Luther King – I have a dream – Español

La Red Social Global JesToryAS: http://redjestor.blogspot.com/

¡Amor, paz y felicidad!

Solidario con los que menos tienen, con los que sufren discriminación, abusos, hambre y explotación, con los que luchan por la Libertad, la Democracia real, la Justicia social y por un mundo mejor, con las benditas Mujeres en su búsqueda del empoderamiento en todos los ámbitos de la sociedad y con todas las causas justas.

http://redjestor.blogspot.mx/2012/08/luther-king-i-have-dream-espanol.html

 

Anuncios

“Educados para NO pensar” (Jose Luis SAMPEDRO) Mayo, 2011.

 La Red Social Global JesToryAS: http://redjestor.blogspot.com/

¡Amor, paz y felicidad!

Solidario con los que menos tienen, con los que sufren discriminación, abusos, hambre y explotación, con los que luchan por la Libertad, la Democracia real, la Justicia social y por un mundo mejor, con las benditas Mujeres en su búsqueda del empoderamiento en todos los ámbitos de la sociedad y con todas las causas justas.

Publicado por Jesús Torres Navarro en martes, agosto 14, 2012

“Educados para NO pensar” (Jose Luis SAMPEDRO) Mayo, 2011.

Subido por PocoPanMuchoChorizo el 14/12/2011.

José Luis Sampedro Sáez (Barcelona, 1 de febrero de 1917) escritor, humanista y economista español que aboga por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos». En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por «su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo». En 2011 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas.

Puedes ver la publicación original en: http://redjestor.blogspot.mx/2012/08/educados-para-no-pensar-jose-luis.html

¡Releer y repensar el pasado nos facilita entender mejor el presente!

Jesús Torres Navarro.

 

Madrid. Por Luis García Montero

Leyendo la defensa poética que el maestro Luis García Montero hace de Madrid mi pensamiento vuela a mi país, a mi querido México y sus ciudades tan mal tratadas y frecuentemente caricaturizadas a causa de las fallidas acciones de los malos gobiernos corruptos de todos los signos que tratan de acabar con todo enfrentándonos a todos contra todos. 

Como dijo el maestro Eduardo Galeano: “si las elecciones sirvieran para cambiar algo, ya las hubieran prohibido.”…

Jesús Torres Navarro.

Madrid

Luis García Montero 

Domingo, 17 de septiembre de 2017.

luis_garcia_montero

Creo que no está de más en estos días hacer una declaración pública de amor a Madrid. Los necesarios debates políticos, convertidos en cerrazón o en inercias desquiciadas, cubren los muebles de la casa con el polvo de los malos entendidos, las caricaturas y el desprecio.

En una polémica a propósito de la política de la Restauración y de la corte de Alfonso XIII, Ortega y Gasset le dijo a Unamuno quehay opiniones sobre ciudades que, más que opiniones, parecen faltas de educación. Llevo semanas oyendo faltas de educación sobre Barcelona y Madrid. Como he cantado muchas veces mi amor por Barcelona, no quiero que se me pase dar testimonio de lo más cercano, de mi gratitud y mi amor por Madrid. Explico algunas cosas.

Y olvido algunas visitas infantiles con mis padres para recordarme de poeta joven, al principio de los años 80, bajándome en la estación de Atocha. Me esperaba el maestro Rafael Alberti,que iba a tener la generosidad de presentar en el Ateneo mi libro El jardín extranjero. Con Rafael hablé muchas veces de muchas cosas, por ejemplo, de los tres años de resistencia madrileña ante la agresión fascista en la guerra civil. Tres años, un caso insólito en la Europa de entonces, soportando a la aviación alemana, al armamento italiano y a los militares golpistas. “Madrid, Madrid, qué bien tu nombre suena, / rompeolas de todas las Españas”, cantó Antonio Machado entonces para reconocer la dignidad del “No pasarán” y la solidaridad de un pueblo que cifró su orgullo en la resistencia contra el fascismo.

Después fui acogido con la misma generosidad por un grupo de escritores que me dejaron la herencia de la clandestinidad en la posguerra. Se llaman, en mi corazón tanto como en los libros, Ángel González, José Manuel Caballero Bonald, Gabriel Celaya, Juan García Hortelano, Armando López Salinas o Marcos Ana. Mis amigos se habían enfrentado en Madrid a Franco y a Fraga Iribarne, que llegaron de Galicia, a José Solís, que blasonaba de su sonrisa andaluza, al fascismo elegante de Juan Antonio Samaranch importado de Barcelona o al dinero de Juan March, el contrabandista de Baleares que financió el golpe de Estado de 1936.

La primera noche que quedé a cenar con mis amigos me llevaron a un restaurante que se llamaba El Comunista. Su dueño nos dijo: “Yo invito a la comida, las copas las pagáis vosotros”. Y es que El Comunista conocía bien a mis amigos. Con ellos he librado muchas batallas y he celebrado muchas noches hasta el amanecer, he conocido el amor verdadero y he vivido la ciudad donde se cruzan los caminos, esa ciudad en la que las niñas quisieron dejar de ser princesas entre películas de Almodóvar y canciones de Joaquín Sabina. Fue después el Madrid de la cultura por la paz contra la guerra del Golfo.

Cuando estallaron las estaciones de tren por culpa de un atentado terrorista y quedaron casi 200 cadáveres en el suelo, comprobé la solidaridad y la dignidad de la gente que donó su sangre primero y después se reunió en la calle para exigirle a Aznar y Rajoy, los padres de la patria, que querían hablar en su nombre, que dejaran de mentir. Fue la misma gente que formó mareas verdes, blancas, rojas y violetas para defender la sanidad pública, la educación pública, la igualdad y los derechos laborales. No era España quien intentaba acabar con todo, sino el neoliberalismo galopante del Partido Popular, que es tan peligroso y mezquino como cualquier neoliberalismo.

Pido que me comprendan si me niego a aceptar la caricatura facha de Madrid que se utiliza estos días en muchas declaraciones, porque yo he vivido y vivo en otro Madrid y me reúno a hablar de poesía o a tomar cerveza con otro Madrid. Estoy seguro de que si algo nos puede sacar del callejón sin salida en el que nos han metido las derechas estúpidas, mezquinas y corruptas de todas las Españas será el diálogo de ese otro Madrid y esa otra Barcelona.

Enlace al artículo original: 

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/opinion/2017/09/16/madrid_69612_1023.html

 

  

La extrema derecha estadounidense planea sus próximos movimientos con nuevos bríos.

La derecha extrema; un monstruo de 1000 cabezas.

Cómo Medusa la mitológica deidad griega que hipnotizaba a quien la veía, la extrema derecha estadounidense que salió del closet el año pasado y logró llevar a uno de sus más representativos miembros a la presidencia, sedujo a muchos de los que con sus acciones, con su activismo a favor de restringir los derechos humanos fundamentales de las personas diferentes a ellos y qué en algún grado apoyaron y apoyan a los supremacistas, a los fascistas, misóginos y fanáticos radicales de la nueva extrema derecha global.

“Los supremacistas blancos y extremistas de derecha que recientemente se reunieron en el evento de Charlottesville —una protesta que en teoría se dio por la remoción de una estatua de la época de los Estados Confederados— organizan iniciativas para preservar lo que describieron como símbolos del “legado blanco” en sus regiones natales.“

Mostraron su fuerza y su amplia convocatoria, pero también algunas de sus debilidades; no a todos estuvieron de acuerdo con lo sucedido y parece que algunos marcaron distancia…“La derecha alternativa ahora estará compuesta de perdedores que no tienen nada que perder”. Esto le pone un tope a las cifras pero, al mismo tiempo, atrae a locos y terroristas”. Y su nefasta influencia se extiende a todos los países sembrando odio y encono entre hermanos, agrego.

Invito a todas y a todos a que hagamos una reflexión concienzuda y analicemos el contenido de lo que compartimos; si implícita o explícitamente trasmite un mensaje de odio, encono, exclusión, intolerancia o fanatismo, mejor no lo compartamos, no le echemos más leña a la hoguera que ya se convirtió en incendio.

Jesús Torres Navarro.

La extrema derecha estadounidense planea sus próximos movimientos con nuevos bríos.

Por Alan Feuer. 18 de Agosto 2017.

 

 

Por 

 Richard B. Spencer, al centro, un prominente nacionalista blanco, celebró una conferencia de prensa en su oficina de Alexandria, Virginia, el lunes. En ese evento también estuvo Nathan Damigo, a la derecha, el fundador de Identity Evropa, un grupo separatista blanco. CreditAlex Wroblewski para The New York Times.

https://www.nytimes.com/es/2017/08/18/extrema-derecha-estados-unidos-planes/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=MC18&subid1=TAFI 

Los supremacistas blancos y extremistas de derecha que recientemente se reunieron en Charlottesville, Virginia, ahora regresan a sus casas pero muchos de ellos dijeron que están listos y motivados para enfocarse en objetivos más grandes.

Muchos se organizan para acudir a futuras manifestaciones y algunos planean postularse a cargos públicos. Otros, basándose en el evento de Charlottesville —una protesta que en teoría se dio por la remoción de una estatua de la época de los Estados Confederados—, organizan iniciativas para preservar lo que describieron como símbolos del “legado blanco” en sus regiones natales.

Preston Wiginton, un nacionalista blanco radicado en Texas, dijo que era “un momento oportuno” y declaró que planeaba organizar una manifestación de “White Lives Matter” (“Las vidas de los blancos son importantes”) el 11 de septiembre en el campus de Texas A&M, con Richard B. Spencer como orador principal, quien también se presentó en el evento de Charlottesville.

Wiginton no fue el único que buscó aprovechar los eventos de Charlottesville. Austin Gillespie, un abogado conservador de Florida que es mejor conocido como Augustus Sol Invictus y que asistió al mitin “Unite the Right” en Virginia, dijo que planea buscar la nominación al Senado por el partido republicano de Florida. Y en una conferencia de prensa, Spencer, un destacado supremacista blanco, prometió regresar a Charlottesville para estar en otro mitin. “Ni el diablo podrá evitar que regrese”, exclamó.

La extrema derecha, que ha recobrado su importancia en el último año, siempre ha sido una amalgama de facciones y causas, algunas con tendencias pro-Confederación o neonazis, y otras opuestas al feminismo o a la corrección política. Sin embargo, el evento de Charlottesville fue el más grande de su tipo en años recientes y expuso las fracturas del movimiento.

Lo terrible del mitin —que incluyó a multitudes de hombres jóvenes blancos que hacían el saludo nazi y provocó la muerte de una mujer durante un ataque automovilístico— ha dado como resultado una división en la derecha. Después de esperar días para criticar directamente a los grupos extremistas, el presidente Donald Trump condenó los actos de los supremacistas blancos y luego dijo desde la Casa Blanca que el “racismo es malvado”.

Algunos conservadores acérrimos se anticiparon a las acciones de Trump y al parecer concluyeron que los manifestantes habían ido demasiado lejos y que su agresividad y mensajes podrían afectar al movimiento. Mike Cernovich, una influyente figura mediática que no le tiene miedo a la controversia, atacó en Twitter a la autoproclamada “derecha alternativa” por lo que se ha vuelto, ya que algunos miembros de ese grupo utilizan símbolos nazis y un lenguaje racista.

“La derecha alternativa ahora estará compuesta de perdedores que no tienen nada que perder”, escribió. “Esto le pone un tope a las cifras pero, al mismo tiempo, atrae a locos y terroristas”.

Para evitar ser asociados con neonazis declarados, algunos de los invitados al evento de Charlottesville ni siquiera se molestaron en acudir. Entre ellos se encuentra Gavin McInnes, el fundador de Proud Boys, una organización conservadora fraternal de “chovinistas occidentales” que ha participado en varios enfrentamientos con la izquierda en meses recientes.

Mucho antes de la reunión en Charlottesville, McInnes había planeado convocar un mitin de “Libertad de expresión” en Boston, pero no quedó claro si se realizará porque varios grupos de derechos civiles le pidieron al alcalde de la ciudad, Martin J. Walsh, que revocara el permiso del evento. McInnes, de manera sorpresiva, dijo que espera que el evento se cancele.

“Es una situación de perder o perder”, explicó. “Si obtenemos un permiso y no vamos, se demostraría que los antifascistas pueden cancelar nuestros eventos cuando quieren. Pero, si vamos, parecerá que estamos peleando al lado de nazis que no nos agradan”.

Funcionarios de Texas A&M anunciaron que cancelarán el evento de Wiginton. Sin embargo, el organizador afirmó que se enfrentará a la universidad en la corte: “Al parecer, la primera enmienda no se aplica a las personas blancas”.

En distintas partes del país, otros líderes del movimiento estaban ocupados con sus planes. Jack Posobiec, un activista que en junio interrumpió una presentación de Julio César en Nueva York en la que se representaba al líder asesinado como si fuera Trump, está planeando manifestarse en la sede de Google en Nueva York para protestar porque la empresa despidió a un empleado que criticó su política de diversidad.

Matthew Heimbach, uno de los fundadores del Frente Nacionalista, una organización central del movimiento nacionalista blanco, dijo que se manifestará contra una iniciativa para remover dos estatuas de la época de la Confederación de plazas públicas en Lexington, Kentucky. Cuando la violencia se desató en Charlottesville, el alcalde de Lexington, Jim Gray, escribió en Twitter que las estatuas deben retirarse.

Eli Mosley, un organizador de Identity Evropa, un grupo separatista blanco que promueve la segregación racial, dijo que su grupo y otros similares planeaban organizar más mítines en Virginia. En efecto, una organización del legado confederado presentó una petición a los funcionarios estatales para organizar un evento el 16 de septiembre cerca de un monumento de Robert E. Lee en Richmond. Mosley estaba tan entusiasmado por el mitin de Charlottesville que afirmó que, en dos años, el movimiento podría atraer unas 10.000 personas a la marcha nacional en Washington.

“Todas las ciudades deben cuidarse”, dijo Mosley. “Estamos por todas partes”. Mosley añadió que no le preocupaban los comentarios del presidente y que no surtirían efecto en los planes del movimiento.

“Al presidente lo están aconsejando personas que no saben lo que está pasando”, agregó Mosley. “Básicamente, está reaccionando a información falsa. De ninguna manera nos preocupan las consecuencias de seguir adelante”.

 Matthew Heimbach, fundador del Frente Nacionalista, grupo que forma parte del movimiento nacionalista blanco en Estados Unidos, el 14 de agosto en Virginia CreditSteve Helber/Associated Press.

Heimbach se hizo eco de esa idea y dijo que los comentarios de Trump no lo detendrán. “Espero que se retracte”, agregó. “Tanto republicanos como demócratas están unidos con el propósito de realizar un genocidio contra nuestra gente. Con la presión bajo la que se encuentra, no me sorprende que Trump haya hecho esos comentarios”.

Las metas de la extrema derecha jamás han sido uniformes. Las facciones del movimiento a veces se han unido para apoyar temas concretos como restringir la inmigración y crear “un etnoestado blanco”en Estados Unidos. Sin embargo, en los mítines a gran escala como el que hubo en Charlottesville, a menudo sus principales intereses son consolidar sus lazos comunales y atraer la atención de los medios noticiosos.

Gillespie está entre las pocas personas que han adoptado la ruta tradicional de buscar un cargo político (tuvo una campaña fallida para el Senado el año pasado como candidato libertario en Florida). Aunque uno de los grupos de Heimbach, el Traditionalist Worker Party también ha postulado candidatos, sobre todo para cargos locales, presumiblemente está más enfocado en crear un movimiento de nacionalistas blancos. El grupo se ha organizado en nombre de mineros de carbón descontentos y de aquellos afectados por la epidemia de opioides, además de que han repartido textos sobre supremacía blanca en eventos de promoción de armas y actos navideños en los vecindarios.

Al igual que otros supremacistas blancos, Spencer ha hecho un llamado para crear “un país blanco” en América del Norte. No obstante, a menudo parece que él también está menos interesado en la política que en los titulares noticiosos.

En su conferencia de prensa, se refirió —al parecer descaradamente— a las muchedumbres en Charlottesville que marcharon con antorchas haciendo eco del Ku Klux Klan.

“Existe la idea de que el KKK tenía el monopolio de las antorchas”, dijo, “pero no es así”.

 Sheryl Gay Stolberg y Nicholas Fandos colaboraron en este reportaje.

La presidencia fallida de Donald Trump

El día de ayer el comité editorial del New York Times unificado, publicó una “carta abierta” en su editorial; en un detallado análisis en el que se describen  a Trump como “…un rey de la discordia que parece estar divorciado de la decencia y del sentido común” empeñado tercamente en sembrar odio y encono en un país que ha dicho YA BASTA al racismo, a la violencia y al fascismo, “… un país desesperado por tener una visión unificadora”..

“La semana pasada se deshizo de la pretensión y el camuflaje. Al tomar la decisión de dividir a los estadounidenses en vez de unirlos, abandonó el legado de Lincoln y en su lugar adoptó el de Robert E. Lee y Jefferson Davis. No quiso recurrir a los mejores espíritus de Estados Unidos, sino a sus demonios”.

Enlace a la publicación original del New York Times en español: https://www.nytimes.com/es/2017/08/21/editorial-presidencia-fallida-donald-trump/?action=click&mccr=inicio&mcid=nyt-es&ref=nyt-es&subid=masinformacion&pgtype=Homepage 

La presidencia fallida de Donald Trump

Por 

 Ilustración de Doug Chayka; fotografía de Doug Mills/The New York Times.

Cada día, el presidente Donald Trump proporciona nueva evidencia de que está fracasando en el puesto que los estadounidenses le confiaron. El gran desastre de su presidencia empeoró la semana pasada con una conferencia de prensa el martes en la que pareció determinado a sembrar el conflicto racial en un país desesperado por tener una visión unificadora.

Desde la década de 1930, no ha sido algo tan complicado el que un líder denuncie el nazismo. Sin embargo, este presidente no tiene nada de habitual: algunos de sus asesores y familiares lo instaron a aprovechar la autoridad moral y majestuosidad del cargo presidencial para sanar las heridas provocadas por la violencia de los grupos neonazis el el 12 de agosto pasado y a poner el bienestar del país por encima de sus rencores personales. Pero, en vez de eso, decidió defender a los supremacistas blancos, algo que como nunca antes ha generado profundas dudas acerca de su brújula moral, su entendimiento de las obligaciones de su oficina y su aptitud para ocuparla.

Básicamente, nos encontramos en ese punto: un país liderado por un rey de la discordia que parece estar divorciado de la decencia y del sentido común. Las alarmas de inmediato fueron prendidas. Cinco miembros de los jefes del Estado Mayor Conjunto emitieron una reprimenda poco común, mediante la que condenaron el extremismo basado en la raza, tanto en el ejército como en el país. Líderes extranjeros –desde el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, hasta la primera ministra del Reino Unido, Theresa May– condenaron la intolerancia y la falta de liderazgo de la Casa Blanca.

De entre las muchas quejas y denuncias, la más fuerte provino de los aliados putativos de Trump en la comunidad empresarial, un brillante grupo de importantes líderes financieros y corporativos que comenzaron a renunciar de dos de los consejos consultivos de la Casa Blanca a principios de la semana pasada, lo cual terminó por obligar al presidente a desintegrar ambos páneles con tal de ahorrarse la humillación de presenciar más deserciones corporativas. La Casa Blanca abandonó un tercer consejo consultivo, en torno a la infraestructura, un área donde Trump esperaba cumplir por lo menos una de sus promesas de campaña: generar empleos.

Se dijo que Trump estaba motivado por sus declaraciones del 15 de agosto, que consideró como una reprimenda a las fuerzas políticamente correctas que, según él, están resueltas a derrocarlo. Se abalanzó atacando a los críticos de todos los bandos y publicó en Twitter ráfagas de sinsentidos históricamente incorrectos. Una de las más atroces fue cuando, poco después del ataque terrorista del jueves en Barcelona, repitió la patraña de que el general John Pershing, conocido como Black Jack, había detenido a terroristas islámicos en Filipinas al asesinar a decenas de ellos con balas cubiertas de sangre de cerdo, una estrategia que a Trump le parece digna de imitarse.

Uno de los indicadores de la consternación provocada por el comportamiento de Trump es que, extrañamente, nos reconfortan cosas que en cualquier presidencia normal provocarían preocupación. Una de ellas es la total incompetencia que este presidente ha exhibido. Además de poner en riesgo las protecciones ambientales, financieras y de seguridad mediante órdenes ejecutivas —en su mayor parte frustradas—, y más allá su política comprobablemente cruel de deportaciones, así como de las lamentables designaciones para integrar tribunales, por suerte han fracasado los peores planes de Trump (como la destrucción de la Ley de Atención Medica Asequible), mientras que otros desaparecieron.

Esa es otra peculiaridad, otro caso en el que las expectativas tradicionales se vuelcan. Los estadounidenses acostumbrados constitucional y políticamente al liderazgo civil ahora dependen de dos exgenerales y un general —John Kelly, el nuevo jefe de personal de la Casa Blanca; H. R. McMaster, el consejero nacional de Seguridad, y Jim Mattis, el secretario de Defensa— para evitar que Trump se descarrile por completo.

Con experiencia y educación, bien versados en los terribles costos de la confrontación global e impulsados por un ímpetu para servir al público —algo que no tiene Trump—, se espera que estos tres personajes puedan contrarrestar los peores instintos del presidente. Sin embargo, en el mejor de los casos, ese es un débil respaldo, dado el entrenamiento que los líderes militares tienen para obedecer al comandante en jefe y la tendencia de Trump a confundir las críticas con la “deslealtad”. Además, la idea de que haya tres hombres militares en los puestos más altos de la creación de políticas estratégicas causa todavía más dudas durante una época en la que el Departamento de Estado ya no tiene experiencia y la diplomacia tradicional se ha marginalizado.

Algunas personas —optimistas, según nosotros— creen que los peores instintos de Trump podrán controlarse, o por lo menos moderarse, después de la salida de Stephen Bannon, una de las fuerzas más oscurasde la Casa Blanca. Bannon sin duda reforzó y les dio un falso sentido de intelectualidad a las limitadas ideas de Trump en torno a la inmigración y la raza, pero su influencia parece haber disminuido por orden de Kelly.

De cualquier forma, su salida no resuelve el principal problema: Trump.

Hay algunas señales de que nuestro sistema democrático está funcionando para contener a Trump. El fracaso de sus iniciativas para privar a millones de estadounidenses de su cobertura de servicios de salud, la investigación continua de su administración por parte del FBI, los desafíos en la corte a sus decretos ambientales y migratorios y el hecho de que sus aliados egoístas ahora estén dispuestos a dejarlo solo sugieren que no es inmune a las fuerzas que han derribado a los presidentes deficientes que lo precedieron.

¿Es justo volcar nuestras esperanzas sobre el Partido Republicano, en especial a sus líderes en el congreso? Por motivos de ineptitud y complicidad ideológica, los líderes del partido casi no hicieron nada para contrarrestar el fenómeno de Trump y tampoco buscaron aplacar sus peores excesos de una manera constante, los cuales comenzaron con sus falsas declaraciones acerca del nacimiento del presidente Barack Obama y continuaron con su demagógico discurso inaugural.

Por eso resulta más que improbable que Mitch McConnell, el líder de la mayoría en el senado, o Paul Ryan, el irresoluto presidente de la Cámara de Representantes, consideren tomar medidas firmes, como la censura. No obstante, es justo preguntarse, simplemente como un asunto de autopreservación política: ¿no tendría sentido un esfuerzo concertado para alejar a Trump de los grupos raciales?

Sus índices de aprobación se desploman por debajo del 35 por ciento mientras él sigue fantaseando con menos de un cuarto de los estadounidenses que dicen que ninguna decisión de Trump podría acabar con su apoyo. Ahora que se acerca un año de elecciones, ¿ahí es donde McConnell y Ryan quieren estar?

Para los simpatizantes que le quedan a Trump, la cuestión más importante no es política, sino moral. Es saber si seguirán apoyando a un representante que está enemistando a gran parte del país al aceptar el extremismo. Así es, hay otros republicanos que, a pesar de haber adoptado el estandarte de Abraham Lincoln, también han cortejado a los intolerantes, de maneras sutiles y no tan sutiles, desde la época de la “estrategia sureña” de Richard Nixon.

Sin embargo, Trump ha traído a la superficie esas ideas que antes eran solo un subtexto. La semana pasada se deshizo de la pretensión y el camuflaje. Al tomar la decisión de dividir a los estadounidenses en vez de unirlos, abandonó el legado de Lincoln y en su lugar adoptó el de Robert E. Lee y Jefferson Davis. No quiso recurrir a los mejores espíritus de Estados Unidos, sino a sus demonios.

 

Diálogo del Che con Lisa Howard (transcripción y video)

Entrevista que le hace Liza Haward al Comandante Ernesto Che Guevara Ministro de Industrias de Cuba, en 1964!!
Trascripción y video.

La pupila insomne

Los días 20 y 26 de enero de 2017, nuestro programa de televisión La pupila asombrada transmitió  la entrevista realizada al Comandante Ernesto Che Guevara, entonces Ministro de Industrias de Cuba, por la periodista estadounidense Lisa Howard, el 12 de febrero de 1964. Se trata de  grabaciones originales, sin editar, de aquel encuentro del cual la televisora ABC trasmitió solamente 22 minutos doblados al inglés, el 22 de marzo de 1964. 

Ver la entrada original 4.974 palabras más

D.E.P. Dario Fo. –Buen viaje maestro

Origen: D.E.P. Dario Fo. –Buen viaje maestro

D.E.P. DARIO FO. –BUEN VIAJE MAESTRO

13 octubre, 2016 · de LoliLopesino.

Dario Fo: El poder no soporta el humor porque la risa libera al hombre de sus miedos.

Dario Fo, Stoccolma,14 marzo 1980 (AP photo/Bert Mattsson)

Hoy nos dejó, murió en Milán Darío Fo, intelectual que durante su vida fue muchas ‘cosas’: escritor, dramaturgo y director, actor y escenógrafo, pintor y activista político. Fo tenía 90 años. Nacido en Sangiano, provincia de Varese, fue además, Premio Nobel de Literatura en el año 1997. 

Mi reconocimiento en su gran obra: Muerte accidental de un anarquista, y agradecimiento a las páginas que muestran la crueldad de la represión política, el estamento político y la sinrazón del status-quo impuesto desde las más altas esferas. Obra que sin duda sigue vigente en nuestros días, con demoledor mensaje: ”la libertad de expresión”. Eso que supuestamente sustenta “y enorgullece a las democracias occidentales, Dario Fo lo puso en entredicho al mostrar el lado “más oscuro” de las sociedades denominadas “civilizadas”, y que no siempre comulgan con preceptos tan dignos y loables. — Permitan una premisa referida a esta.

En los años setenta y ochenta, además de la producción artística, Fo estuvo muy comprometido con el activismo político de izquierdas, y uno de los defensores de los ex – miembros de Lotta Continua, — acusados del asesinato del comisario de policía Luigi Calabresi: Adriano Sofri, Giorgio Pietrostefani y Ovidio Bompressi. Franca Rame, en 1973 fue secuestrada por un grupo de extrema derecha sufriendo, como ella mismo recordó, «todo tipo de violencia», — con una cruenta forma de venganza por su pleno compromiso y el de su marido. La compañía de teatro Fo-Rame también sufrió amenazas, y se vio involucrada en muchos procesos debido a Muerte accidental de un anarquista.

Muerte accidental de un anarquista, puesta en escena la primera vez el 5 de diciembre de 1970, en Varese, es una de las obras históricas de compromiso político de la época. La obra, una farsa, se inspiró en la muerte del anarquista Giuseppe Pinelli, el cual un 15 de diciembre de 1969, — cayó desde una ventana del cuarto piso de la jefatura de policía de Milán, donde se encontraba debido a las investigaciones relativas: alle Strage di Piazza Fontana. El título de Fo es irónico, porque la tesis de la obra muestra que Pinelli no murió por accidente, sino asesinado. Debido al riesgo de sufrir denuncias, etcétera, por la obra, Fo decidió hacer algunos cambios en el texto de la Muerte accidental de un anarquista: cambió el escenario de trabajo en los Estados Unidos, por la Nueva York de los años veinte, y donde sucedió un hecho trágico símil a la muerte de Pinelli. El 3 de mayo de 1920, el anarquista italiano Andrea Salsedo murió tras caer desde el piso catorce del Park Row Building, donde se encontraban las oficinas del FBI.

Muerte accidental de un anarquista. Dario Fo. 1970…