sotu2016_logo_banner_0

El último informe del Presidente Obama

¡Hola muy buenas noches familia, queridas y lindas Amigas, estimados amigos, les comparto una idea para reflexionar; una definición moderna, actual y muy acertada de como funciona y como deja de funcionar la DEMOCRACIA. La leí, la releí y medité sobre ella, sentí que debía compartirla, difundirla, espero les guste!

Estoy hablando del último informe del Presidente Barack Obama; 

¡Un documento histórico para leer y releer; un manual de filosofía política y cultura democrática para construir el futuro……y mucho más!!!!

The White House

For Immediate Release

January 12, 2016

https://www.whitehouse.gov/sotu

sotu2016_logo_banner_0.jpg

12508698_10154032203854238_937624510210798434_n (1)

El presidente Obama pronunció su estado final de la Unión el 12 de enero de 2016.
Mira lo lejos que hemos llegado en los últimos siete años:

Comentarios del Presidente Barack Obama.

¡Hola Facebook! En sólo un par de horas, me dirigiré al capitolio para dar mi estado final de la dirección de la unión. Pero antes de hacerlo, quiero compartir algunos pensamientos con ustedes.

“Esa es la América que conozco. Ese es el país que amamos. De visión clara. Gran corazón. Sin dejarse intimidar por el desafío. Optimista de que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra. Eso es lo que me hace tan optimista sobre nuestro futuro. Creo en el cambio porque creo en ustedes, el pueblo estadounidense. Y por eso estoy aquí tan seguro como lo he estado que en el estado de nuestra Unión es fuerte”. -Presidente Obama.

Juntos, hacemos realidad el cambio

“No debemos temer al futuro, solo darle forma.”

Cuando el presidente Obama asumió el cargo, estábamos frente a la peor crisis económica desde la Gran Depresión. Siete años más tarde, nuestras empresas han creado 14,1 millones de nuevos puestos de trabajo en los últimos 70 meses. Hemos reconstruido nuestra base manufacturera, reformado nuestro sistema de salud, y reinventado nuestro sector energético. Le hemos dado la bienvenida a casa a más de 160.000 soldados.

 

Estamos viviendo un momento extraordinario en la historia humana. El cambio tecnológico y social está transformando la manera en que vivimos, la forma en que trabajamos, nuestro medio ambiente y nuestro lugar en el mundo. Pero a medida que los estadounidenses, hemos pasado por grandes cambios antes y, al igual que las generaciones pasadas, podemos hacer el cambio de trabajo para nosotros. En su discurso, el presidente Obama presentó su plan para aprovechar las oportunidades que tenemos ante nosotros. En busca del futuro, hay cuatro grandes preguntas que nosotros como país tenemos que responder.

 

¿Cómo nos damos a todos una oportunidad justa y la seguridad en la nueva economía?

¿Cómo podemos hacer que la tecnología trabaje para nosotros, y no en contra de nosotros, y resolver nuestros mayores desafíos?

¿Cómo podemos mantener seguro a Estados Unidos y ser líderes en el mundo sin convertirse en agentes de policía?

¿Cómo podemos hacer que nuestras políticas reflejan lo mejor de nosotros, y no lo peor?

Para todos los desafíos que enfrentamos, la verdad es que ningún país de la Tierra está en mejores condiciones para aprovechar el futuro que los Estados Unidos. Y si respondemos a estas cuatro preguntas básicas, entonces no hay nada que en Estados Unidos no se pueda hacer.

LEER LA CONTINUACIÓN

12308238_429613553895157_9011840088507271648_n

 

Discurso sobre el Estado de la Unión

Señor Presidente de la Cámara de Representantes, Señor Vicepresidente, miembros del Congreso y conciudadanos:

Esta noche marca el octavo año que me presento aquí a informar sobre el Estado de la Unión. Y esta última vez, voy a tratar de ser breve. Sé que muchos de ustedes están ansiosos por volver a Iowa.

También entiendo que como es temporada de elecciones, las expectativas para lo que lograremos este año son bajas. Aun así, Sr. Presidente de la Cámara de Representantes, aprecio el enfoque constructivo que usted y los otros líderes adoptaron a finales del año pasado para aprobar un presupuesto, y hacer permanentes los recortes de impuestos para las familias trabajadoras. Así que espero que este año podamos trabajar juntos en prioridades bipartidistas como la reforma de la justicia penal y ayudar a la gente que está luchando contra la adicción a fármacos de prescripción. Tal vez podamos sorprender de nuevo a los cínicos.

Pero esta noche me voy a moderar con la lista tradicional de propuestas para el año venidero. No se preocupen, tengo bastantes, desde ayudar a los estudiantes a aprender a programar en código informático hasta personalizar los tratamiento médicos para pacientes. Y seguiré insistiendo para progresar en el trabajo que todavía se necesita hacer. Arreglar nuestro sistema de inmigración que no funciona. Proteger a nuestros hijos de la violencia con armas de fuego. El mismo salario por el mismo trabajo, licencia pagada, aumento del salario mínimo Todas estas medidas todavía son importantes para las familias trabajadoras; todavía siguen siendo lo correcto y no voy a desistir hasta que se cumplan.

Pero en mi último discurso en esta cámara, no solo quiero hablar del próximo año. Quiero concentrarme en los próximos cinco años, diez años y en adelante.

Quiero concentrarme en el futuro.

Vivimos en una época de cambios extraordinarios: cambios que están redefiniendo la manera en la que vivimos, la manera en la que trabajamos, nuestro planeta y el lugar que ocupamos en el mundo. Es un cambio que promete increíbles avances médicos, pero también perturbaciones económicas que presionan a las familias trabajadoras. Promete educar a niñas en las aldeas más remotas, pero también conecta a los terroristas que conspiran contra nosotros desde el otro lado del océano. Es un cambio que puede ampliar oportunidades o ampliar desigualdades. Y, nos guste o no, el ritmo de este cambio será cada vez más rápido.

Estados Unidos ya ha pasado por grandes cambios, guerras y depresión, el influjo de inmigrantes, trabajadores que pelearon por un trato justo y movimientos que expandieron los derechos civiles. Cada vez, hubo de aquellos que nos dijeron que temiéramos el futuro, que afirmaban que podíamos ponerle el freno al cambio con la promesa de restaurar una gloria pasada si algún grupo o alguna idea amenazaba el control de Estados Unidos. Y cada vez, superamos esos miedos. Como dijo Lincoln, no nos aferramos a los “dogmas del pasado sereno”, sino que pensamos y actuamos de forma innovadora. Hicimos que el cambio trabajara en nuestro beneficio, siempre extendiendo la promesa de Estados Unidos hacia afuera, a la siguiente frontera, a más y más personas. Y, como lo hicimos, como vimos oportunidades donde otros vieron tan solo peligros, nos hicimos más fuertes y mejores que antes.

Las verdades de entonces pueden ser verdades ahora. Nuestras fortalezas únicas como nación, el optimismo y nuestra ética de trabajo, nuestro espíritu descubridor e innovador, nuestra diversidad y nuestro compromiso con el estado de derecho, estas cosas nos dan todo lo que necesitamos para garantizar nuestra prosperidad y seguridad generación tras generación.

De hecho, ese es el espíritu que hizo posible el progreso de los últimos siete años. Así es que nos recuperamos de la mayor crisis económica en varias generaciones. Es como reformamos nuestro sistema de salud y reinventamos al sector de la energía, es como facilitamos más atención y beneficios para nuestras tropas y nuestros veteranos y como aseguramos la libertad en cada estado para casarnos con la persona que amamos.

Pero ese progreso no es inevitable. Es el resultado de decisiones que tomamos juntos. Y en este momento enfrentamos dichas decisiones. ¿Responderemos a los cambios de nuestros tiempos con miedo, cerrándonos como país y volviéndonos unos contra otros? ¿O enfrentaremos el futuro con confianza en quiénes somos, los valores que representamos y los increíbles logros que podemos alcanzar juntos?

Así que hablemos sobre el futuro y sobre cuatro preguntas clave que tenemos que responder como país, independientemente de quién sea el próximo Presidente o quién controle el Congreso.

Primero, ¿cómo le damos a cada uno una posibilidad justa de tener oportunidades y seguridad en esta nueva economía?

Segundo, ¿cómo haremos para que la tecnología juegue a nuestro favor y no en nuestra contra, especialmente cuando se trata de resolver los desafíos más urgentes como el cambio climático?

Tercero, ¿cómo haremos para garantizar la seguridad de Estados Unidos y liderar el mundo sin convertirnos en la policía mundial?

Y por último, ¿cómo haremos para que nuestra política refleje nuestras mejores virtudes en vez de nuestros peores defectos?

Permítanme que empiece por la economía y un hecho básico: en la actualidad, Estados Unidos de América tiene la economía más fuerte y estable del mundo. Estamos en medio del período más largo de nuestra historia de creación continua de empleos en el sector privado. Más de 14 millones de nuevos empleos; los dos años de mayor creación de empleo desde los años 90; una reducción de la tasa de desempleo a la mitad. Nuestra industria automotriz acaba de tener su mejor año de la historia. El sector de la fabricación ha creado casi 900,000 empleos en los últimos seis años. Y hemos hecho todo esto mientras reducíamos nuestros déficits en casi tres cuartos.

Así que cualquiera que afirme que la economía de Estados Unidos se encuentra en declive está vendiendo humo. Lo que es cierto, y que es el motivo por el que muchos estadounidenses se sienten ansiosos, es que la economía ha estado cambiando de una manera profunda, cambios que comenzaron mucho antes de la Gran Recesión y que no han cedido. Actualmente, la tecnología no solo reemplaza los empleos de las líneas de montaje, sino cualquier empleo en el que el trabajo se pueda automatizar. En la economía global, las empresas pueden radicarse en cualquier lugar y están sujetas a una competencia más dura. Como consecuencia, los trabajadores tienen menos influencia para conseguir aumentos de sueldo. Las compañías tienen menos lealtad hacia sus comunidades. Y los ingresos y la riqueza se concentran cada vez más en las capas más altas de la sociedad.

Todas estas tendencias han presionado a los trabajadores, aún teniendo empleo, y a pesar de una economía en crecimiento. A una familia trabajadora se le ha hecho más difícil salir de la pobreza, se le ha hecho más difícil a los jóvenes comenzar sus carreras y más duro para los trabajadores poder jubilarse cuando lo desean. Y si bien ninguna de estas tendencias es exclusiva de Estados Unidos, atacan nuestra creencia puramente estadounidense de que todo el que trabaja duro debe tener una oportunidad justa.

En los últimos siete años, nuestro objetivo ha sido una economía en crecimiento que funcione mejor para todos. Hemos progresado. Pero debemos progresar más. Y a pesar de todos los argumentos políticos que hemos tenido en los últimos años, existen algunas áreas en las que los estadounidenses concuerdan ampliamente.

Estamos de acuerdo de que una oportunidad real requiere que todo estadounidense adquiera la educación y la capacitación necesaria para conseguir un empleo bien pagado. La reforma bipartidista de Que Ningún Niño Se Quede Atrás fue un importante inicio, y juntos incrementamos la educación para la temprana infancia, elevamos las tasas de graduación de la escuela secundaria a nuevos máximos e impulsamos a los graduados en campos como la ingeniería. En los próximos años debemos basarnos en ese progreso para ofrecer educación preescolar para todos, ofrecerle a cada estudiante las clases prácticas en ciencias informáticas y matemáticas que los preparen para un empleo desde el primer día, y debemos reclutar y apoyar más buenos maestros para nuestros niños.

Y tenemos que hacer que la universidad sea asequible para todos los estadounidenses. Porque ningún estudiante que se trabaje duro debería estar endeudado. Ya hemos reducido los pagos de los préstamos estudiantiles a un diez por ciento del ingreso de un prestatario. Ahora lo que tenemos que hacer es recortar el costo de la universidad en realidad. Ofrecer dos años de educación en colegios comunitarios gratuitos a cada estudiante responsable es una de las mejores maneras de lograrlo, y seguiré luchando por que se empiece eso este año.

Por supuesto, en esta nueva economía no solo necesitamos una excelente educación. También necesitamos beneficios y protecciones que nos ofrezcan una medida básica de seguridad. Después de todo, no es una exageración desmedida decir que las únicas personas en Estados Unidos que van a trabajar en el mismo empleo y en el mismo lugar durante 30 años, con un plan de salud y jubilación, están todas sentadas en esta cámara. Pero para todos los demás, especialmente para las personas entre los cuarenta y cincuenta años, se les ha hecho mucho más difícil ahorrar para la jubilación o recuperarse de la pérdida de un empleo. Los estadounidenses entienden que, en algún punto de sus carreras, tienen que modernizarse y capacitarse. Pero no deberían perder lo que trabajaron tan duro por construir.

Por eso es que el Seguro Social y Medicare son más importantes que nunca, no debemos debilitarlos, debemos fortalecerlos. Y para los estadounidenses que están por jubilarse, los beneficios básicos deberían ser tan móviles como todas las demás cosas son hoy en día. De eso se trata la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio. Se trata de llenar el vacío que ocurre con la atención basada en el empleador cuando perdemos el empleo, volvemos a la escuela o emprendemos un nuevo negocio, y aún tenemos cobertura. Casi dieciocho millones han obtenido cobertura hasta ahora. La inflación en el sector de la atención médica se redujo. Y nuestros comercios han creado empleos cada mes desde que se convirtió en ley.

Bien, tengo la sensación que no nos pondremos de acuerdo con el tema de la atención de la salud muy pronto. Pero debería haber otras maneras en las que ambos partidos pueden mejorar la seguridad económica. Supongamos que un buen trabajador de nuestro país pierde su empleo, no deberíamos simplemente asegurarnos que reciba seguro de desempleo, deberíamos asegurarnos de que ese programa lo aliente a que vuelva a capacitarse para una industria que esté lista para emplearlo. Si el nuevo empleo no paga lo mismo, debería haber un sistema de seguro salarial implementado para que pueda seguir pagando sus facturas. Y aunque pase de un empleo a otro empleo, igual debería poder ahorrar para su jubilación y llevarse sus ahorros con él. Esa es la manera en la que podemos hacer que la nueva economía funcione mejor para todos.

También sé que el Presidente de la Cámara de Representantes Ryan ha hablado sobre su interés de abordar el tema de la pobreza. Estados Unidos se trata de dar a todos los que están dispuestos a trabajar, y estoy dispuesto a entablar un diálogo serio sobre las estrategias que podemos respaldar todos, como la extensión de los recortes de impuestos a los trabajadores de bajos ingresos que no tienen hijos.

Pero hay otras áreas en las que ha sido más difícil ponernos de acuerdo en los últimos siete años: en especial, en lo que respecta al papel que debe desempeñar el gobierno en garantizar que el sistema no esté amañado para favorecer a los más ricos y a las grandes corporaciones. Y aquí, el pueblo estadounidense tiene que tomar una decisión.

Yo creo que nuestro pujante sector privado es el alma de nuestra economía. Creo que tenemos algunas normas anticuadas que debemos cambiar y también debemos reducir la burocracia. Sin embargo, luego de años de beneficios empresariales récord, las familias trabajadoras no van a conseguir más oportunidades ni sueldos más altos si dejamos que los grandes bancos o las grandes empresas petroleras o los fondos de cobertura se autorregulen a costa de todos, o si permanecemos en silencio ante los ataques contra las negociaciones colectivas. La crisis financiera no la causaron las personas que reciben cupones de alimentos; la provocó la imprudencia de Wall Street. Los inmigrantes no son la razón por la que los salarios no han aumentado lo suficiente; esas decisiones se toman en consejos directivos que suelen dar prioridad con demasiada frecuencia a los beneficios trimestrales en vez de a los ingresos a largo plazo. Seguro que no es la familia típica que está mirándonos esta noche quien evita pagar impuestos a través de cuentas en el extranjero. En esta nueva economía, los trabajadores, las nuevas empresas y las pequeñas empresas necesitan tener más peso, no menos. Las reglas deberían funcionar para ellos. Y este año tengo la intención de encumbrar a las numerosas empresas que se han dado cuenta de que tratar bien a sus trabajadores redunda en beneficios para sus accionistas, sus clientes y sus comunidades, de manera que podamos propagar esas prácticas recomendadas a lo largo y ancho de Estados Unidos.

De hecho, muchos de nuestros mejores ciudadanos corporativos también son los más creativos. Y esto me lleva a la segunda pregunta clave que tenemos que responder como país: ¿qué debemos hacer para reavivar ese espíritu innovador con la mira puesta en nuestros más grandes desafíos?

Hace sesenta años, cuando los rusos nos vencieron en la carrera espacial, no negamos que el Sputnik existía. No discutimos sobre los méritos científicos ni redujimos nuestro presupuesto de investigación y desarrollo. Creamos un programa espacial prácticamente de la noche a la mañana y doce años más tarde estábamos caminando en la luna.

Ese espíritu de descubrimiento está en nuestro ADN. Somos Thomas Edison y los hermanos Wright y George Washington Carver. Somos Grace Hopper y Katherine Johnson y Sally Ride. Somos cada inmigrante y empresario de Boston a Austin y a Silicon Valley, inmersos en una carrera para transformar el mundo en un lugar mejor. Y en los últimos siete años hemos alimentado ese espíritu.

Hemos defendido un Internet abierto y tomado nuevas medidas ingeniosas para que cada vez más estudiantes y estadounidenses de bajos ingresos tengan acceso a Internet. Hemos establecido una serie de centros de fabricación de última generación y herramientas en línea que proporcionan a los emprendedores todo lo que necesitan para crear una empresa en un solo día.

Pero podemos hacer muchísimo más. El año pasado, el Vicepresidente Biden dijo que si hacemos otro esfuerzo como el que nos permitió llegar a la luna, Estados Unidos es capaz de curar el cáncer. El mes pasado, él trabajó con este Congreso para otorgar a los científicos de los Institutos Nacionales de la Salud los recursos más importantes que han tenido en toda una década. Esta noche, quiero anunciar una nueva iniciativa de ámbito nacional para lograr este objetivo. Y como Joe ha luchado incansablemente por todos nosotros en tantos asuntos durante los últimos cuarenta años, lo voy a poner a cargo del Centro de Control de la Misión. Por los seres queridos que todos hemos perdido, por los familiares que todavía podemos salvar, hagamos que Estados Unidos sea el país que cure el cáncer de una vez por todas.

La investigación médica es algo esencial. Tenemos que adoptar el mismo nivel de compromiso cuando se trata de desarrollar fuentes de energía limpia.

Miren, si todavía hay personas que quieren cuestionar la evidencia científica, adelante. Estarán bastante aisladas, ya que deberán debatir contra nuestras fuerzas militares, la mayoría de los líderes empresariales de Estados Unidos, la mayoría del pueblo estadounidense, prácticamente la totalidad de la comunidad científica y 200 países de todo el mundo que están de acuerdo en que es un problema y tienen la intención de resolverlo.

Pero aunque el planeta no estuviera en riesgo, aunque 2014 no fuera el año más caliente de la historia hasta que 2015 lo superó cómodamente, ¿por qué razón querríamos dejar pasar la oportunidad de que las compañías estadounidenses produjeran y vendieran la energía del futuro?

Hace siete años, hicimos la inversión individual en energía limpia más grande de nuestra historia. He aquí los resultados. En los campos de Iowa a Texas, ahora la energía eólica es más barata que la energía contaminante convencional. En los tejados de Arizona a Nueva York, la energía solar está permitiendo a los estadounidenses ahorrar decenas de millones de dólares al año en sus facturas de electricidad, y emplea a más estadounidenses que el carbón en trabajos mejor pagados que el promedio. Estamos tomando medidas para darles a los propietarios de viviendas la libertad de generar y almacenar su propia energía —algo que los ecologistas y miembros del Tea Party apoyan conjuntamente. Mientras tanto, hemos reducido nuestras importaciones de petróleo extranjero en casi un sesenta por ciento, y hemos reducido la contaminación de carbono más que cualquier otro país de la Tierra.

La gasolina por menos de dos dólares por galón tampoco está mal.

Ahora tenemos que acelerar la transición hacia una energía limpia. En lugar de subsidiar el pasado, debemos invertir en el futuro —especialmente en las comunidades que dependen de los combustibles fósiles. Es por eso que voy a presionar para cambiar la forma en que gestionamos nuestros recursos de petróleo y carbón, para que reflejen mejor los costos que imponen a los contribuyentes y a nuestro planeta. De esa manera inyectaremos dinero en esas comunidades y darán trabajo a decenas de miles de estadounidenses en la construcción de un sistema de transporte del siglo XXI.

Nada de esto sucederá de un día para otro, y sí, hay muchos intereses creados que quieren mantener el statu quo. Pero los trabajos que crearemos, el dinero que ahorraremos y el planeta que preservaremos son la clase de futuro que nuestros hijos y nietos merecen.

El cambio climático es uno de los muchos temas en los que nuestra seguridad está vinculada con el resto del mundo. Y es por eso que la tercera gran pregunta que tenemos que responder es cómo mantener a Estados Unidos fuerte y seguro sin aislarnos ni dedicarnos a construir naciones dondequiera que exista un problema.

He dicho antes que todo el discurso sobre la decadencia económica de Estados Unidos es pura palabrería política. Y también lo es la retórica que oyen acerca de que nuestros enemigos son cada vez más fuertes y Estados Unidos cada vez más débil. Estados Unidos de América es la nación más poderosa de la Tierra. Punto. Ni siquiera está cerca. Gastamos más en nuestras fuerzas militares que las siguientes ocho naciones juntas. Nuestras tropas son las mejores fuerzas de combate de la historia del mundo. Ninguna nación se atreve a atacarnos, ni a nosotros ni a nuestros aliados, porque saben que eso les llevaría a la ruina. Las encuestas demuestran que nuestra posición en el mundo es mejor que cuando salí elegido para este cargo, y cuando se trata de asuntos internacionales importantes, la gente del mundo no busca ayuda en Pekín o Moscú —nos llaman a nosotros.

Como alguien que comienza cada día con un informe de inteligencia, sé que estos son tiempos peligrosos. Pero eso no se debe a la pérdida de la fuerza estadounidense ni a ninguna otra superpotencia amenazante. En el mundo actual, estamos menos amenazados por los imperios del mal y más por los estados en decadencia. Oriente Medio está pasando por una transformación que se desencadenará durante una generación, que parte de conflictos de hace miles de años. Los vientos económicos soplan de cara desde una economía china en transición. A pesar de sus convenios económicos, Rusia vuelca sus recursos para apuntalar a Ucrania y Siria, estados que se les escapan de su órbita. Y el sistema internacional que creamos después de la Segunda Guerra Mundial ahora le está costando seguir el ritmo de esta nueva realidad.

Depende de nosotros ayudar a rehacer ese sistema. Y eso significa que tenemos que establecer prioridades.

La prioridad número uno es la protección del pueblo estadounidense y la persecución de las redes terroristas. Tanto Al Qaeda como ahora ISIL representan una amenaza directa contra nuestro pueblo, porque en el mundo actual, un puñado de terroristas que desprecian el valor de la vida humana, incluso de la propia, pueden hacer mucho daño. Usan Internet para envenenar las mentes de los individuos dentro de nuestro país y debilitan a nuestros aliados.

Pero a medida que nos centramos en la destrucción de ISIL, afirmar que esta es la Tercera Guerra Mundial es entrar en su juego. Masas de combatientes montados en camionetas y almas retorcidas que conspiran en apartamentos o garajes resultan un gran peligro para los civiles y deben ser detenidos, pero no son una amenaza para nuestra existencia nacional. Esa es la historia que ISIL quiere contar; es el tipo de propaganda que ellos usan para reclutar. No necesitamos darles más publicidad para mostrar que somos serios, ni necesitamos alejar aliados vitales en esta lucha haciéndonos eco de la mentira de que ISIL representa una de las religiones más grandes del mundo. Solo tenemos que llamarles lo que son: asesinos y fanáticos que tenemos que localizar, perseguir y destruir.

Y eso es justo lo que estamos haciendo. Desde hace más de un año, Estados Unidos ha dirigido una coalición de 60 países para acabar con la financiación de ISIL, interrumpir sus planes, detener el flujo de combatientes terroristas y erradicar sus ideologías viciosas. Con casi 10,000 ataques aéreos, estamos acabando con sus líderes, su petróleo, sus campos de entrenamiento y sus armas. Estamos entrenando, armando y apoyando a las fuerzas que poco a poco están reclamando territorios en Irak y en Siria.

Si este Congreso se toma en serio el ganar esta guerra y quiere enviar un mensaje a nuestras tropas y al mundo, debería autorizar de una vez el uso de las fuerzas militares contra ISIL. Hagan una votación. Pero el pueblo estadounidense debería saber que con o sin la intervención del Congreso, ISIL aprenderá las mismas lecciones que los terroristas que vinieron antes que ellos. Si dudan del compromiso de Estados Unidos —o del mío— para vigilar que se haga justicia pregunten a Osama bin Laden. Que se lo pregunten al líder de Al Qaeda en Yemen, a quien eliminamos el año pasado, o al responsable de los ataques en Bengasi, a quien tenemos preso en una celda. Cuando alguien ataca al pueblo estadounidense, vamos a por ellos. Puede llevar tiempo, pero tenemos buena memoria y nuestro alcance no tiene límites.

Nuestra política exterior debe centrarse en la amenaza de ISIL y Al Qaeda, pero no puede acabar ahí. Porque incluso sin ISIL, la inestabilidad continuará durante décadas en muchas partes del mundo: en Oriente Medio, en Afganistán y Pakistán, en partes de Centroamérica, África y Asia. Algunos de estos lugares se han convertido en lugares seguros desde donde pueden operar nuevas redes de terroristas; otros serán víctimas de conflictos étnicos, o de hambruna, y fomentarán la próxima oleada de refugiados. El mundo se volverá hacia nosotros para que ayudemos a resolver esos problemas y nuestra respuesta tendrá que ser algo más que una respuesta contundente o llamados para arrasar con bombas a la población civil. Tal vez eso funcione como un buen titular para la televisión, pero no es suficiente a nivel mundial.

Tampoco podemos intentar hacernos cargo y reconstruir cada país que entre en crisis. Eso no es ser un líder; es una manera segura de acabar en un atolladero, derramando sangre y dinero estadounidense. Es la lección de Vietnam, de Irak, y ya deberíamos haberla aprendido.

Afortunadamente, hay un enfoque diferente y más inteligente, una estrategia paciente y disciplinada que emplea todos los elementos de nuestra potencia nacional. Dice que Estados Unidos siempre entrará en acción, de ser necesario por su propia cuenta, para proteger a nuestro pueblo y a nuestros aliados; pero con respecto a los temas de interés global, movilizaremos al mundo para que trabaje con nosotros, y nos aseguraremos de que otros países pongan de su parte.

Así es como vemos los conflictos como el de Siria, donde nos hemos unido a las fuerzas locales y estamos liderando esfuerzos internacionales para ayudar a esa sociedad descompuesta a conseguir una paz duradera.

Por ese motivo creamos una coalición global con sanciones y una diplomacia de principios para evitar que Irán tuviera armas nucleares. Mientras hablamos, Irán ha dado marcha atrás a su programa nuclear, ha remitido su arsenal de uranio y el mundo ha evitado otra guerra.

Así es como detuvimos la expansión del ébola en África Occidental. Nuestras fuerzas militares, nuestros médicos y nuestros especialistas en desarrollo crearon una plataforma que permitió a otros países unirse a nosotros para erradicar esa epidemia.

Así es como forjamos una Alianza Transpacífica para abrir mercados, proteger a los trabajadores y al medio ambiente, y avanzar el liderazgo de Estados Unidos en Asia. Reduce 18,000 impuestos en productos Hechos en Estados Unidos y apoya más buenos trabajos. Con TPP, China no determina las reglas en esa región, sino nosotros. ¿Quieren demostrar nuestra fuerza en este siglo? Hagan que se apruebe este acuerdo. Dennos las herramientas para hacerlo cumplir.

Cincuenta años de aislamiento a Cuba no habían servido para promover la democracia, lo que nos frenó en Latinoamérica. Por eso recuperamos las relaciones diplomáticas, abrimos las puertas a viajes y comercio, y nos posicionamos con el fin de mejorar las vidas del pueblo cubano. ¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en este hemisferio? Reconozcan que la Guerra Fría ha terminado. Levanten el embargo.

El liderazgo de Estados Unidos en el siglo XXI no es una elección entre no hacer caso al resto del mundo, excepto cuando asesinamos a terroristas; u ocupar y reconstruir cualquier sociedad que se esté desmoronando. El liderazgo significa saber usar sabiamente la fuerza militar y movilizar al mundo detrás de las causas justas. Significa tratar la asistencia al extranjero como parte de nuestra seguridad nacional, no una beneficencia. Cuando estamos a la cabeza para guiar a casi 200 naciones hacia el acuerdo más ambicioso de la historia en la lucha contra el cambio climático, eso ayuda a los países vulnerables, pero también protege a nuestros hijos. Cuando ayudamos a Ucrania a defender su democracia, o a Colombia a resolver una guerra que ha durado décadas, eso fortalece el orden internacional del cual dependemos. Cuando ayudamos a los países africanos a alimentar a sus pueblos y a cuidar a sus enfermos, eso ayuda a evitar que la próxima pandemia llegue a nuestras costas. Ahora mismo estamos encaminados a dar fin al flagelo del VIH/SIDA y tenemos la capacidad de conseguir lo mismo con la malaria, lo cual voy a promover para que lo financie el Congreso este año.

Eso es fuerza. Eso es liderazgo. Y ese tipo de liderazgo depende del poder de nuestro ejemplo. Por eso voy a continuar trabajando para cerrar la prisión de Guantánamo. Es costosa, es innecesaria y solo sirve como panfleto de reclutamiento para nuestros enemigos.

Por eso necesitamos rechazar cualquier política que ataque a las personas por motivos de raza o religión. No es cuestión de ser políticamente correctos. Es cuestión de entender qué es lo que nos hace fuertes. El mundo nos respeta no solo por nuestro arsenal; nos respeta por nuestra diversidad y nuestra receptividad y cómo respetamos todas las creencias. Su Santidad, el Papa Francisco, se dirigió a ustedes desde este mismo lugar donde yo me encuentro esta noche y dijo que “imitar el odio y la violencia de los tiranos y los asesinos es la mejor forma de ocupar su puesto”. Cuando los políticos insultan a los musulmanes, cuando se vandaliza una mezquita, o cuando se acosa a un niño, eso no nos hace más seguros. No es decir las cosas como son. Sencillamente está mal. Nos debilita ante el resto del mundo. Hace que nuestros objetivos sean más difíciles de alcanzar. Y traiciona a quiénes somos como país.

“Nosotros, el pueblo”. Nuestra Constitución empieza con esas tres palabras sencillas, palabras que nos resultan tan familiares que se refieren a todo el pueblo, no solo algunas personas; palabras que insisten en que subimos y caemos juntos. Esto me lleva al cuarto punto, y tal vez lo más importante que quiero decir esta noche.

El futuro que queremos, oportunidad y seguridad para nuestras familias, un nivel de vida cada vez mayor y un planeta sustentable y en paz para nuestros hijos; todo eso está a nuestro alcance. Pero solo ocurrirá si trabajamos juntos. Solo ocurrirá si podemos mantener debates racionales y constructivos.

Solo ocurrirá si arreglamos nuestra política.

Una política mejor no significa que tengamos que estar de acuerdo en todo. Este es un país grande, con diferentes regiones, puntos de vista e intereses. Esa es también una de nuestras fortalezas. Nuestros fundadores repartieron el poder entre los estados y los distintas ramas del gobierno, y contaron con que discutiríamos, justo igual que hicieron ellos, sobre el tamaño y la forma del gobierno, sobre el comercio y las relaciones con el extranjero, sobre el significado de la libertad y los imperativos de la seguridad.

Pero la democracia sí necesita unos lazos básicos de confianza entre sus ciudadanos. No funciona si creemos que la gente que no está de acuerdo con nosotros está motivada por la malicia, o que nuestros oponentes políticos son antipatriotas. La democracia deja de funcionar si no estamos dispuestos a llegar a un compromiso; o incluso cuando se debatan hechos básicos escuchamos solo a quienes están de acuerdo con nosotros. Nuestra vida pública se marchita cuando solo reciben atención las opiniones más extremas. Ante todo, la democracia deja de funcionar cuando las personas sienten que sus opiniones no son importantes; que el sistema está amañado a favor de los ricos y poderosos o de algún interés específico.

Demasiados estadounidenses se sienten así ahora mismo. Es una de las pocas cosas que lamento sobre mi mandato; que el rencor y la sospecha entre los partidos ha empeorado en lugar de mejorar. No hay duda de que un presidente con los dones de Lincoln o Roosevelt tal vez hubiera conseguido cerrar la brecha que nos divide, y les aseguro que seguiré intentando ser mejor mientras ocupe mi cargo.

Pero, queridos conciudadanos, esa no puede ser responsabilidad solo mía, ni la de ningún presidente. Hay mucha gente en esta cámara que querría ver más cooperación, un debate más elevado en Washington, pero se sienten atrapados por la presión de verse reelegidos. Lo sé, ustedes me lo han dicho. Y si queremos que la política mejore, no valdrá solo con cambiar a un congresista o a un senador, o incluso a un presidente; tenemos que cambiar el sistema y mostrar nuestro lado más positivo.

Tenemos que dejar de dibujar nuestros distritos del congreso para que los políticos puedan elegir a sus votantes y no al revés. Tenemos que reducir la influencia del dinero en nuestra política, para evitar que un pequeño número de familias e intereses ocultos financien nuestras elecciones, y si nuestro enfoque actual hacia la financiación electoral no llega a aprobarse en los tribunales, tenemos que trabajar juntos para encontrar una solución real. Tenemos que simplificar el proceso de voto, no hacerlo más difícil, y modernizarlo para que concuerde con nuestra forma actual de vivir. Y a lo largo del año, tengo la intención de viajar por todo el país para impulsar las reformas que lo hacen.

Pero no puedo hacer estas cosas yo solo. Los cambios en nuestro proceso político, y no solo en quién sale elegido sino en cómo lo hacen, solo ocurrirán cuando el pueblo estadounidense lo exija. Dependerá de ustedes. Eso es lo que significa un gobierno de, por y para el pueblo.

Lo que les estoy pidiendo es difícil. Es más fácil ser cínicos; aceptar que el cambio no es posible, que no hay esperanza en la política y creer que nuestras voces y acciones no importan. Pero si nos rendimos ahora, cedemos un futuro mejor. Aquellos con dinero y poder ganarán más control sobre las decisiones que podrían mandar a un joven soldado a la guerra, o dejar que ocurra otro desastre económico, o perder los derechos de igualdad y los derechos de voto que generaciones de estadounidenses han conseguido con su lucha e incluso con sus vidas. A medida que aumente la frustración habrá voces que nos pedirán que nos refugiemos en nuestras tribus, que otros conciudadanos sean el chivo expiatorio, un grupo que no se parezca a nosotros, o que no rece como nosotros, o que no vote como nosotros ni comparta los mismos orígenes.

No podemos permitirnos elegir ese camino. No nos dará la economía que queremos, ni la seguridad que buscamos, pero sobre todo contradice todo lo que nos define como la envidia del mundo.

Entonces, queridos conciudadanos, sean cuales sean sus creencias, ya sea que prefieren un partido o ninguno, nuestro futuro colectivo depende de que estén dispuestos a ejercer sus obligaciones como ciudadanos. A votar. A levantar la voz. A alzarse en defensa de otros, sobre todo de los más débiles, sobre todo de los más vulnerables, sabiendo que todos estamos aquí solo porque alguien, en algún lugar, se alzó para defendernos a nosotros. Permanecer activos en nuestra vida pública para que refleje la bondad, la decencia y el optimismo que veo en el pueblo estadounidense cada día.

No va a ser fácil. Nuestra marca de democracia es difícil. Pero les puedo prometer que dentro de un año, cuando ya no ocupe este cargo, estaré a su lado como ciudadano, inspirado por las voces de la justicia y la visión, de la determinación y el buen humor y la bondad que ha ayudado a Estados Unidos a llegar tan lejos. Voces que nos ayudan a vernos no primero y ante todo como negros o blancos, asiáticos o latinos, homosexuales o heterosexuales, inmigrantes o nacidos aquí; no como demócratas o republicanos, sino primero como estadounidenses, unidos por un credo común. Voces que el Dr. King creyó que tendrían la última palabra; las voces de la verdad desarmada y del amor incondicional.

CYxIdZoUAAEG3kr

Esas voces están ahí afuera. No reciben mucha atención, ni siquiera la buscan, pero están ocupados haciendo el trabajo que se necesita hacer en este país.

Las veo en todos los lugares que visito en este país increíble que compartimos. Los veo a ustedes. Sé que están ahí. Ustedes son el motivo por el que confío tanto en nuestro futuro. Porque veo su ciudadanía callada y resistente en todas partes.

Lo veo en el trabajador en la línea de montaje que hizo turnos extra para que su compañía siguiera abierta, y en el jefe que le sube el salario para que siga trabajando para él.

Lo veo en la soñadora que se queda despierta más tarde para terminar su proyecto de ciencias, y en la maestra que llega pronto al trabajo porque sabe que algún día tal vez cure una enfermedad.

Lo veo en el estadounidense que cumplió una condena y que sueña con empezar de nuevo, y en el propietario de un negocio que le da esa segunda oportunidad. El activista empeñado en demostrar que la justicia importa, y el joven policía que hace sus rondas, que trata a todos con respeto, que hace el trabajo valiente y callado de mantenernos seguros.

Lo veo en el soldado que da casi todo por salvar a sus hermanos, la enfermera que le atiende hasta que pueda correr una maratón y la comunidad que sale a la calle a darle ánimos.

Es el hijo que encuentra el valor para ser quien es y el padre que siente tanto amor por su hijo que le ayuda a corregir todo lo que le habían enseñado.

Lo veo en la señora mayor que esperará en fila para votar el tiempo que sea necesario; el nuevo ciudadano que vota por primera vez; los voluntarios en las urnas que creen que cada voto debería contar, porque cada uno de ellos sabe de una manera u otra lo preciado que es ese derecho.

Ese es el Estados Unidos que yo conozco. Ese es el país que todos amamos. Con la mirada perspicaz. Con el corazón grande. Con el optimismo de que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra. Eso es lo que me hace tener tanta esperanza en nuestro futuro. Por ustedes. Creo en ustedes. Por eso puedo ponerme aquí de pie, con la confianza de que el Estado de la Unión es fuerte.

Gracias, que Dios los bendiga y que Dios bendiga a Estados Unidos de América.

12308632_429613260561853_8419848390792525012_n

12313946_429613523895160_2261264935409251130_n

 

( En español y con hermosas imágenes) El bosque Nacional Ouachita cubre 1.8 millones de acres en el centro de Arkansas y Oklahoma del sudeste.Es un artículo publicado por primera vez en JesToryAS Blog el 16 de Abril de 2012.

Origen: ( en español y con hermosas imágenes) The Ouachita National Forest covers 1.8 million acres in central…

Jugada audaz para conservar los bosques de Sumatra

Bold move to conserve Sumatran forest.

Jugada audaz para conservar los bosques de Sumatra

 Kobu tribu viendo selva en llamas.  Un espacio utilizado por generaciones para las plantas de caza y medicinales Bukit Parque Nacional Puluh Tigah, Sumatra, Indonesia   Orangutanes jóvenes se ejercen y

Uno de los últimos lugares en la Tierra donde Sumatra elefantes, tigres y orangutanes coexisten en la naturaleza ha recibido protección a largo plazo. El Ministerio de Bosques indonesio aprobó una concesión de conservación – un contrato de arrendamiento de la tierra -. Que abarca 40.000 hectáreas de bosque en la isla de Sumatra A través de un ambicioso proyecto que combina enfoques innovadores de financiación con la conservación tradicional, WWF, la Sociedad Zoológica de Frankfurt (FZS) y La Proyecto Orangután (TOP) se unirá fuerzas con las comunidades locales para gestionar activamente el antiguo bosque de tala, conocido como Bukit Tigapuluh (o Treinta Hills), para proteger en lugar de explotar los recursos naturales de la tierra. La iniciativa conjunta en Treinta Hills asegura que algunos de los último bosque tropical de tierras bajas sin protección en el centro de Sumatra se divide en zonas formalmente para la restauración en vez de despejar, y proporciona los grupos de conservación con una licencia de 60 años para gestionar la zona. El proyecto se expande de manera efectiva los bosques protegidos del Parque Nacional Bukit Tigapuluh en más de un 25 por ciento y abarca un hábitat natural esencial para los elefantes y orangutanes de Sumatra en peligro de extinción. El esfuerzo de varios años para proteger los bosques Treinta extraordinarias Hills ‘y la biodiversidad pone de relieve la importancia de las asociaciones y la persistencia de éxito de la conservación en ambientes desafiantes.WWF-Indonesia y Michelin están asociando en Treinta Colinas en la producción de caucho sostenible y reducir los conflictos entre humanos y elefantes en una plantación de caucho de Michelin. FZS está trabajando con las comunidades locales para dar de alta como socios, y uno de los primeros campeones del proyecto, la Fundación Leonardo DiCaprio, ha proporcionado financiación y apoyo a la promoción desde 2010 a WWF y sus socios. “Me siento honrado de que mi Fundación era un parte de los esfuerzos para proteger a los Treinta Hills para el futuro. Este increíble lugar – donde los elefantes, orangutanes y tigres coexisten en la naturaleza – es también uno de los más amenazados “, dijo el actor, ambientalista y miembro del consejo de WWF-US Leonardo DiCaprio, quien ayudó a centrar la atención mundial sobre la necesidad de conservar la zona . Los grupos conservacionistas han estado trabajando desde 1995 para ampliar el Parque Nacional Bukit Tigapuluh a su tamaño previsto originalmente, que incluye concesiones madereras que la rodean. En los últimos años, WWF y otros grupos han cultivado una amplia base de apoyo en Indonesia, incluyendo los políticos locales y nacionales, las comunidades y los pueblos indígenas. “Nuestro trabajo para proteger esta zona es un ejemplo de lo que puede lograrse cuando las organizaciones interesadas, los gobiernos y los individuos trabajan juntos para crear un futuro en el que la naturaleza y las personas puedan prosperar “, dijo DiCaprio. “Para proteger este paisaje, el WWF y sus socios tuvieron que pensar en grande, y pensar de forma diferente”. Para lograr este hito conservación, WWF estableció una empresa comercial para supervisar la “concesión restauración de los ecosistemas” con los socios y buscará maneras compatibles con la vida silvestre para generar ingresos para apoyar la protección de los bosques, incluyendo la venta de ratán, tapping “de caucho de la selva” de sombra y la cosecha de plantas medicinales en el bosque. Sumatra tiene la más alta tasa de deforestación en el planeta, y cuenta con aproximadamente 130 mil kilómetros cuadrados de hábitat restante para fauna, sólo un tercio de los cuales tiene algún tipo de protección contra el desarrollo y la explotación forestal. Desde 1985, Sumatra ha perdido al menos la mitad de su cubierta forestal, y especies como elefantes, tigres y orangutanes están siendo exprimido en islas contracción de los bosques en un mar de aceite de palma y plantaciones de pulpa y papel. “Estamos trabajando juntos para asegurar la protección de un lugar extraordinario y crear un futuro mejor para las comunidades locales del paisaje Bukit Tigapuluh”, dijo DiCaprio. “Este proyecto sirve como modelo para proyectos de conservación innovadores de todo el mundo.” El gobierno de Indonesia destacó la Trigésima Hills en la cumbre del tigre 2010 en Rusia como una de las seis áreas prioritarias para los tigres de Sumatra en peligro crítico. Se estima que 30 Viviendo en Treinta Hills, junto con más de 120 elefantes de Sumatra y 160 orangutanes. El área es también el hogar de dos grupos indígenas que habitan los bosques. Algunas áreas se reservarán para ayudarles a mejorar sus medios de vida. La mayoría de los orangutanes son sobrevivientes del comercio ilegal de mascotas y son parte del único programa de reintroducción exitosa para el orangután de Sumatra liderado por FZS, TOP y el Ministerio de Medio Ambiente y Bosques de Indonesia . – See more at: http://wwf.panda.org/what_we_do/endangered_species/?250775/Bold-move-to-conserve-Sumatran-forest#sthash.maoUZKIU.dpuf

 

La edad dorada del opio

La edad dorada del opio.

La edad dorada del opio

OPIO

Una joven blanca educada y de buena familia comenzó a fumar opio a los dieciséis años en San Francisco en 1880, más tarde se convirtió en prostituta, se trasladó a Victoria, en la Columbia británica, y fue encontrada en un fumadero de opio en 1884 por la Royal Commision. La transcripción de parte de su interrogatorio lee como sigue:

P: ¿Por qué empezó a fumar opio?

R: ¿Por qué empieza la gente a beber? Problemas, supongo que ellos me llevaron al opio. Pienso que es mejor el alcohol. La gente que fuma opio no llama la atención; no dañan a nadie excepto a sí mismos, y en realidad no creo que lo hagan mucho.

P: ¿Y por qué lo fuma ahora?

R: Porque no tengo otro remedio; no puedo vivir sin el opio. En parte es por el tranquilo goce que me da; en parte por escapar del horror que me espera si dejo de fumar. Cuando fumo, todo está bien, puedo mantener la casa en orden. Me siento con energía y puedo trabajar como cualquier otra persona. No estoy nerviosa, no me siento enferma, ni siquiera siento la necesidad de fumar más opio.

P: Entonces, ¿por qué vuelve a él?

R: Ah, esa es la cuestión; llega un momento en que me fallan las manos, se me humedecen los ojos y lagrimeo, y ya estoy lista para caer de nuevo; entonces vengo aquí al fumadero y por un poco de dinero me pongo bien otra vez. Se dicen muchas tonterías del opio. Sin él la vida sería insoportable, no me quita la salud. Pero supongo que todos tienen sus propios problemas. Yo tengo los míos.

P: No deseamos ofenderla, pero ¿es usted lo que llamaríamos una mujer fácil?

R: Sí. Pero se equivocaría usted si imaginara que todas las mujeres que vienen aquí a fumar opio lo son. En San Francisco he conocido a gente de clase alta visitando estos lugares, y aquí en Victoria muchas personas respetables hacen lo mismo.

P: La gente de su clase, ¿es por lo general adicta al opio?

R: No. Es más aficionada al alcohol, y el alcohol les hace más daño. Beber excita las pasiones, mientras que el opio las calma; y cuando una mujer bebe, se convierte en presa fácil.

P: ¿Tiene usted algo que añadir…?

R: No; diría, de todas formas… que si los fumaderos de opio fuesen legales como lo son los salones donde se vende alcohol, una no tendría necesidad de venir a estos agujeros infames a fumar… Lo haríamos en bonitas habitaciones tumbadas en bonitos divanes, y esta degradación no tendría lugar. El gobierno que no permite salones de opio debería cerrar los bares y hoteles donde se vende vitriolo como si fuera whiskey y brandy, y donde los hombres se malogran con una rapidez y una certeza que está mucho más allá de las que pueda producir el opio.

OPIUM

Hubble Sees an Ancient Globular Cluster | NASA

Hubble Sees an Ancient Globular Cluster | NASA.

♥ ¡Impresionante toma del Hubble, como regalo de año nuevo! ♥

Esta imagen captura la impresionante NGC 6535, un cúmulo globular 22 000 años luz de distancia en la constelación de Serpens (la Serpiente) que mide un año luz de diámetro.

Los cúmulos globulares están estrechamente grupos de estrellas que las galaxias órbita obligados. La gran masa en el centro rico estelar del cúmulo globular tira de las estrellas hacia adentro para formar una bola de estrellas. La palabra globulus , de la que estos grupos toman su nombre, en latín significa pequeña esfera .

Los cúmulos globulares son generalmente objetos muy antiguos formados en torno al mismo tiempo que su galaxia anfitriona. Hasta la fecha, ninguna formación estelar nueva se ha observado dentro de un cúmulo globular, lo que explica la abundancia de envejecimiento de las estrellas amarillas en esta imagen, la mayoría de ellos contiene muy pocos elementos pesados.

NGC 6535 fue descubierta por primera vez en 1852 por el astrónomo Inglés John Russell Hind. El grupo habría aparecido a Hind como una pequeña, débil mancha a través de su telescopio. Ahora, más de 160 años después, instrumentos como la Advanced Camera for Surveys (ACS) y la Cámara de Gran Angular 3 (WFC3) en la NASA / Agencia Espacial Europea (ESA) del Telescopio Espacial Hubble nos permiten maravillamos de la agrupación y sus contenidos, en mayor detalle.

Agencia Espacial Europea 
Crédito: ESA / Hubble y la NASA , Agradecimiento: Gilles Chapdelaine  

Cultura Tlaxcalteca II

La diáspora tlaxcalteca, 418 años después

JOSÉ CARLOS AVENDAÑO/ I DE II

La idea de trasladar a tlaxcaltecas hacia el norte de la Nueva España ya había sido propuesta desde 1560 por el virrey Luis de Velasco / Foto Alejandro Ancona

Después de varios estudios históricos sobre la salida de las 400 familias tlaxcaltecas para conquistar el norte de lo que hoy es la República mexicana, las autoridades estatales anunciaron el cambio de fecha de la conmemoración de la diáspora tlaxcalteca para el próximo 6 de junio en lugar del 6 de julio en las ruinas del ex convento de Santa María de las Nieves.

 

De acuerdo con datos del Colegio de Historia de Tlaxcala, hacia fines del siglo XVI, tras varias décadas de guerras de conquista y un muy accidentado proceso de colonización, el imperio español poco a poco asentaba sus reales en lo que se llamó virreinato de la Nueva España. Éste comprendía una considerable porción de territorio que en términos de la geografía contemporánea abarcaba: al norte de nuestro país, los estados de California, Texas, Nuevo México, Arizona, Nevada, Florida, Utah y parte de Colorado, Oklahoma, Wyoming y Kansas (en Estados Unidos), el suelo mexicano actual y al sur establecía frontera con el hoy territorio panameño. El lindero oriental lo señalaba el golfo de México y hacia el occidente, la Nueva España limitaba con el océano Pacífico, incluidas las islas Filipinas.

Sin embargo, una difícil y precaria paz establecida con los indios nómadas y seminómadas del norte del virreinato, genéricamente nombrados chichimecas, convirtió en impostergable para las autoridades españolas encontrar una solución al problema del poblamiento y colonización de la vasta geografía septentrional. Sobre el particular, el mismo monarca español Felipe II reconocía que la actitud hostil de los chichimecas hacía y causaba “grandes daños, muertes y robos, destruyendo los pueblos de paz y las estancias de ganado, robando y salteando por los caminos a los españoles y pasajeros.

Tras casi 50 años de guerra (a partir de 1541) entre los colonos españoles –asentados particularmente en la llamada Ruta de la Plata– y las numerosas etnias nativas, la Corona española y sus representantes decidieron invitar a los tlaxcaltecas para que en grupos de familias reforzaran las fundaciones españolas y, al mismo tiempo, con su ejemplo cristiano, difundieran sus virtudes cívicas, el apego al trabajo y animaran a los indios del norte del virreinato a “vivir en policía”, como se decía entonces.

Es oportuno mencionar que aquellas agrestes tierras y la ferocidad de sus pobladores no eran del todo desconocidas en la provincia de Tlaxcala pues, tras concluir la conquista de Tenochtitlán, el capitán Hernán Cortés continuó la tarea de explorar ese vasto territorio que se abría ante sus ojos y lo hizo acompañado de algunos guerreros tlaxcaltecas. Una década después, otros expedicionarios españoles como Nuño de Guzmán y Pedro de Alvarado, también recorrieron tierras de la Gran Chichimeca (o Chichimecatlalli, en náhuatl) flanqueados por tlaxcaltecas. La participación de estos guerreros en esa empresa de conquista quedó plasmada en el documento pictográfico conocido como Lienzo de Tlaxcala.

La idea de trasladar tlaxcaltecas hacia el norte de la Nueva España ya había sido propuesta desde 1560 por el entonces virrey Luis de Velasco El Viejo, nombrado así para distinguirlo de su hijo Luis de Velasco II, quien ocupara el mismo cargo entre 1590 y 1595. En aquella ocasión el cabildo tlaxcalteca se opuso tenazmente y la Corona no consiguió el apoyo de sus antiguos aliados, pero sí de otros indios, los otomíes.

Treinta años después, la habilidad política de los funcionarios del cabildo indio, sumada a la valiosa y pertinente asesoría brindada por los franciscanos Jerónimo de Mendieta, por aquellos días guardián del convento franciscano, acompañado de Jerónimo de Zárate –en el sentido de acceder a la petición real pero obteniendo, por escrito, las mejores condiciones para los potenciales emigrantes–, dio por resultado una provisión del monarca Felipe II que establecía las modalidades de la colonización tlaxcalteca al norte, provisión conocida como “Capitulaciones” que, dicho sea de paso, era el contrato que de ordinario pactaban la Corona española y sus conquistadores o colonizadores, lo que daba al documento y a la empresa pactada un carácter legal.

Tales negociaciones iniciaron a fines de 1590 y culminaron el 14 de marzo del año siguiente, cuando fueron planteadas y dadas a conocer formalmente las “Capitulaciones” entre la Corona española, a través de sus funcionarios en Nueva España, y el cabildo tlaxcalteca.

Para el caso de la historia tlaxcalteca, la negociación y firma de las “Capitulaciones” da cuenta de la naturaleza jurídica y política del proceso de colonización emprendido a partir de 1591; asimismo, debe tenerse en consideración que la presencia tlaxcalteca en el norte novohispano no se limitó a la fundación de las colonias originales de 1591, sino que, como diversos investigadores han demostrado, fue un proceso de expansión que se prolongó a lo largo de los siglos XVI y XVIII y territorialmente abarcó los actuales estados de San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Jalisco, Nuevo León, Coahuila y en territorio estadunidense Texas y Nuevo México.

A través de los siglos, las “Capitulaciones” fueron el documento que legalizó y legitimó la expansión tlaxcalteca, además de servir como vínculo de identidad entre las fundaciones de la Nueva Tlaxcala y la provincia de origen.

Por una práctica tradicional esta celebración, basada en un acontecimiento histórico documental, se festejaba anualmente en julio en el sitio que ocupan los restos virreinales del que fuera el templo dedicado a Santa María de las Nieves y que la tradición ha señalado como punto de partida de las 400 familias tlaxcaltecas.

Sin embargo, para este año las autoridades estatales cambiaron la fecha de esta celebración para el próximo 6 de junio, pues de acuerdo con lo expresado por el director de Cultura, Recreación y Deporte, Jesús Ángel Treviño Rivera, investigaciones realizadas por historiadores en San Luis Potosí, Zacatecas y Querétaro, llegaron a la conclusión de que fue en junio cuando salieron las 400 familias a poblar el norte de lo que hoy es la República mexicana.

Para ello, se ha programado una serie de actividades en la que se espera la asistencia de 10 mil personas en lo que será la edición 28 de la también llamada diáspora tlaxcalteca.

¿SON TRAIDORES LOS TLAXCALTECAS?

Por: Ricardo Cano Bonilla

¿SON TRAIDORES LOS TLAXCALTECAS?

En muchas épocas y contextos es común que la mayoría de los pueblos reproduzca fabulas o leyendas, falsas ideas que siendo infundadas se vuelven supuestas verdades incuestionables. Es común también que los gobiernos de aquellos pueblos arraiguen dogmas sobre los cuales legitiman su versión de la historia y con ello su poder sobre los mismos. Por esto, es necesario que exijamos un proceso de revisión  y de transparencia, un conocimiento más claro, de una historia vista  e interpretada desde diversas perspectivas “contra la historia oficial”.

En razón de los sucesos acaecidos en la época de la llamada “Conquista de México”, en la que la república de Tlaxcala por acuerdo de los ancianos representantes de los cuatro señoríos decide establecer una alianza con el ejército de Hernándo Cortés en contra del imperio Azteca, naturalmente  es necesario tomar en cuenta hechos  y circunstancias que prevalecían en la época referida lejos de los hechos y circunstancias del S. XX. El tlaxcalteca Alfonso Romero en su libro “lo de Tlaxcala” expone que antes de emitir cualquier juicio sobre la mencionada alianza tendríamos que cumplir la respuesta de las siguientes preguntas:

1.- ¿La nación mexicana estaba constituida como tal en aquella época? Falso

2.- ¿El imperio azteca era la república mexicana? En  modo alguno

3.-  ¿La antigua república de Tlaxcala era integrante en alguna forma del imperio azteca? De ninguna manera, el imperio azteca había impuesto un cerco para estrangular  la economía tlaxcalteca, el imperio expansionista y bélico representaba una amenaza para el futuro de la comunidad, imposible la paz perdurable entre tlaxcaltecas y aztecas.

4.- ¿Cuáles eran las relaciones entre los tlaxcaltecas  con los aztecas  y con sus demás vecinos? Simplemente no eran subordinados

5.- Cuando en Cempoala se tomó la decisión de que Hernán Cortés  con sus ejércitos  y sus primeros aliados pasaran por Tlaxcala rumbo a Tenochtitlan en vez de hacerlo por Cholula, ¿Tuvieron los tlaxcaltecas en esto alguna intervención? Fue claro que los tlaxcaltecas no tenían mandos en esos ejércitos de don Hernándo.

6.- ¿Existía algún pacto legal o de hecho con los aztecas y que los tlaxcaltecas hayan violado? Las guerras y el cerco económico de los aztecas no representaban un pacto de lealtad.

7.- ¿El recibimiento que se le hizo a Cortés en Tlaxcala fue graciosamente amistoso al pisar tierra tlaxcalteca a semejanza del que le tributaron los aztecas a su arribo?Las batallas de los ejércitos tlaxcaltecas a cargo de Xicoténcatl Axayacátzin no son  una ligera nota  de los historiadores.

8.- La antigua república de Tlaxcala, en rigor de verdad ¿a quién cometió traición con su alianza? A nadie, no existió ni existe tal traición.

9.- Los demás pueblos y señoríos  que se aliaron a Cortés antes y después del sitio  y toma de Tenochtitlan, ¿qué papel desempeñaron? ¿No respondieron acaso a sus intereses particulares?

En conclusión, es insensato e injusto  seguir cultivando un falso rencor contra los tlaxcaltecas actuales  por la decisión de sus antepasados del S.XVI  sin considerar si tuvieron o no motivos para tales decisiones.

PD. Sea en su gloria guerreros tlaxcaltecas nuestro esfuerzo, trabajo y  nuestra fe…

By radiokao • COLUMNASPolacaRicardo Cano B. •

¿LOS TLAXCALTECAS TRAIDORES? ¿CÓMO ESTUVO LA COSA?

Iconografía de la conquista de México de principios del siglo XX

Reflexiones sobre crónicas de la conquista.

TURISTAMX, 5 febrero, 2013.- Muchas veces no ponemos atención en el hecho de que la huella del pasado también permanece vigorosa en el turismo. Baste decir que la actividad turística permite seguir en estos tiempos la huella de los que nos antecedieron, momentos que moldearon el rostro que ahora tenemos.

Un caso extraordinario para México, pero también cruento, desgarrador, inesperado, pero no modificable, fue la llegada de los españoles a tierras de Mesoamérica. Lo hicieron justamente por la costa al centro del Golfo de México, en lo que ahora son los estados de Veracruz y Tlaxcala, antes incluso de llegar al centro del territorio. Ahí están las huellas de este encuentro.
Es un hecho consumado decir que si no hubiera sido por el apoyo de los pueblos que habitaban el oriente del territorio simplemente no hubiera habido conquista. Un puñado de trescientos o cuatrocientos o seiscientos  hombres  barbados no hubiera podido acabar con miles de guerreros, personas que nacían, se preparaban y morían para el combate. La conquista se dio porque fue la oportunidad de los pueblos indígenas dominados por el imperio Azteca para liberarse del sometimiento. Entonces no sabían que comenzaría un nuevo tiempo en que seguirían siendo explotados.
Los mexicanos de ahora  tenemos la posibilidad de seguir ese encuentro explosivo, mítico, recorriendo los sitios donde se encontraron españoles y mexicanos. Primero desde lo alto del cerro de Quiahuxtlan (frente a la playa de Villa Rica, Veracruz, a una hora de camino desde el puerto hacia el norte por la carretera costera); luego en la ciudad del Rey Gordo, Zempoala (“entre veinte aguas”,  cerca de la costa del centro de Veracruz, a media hora de la conocida playa de Chachalacas); y luego en la meseta de Tlaxcala y Puebla.
Hernán Cortés arribó a costas mexicanas en la primavera de 1519, momento en que  Tlaxcala era un estado militar, algo semejante a una federación, lo que le permitía a sus pueblos luchar  frente a los principales opositores: los  Mexicas. Los habitantes de Tlaxcala fueron el principal factor de apoyo en los hechos de la conquista europea. Miles de guerreros indígenas de la zona pelearon al lado de Cortés, incluso estuvieron en la llamada Noche Triste.
La ayuda que los tlaxcaltecas prestaron fue reconocida oficialmente por la Corona – más de manera formal que real-, y se le otorgó la cédula real del 11 de febrero de 1537. Esto implicaba que el rey Carlos V favorecía todas las condiciones y derechos para gobernarse por sí mismos, atender sus tierras y trabajarlas sin que nadie más interviniese en sus cabildos.
Lo que pasó después lo conocemos: la brecha entre indígenas y conquistadores se abrió profundamente, desgarradoramente, resultando los primeros esclavos de los recién llegados. Pero esa es otra historia.
Sigamos esta huella en nuestras crónicas de la conquista por el ahora territorio mexicano. www.turistamx.com

Los tlaxcaltecas no son traidores: Delfino

 Delfino Carro recopiló información de 32 libros
de historia y de 16 revistas especializadas para
desmentir que los tlaxcaltecas fueron unos
traidores por aliarse con los españoles para
vencer a los aztecas hace 500 años

Por: José Carlos Avendaño

Delfino Carro recopiló información de 32 libros
de historia y de 16 revistas especializadas para
desmentir que los tlaxcaltecas fueron unos
traidores por aliarse con los españoles para
vencer a los aztecas hace 500 años

Una vez en los juegos nacionales que organiza el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) escuchó que en una competencia anunciaban en el carril uno al representante de Morelos, en el carril dos al de Sonora, en el carril tres al de Tlaxcala y a lo lejos se escuchó el grito de traidor, lo cual reforzó su idea de escribir un libro para demostrar a los mexicanos que los tlaxcaltecas no son traidores por haberse aliado con los españoles en la conquista.

A partir de entonces, Delfino Carro Muñoz se dio a la tarea de recopilar información de 32 libros de historia y de 16 revistas especializadas para escribir el texto El estigma de los tlaxcaltecas (Instituto Tlaxcalteca de la Cultura, 2012), en el cual explica las razones por las que los tlaxcaltecas se aliaron con los españoles para vencer a los aztecas.

Delfino se llevó dos años para recopilar la información porque “conocí a muchas personas de fuera que siguen deshonrando a los tlaxcaltecas por la cuestión  de la alianza entre los tlaxcaltecas y los españoles hace 500 años, pues todavía nos tildan de traidores y eso hay que aclararlo con investigaciones porque lastima a mis paisanos”.

Este hombre originario de Panotla ha escrito poesía y novela romántica, por lo que ahora se ha interesado por los temas históricos, sobre todo los que tienen que ver con Tlaxcala.

Estudió la Licenciatura en Legua y Literatura y una maestría en Pedagogía, por lo que las letras han sido parte de su vida desde los 15 años de edad cuando escribió su primera poesía, luego una novela biográfica e histórica… “a la mejor recibí la influencia de mis maestros de Literatura desde la secundaria”.

Considera que el libro de su autoría con mayor aceptación entre el público ha sido El estigma de los tlaxcaltecas.

En tanto que para él, los escritos que más le gustan son los de Miguel León Portilla porque fue un hombre muy sabio e inteligente, lo mismo que los libros del tlaxcalteca Alfredo Chavero, Diego Muños Camargo, “he leído a varios autores nacionales y tlaxcaltecas que abordan temas históricos”.

Delfino Carro recuerda que como parte de su labor como escritor representó a Tlaxcala en los Juegos Florales Rafael Ramírez Castañeda realizados en Guanajuato –donde ganó la Flor Natural– y en Tabasco que fueron organizados por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

En el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México presentó poemas de su libro Cien sonetos en flor para Tlaxcala y ha impartido conferencias y presentación de su material literario que a la fecha suman 22 títulos de narrativa y poesía.

En su más reciente obra, aclara que la traición que se le atribuye a los tlaxcaltecas en tiempos de la conquista solamente es un mito.

El escritor afirma categórico sobre esta clasificación que es “una gran mentira” que los tlaxcaltecas hayan traicionado a la patria y por ello exhorta a quienes piensan eso a que se adentren a la historia para conocer realmente a este pueblo.

Cita a Diego Muñoz Camargo, quien escribió que los tlaxcaltecas estuvieron sitiados por los aztecas de 1455 – fecha en que iniciaron las guerras floridas– a 1515 (60 años). Además, les prohibieron a los tributarios que les vendieran productos de primera necesidad. También ordenaron a otros pueblos que acabaran con ellos, sin que tuvieran éxito.

También menciona que mientras los aztecas mandaban regalos a los españoles al desembarcar en tierras americanas, con la finalidad de persuadirlos y no avanzaran a Culúa, los tlaxcaltecas les negaron el paso y tuvieron que librar sangrientos combates con ellos. Después decidieron recibirlos amistosamente.

Aclara en su obra que en la época que gobernó Moctezuma II al pueblo azteca no existía división política en México, sino que había señoríos, provincias y territorios, pero los mexicas nunca pudieron someter a los tlaxcaltecas.

Así que concluye: debe aclararse que la república de Tlaxcala no cometió traición a nadie… no era sólo Tlaxcala la que preparaba la venganza contra los mexicas, eran todos los pueblos que habían dado todo su contingente para las aras del dios de la guerra, Huitzilopochtli”.

Manifiesto de la era Tlaxcalteca

Desde Tlaxcala se  Declara el fin  de la era Maya

El devenir de la humanidad manifiesto en los últimos cálculos, de quienes  anunciaron el  fin de un ciclo el 21 de diciembre de este 2012, sin duda  intriga y mueve al pensamiento contemporáneo de los descendientes de diversas culturas en todo el orbe.

Hoy me  refiero  a  unos  en particular: Los tlaxcaltecas.

Para quienes la vida  cambió con la llegada  de Hernán Cortés de la mano de una enigmática dama que pasó a la historia como “La Malinche”.

Muchas increíbles vicisitudes hemos tenido que pasar desde entonces.

Desde reconocer el sabor de la victoria en la lucha contra todo adversario, hasta sufrir el estigma que recae en el vencedor por parte de muchos derrotados.

Los más primeros  llegaron a fundar Cacaxtla y Xochitécatl. Después el cuarteto de los Señoríos dio vida al primer gobierno republicano de toda la  América. Mostraron inteligencia superior en esos tiempos pretéritos, aún y a pesar de los malandros, agresivos e imperialistas mexicas.

Resplandor Perenne

Hoy, en el ingreso a una nueva era trascendente, algunos dirigentes dignos del pueblo tlaxcalteca recibieron la estafeta en este fin del mundo maya, recibiendo las enseñanzas no sólo de los mayas, incluso de otras culturas que desde diversas latitudes observan extrañadas y aún sin comprender del todo a  pesar de la ciencia, estos ceremoniales que siempre incluyeron un misticismo cargado de energías; incluso celestiales.

Hoy de cara al tercer milenio y con casi 600 años de de transitar otro tramo en la línea del tiempo, es menester reconocer que a pesar de vivir en la victoria permanente; el conservar el título de guerreros invencibles, hoy día tendrá  que  costar mucho más sangre, sudor y lágrimas.

El maltrato regional, nacional e internacional que sufre la raza tlaxcalteca por  razones históricas que ya han tratado de explicar voces más doctas o prudentes, ha llegado a un punto de quiebre, en el que el ninguneo a nuestro pueblo culto, inteligente, valeroso, astuto, audaz y trabajador ha agotado nuestra  paciencia.

Por todo ello, hoy declaramos que el pueblo de Tlaxcala encabezado por sus dignos líderes velará y defenderá los derechos de todos sus hijos que se sientan orgullosos de serlo y que vean trastocadas sus garantías que como ciudadanos pobladores de la región, el país y el mundo, se han  ganado.

Y aún hay más: declaramos que no descansaremos hasta que se dignifique el papel de los tlaxcaltecas en la historia más reciente, que hoy afrenta ofende y divide a un pueblo orgulloso de sus raíces, de su filosofía y su visión cosmogónica de cara a un mundo convulsionado por la destructora acción de las demás razas  del mundo.

Hoy declaramos que el  fin de  este ciclo no nos tomará desprevenidos para  comenzar las tareas pendientes a favor de quienes descendiendo de la estirpe tlaxcalteca, viven fuera de  esta Invencible República.

Declaramos también  que la  conciencia que buscamos sacudir, en este tramo que nos toca vivir, resultará en un nuevo amanecer, un despertar de la alegría por vivir verdaderamente, mejor aún que  hasta  este 21 de  diciembre.

A pesar de ser una raza invencible por los hombres, pero a merced del sol y del planeta, tenemos la conciencia tranquila por haber transitado en la historia de la  humanidad con paso firme y gallardo. Sin prisa, pero sin pausa. Una  conciencia verdadera que nos permite seguir andando los caminos que nos quedan por recorrer. Fundando  nuevas ciudades, transmitiendo cultura, regando la esperanza de nuestros más primeros; esperanza más renovada que nos acompaña desde que Camaxtli vive un  especial idilio sincrético con nuestra vírgenes de Ocotlán y la Defensa, quienes  bendicen  a todos los  descendientes guerreros de estas nobles tierras que  nunca  han sido de mujeres y hombres mansos.

Parte  de Guerra del fin de la era Maya

Es por ello que hoy nos complace participar que el 21  de diciembre con toda la solemnidad del caso, en el corazón de esta siempre Heroica Ciudad, en todo lo alto del Portal CHico,  se llevó a cabo la  Ceremonia de la  Entrega del Fuego Resplandeciente de los  Mayas a los Tlaxcaltecas.

Bienvenidos todos a la Nueva Era Tlaxcalteca.

Historia prehispánica de Tlaxcala

Los tlaxcaltecas son un pueblo indígena que habita el estado de Tlaxcala, México.

En 1290 comienza su historia. Estructurados como federación, los tlaxcaltecas elegían a su líder supremo y emprendían las campañas de común acuerdo. El hecho de que jamás fueron sometidos por los mexicas les llevó a estar rodeado de pueblos vasallos de los aztecas, lo que les impedía comerciar con libertad.

Gracias a concertaciones políticas y tratos con los aztecas, lograron preservar su autonomía y llevar a buen término el florecimiento de las artes.

A la llegada de los españoles en 1519, los tlaxcaltecas, al frente de Xicohtencatl, enfrentaron a los conquistadores de Hernán Cortés.

Orígenes

Los primeros moradores

En el centro de México destacaron los grandes valles del altiplano: el de México y el poblano-tlaxcalteca. En el valle poblano-tlaxcalteca aproximadamente en 1800 a. C. había grupos agricultores que trabajaban en forma familiar, cultivando maíz, fríjol, chile y calabaza, tomate que completaban su dieta con los productos de caza y recolección. Habitaban aldeas permanentes formadas por chozas. Tenían comunicación con la gente del valle de Tehuacán y el golfo de México, con la que llegaron a mezclarse.

Años posteriores la población tlaxcalteca aumentó y en consecuencia el número de aldeas, muchas de las cuales al extenderse se convirtieron en villas. Los tlaxcaltecas producían con la cooperación de toda la familia; regaban sus cultivos utilizando canales, tenían hornos para cocer cerámica, pequeñas plataformas para celebrar sus ceremonias religiosas y rendían culto al dios del fuego Huehueteotl.

A medida que el tiempo transcurría la población aumentó hasta que se formaron pueblos. Surgieron construcciones residenciales, se elevaron estelas y sarcófagos de piedra, y cada vez se rendía culto a un mayor número de deidades. Allí los sacerdotes fueron adquiriendo más y más importancia y llegaron a dominar a la población, empezando así a construirse centros ceremoniales.

Se cree que entre los años 200 a. C. y 700, la civilización mesoamericana alcanzo su máximo esplendor, y si antes la gente vivía en comunidades agrícolas y en pueblos sin ninguna planeación, ahora se construían grandes ciudades planificadas. Aumento más la población y se incrementaron el comercio y la actividad agrícola.

Los sacerdotes gobernaban y se encargaban de impulsar la cultura. Fueron ellos quienes lograron que la agricultura, la escultura y la pintura alcanzaran su apogeo y que realizaran notables progresos en escritura figurativa, matemáticas y astronomía, por lo que se ha llamado a esta etapa periodo teocrático.

Vista sobre el Gran Basamento de Cacaxtla.

Teotihuacan estuvo a la cabeza de las ciudades teocráticas mesoamericanas y su caída marco el fin de este periodo. EnTlaxcala son dos las fases que corresponden al periodo teocrático. En la primera, se experimentó un auge cultural. Desaparecieron las aldeas dispersas y la población se concentró en centro urbanos que contaban con plazas, calles, centros ceremoniales, tumbas. No obstante ser una gran cultura local, poco a poco comenzó a decaer por que la mayoría de sus artesanos y muchas personas importantes se fueron a vivir a Teotihuacan, atraídos por la prosperidad y el trabajo que había en esa gran ciudad religiosa y cultural. Hubo entonces, en la siguiente fase, un mayor auge en la agricultura y reinó una relativa paz en el centro de Tlaxcala. En otros puntos de la región no ocurría igual, y sobre todo en la región de Nativitas, donde la invasión de los olmecas-xicalancas ocasionó intranquilidad y luchas por el poder y la tierra. Los olmeca-xicalancas, provenientes de la costa, eran mercaderes que controlaban las mercancías procedentes del Golfo de México y del sureste. Se establecieron en Tlaxcala sin encontrar ninguna resistencia porque la zona que eligieron se hallaba despoblada. Su capital se situó en la fortificación de Cacaxtla, en lo alto de un cerro, donde se han descubierto pirámides muy importantes y pinturas que testimonian sobre las luchas que libraron con otros grupos. También fueron dueños de pequeñas ciudades-fortalezas alrededor de su capital, como Xochitécatl y otras en el área de Calpulalpan, situadas al norte del estado.

Véase también: Cacaxtla

En esa época los olmeca-xicolancas tomaron Cholula y dominaron la altiplanicie poblano-tlaxcalteca. A partir de entonces, sucedieron en la Tlaxcala prehispánica diversos cambios políticos.

Entre los años 700 y 1100, algunos grupos de toltecas integrantes de otra gran cultura de Mesoamérica, cuyo auge fue posterior a la teotihuocana se establecieron en Cholula, en Tlaxcala y en sus alrededores.

Esos grupos toltecas vivieron esclavizados por los olmeca-xicalancas hasta que, con ayuda de los otomíes, no sólo se emanciparon, sino que los vencieron. Como pago o sus servicios, los otomíes recibieron tierras en el sur de la actual ciudad de Puebla, donde fundaron los señoríos de Cuauhtinchan y Totonihuacan a principios del siglo XIV. Parte de estos otomíes llegaron a territorio tlaxcalteca y se establecieron principalmente en AtlangatepecHueyotlipanTecoacHuamantlaAtlihuetzía y Xaltocan. Uno de sus grupos, muy influidos por los huastecos, ocupó el centro-norte del estado, dando origen a la cultura Tlaxco.

Origen de los señoríos de Tlaxcala

De 1290 a 1519 tuvo lugar la invasión del grupo teochichimeca-tlaxcalteca o texcalteca, una de las siete tribus nahuatlacas que había salido de Chicomoztoc, o lugar de las siete cuevas, hacia el valle de México donde, según narran las crónicas, fundaron Poyauhtlán en el año 2 pedernal (1290), a orillas del lago de Texcoco. Llevaban una existencia primitiva y vivieron en cuevas hasta que otros grupos los obligaron a emigrar. Peregrinaron entonces por el Popocatépetl y Huexotzinco y llegaron finalmente a lo región ahora llamada Tlaxcala. Allí se apoderaron de la sierra de Tepeticpac, y con el tiempo la llamaron Tlaxcallan, A esa ciudad en especial se le tomó mucho significado por su importantes avances en la astronomía. Ya que si eran, nomadas en busca de un territorio fértil, con grandes planicies para su asentamiento, rendían culto a las estrellas por considerarlos “entes” divinos. Un asentamiento muy importante fue el de la ciudad de Cacaxtla, que es relevante por sus pinturas rupestres, aun conservadas y muy visitadas.fueron hechas por cazadores que registraban sus hazañas dentro de su actividad, los llamados “Tlachis” o “Tlachiqueros”.

Jeroglífico de Tlaxcallan

En el año 5 pedernal (1348), los teochichimecas, guiados por su dios Camaxtli, y conducidos por su caudillo Culhuatecuhtli (quien expulsó de la región a los últimos olmeca-xicalancas y toltecas), se convirtieron en señores poderosos, hicieron la paz con sus vecinos y se dedicaron tranquilamente a poblar esas tierras. Comenzó entonces la vida social y política de la nación tlaxcalteca y se fundó el primer señorío deTepeticpac, con un solo señor como jefe; el mismo Culhuatecuhtli. Este le cedió a su hermano menor, Teyohualminqui o Teyohuaymiqui, buena parte de la provincia de Tlaxcallan, con lo cual se fundó después de 1384 el segundo señorío de Ocotelulco, mayor y más importante que el primero.

La creación del tercer señorío ocurrió de la siguiente manera: los de Cholula dieron muerte al señor de Ocotelulco y se apoderaron de sus tierras. Algunos de los vencidos huyeron y fundaron Tizatlán, que con el tiempo, llegó a competir en grandeza y prosperidad con los otros dos señoríos.

El cuarto señorío, Quiahuiztlán, se fundó con otro grupo de teochichimecas que llegó al valle de México en el Siglo XIV, pues Culhuatecuhtli les había prometido tierras para que se establecieran en Tlaxcallan.

Cada uno de los cuatro señoríos tenía su propio territorio y su propio gobierno. Aliados, formaron la confederación de Tlaxcala por medio de sus jefes, que los representaban y decidían los asuntos comunes a toda la provincia, en una especie de consejo. Esta confederación presentaba una organización parecida a la “República de Tlaxcallan” porque, aunque no existieran entonces instituciones republicanas, cada señorío era autónomo.

Índice

Enlaces:

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/estados/libros/tlaxcala/html/sec_35.html