes presos.

Las jornadas de lucha de este 9 de agosto hicieron evidente la división del movimiento popular en el municipio. De un lado se encuentra la Asamblea Municipal Popular y del otro el Comité Promotor del Concejo Popular Municipal. Aunque ambos demandan que, en lugar de convocar a nuevas elecciones para elegir alcalde, el gobierno local, el ayuntamiento, quede en manos de un concejo popular, difieren de los tiempos y las formas de su integración, y en el trato que se debe tener con el gobierno.

La movilización cívica convocada por la asamblea tuvo un carácter mixto. De un lado, fue un acto de denuncia, protesta y dolor por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, encabezado por sus familiares y sus compañeros de escuela. Por el otro, fue un desfile popular tradicional, con carros alegóricos, princesas y tlacololeros. En cambio, la jornada del Comité Promotor, numéricamente más reducida y compacta, fue, exclusivamente, una iniciativa de condena contra el gobierno y de reivindicación del poder popular.

Manuel Olivares, viejo luchador social de la entidad, secretario técnico de la Red Guerrerense de Organismos Civiles de Derechos Humanos, resumió la paradoja de esta situación recordando la canción de Jaime López: es tan poco el amor para gastarlo en celos.

Allí, en la marcha de este 9 de agosto, se encontraba don Margarito Guerrero, a quien le dicen Benito y don Beni, de cariño. Él es papá de Jhosivani Guerrero Cruz, a quien primero llamaron Efraín y finalmente Jhosivani, uno de los 43 desaparecidos.

Muchas vidas se resumen en la de don Benito. Él es campesino en la comunidad de Omeapa, en Tixtla. Siembra milpa y, a veces, garbanzo. Tiene unos pocos animales. Emigró nueve años a Texas, donde trabajó demojado, cuidando caballos, distribuyendo heno y pintando. Y en una ocasión fue secuestrado por uncártel al pasar del otro lado.

Ahora don Benito se ha convertido en buscador incansable de su hijo, al igual que su esposa, doña Martina, y el resto de su familia. De su comunidad, Omeapa, fueron desaparecidos otros dos muchachos, además de Jhosivani, y de Tixtla 14 en total. En los primeros días de la tragedia, en Iguala, fue de un lado a otro tratando de encontrar a su hijo, junto al líder de la Upoeg, Miguel Ángel Jiménez, asesinado apenas este sábado.

Don Benito ha tenido que dejar atrás su labor en el campo. En los hechos vive en Ayotzinapa y cada tercer día va a atender a los animales o a cuidar las siembras en su parcela. Uno de sus hijos que trabaja en Estados Unidos les manda regularmente dinero para apoyarlos.

Conforme el tiempo pasa, sus escasos bienes se esfuman al igual que su salud. Lo mismo sucede con doña Martina, quien padece del corazón y en cada ocasión que habla de su hijo se llena del dolor. Incansable, don Benito atiende todas las comisiones para las que es elegido.

Don Benito y el resto de los familiares de los desaparecidos son la fuente de autoridad que alimenta e inspira la rebelión tixtleca, que hace a un lado al Ejército en la celebración de los desfiles y busca nombrar un concejo popular. Convencidos de que en Guerrero priva un narcogobierno, han decidido tomar su destino en sus propias manos. Ese es el mensaje profundo de las jornadas de este 9 de agosto.

Twitter: @lhan55

La edad dorada del opio

La edad dorada del opio.

La edad dorada del opio

OPIO

Una joven blanca educada y de buena familia comenzó a fumar opio a los dieciséis años en San Francisco en 1880, más tarde se convirtió en prostituta, se trasladó a Victoria, en la Columbia británica, y fue encontrada en un fumadero de opio en 1884 por la Royal Commision. La transcripción de parte de su interrogatorio lee como sigue:

P: ¿Por qué empezó a fumar opio?

R: ¿Por qué empieza la gente a beber? Problemas, supongo que ellos me llevaron al opio. Pienso que es mejor el alcohol. La gente que fuma opio no llama la atención; no dañan a nadie excepto a sí mismos, y en realidad no creo que lo hagan mucho.

P: ¿Y por qué lo fuma ahora?

R: Porque no tengo otro remedio; no puedo vivir sin el opio. En parte es por el tranquilo goce que me da; en parte por escapar del horror que me espera si dejo de fumar. Cuando fumo, todo está bien, puedo mantener la casa en orden. Me siento con energía y puedo trabajar como cualquier otra persona. No estoy nerviosa, no me siento enferma, ni siquiera siento la necesidad de fumar más opio.

P: Entonces, ¿por qué vuelve a él?

R: Ah, esa es la cuestión; llega un momento en que me fallan las manos, se me humedecen los ojos y lagrimeo, y ya estoy lista para caer de nuevo; entonces vengo aquí al fumadero y por un poco de dinero me pongo bien otra vez. Se dicen muchas tonterías del opio. Sin él la vida sería insoportable, no me quita la salud. Pero supongo que todos tienen sus propios problemas. Yo tengo los míos.

P: No deseamos ofenderla, pero ¿es usted lo que llamaríamos una mujer fácil?

R: Sí. Pero se equivocaría usted si imaginara que todas las mujeres que vienen aquí a fumar opio lo son. En San Francisco he conocido a gente de clase alta visitando estos lugares, y aquí en Victoria muchas personas respetables hacen lo mismo.

P: La gente de su clase, ¿es por lo general adicta al opio?

R: No. Es más aficionada al alcohol, y el alcohol les hace más daño. Beber excita las pasiones, mientras que el opio las calma; y cuando una mujer bebe, se convierte en presa fácil.

P: ¿Tiene usted algo que añadir…?

R: No; diría, de todas formas… que si los fumaderos de opio fuesen legales como lo son los salones donde se vende alcohol, una no tendría necesidad de venir a estos agujeros infames a fumar… Lo haríamos en bonitas habitaciones tumbadas en bonitos divanes, y esta degradación no tendría lugar. El gobierno que no permite salones de opio debería cerrar los bares y hoteles donde se vende vitriolo como si fuera whiskey y brandy, y donde los hombres se malogran con una rapidez y una certeza que está mucho más allá de las que pueda producir el opio.

OPIUM

20 Escalofriantes imágenes que muestran la triste REALIDAD que hoy se vive en México #YaMeCanse

El pueblo de México y su gente no ha parado de salir a las calles las últimas semanas para manifestarse en contra de los delitos que ha cometido el gobierno al secuestrar y desaparecer a 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. Ellos aún no aparecen y ésto se está saliendo de control para el gobierno, ya que todo México exige el regreso con vida de estos 43 estudiantes. Medios internacionales se han encargado de cubrir esta nota,  pero a continuación te hacemos llegar las imágenes que han aparecido en diferentes medios, así como en redes sociales.

Hoy México necesita tu apoyo más que nunca para divulgar toda información posible sobre este terrible crimen.

mexico negro
en mexico no es
en mexico si estudio
reclamo
si no hay justicia para
ayotzinapa 2
rabia y rebeldia
enemigos
mexican horror
por que hablara
cuantos muertos mas
ruben cafe tacuba
los deabajo
un pais donde
un-pais-que-no-conoce
que cosecha
maestro
nos quitaron tanto
bienvenido
en mexico todos los dias
mexico exige

Todas estas imágenes causan escalofríos ya que se puede sentir el enojo y la ira de todos los mexicanos. Nuestro corazón está con los familiares de los desaparecidos y con el pueblo de México.

#20NovMx # Ya Me Cansé

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Roblesmaloof’s Blog

Rights here, Rights now. Human Rights for all.

5 acciones de libertad para los presos del #20NovMx #YaMeCansé

Enrique Peña Nieto habló de desestabilizadores y Jesús Murillo Karam, con la ayuda de Miguel Mancera se los fabricó.

Propongo una lista inicial de tareas en las que podemos ayudar. No importa si estás lejos o si tus actividades te impiden marchar o asistir a reuniones. Aquí encontrarás algo concreto que aportar a libertad de ellos, que es la tuya,

1. Los 11 presos políticos son nuestra responsabilidad.

Debemos cargar entre todas y todos la carga de los 11 jóvenes presos y la de sus familias. Estemos atentos para apoyar la defensa legal, el acompañamiento de organizaciones, visitas a los penales. Cualquier capacidad con la que contemos debe ser puesta a su disposición en las formas y los medios que las familias nos lo indiquen. Por supuesto incluyendo dinero.

Diseño, video, texto, arte, sonido, música, leyes, infografías, obras de teatro, foto, análisis político, solo pregúntate Un ejemplo es el Comité Cerezo que les envío a las familias de las personas detenidas una guía para las visitas en los penales. ¿Qué sé hacer? bueno, eso para lo que eres bueno ponlo a disposición..

2. Demostremos con evidencia su inocencia.

Ya tenemos la información de cómo y dónde los detuvieron. Son inocentes. Reunamos fotos, videos, testimonios, análisis y cualquier otra documentación que pruebe la burda fabricación de la PGR. Primero para lo legal y segundo para su difusión. Aquí hay un lugar donde enviar materiales20NovMx@gmail.com. Vean este ejemplo. Juntemos todo.

3. Quiénes son nuestros presos políticos.

Si el Estado y su maquinaria dicen que son terroristas y violentos. Contemos al mundo quien en realidad son Luis Carlos Pichardo Moreno, Francisco García Martínez, Tania Ivonne Damián Rijas, Juan Daniel López Ávila, Hulary Analy González Olguin, Atzín Andrade González, Roberto César Gasso del Ángel, Laurence Maxwell (chileno), Lilia Graduño Ortega, Issac Domínguez Ayala y Hugo Bautista Hernández.

Contemos al mundo su historia, sus deseos sus aspiraciones. En el caso deAtzin tenemos un ejemplo inicial.

4. Traduzcamos a todos los idiomas. Convoquemos a la solidaridad internacional.

Debemos permanentemente traducir toda la información que se genere. a todos los idiomas. Busquemos activistas, medios e instituciones en otros países que no apoyen. Pidamos que se realicen actos de solidaridad, desde los más simbólicos hasta pedir que sus gobiernos tomen medidas contra Peña Nieto. Acá un ejemplo.

5. Permanezcamos movilizados.

El gobierno busca que ya no exista protestas. No porque ya encontró a nuestros normalistas o porque imparte justicia debida. Lo hace mediante el miedo y nuestros 11 son el mensaje. Si seguimos exigiendo el regreso de nuestros 43 normalistas ellos no lograran su cometido y pronto lograremos tener a nuestros 11 jóvenes en la calle junto a nosotros. Empecemos por nuestras casas y nuestras fachadas. Acá otro ejemplo.

Pienso en estás 5 ideas como algo concreto donde empezar. Seguro tú tienes ideas muy buenas, ponlas a circular.

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Comentario final.

Tengamos claridad de la estrategia de Peña Nieto. Le urgía cambiar el reflector que apuntaba hacia su responsabilidad. Es la vieja estrategia bíblica de señalar la paja en el ojo indignado y no la viga que llena sus manos de sangre. Se imponía para su visión autoritaria construir un curso discursivo y de acción que alejara la violencia criminal de los operadores del Estado, y colocarla en la sociedad. Esto busca infundir miedo y darnos un mensaje a millones que exigimos justicia para Ayotzinapa y para todas las personas desaparecidas.

Cuenta con ello con la maquinaria mediática convencional que agradecida con la #LeyTelecom, repetirá una y otra vez las escenas de los incendiarios que como sabemos no están detenidos quienes probablemente descansan en los cuarteles.

11 jóvenes indignados son el duro mensaje de Peña Nieto para todos nosotros. Los confina y coloca al mismo nivel que el despreciable ejecutor de masacres José Luis Abarca.De nosotros depende que esa carga no hunda su existencia en la más profunda cloaca que la irracional política de la guerra  y el odio crearon. Los penales de máxima seguridad.

El problema de Peña Nieto es que aún si nos mete a todos a la cárcel tendrá que decirnos ¿Dónde están nuestros 43 normalistas?

Todos los días tenemos que recordarles que fue el Estado, que vivos les llevaron y vivos les queremos y finalmente, libertad para nuestros 11 presos políticos.

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El día que me avergoncé de ser judío

El día que me avergoncé de ser judío.

EL DÍA QUE ME AVERGONCÉ DE SER JUDÍO

por MIJAEL EVEN DAVID, Rabino.

Hoy nos hemos unido a los fuegos de la Inquisición. Quemamos personas vivas de una fe diferente a la nuestra y dijimos que es nuestro D’s que lo requiere. Hoy nos unimos a las hordas de los cosacos, con odio asesino y salvaje, sin ver al otro, sólo viendo que somos diferentes. Hoy nos unimos a los asesinos nazis, matando a un niño brutalmente por su raza y etnicidad.

Hoy dejamos de ser el Pueblo Elegido, porque para esto no fuimos elegidos. Tal vez necesitemos otros dos mil años de Exilio para recordar quiénes deberíamos ser. Hoy perdimos cualquier superioridad moral que queríamos creer que teníamos. Somos exactamente como ellos. También somos asesinos. Todos nosotros. Los que lo prendieron en llamas, los que gritaron “muerte a los árabes”, los que declararon que la Torá nos pide matar y asesinar y vengarnos. Aquellos que vieron todo esto y no hicieron nada, aquellos que mañana aún no harán nada.

Especialmente aquellos que tratan de encontrar paz para sus consciencias en las comparaciones: “ah, pero nosotros no celebramos asesinatos”, “nosotros no enseñamos a odiar en nuestras escuelas”, “nosotros no consideramos a los terroristas, héroes”. Pero no es sobre ellos, D’s Altísimo, ¡es sobre nosotros! Es sobre perdernos a nosotros mismos, sobre nuestro fracaso como nación. Evidentemente hemos fallado.

En el futuro, cuando estudien las leyendas sobre la destrucción de nuestra sociedad, de nuestro Estado, ellos leerán: “Por el asesinato, la quema, el salvaje homicidio de Muhammad Abu Jdeir, nuestro Templo fue destruido, nuestra Tierra fue desolada y fuimos exiliados entre las Naciones”.

Nunca la paz se vio más lejana. Nunca estuve tan avergonzado de ser israelí. Nunca estuve tan avergonzado de ser Judío.