Miguel de Unamuno

El rincón del conocimiento

Miguel de Unamuno

 Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98.Nacio en Bilbao el 29 de septiembre de 1864. Entre 1880 y 1884 estudió filosofía y letras en la Universidad de Madrid, época durante la cual leyó a Thomas CarlyleHerbert SpencerFriedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura griega en la Universidad de Salamanca, en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de la lengua castellana. 

Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles de su fe. Desde el principio trató de articular su pensamiento sobre la base de la dialéctica hegeliana, y más tarde acabó buscando en las dispares intuiciones filosóficas de Herbert Spencer, Sören KierkegaardWilliam James y Henri Bergson, entre otros, vías de salida a su crisis religiosa.  

Sin embargo, las contradicciones personales y las paradojas que afloraban en su pensamiento actuaron impidiendo el desarrollo de un sistema coherente, de modo que hubo de recurrir a la literatura, en tanto que expresión de la intimidad, para resolver algunos aspectos de la realidad de su yo. Esa angustia personal y su idea básica de entender al hombre como «ente de carne y hueso», y la vida como un fin en sí mismo, se proyectaron en obras como En torno al casticismo (1895), Mi religión y otros ensayos (1910), Soliloquios y conversaciones (1911) o Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913).

Miguel de Unamuno

El primero de los libros fue en realidad un conjunto de cinco ensayos en torno al «alma castellana», en los que opuso al tradicionalismo la «búsqueda de la tradición eterna del presente», y defendió el concepto de «intrahistoria» latente en el seno del pueblo frente al concepto oficial de historia. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su «europeización».

Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento, primero a través de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don Quijote y Sancho (1905), obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta defendida en libros anteriores, proponía «españolizar Europa». Al mismo tiempo, apuntó que la relación entre los dos protagonistas de Don Quijote de la Mancha simbolizaba la tensión existente entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la inmortalidad.

Miguel de Unamuno

El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. El dilema planteado entre lo individual y lo colectivo, entre lo mutable y lo inmutable, el espíritu y el intelecto, fue interpretado por él como punto de partida de una regeneración moral y cívica de la sociedad española. Él mismo se tomó como referencia de sus obsesiones del hombre como individuo: «Hablo de mí porque es el hombre que tengo más cerca.»

 

Su narrativa progresó desde sus novelas primerizas Paz en la guerra (1897) y Amor y pedagogía (1902) hasta la madura La tía Tula(1921). Pero entre ellas escribió Niebla (1914), Abel Sánchez (1917) y, sobre todo, Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920), libro que ha sido considerado por algunos críticos como autobiográfico, si bien no tiene que ver con hechos de su vida, sino con su biografía espiritual y su visión esencial de la realidad: con la afirmación de su identidad individual y la búsqueda de los elementos vinculantes que fundamentan las relaciones humanas. En ese sentido, sus personajes son problemáticos, víctimas del conflicto surgido de las fuertes tensiones entre sus pasiones y los hábitos y costumbres sociales que regulan sus comportamientos y marcan las distancias entre la libertad y el destino, la imaginación y la conciencia.

Su producción poética comprende títulos como Poesía (1907), Rosario de sonetos líricos (1912), El Cristo de Velázquez (1920), Rimas de dentro (1923) y Romancero del destierro (1927), éste último fruto de su experiencia en la isla de Fuerteventura, adonde fue deportado por su oposición a la dictadura de Miguel Primo de Rivera. También cultivó el teatro: Fedra (1924), Sombras de sueño(1931), El otro (1932) y Medea (1933).

Sus poemas y sus obras teatrales abordaron los mismos temas de su narrativa: los dramas íntimos, amorosos, religiosos y políticos a través de personajes conflictivos y sensibles ante las formas evidentes de la realidad. Su obra y su vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las contradicciones y paradojas de quien Antonio Machado calificó de «donquijotesco». 

Considerado como el escritor más culto de su generación, Miguel de Unamuno fue sobre todo un intelectual inconformista que hizo de la polémica una forma de búsqueda. Jubilado desde 1934, sus manifiestas antipatías por la República española llevaron dos años más tarde al gobierno rebelde de Burgos a nombrarlo nuevamente rector de la Universidad de Salamanca, pero fue destituido a raíz de su pública ruptura con el fundador de la Legión. En 1962 se publicaron sus Obras completas, y en 1994 se dio a conocer su novela inédita Nuevo mundo.

Miguel de Unamuno y Jugo​, falleció en Salamanca el 31 de diciembre de 1936

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/u/unamuno.htm

 

La lengua como democracia

La lengua como democracia

Luis García Montero  Publicada el 23/06/201

La lengua es el mayor patrimonio público de una comunidad. Son muchos los estudios que han investigado la complicidad de las palabras, el poder y la democracia. El arte de las buenas conversaciones alimentó la capacidad comunicativa de la razón ilustrada del mismo modo que la pérdida del pudor lingüístico derivó en el peligroso empleo de la manipulación colectiva. Los discursos totalitarios necesitan palabras que fomenten el odio y conviertan al otro en un enemigo y a sus diferencias en una amenaza que se debe tratar de forma castigadora. La crispación, los esquematismos caricaturescos y las argumentaciones demagógicas que caracterizan una parte de los debates políticos actuales juegan con el fuego que quemó a sociedades como la Alemania nazi o la Unión Soviética de Stalin. El desprestigio de la democracia empieza por la degradación del lenguaje.

Leo algunos estudios de la profesora Silvia Betti, miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, sobre los ataques contra el español que empezaron a producirse cuando Donald Trump tomó posesión de la presidencia de Estados Unidos. La medida de borrarnos de la página oficial de la Casa Blanca fue una declaración de hostilidades contra un idioma que hablan más de 50 millones de sus ciudadanos y que es la segunda lengua del país. 

No se equivoca Trump al identificar la identidad con la lengua, porque ya explicó hace muchos años Miguel de Unamuno que el día de la raza debería ser en realidad el día de la lengua. La gravedad de la política de Donald Trump reside, con su campaña de sólo inglés, en definir la identidad norteamericana como un mundo cerrado, agresivo con lo otro. Empuja a su lengua y su raza hasta la xenofobia. Que los hispanos sean insultados por hablar su idioma materno en la cola de un supermercado o que los niños sientan vergüenza de su lengua en un colegio son síntomas de la degradación democrática que supone cualquier tipo de supremacismo.

Ante esta situación, los que somos lectores de Miguel de Cervantes, Andrés Bello o Elena Poniatowska podemos imaginar nuestra lengua con un deseo ético, pensar en su futuro como un relato democrático. Tenemos la obligación de conseguir que el español, una lengua materna para 480 millones de personas en el mundo, represente una cultura de seducción democrática.

Está claro que el español debe asumir también el reto de avanzar como lengua para la ciencia y la tecnología. Es triste que grandes aportaciones hispanas en estos ámbitos tengan que escribirse en inglés y resulta un verdadero disparate que los sistemas de evaluación oficiales hayan generado una dinámica que castigue a las publicaciones en español.

Pero la discusión decisiva apunta hoy a lo que Federico García Lorca denunció en Poeta en Nueva York como «ciencia sin raíces». La confianza en el progreso democrático se quebró cuando la avaricia económica rompió el pacto entre los avances científicos y éticos. Desde las armas de destrucción masiva hasta las especulaciones de las farmacéuticas, pasando por las destrucciones ecológicas, hay demasiados motivos para comprender que el progreso científico y técnico se separa con frecuencia de la dignidad humana. Razones de melancolía democrática que sospechan de las nuevas formas de superstición.

En la Europa del Brexit y los brotes totalitarios, en el mundo dibujado por gobiernos como los de EE.UU., Brasil, Rusia o China, me parece un ejercicio de imaginación moral muy factible proponer la cultura panhispánica como una apuesta de razonable optimismo, una seducción democrática basada en el respeto a los derechos humanos. Pese a la leyenda negra alimentada por otras civilizaciones siempre más inclinadas al mercantilismo y la piratería, el español supo entenderse desde sus orígenes con otras lenguas, basó su capacidad de extensión en su papel vehicular, respetó mucho más que el inglés la convivencia con las lenguas originales y aprendió, en las dos orillas, que es tan importante conservar la unidad del idioma como respetar las singularidades geográficas de sus hablantes. Es decir, aprendió a ser al mismo tiempo lengua materna y espacio de comunicación estandarizada.

¿Un sueño? Bueno, es el sueño y el relato de alguien que quiere vivir una realidad diferente. En España, en México, en EE.UU. …, sintamos el orgullo de convertir en verdad ética la lengua en la que aprendimos a decir madre, tengo frío, cuídame.

Una democracia seriamente tocada;Rosa María Artal

Una democracia seriamente tocada

Rosa María Artal

Tumba de Franco en el Valle de los Caídos. EFE  Tumba de Franco en el Valle de los Caídos. EFE

España registra una profunda degeneración de sus élites, del cuerpo troncal del país. El Tribunal Supremo ha paralizado cautelarmente la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos preservando los derechos de la familia. En tanto se solventan los recursos,  el dictador continuará enterrado en sagrado y en gloria para seguir pudriendo esta peculiar democracia. El alto tribunal ha llegado en su argumentación prácticamente a legalizar el levantamiento militar. Considera a Franco jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936, cuando lo nombraron los militares sublevados.  Y en el juicio del procés, la Fiscalía afirma en sus conclusiones que lo que hubo en Catalunya fue “un golpe de Estado”. Ni intento siquiera, golpe. Así anda la democracia española de tocada.

Todo se resiente. El nefasto espectáculo que están sirviendo políticos carentes de mayorías para gobernar es otra parte del cuadro. Hay que negociar pactos de gobierno y muchos de los que se plantean pervierten la voluntad popular. En todo acuerdo se cede, desde  luego, pero en algunos casos es demasiado ceder si realmente existe una discrepancia ideológica y de objetivos y no una afinidad.

Ciudadanos hace equilibrios en el alambre con un plato en cada mano mientras la hinchada neoliberal –política y sobre todo mediática si es que son diferentes le anima conteniendo la respiración. Neoliberal o del sistema de privilegios y apoyos que aquí rige. Y dice Ciudadanos que no van a negociar nada con Vox, que si acaso la “vía andaluza”. Es decir, el acuerdo a tres con los naranjas de tapadillo, silbando allá arriba a ver si no lo vemos. A tres, cada uno de ellos imprescindible.

Y va Vox y dice que ese papel no le gusta y presenta una enmienda a la totalidad a los presupuestos de Andalucía. Ese Vox del que nos informan los medios sin cesar porque, como hablan mucho y dicen cosas muy llamativas, son como el abalorio con brillos para el periodismo de declaraciones.

El PP, con los escasos votos logrados, simplemente ve cómo los coloca mejor. Es socio preferente de Ciudadanos, dicen los de Rivera dando otro paso en el alambre colgado a muchos metros de altura. Con red, grandes y pequeños medios siempre se la prestan.

El PNV ha estado coherente al advertir a Pedro Sánchez que si pacta con Ciudadanos no cuente con sus votos. Ha salido del suspenso casi general.

El PSOE ha dicho que quiere un ejecutivo monocolor frente a las pretensiones de coalición que pide Unidos Podemos por boca de Pablo Iglesias. Ocurre que los resultados electorales no hay que mezclarlos para que no den resaca, salvo los de UP. Cuyos 3.700.000 votos en las generales parecen haberse subsumido por el batacazo de municipales y autonómicas.  Y surgen voces más sueltas. Emiliano García Page ha dado al PSOE  en Castilla- La Mancha una de las dos únicas mayorías absolutas y se siente reforzado para animar a Sánchez a acercarse a Ciudadanos. Su ultraliberalismo, ultranacionalismo español con el “a por ellos” por bandera, medidas de corte autoritario, no incomodan al barón del PSOE. Ni a muchos otros del gran aparato de poder instalado en España.

Y otra vez Unidos Podemos, Podemos, Pablo Iglesias en el punto de mira. No oye la contestación interna, leemos, oímos, vemos, interminablemente. Interna poco, hablando con propiedad, las voces críticas ya fueran externalizados o, básicamente, se externalizaron por sí mismas.  Y ahora surgen redobladas en el momento preciso que se negocian los gobiernos.  Aquel grupo de amigos que  se animaron a formar Podemos parecen ignorar que cinco millones de votos de izquierda que les siguieron están más interesados en lograr políticas de izquierda que en ver dónde asientan ellos sus traseros.

Portadas, monográficos, columnas, artículos, tertulias, barras de bar… Otra vez. No sé si se habrán enterado de la última primicia: los rusos han seguido viniendo los rusos.  A lomos del mismo redactor que nos las sirvió en su día en El País. Ahora en ABC y aliados con… sí, Unidos Podemos en el sibilino intento de adueñarse de la UE. Es otro símbolo de la decadencia del sistema que este presunto periodismo político representa. Luego la Asociación de la Prensa de Madrid les da premios, una y otra vez,  y la mayoría se calla.

Nada interesa más que la crisis de Unidos Podemos. El PP se ha reventado a medio partido, como lo hiciera el PSOE de Sánchez tras la encerrona que le plantaron. Añadan en el PP los caídos y retirados por sombras de corrupción, además. Dolores de Cospedal tuvo que apearse tras haberse difundido, como por casualidad, sus tejemanejes con el comisario Villarejo, incluidos “trabajitos” de espionaje y destrucción de pruebas. Ya ven, esto los colegas lo recuerdan menos.

Pero sin todo este espectáculo sería más visible el poder en la sombra del poder judicial. Los Marchena, padre e hija, los Lesmes y su círculo de poder sin control que cuentan en detalle Elisa Beni y varios otros columnistas de eldiarioes.

Y no pasaría como la seda que la Fiscalía tilde de Golpe de Estado celebrar un referéndum. Ni los largos encarcelamientos en prisión provisional para los políticos  independentistas. Ni las maniobras para privarles de la voz que les dieron las urnas. Ni tendríamos a un presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, Fundador de Forza Italia, que actúa a modo de “portero de discoteca” para impedir el paso a diputados elegidos en España.  Ni siquiera consultó a sus vicepresidentes, decidido, por su cuenta, a negar la acreditación a Puigdemont en algún intercambio de favores.

Y luego está la cúspide. El jefe del Estado actual, el Rey Felipe VI, ha esperado a que el Tribunal Supremo impida a Jordi Sánchez acudir a la Zarzuela en representación de Junts per Catalunya, para iniciar la ronda de consultas de cara a la formación de gobierno.  Es el mismo jefe de Estado que torció, ostensiblemente, el gesto porque una bandera no estaba suficientemente tensa en su izado.  Hijo del rey que se retira de la vida pública, con inmunidad, y en olor de incienso mediático.

Y Franco sigue en el Valle de los Caídos. Porque nada se hizo antes. En cuarenta años, nada se hizo para restarle su lugar prominente en España. Nada o poco se hizo en asuntos similares. Y así estamos. Para lograr objetivos no hay como poner los medios adecuados.  No puede haber verdad más lógica.

*Publicado en eldiario.es el 4 de Junio de 2019

 

La rosa seca

La rosa seca

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Veo en el jardín una rosa seca. Siento enseguida que agosto se acaba igual que una rosa seca. Un minuto después me da vueltas en la cabeza la idea de que la democracia española es una rosa seca. Tengo la costumbre de convertir en imágenes los sentimientos y las reflexiones. De esa manera puedo verlas con más objetividad, fuera de mí. Puedo también hacerle preguntas, porque ellas me ayudan a murmurar mis respuestas.

¿Por qué es la democracia una rosa seca? La verdad es que esta imagen conserva una carga grande de amor; no se trata de ningún desprecio. Después del largo invierno democrático vivido en Europa (racismo, injusticia social, impunidad, machismo, violación de derechos humanos, vergüenza en las fronteras, leyes mordazas, impunidad del dinero…), hay otras imágenes quizá más contundentes para hablar de democracia: el cadáver de un ahogado, la calavera en un desierto, el ataúd después de un bombardeo, los colmillos de un banquero, la reja oxidada de una cancillería.

Pero yo nací bajo una dictadura, envuelto con el papel de periódico de los años 50, y conservo por la democracia un amor melancólico que me impide usar estas imágenes degradantes. Prefiero la dignidad de la rosa seca. No está desde luego en un buen momento, pero arrebatarle toda la belleza no es una salida razonable. No lo ha sido nunca.

¿Entonces? ¿Qué hacer para mantener el respeto por las urnas? Pues no separar los resultados electorales de los problemas de la calle y tener muy en cuenta las medidas que puede adoptar un Gobierno. Yo no voto para que haya Gobierno, sino para que el Gobierno que haya represente y cumpla una política determinada. Las discusiones sobre votos, diputados y pactos son hojarasca de despacho si no nacen de una preocupación por las condiciones laborales de la gente, por la sanidad y la educación de la ciudadanía, por la igualdad y la libertad de las personas, por la transparencia de las instituciones… El voto es sólo un acto más de la convivencia democrática. Los resultados no pueden separarse de la reivindicación cotidiana y la movilización. Somos una ciudadanía, no un electorado o una ensalada de encuestas.

¿Y tú qué puedes hacer? Querida rosa seca, lo poco que yo puedo hacer es no dejar que me asusten con palabras. Te lo digo porque últimamente hay 3 palabras que me provocan muchos sobresaltos: intransigencia, responsabilidad y buenismo.

¿Eres intransigente? Si por intransigente te refieres a que niego a los demás su derecho a opinar, no, no soy intransigente. Y fíjate que digo opinar, no pensar, porque el pensamiento es un ejercicio que se practica poco en esta sociedad de telebasura. El pensamiento está más seco que tú, querida rosa democrática. Pero si intransigente significa defender mi derecho a opinar de acuerdo a mi conciencia, sin traicionarme, soy muy intransigente. Creo que la mayor amenaza para la España de hoy es un Gobierno del PP.

¿Es que no sabes ceder? No he hecho otra cosa en mi vida, pero cedo para construir con los demás un mundo más justo, no para facilitar que Rajoy siga liquidando el derecho laboral, el sistema público de pensiones, la educación y la igualdad. Que lo apoyen los que piensan y opinan como él. Si yo no lo apoyo, creo que, más que intransigente, soy coherente.

¿Y la responsabilidad? Todos somos responsables cuando decidimos, cuando nos callamos o cuando miramos hacia otro lado. Por eso me niego a que se identifique la condición de responsable con la persona que se somete a los intereses de una dinámica injusta. Yo me siento responsable ante los periodistas que no pueden ejercer su profesión con dignidad en RTVE o en Telemadrid, con las personas que soportan un trabajo indecente y un salario indigno, con las niñas segregadas en una educación machista, con los enfermos empujados a la sanidad privada por falta de inversiones, con… Para mí la verdadera irresponsabilidad es no buscar una alternativa al Gobierno de Rajoy.

¿Tú eres un buenista? No tengo por qué renunciar a la palabra bueno. Resulta significativo cómo se convierten en motivo de desprecio las buenas intenciones. Entre las élites hay muchos que no sólo opinan, sino que también piensan. Y el pensamiento reaccionario prefiere ridiculizar a sus adversarios en vez de enorgullecerse de sus canallerías. No afirman que la democracia y los parlamentos deben someterse a las exigencias salvajes de los especuladores. Prefieren llamarnos ingenuos o buenistas a los que buscamos alternativas políticas a las corrientes impuestas por los magnates del dinero. Me parece mucho más respetable el joven inexperto de buena voluntad que el viejo de los colmillos retorcidos que se ha acomodado en la mala sangre. Aunque no me olvido de que los viejos han sido jóvenes y de que son tan peligrosos los jóvenes sin memoria como los viejos cascarrabias. Hay también mucho joven retorcido. Y aquí me callo.

Ya está, querida rosa seca. No me hagas hablar más de la cuenta. Tengamos en paz tú y yo este final de agosto. Como soy buenista, siento que la democracia eres tú, una rosa seca. Si escribiese calavera, cadáver o ataúd, la cosa ya no tendría remedio. Pero una rosa es una rosa, nace de un rosal, y con un poco de abono y de riego hasta pueden surgir rosas nuevas de pétalos rojos, amarillos y morados. 

Antonio Machado y Miguel Hernández. Poetas luchadores y mentores de conciencias nuevas

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«Porque, no sólo «se asesinan los hombres en el Extremo Este», como cantaba el gran Rubén Darío (mucho más grande que todo cuanto se ha dicho de él), sino que también, en el «Extremo Oeste» se está ensayando con el más vil asesinato de un pueblo que registran los siglos (…) «

  1. Introducción al Tema
  2. Contexto histórico: «Guerra tras guerra»
  3. Generaciones del 98’ y del 27: «Bajo un mismo cielo revolucionario»
  4. Formadores de conciencias
  5. Conclusión
  6. Bibliografía

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Antonio Machado y Miguel Hernández. Poetas luchadores y mentores de conciencias nuevas

INTRODUCCIÓN AL TEMA

Es relevante conocer de qué modo se instaura el pensamiento esperanzado de dos poetas luchadores, Antonio Machado (1875-1939) y Miguel Hernández (1910-1942), en el campo literario y cómo la temática subyacente en sus poemas tienen plena vigencia en el mundo actual.

Este trabajo pondrá en contacto las ideologías de ambos escritores que, mediante sus poemas, gestaron la posibilidad de un mundo diferente durante la Guerra «Civil» Española (¿de qué modo una guerra puede ser «civil»?). La posición ideológica de estos poetas «marcó caminos» y «guió a otros» a través de sus letras, generando «nuevas conciencias» en la sociedad, lo cual no ha sido una empresa menor.

Pero, ¿qué tienen en común estos autores tan dispares en épocas generacionales como en estilos literarios? Pues varias cosas: su entereza, su humanidad admirable, pusieron su intelecto al servicio de la, mal denominada, «Guerra Civil» Española y compartieron el mismo destino trágico debido a sus poemas.

Tradicionalmente, las «literaturas españolas» encasillan la labor machadiana en la Generación del 98’ mientras consideran que la obra de Miguel Hernández posee características de la Generación del 36’; no obstante, surgieron ciertas controversias pues muchos autores (entre ellos, Dámaso Alonso) han comprobado mayor afinidad del escritor alicantino con la Generación del 27’. Si bien en las «literaturas españolas», estos autores se estudian generalmente por separado, me dispongo a hacer una elipsis temporal puesto que analizaré la unidad de espíritu que encuentro en ambos escritores al enarbolar la bandera de los valores humanos.

Antonio Machado y Miguel Hernández, son dos referentes obligados en la historia de la Literatura Española que estuvieron comprometidos con la historia de su país. Sus poemas perduraron por sus singulares características estilísticas, pero ideológicamente se destaca la búsqueda de un «hombre nuevo«, pues ambos escritores apuestan a un futuro mejor.

Pero ¿cuál ha sido el haz de luz que me llevó a ampliar mis lecturas sobre estos poetas?

La profesora Graciela Ballestrino, en las clases de la cátedra de «Literatura Española» expresó sobre Antonio Machado que «escribió poesías para todos» y sobre la poesía de Miguel Hernández dijo que fue un «arma de guerra» agregando que durante la Guerra Civil Española, la literatura cumplió un «rol social». Por lo tanto, pretendo rescatar este carácter «colectivo» aderezado con «raíces populares». En efecto, la obra poética con la cual trabajaré se restringe a los poemas escritos en el marco de la Guerra Civil Española e intentando esbozar algunas características particulares del pensamiento ideológico de ambos poetas, trataré específicamente el punto de vista socio-crítico.

I. CONTEXTO HISTÓRICO: «Guerra tras Guerra»

La Guerra Civil Española comenzó con una sublevación militar en Julio del año 1936, caracterizada por un gran antagonismo ideológico en el que se reflejaban las luchas de clases, y culminó en Abril del año 1939 con la instalación de un régimen ditactorial al mando del General Franco. Sin embargo, España ya venía padeciendo el dolor de tres guerras civiles anteriores, las Guerras Carlistas, desencadenadas a partir de una problemática sucesión al trono luego del reinado de Fernando VII.

Durante la Guerra Civil Española colisionaron, dos Españas que no eran precisamente las «dos Españas» de Antonio Machado, quien solía contraponer la España «del pasado» a la España «del presente», sino más bien dos modos de pensamientos políticos divididos en «bandos de izquierda» (milicianos o revolucionarios) y de derecha (fuerzas militares fascistas).

Intelectuales de todo el mundo expresaban artísticamente dolor, desgarro y admiración por la sangre española que se derramaba en cruenta lucha diaria. Muchos poetas extranjeros se solidarizaron con la causa española entre los que sobresalieron el cubano Nicolás Guillén, el chileno Pablo Neruda, y el peruano César Vallejo. La edición en España de estos poemas que apoyaban la resistencia española surgiría entre bombardeos, sangre, lucha, vida y muerte:

«(…) Bajo un diluvio de hombres extinguidos

España se defiende (…)»

El incendio, Miguel Hernández

II. GENERACIONES DEL 98’ Y DEL 27’: «Bajo un mismo cielo revolucionario»

UN EJE COMÚN: «Conflictos sociales»

Los revolucionarios poetas proponen, bajo sus perspectivas particulares, una «nueva España».

El marco histórico en el que se desencadena la literatura de la Generación del 27’, así como el contexto general de la Generación del 98’ está relacionado con la esperanza de un futuro mejor.

Para los intelectuales de la Generación del 98’ el mundo merecía cambiar esa mirada desganada y corrompida, que significó el pasado español cuyo mayor pecado fue girar alrededor del tema de la «honra», por una mirada ampliamente crítica de la sociedad sin adoptar una postura revolucionaria activa. En este sentido Antonio Machado fue la excepción pues mantuvo una postura «de izquierda» hasta su muerte.

Debido a la necesidad de esclarecer los límites que contornean la poesía de Miguel Hernández, debo explicitar que la Generación del 27’ se destaca ante todo por recuperar las «tradiciones populares españolas» (coplas, romances), tanto sus formas musicales como, así también, las poéticas; combinándolas con «recursos vanguardistas» del ultraísmo (imágenes chocantes y asociaciones absurdas) y del surrealismo (intentan expresar la irracionalidad del inconsciente). A los escritores de la Generación del 27’ les interesaba la pureza formal. No obstante, las circunstancias políticasobligaron a Miguel Hernández a tratar temas sociales y en este sentido se asemeja a los escritores de la Generación del 36’ quienes esperaban conseguir un mundo nuevo a través de la lucha, consideraban que junto al sacrificio de miles de españoles surgiría un mundo renovado, con leyes más justas; es lo que se denominó la «poesía social», correspondiente cronológicamente con el año en que se inició la Guerra Civil.

Los pensamientos de Antonio Machado y de Miguel Hernández están sintonizados por una preocupación fundamental por el hombre y un inconformismo ante el mundo que los rodea.

Hace poco, en mis conversaciones cibernéticas con un amigo español, éste me dijo:

«A los españoles, las guerras civiles nos borraron las ganas de luchar contra la monarquía, nosotros no la consideramos necesaria, sin embargo el más fuerte siempre se impone y tiene armas para callar conciencias.»

Sin embargo, no considero real que «las conciencias se silencien con armas», las verdaderas armas invencibles son las palabras, son verdaderamente invencibles aquellas palabras que perduran traspasando las barreras temporales y espaciales. Antonio Machado y Miguel Hernández son prueba de ello.

No es extraño que tanto AM como MH abrazaran «la causa revolucionaria» pues la España sublevada era de «población rural» y en este sentido no debemos olvidar que AM en sus poemas se identificaba con la naturaleza y con las historias mínimas de los habitantes de España, mientras que MH, nacido en un contorno social campesino no podía hacer otra cosa más que amar su originaria naturaleza proclamando el «amor social». Ambos escritores coincidían en mostrar la trama del «ideal humano». AM resume «el ideal humano» cuando le cede la voz a su heterónimo Juan de Mairena: «Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre».

III. COMPROMETIDOS CON SU TIEMPO

Ambos escritores españoles se identificaron con el pueblo español bajo dos posturas diferentes y sin embargo muy comprometidas:

Antonio Machado, perteneciente a la Generación del 98’, se instaura como un caminante observador de su patria y a partir de sus detallados análisiscontrapone las dos Españas: una España «gloriosa», perteneciente al pasado; y la otra «decrépita y en ruinas», perteneciente al presente, destacando en sus descripciones poéticas la importancia no de la «gran historia española» sino más bien de la «historias mínimas del pueblo», la historia de sus habitantes.

Si AM fijó su perspectiva sobre el pueblo español, entonces, no es raro que en el momento decisivo haya apoyado, fehacientemente, la causa revolucionaria.

AM, antes de morir exiliado, al término de la Guerra Civil, en Collioure, Francia, en el año 1939, escribió Poesías de la guerra denunciando el asesinato o «crimen», en Granada, de un grande de las letras españolas, el señor Federico García Lorca:

«Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…»

El crimen fue en Granada, Antonio Machado

La vida de AM sintetiza su lucha entre dos dimensiones, pues «en sueños, lucha con Dios» (plano metafísico, intenta lograr el ideal humano) y «despierto con el mar» (el mar aparece aquí como símbolo de la vida) y será ese mar el eje constitutivo de su obra que condensa la lucha del hombre en el plano terrenal:

«Todo hombre tiene dos

batallas que pelear:

en sueños lucha con Dios;

y despierto, con el mar.»

Proverbios y cantares, Antonio machado

Así, mientras AM vivió el dolor y la angustia por su patria desde una perspectiva descriptiva y analítica con la cual intentó develar y solucionar los «males de España», MH demostró su amor patriótico involucrándose activamente en las luchas civiles junto a su pluma-estandarte-guerrera.

Miguel Hernández, en el marco de lo que significó la guerra civil española, se levantó como el estandarte vivo del pueblo español cuyas letras fueron el mayor «altavoz» contra el fascismo. Así, encarnó la figura del poeta-soldado, pues unió el sentimiento de «vida» con el de «escribir». Su obra poética ha sido la resultante de esta conjunción conformando un compendio de poemas de lucha que amalgaman la vida, la muerteel amor y la escritura.

Durante la Guerra Civil, la cuestión propagandística fue un «recurso manipulador» utilizado frecuentemente por ambos bandos en pugna.

En septiembre del año 1936, Miguel Hernández se reclutó en el bando republicano, en el Quinto Regimiento, para aliarse «con su pluma» a los intelectuales antifascistas. La presencia de la poesía republicana durante los casi tres años que duró la Guerra Civil fue crucial y MH ejerció como poeta, locutor y periodista, obteniendo el nombramiento de Comisario Cultural.

MH, con un humanismo característico enfrenta la guerra en pos de lograr la anhelada justicia social y su corazón se derrama «de sangre en sangre» en los artículos propagandísticos que suele escribir en periódicos y revistas.

Si AM lucha en sueños con lo divino en su afán por conseguir la «entereza humana», MH también luchará con los «pies en la tierra«, muy comprometido socialmente, y con su «mirada al cielo» buscando alcanzar al ideal humano.

En este sentido, ambos poetas siguen una misma lógica inspirativa regida por oscilaciones entre las «aspiraciones ideales» y las «realidades terrenales».

Los poemas de MH lo posicionaron como arquetipo republicano, pues tenían una función clara: servir a la (entonces «posible») victoria republicana, «alentar a los milicianos» y difundir sus ideales políticos entre los campesinos de España, «exaltando el valor de la bravura, de la valentía y justificando un pueblo levantado en armas«:

«(…) No soy de un pueblo de bueyes,

que soy de un pueblo que embargan

yacimientos de leones (…)»

Vientos del pueblo me llevan, Miguel Hernández

En estos tres versos se contrapone la idea del «pueblo sumiso» con un «pueblo revolucionario» y también se construye una línea jerárquica entre estas dos relaciones metaforizadas con la imagen del «buey» y del «león», respectivamente, en la que se advierte la significancia positiva del «león» como sinónimo de «valor».

Los títulos de algunos poemas suyos, lo instauran como un miliciano en plena lucha: «Canción del esposo soldado»«El soldado y la nieve»,«Viento del Pueblo».

El romancero de mayor importancia fue el militar, pues elevaba la moral de los soldados y los instaban a continuar la lucha revolucionaria. Numerosos poetas convergieron en lo que se denominó la «Poesía de urgencia» y en el mes de Noviembre de 1936 imprimieron el primer Romancero de la guerra civil, que constaba de treinta cinco romances (la métrica española popular octosílaba). Algunos intelectuales de los que colaboraron en estos medios depropaganda, fueron: Rafael Alberti, Luis Cernuda, Vivanco, Emilio Prados, Vicente Alexaindre, y por supuesto MH, entre otros.

MH murió en plena juventud, a los 31 años, en las mazmorras franquistas las cuales «truncaron la evolución de otra promesa talentosa de las letras españolas».

IV. FORMADORES DE CONCIENCIAS

Más allá de los malogrados hechos históricos, tanto Antonio Machado como Miguel Hernández trascienden las barreras de la muerte para renacer junto a cada poema leído o cantado. Las palabras lo dicen todo y el arte demuestra, una vez más, que ni siquiera la muerte silencia los pensamientos. Así, se concreta la mística de la «vida infinita» que MH dejaba latir en sus poemas.

AM y MH recurren a formas populares, pues no descartan la idea de influir en toda la sociedad. Así, reflexionan y luchan a través de sus poemas, «removiendo conciencias» a partir de un mundo significativo.

AM, crítico incansable de su sociedad, «denuncia» y podemos observar que la poesía funciona como mediadora de la historia pues, a través de ella, el hombre «dialoga» con su tiempo. Un ejemplo de ello son las siguientes cuartetas en las cuales el yo lírico interpela al pueblo español, responsable pasivo de la decadencia española del 98’, en los siguientes versos:

___ Nuestro español bosteza

___ ¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?

___ Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?

___ El vacío es más bien en la cabeza.

Proverbios y cantares, Antonio machado

Los poemas remueven las conciencias y las desestabilizan, pero sin dejar de lado un tono esperanzado. En AM pueden rastrearse las huellas del pensamiento «regeneracionista» propio de la Generación del 98’, mientras que en MH adquieren mayor importancia los «espíritus por nacer», «mística naturalista» dirá Marie Chevallier, formando una infinita cadena de nacimientos que emulan «la infinidad divina» «perpetuada por la unión corporal».

En A un olmo seco de AM, los lexemas «rama enverdecida», «corazón», «luz«, «vida», «milagro» y «primavera» refuerzan el campo semántico del «nacimiento», dotándolo de caracteres positivos que aguardan un futuro mejor:

«(…) olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama enverdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.»

A un olmo seco, Antonio Machado

MH sintetiza en Dos canciones la idea de ciclo permanente, asemejándose al recorrido de la cinta de Moebius, como un constante transcurrir aunando las esperanzas del nuevo ser y sintetizando «la fusión amorosa sensible exaltada», asimismo el «vientre» también tiene otras acepciones, no es sólo el vientre de la mujer amada, pues a la vez simboliza la Patria del poeta en tránsito hacia el «nuevo futuro», que por supuesto, MH nunca verá concretado.

«Se puso el sol.

Pero tu temprano vientre

de nuevo se levantó

por el oriente»

Dos canciones, Miguel hernández

MH recurre al símbolo del agua para introducir la idea de «espejo interno», en el cual también se percibe la «regeneración corporal y espiritual» a la que hace referencia Manuel Alvar cuando detalla la simbología de AM, pues en el hombre reposa la voluntad de que el agua sea «clara» o «removida». Esta simbología apunta a un «hombre ideal», cuyos cimientos sólo sean el «amor», sinónimo de agua clara. Asimismo, ambos poetas dejan plasmado el mayor valor, lograr el «ideal humano»:

«En el fondo del hombre

agua removida (…)»

«En el agua más clara

quiero ver la vida (…)»

Cancionero y Romancero de ausencias, Miguel Hernández

«Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente»

Proverbios y Cantares, Antonio machado

Así, aparece la proclama por un «amor social» pues el hombre se salvará mediante el amor hacia otros seres, pues la «capacidad de amar» nos hace verdaderamente libres. Mientras MH hablará de la guerra como el medio para lograr el fin universal «el amor», AM habla de una «teología del amor», de la religión del amor:

«Tristes guerras

si no es amor la empresa (…)»

Cancionero y romancero de ausencias, Miguel Hernández

Dante y yo – perdón señores–,

trocamos – perdón Lucía–,

el amor en teología.

Proverbios y cantares, Antonio machado

CONCLUSIÓN

La mirada crítica de Antonio Machado apostando al «ideal humano» y la perspectiva alentadora de Miguel Hernández en busca de una «justicia social» dejan al descubierto las atrocidades histórico-bélicas cometidas en perjuicio de los débiles pobladores de España y de otros países del mundo.

Dirá más tarde Ricardo Gullón: «(…) la guerra puso de manifiesto hasta adónde habían llegado

las aguas de la irracionalidad (…)»

Todas las guerras son inciviles. Podrán existir estas vilezas disfrazadas de guerras «civiles», más en ninguna guerra cabe «lo civilizado». Las artes, y entre ellas el rol de la literatura fue fundamental, afortunadamente pudieron ir despojando y revelando, de a poco, aquellas «pautas establecidas y normalizadas» que dañan a la humanidad.

Los pensamientos perennes de artistas memorables, como los de Antonio Machado o Miguel Hernández, víctimas de su tiempo, aún hoy pueden leerse como poemas escritos para esta realidad actual que nos toca vivir. Las guerras no cesaron pero las palabras, sinónimo de lucha silenciosa, instan a remover las conciencias de toda la humanidad.

AM y de MH anhelaron un mundo renovado y justo que está, aún, sin concretarse porque las guerras continúan y la sangre de miles de inocentes sigue derramándose en el mundo entero. El noble deseo de estos grandes escritores españoles es una asignatura pendiente para la humanidad.

BIBLIOGRAFÍA

  • ALLEMANY, Carmen (ed.) (1992). Miguel Hernández. El escritor Alicantino y la crítica. Alicante: Fundación Cultural Caja de Ahorros del Mediterráneo. Javier Herrero, «Miguel Hernández: Sangre y guerra», 71-79.
  • Antología de Poemas de Antonio Machado y de Miguel Hernández, Cátedra de Literatura Española, UNSA, 2007.
  • CALVO CARILLA, José Luis (1998). «Cuando el honor de unpaís permite hacer ciertas cosas que el mismo honor no permite decir…» (O los achaques de «la España con honra» (selección), en La cara oculta del 98. Místicos e intelectuales en la España de fin de siglo (1895-1902) . Madrid. Cátedra, 68-113.
  • CHEVALLIER, Marie (1978). «Los temas poéticos de Miguel Hernández», en V. García de la Concha, Historia y crítica de laliteratura española . Epoca contemporánea. 1914-1939, Tomo 7. Barcelona, Crítica, 703-707.
  • CHEVALLIER, Marie (1978). «Metáfora hernandiana y experiencia interior en Cancionero y romancero de ausencia y últimos poemas» en AA.VV. En torno a Miguel Hernández. Madrid: Castalia, 142-183.
  • GUILLÉN, Claudio (1980). «Campos de Castilla» en J. C. Mainer, Historia y crítica de la Literatura Española, Modernismo y ’98, Tomo 6.
  • GULLÓN, Ricardo (1980). «La invención del 98» en J. C. Mainer, op. cit. 41-44.
  • MACHADO, Antonio. La Guerra. Escritos: 1936-39. Ed. por Julio Rodríguez Puértolas y Gerardo Pérez Herrero. Madrid: Emiliano Escolar Editor, 1983, pp. 223-25.
  • MACHADO Antonio (1998). «Obras selectas». Prólogo de Manuel Alvar. Ed.Espasa Calpe. Madrid. Op. cit. 9 – 69.
  • MOLINA, Antonio. (1980). La generación del 98, Juan López Morillas, «Las consecuencias de un desastre», op. Cit.
  • RAMSDEN, Herbert (1980). «El problema de España» en J. C. Mainer, op. cit. 20-26.
  • MARCO, Joaquín (1993). «Función y ficción del poeta en la poesía de guerra de Miguel Hernández», en José Carlos Rovira (coord.), Miguel Hernández. 50 años después. Alicante: Comisión de Homenaje a Miguel Hernández, 139-146.

Autor:

Marissel Salomón

Salta, Argentina

LITERATURA ESPAÑOLA

AÑO 2007

Profesores:

Dra. Graciela Balestrino

Dra. Marcela Sosa

Diego R. Maurici

Fuente: https://www.monografias.com/trabajos57/machado-hernandez/machado-hernandez.shtml?news 

 

¿En qué nos quieren convertir?

Luis García Montero

Luis García Montero 

Publicada el 07/10/2018

¿En qué nos quieren convertir?

Buena parte de la poesía contemporánea fundó sus cimientos en el respeto a la sabiduría del pueblo. El amor popular que llevaron a la literatura poetas como García Lorca y Alberti tenía antecedentes claros en su maestro Antonio Machado. Descendiente de Demófilo, muchas veces acudió en su prosa y su verso a las complicidades de lo popular. Los años vividos en una Restauración fundada en el descrédito de las instituciones políticas exigían buscar en los sedimentos de la vida real un consuelo ante las mentiras oficiales.

Las intervenciones de Juan de Mairena ante los alumnos no dudaban al elevar el tono en este sentido: «Es muy posible que, entre nosotros, el saber universitario no pueda competir con el folklore, con el saber popular. El pueblo sabe más, y sobre todo, mejor que nosotros. El hombre que sabe hacer algo de un modo perfecto -un zapato, un sombrero, una guitarra, un ladrillo- no es nunca un trabajador inconsciente, que ajusta su labor a viejas fórmulas y recetas, sino un artista que pone toda su alma en cada momento de su trabajo».

Ya en los años de la Guerra Civil, en la revista la Hora de España, Machado publicó una carta a David Vigodsky en la que volvía a declarar su amor al pueblo: «En España lo mejor es el pueblo. Por eso la heroica y abnegada defensa de Madrid, que ha asombrado al mundo, a mí me conmueve, pero no me sorprende. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos –nuestros barinas– invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva. En España, no hay modo de ser persona bien nacida sin amar al pueblo. La demofilia es entre nosotros un deber elementalísimo de gratitud».

De don Antonio podemos heredar con honestidad su sospecha ante las banderitas sonoras, la brújula que lo llevó a ponerse del lado de los más débiles en cualquier conflicto y el respeto al trabajo bien hecho. La vocación profesional fue un ámbito imprescindible para la formación de una conciencia cívica comprometida con la sociedad. Lo que no sé es si hoy estamos legitimados para confiar en lo popular como sedimento y refugio ante la crispación, las mentiras, la demagogia y la falta de escrúpulos de algunos líderes capaces de vender a su madre por un puñado de votos en el espectáculo ruidoso de la política. La tristeza es que esos líderes tienen rebaños.

El poder ha conseguido que el rencor de sus víctimas se ponga a su servicio.

El cultivo de la telebasura y los mundos virtuales han sustituido el sedimento vital de la experiencia que se condensaba en el folklore. Los códigos del consumo han devorado la decencia solidaria de los pobres, de la gente explotada por la injusticia. Ahora fluye una dinámica de clientes insatisfechos en sus demandas. Y, además, las degradaciones laborales, el deterioro de la dignidad del trabajo en favor de los empleos baratos, impiden esa aspiración al bien hacer y a la sabiduría artesanal de la que hablaba Machado.

¿En qué nos están convirtiendo? Cuando las cloacas potencian la crispación y la suciedad, se genera en las redes sociales y en las conversaciones una complacencia mezquina con el insulto, la calumnia y la falta de respeto. Parece que las audiencias aumentan cuando en una tertulia política toman la palabra determinados personajes que no conocen la decencia profesional y se dedican a colaborar con mafiosos y empresarios sin escrúpulos. No se trata de que sean periodistas de izquierdas, de derechas o de centro: son personas sin decencia que manchan las cabeceras periodísticas. Los directores que aceptan a estos indecentes se comportan también de manera indecente.

¿Soluciones? Creo que no están en el marco gubernamental, sino en el tejido cívico. El poder corruptor de la mentira no puede combatirse con la falta de libertad. La represión es capaz de dejar sin palabra a un sinvergüenza, pero a costa de abrir otros espacios a la mentira y la injusticia con el sacrificio de la conciencia crítica. Por eso no veo otra salida que la exigencia de la propia responsabilidad profesional de los periodistas. Que su oficio no se convierta en un vertedero es un reto imprescindible para la democracia, es decir, para una sociedad en la que la convivencia dependa de la verdad y de la libertad.

Ahora que nos están convirtiendo a todos en cloaca, quizá sea ingenuo llamar a la decencia profesional. Pero que tengamos a la realidad en contra no es un argumento definitivo para olvidarnos de nosotros mismos.

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85 aniversario de la República; Educación y república

 No sólo de pan vive el hombre.
Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan;
sino que pediría medio pan y un libro.
Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan.
Federico García Lorca

85 aniversario de la República; Educación y república

 Por Agustín Moreno en 13 abril, 2016

Niisones_Pedagogicas_Alpujarras Una imagen de las Misiones Pedagógicas llevadas a cabo en Las Alpujarras en 1934. Dos niños contemplan por primera vez la proyección de una película. / Captura del documental ‘Misiones Pedagógicas’.

La educación ha sido tradicionalmente un privilegio del poder político, económico y religioso. No tenía como objetivo la educación general de la población, sino la formación de las élites dirigentes. A lo largo de casi toda la historia de España fue una minoría con suficientes recursos económicos la que pudo estudiar. La educación pública con carácter universal es un concepto reciente. La mayoría de la población no tenía acceso a la educación o ésta se realizaba con un currículo muy devaluado (leer, escribir, las cuatro reglas y el catecismo).

Antes de la Segunda República, sólo sería destacable la labor de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), fundada en 1876 por Francisco Giner de los Ríos y otros intelectuales progresistas, para impartir una enseñanza no confesional, basada en las nuevas corrientes pedagógicas, en la libertad de ciencia, la tolerancia y el contacto con Europa. Con la influencia de la ILE se emprendieron importantes reformas en los terrenos jurídico, educativo y social, y se crearon organismos, como la Junta de Ampliación de Estudios, para ampliar y modernizar el sistema escolar. Pero la tasa de analfabetismo ascendía al 65% de la población. Bartolomé Cossío, a finales del siglo XIX, constataba la existencia de una población infantil escolarizable de más de cuatro millones, mientras el sistema escolar existente sólo daba atención a dos millones.

Con la Segunda República, las ideas de los liberales democráticos, republicanos y socialistas abrieron la posibilidad de expandirse en la educación. Durante el bienio reformista (1931-1933) se produjo una importante apuesta presupuestaria en el ámbito educativo, tanto para la creación de espacios escolares dignos, la atención a la formación y salario de los maestros y otras muchas iniciativas que vinculaban la educación con la cultura.

Documental ‘Misiones Pedagógicas 1934-1936’, de Gonzalo Tapia. / caralvariz (YouTube)

Estos dos años fueron únicos en la preocupación gubernamental por la educación pública; no en vano se consideraba la educación el motor del cambio social en España. Como decía don Gregorio, el maestro de La lengua de las mariposas: “El lobo nunca dormirá en la misma cama con el cordero. Pero de algo estoy seguro: si conseguimos que una generación, una sola generación, crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad. Nadie les podrá robar ese tesoro” (ver arriba).

Los principios de la Segunda República en materia de educación la consideraban una función esencial del Estado (pública), laica, obligatoria y gratuita (especialmente en la primaria). Debía tener un carácter activo, creador y también social: la escuela debía integrarse en la sociedad y tener una mayor conexión entre los padres. Defendía la coeducación, la renovación metodológica y pedagógica. Se facilitó el acceso a los más pobres con una política de becas.

Toda una revolución en aquella época y una auténtica Edad de Oro de la pedagogía española y también de la cultura. Fue muy brillante la experiencia de las Misiones Pedagógicas (ver documental), que llevaban bibliotecas, cine, museo ambulante, teatro, audiciones musicales, etc. a las aldeas más remotas y a lomos de caballería cuando no podían llegar las camionetas.

Fragmento de la película ‘La lengua de las mariposas’. / AcaciaFilmsSL (YouTube)

La prioridad fue la atención a la escuela primaria, ya que se pensaba que era la piedra angular del edificio. Se planteó la construcción de 27.000 escuelas para escolarizar a toda la población infantil que no asistía a la escuela. En la etapa del bienio progresista (1932-33) hubo un fuerte impulso reformador en el terreno educativo, esfuerzo inversor, formación y dignificación del magisterio; aunque con problemas de financiación, por la crisis económica consecuencia del crack de 1929. El bienio conservador (1934-35) supuso un frenazo a las reformas anteriores.

El franquismo acabó con aquel proyecto modernizador y auténticamente revolucionario por su apuesta por la formación y educación de la ciudadanía. Fue brutal la represión: encarcelamientos, depuraciones y asesinatos. Muchos maestros fueron fusilados sin formación de causa. Era tal la animadversión del fascismo hacia su labor que se produjeron situaciones con tanta carga simbólica como la de disparar a la escuela al no poder hacerlo sobre el maestro por haber escapado a tiempo, como se puede ver en el documental ‘La escuela fusilada’.

Cuando en vez de llegar la paz, llegó la victoria, la Ley de Instrucción Primaria de 1939 volvió a una educación concebida como un derecho de la familia, de la Iglesia y del Estado. Su ideología se basó en el nacional-catolicismo, y fue de carácter confesional y patriótico, haciendo hincapié en la unificación lingüística de todo el territorio español. Se trataba de hacer no una “escuela pública”, sino una escuela estatal como medio de propaganda del régimen.

Los poderosos cambios económicos y sociales producidos en los años 60 obligaron a una reforma educativa en profundidad, que se plasmó en la ley General de Educación de 1970. En los más de treinta años del actual período democrático se ha desarrollado una profusa legislación educativa. Se ha  aumentado la inversión educativa de forma notable y potenciado su carácter público. Pero a la vez se desarrolló una segunda red privada-concertada que es una bomba de relojería para el sistema. Las más importantes normas legales en la etapa democrática actual han sido la LODE, la LOGSE (1990), la LOPEG. Ya en el siglo XXI, las últimas  leyes son la LOE y la LOMCE, esta última sin ningún consenso social ni político.

Lo destacable del periodo democrático es el reconocimiento del derecho a la educación como un derecho social, que los poderes públicos están obligados a prestar. La escolarización se ha universalizado, se ha ampliado la cobertura en Educación infantil, se ha extendido hasta los 16 años la educación obligatoria, y ha crecido la población atendida en las etapas educativas postobligatorias: Bachillerato, Formación Profesional y las distintas modalidades de rango universitario.

Este repaso a las políticas educativas debe ayudar a tomar conciencia de la fragilidad que el sistema público de enseñanza tiene en España, ante la ofensiva neoliberal y privatizadora. Si no se detiene, el gran retroceso en la inversión educativa y las reformas legales conservadoras, crearán un futuro incierto para la educación al no estar asegurado ni su carácter público, ni su calidad, pudiendo quedar reducida a un subsistema devaluado y residual.

La importancia que hay que dar a la educación y a la cultura queda reflejada en la actitud de la Segunda República y en las palabras de Federico García Lorca, al inaugurar una biblioteca en Fuente Vaqueros (Granada) en Septiembre 1931: “Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. ¡Libros! ¡Libros! (…) Que el lema de la República debe ser: “Cultura”. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz”.

Podremos valorar el retroceso que se ha producido en algunos campos en relación a la escuela de la República cuando vemos que, 85 años después, aumenta el alumnado de religión en bachillerato frente a otras asignaturas como Cultura Científica o Francés. La escuela pública de todos y para todos que necesitamos será posible con el proyecto de regeneración democrática que debe ser la Tercera República.

 

Sobre la vida y las tumbas

Luis García Montero

Comparto este excelente artículo esperando que, como a mi, a ustedes también los lleve a la reflexión; ni perdón ni olvido para los culpables de crímenes del pasado mucho menos honores para ellos ¡basta ya de infamias! es el momento de rescatar la verdad exigen en España…no solo me uno indignado a su causa sino que propongo a mis hermanos mexicanos que hagamos causa común con ellos y exijamos también que aquí se rescate la memoria histórica, es necesario reescribir la historia de México; nuestros verdaderos héroes son las victimas y sus deudos de los gobiernos represores de los últimos casi 100 años ¡honor y reconocimiento para ellos y deshonra y castigo para los culpables!

Jesús Torres Navarro.

Sobre la vida y las tumbas

     Publicada el 26/08/2018.

Luis García Montero

Hay un poema de Ángel González, titulado «Camposanto en Colliure», en el que se cuenta una visita a la tumba de Antonio Machado. Era plena posguerra, pero ya había síntomas del desarrollismo desequilibrado de los años sesenta. El turismo, las primeras industrias fijadas en el norte y los inmigrantes que salían a Europa desde las zonas más pobres de España empezaban a mover dinero y a rescatar a la nación de la extrema pobreza. «Pasan trenes, nocturnos, subrepticios, / rebosante de humana mercancía», escribió Ángel.

A nosotros no nos resultará difícil comparar la humana mercancía de los emigrantes españoles de los años 60 con algunas declaraciones políticas que acaban de identificar los barcos repletos de personas como cargamentos de carne humana. Pero a Ángel González aquel movimiento de fronteras le recordaba entonces el final de la guerra: una multitudinaria emigración política que salía de su país para evitar la muerte. Ante la tumba de Machado, escribió: «Se paga con la muerte / o con la vida, / pero se paga siempre una derrota«.

Bien sabía el poeta asturiano que la vida puede ser una condena. La ejecución de su hermano mayor en la Guerra Civil fue una desgracia mortal, pero seguir con vida supuso también una condena para él, su madre y sus hermanos.

La figura del caudillo Francisco Franco supone un caso muy llamativo en el siglo XX. Lo peor, como explicó la filósofa María Zambrano, no fue que pusiese en marcha un golpe de Estado contra la democracia española, sino que después de fracasar no dudase en vender su país a Hitler y Mussolini, a la Alemania nazi y la Italia fascista, para desatar una guerra y conseguir el poder a cambio de convertir a España y a sus habitantes en un campo de pruebas del exterminio bélico.

Esa crueldad traicionera se convirtió en guía de vida cuando mantuvo la furia represiva durante los años largos de su dictadura. España dejó de ser un país normal cuando se mantuvo el franquismo después de la Segunda Guerra Mundial. Que una figura histórica como Franco no esté enterrada en una tumba familiar, sino en un lugar de Estado, es una de las mayores infamias que ha tenido que soportar por unas razones o por otras la democracia española.

Cuando oigo a alguien defender a Franco o poner problemas para la exhumación de sus restos, me acuerdo de una travesura de Juan de Mairena, autor de la tragedia Padre y verdugo dedicada con simpatía a Jack el destripador. «Qué padre tan cariñoso pierde el mundo. Esto exclama Jack, momentos antes de ser ahorcado». El drama trágico fue abucheado porque el público no estaba en condiciones de comprender la intención de Mairena. Confieso que yo tampoco alcanzo a comprender a nadie, de ningún partido democrático, ni de la derecha ni de la izquierda, que pueda oponerse a que los huesos de un dictador tan cruel pasen a la memoria íntima de su familia y dejen de ocupar un espacio de Estado, después de 80 años de su victoria y de 43 años de su muerte.

En el poema «El Dios íbero», Antonio Machado escribió: «ni el pasado ha muerto, / ni está el mañana –ni el ayer– escrito». Eso de confundir el cierre de las heridas con el olvido es una de las mayores sinrazones que pueden arrojarse sobre la vida pública y los sentimientos privados. La sacralización y la impunidad de la injusticia es tan corrosiva como el negarse a vivir el duelo de nuestros muertos hasta alcanzar una convivencia en la serenidad de la memoria. El futuro de una democracia, los caminos que hace al andar, depende de la manera que tenga de entender su pasado.

Francisco Ayala escribió al final de la Guerra Civil un «Diálogo de los muertos». Recuerda mucho al discurso de Azaña «Paz, piedad, perdón». Después de la contienda, todas las víctimas se ponen a hablar bajo tierra y meditan sobre los motivos de aquella violencia. Pero ese diálogo era imposible mientras las víctimas fuesen confundidas con los verdugos. La tumba de Luis Cernuda está en México, testimonio de su exilio y de su desprecio por los vencedores. La tumba de María Lejárraga está en Buenos Aires, testimonio de las injusticias del olvido. La tumba de Pedro Salinas contempla el mar de Puerto Rico. La tumba de García Lorca es un extenso campo de exterminio en el que se ejecutaron entre Víznar y Alfacar a más de 2.500 granadinos.

Cada vez que he ido a visitar todas estas tumbas, igual que ante la tumba de Machado, he sentido vergüenza de que Francisco Franco estuviese enterrado en el Valle de los Caídos. Escribo este artículo para decirle a mis muertos que parece que las cosas se van a arreglar, que esta vez sí, que su casa, su verdadera casa, estará en poco tiempo sosegada.

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Enlaces:

http://luisgarciamontero.com/2018/08/26/sobre-la-vida-y-las-tumbas/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+LuisGarciaMontero_com+%28Luis+Garc%C3%ADa+Montero+%3A+P%C3%A1gina+web+oficial%29 

https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2018/08/25/sobre_vida_las_tumbas_86113_1023.html

 

La quiebra de la esperanza. En el 80 aniversario de un día de infamia.

La quiebra de la esperanza. En el 80 aniversario de un día de infamia.

Alcala_Zamora_AzanaLos dos presidentes de la II República, Niceto Alcalá-Zamora (1931-1936) y Manuel Azaña (1936-1939), posan juntos en una imagen sin fecha. / Biblioteque Nationale de France (Wikipedia)

Hay quienes miran el pasado y quiénes lo evitan. Quien lo hace con ánimo revisionista para justificar los hechos, como esa pseudoliteratura neofranquista que se vende en los grandes almacenes y que construye mitos para justificar la sublevación militar de 1936 y la dictadura de Franco. O quienes lo hacen para saber la verdad de lo que pasó, para intentar comprender. Pero para romper el círculo vicioso tradicional y que la historia no se repita hacen falta ciudadanos no manipulables y ello exige ser conscientes del pasado de su sociedad.

La Segunda República llegó el 14 de abril de 1931 sin que se derramase ni una sola gota de sangre, entre la alegría popular y las esperanzas de cambio, justicia y modernización del país. La hizo posible el agotamiento del régimen de la Restauración borbónica que venía haciendo aguas por todas partes. El turnismo entre los liberales y los conservadores, dejaba cada vez a más fuerzas políticas y sociales fuera del terreno de juego: republicanos, socialistas, regionalistas, anarquistas… La crisis de la monarquía se acentuó a partir de 1917 con la crisis militar, la política y, especialmente, la social que se manifestó con la huelga general de agosto y que acabó con el encarcelamiento de sus dirigentes.

La conflictividad y la violencia social que se produjo al acabar la Primera Guerra Mundial, con asesinatos a tiros en las calles de Barcelona y la aplicación de la ley de fugas dejaron cientos de muertos, especialmente obreros y dirigentes anarquistas como Salvador Seguí o Layret. Las crisis marroquíes estuvieron presentes desde principio de siglo y fueron el telón de fondo tanto de la Semana Trágica de 1909, como del golpe militar y la dictadura de Primo de Rivera tras el desastre de Annual.

Tras el fracaso político de Primo de Rivera y su dimisión, los gobiernos de Berenguer y Aznar fueron un pequeño interregno que desembocaría en la República. Para ello fue necesaria la unidad de las fuerzas antimonárquicas en el Pacto de San Sebastián y el triunfo de sus candidaturas en las grandes ciudades en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Unos meses antes unos jóvenes capitanes (GalánGarcía Hernández) habían sublevado a la guarnición de Jaca y su fracaso dio dos mártires a las ideas republicanas.

Tras la salida del rey del país, el gobierno provisional convocó elecciones a Cortes constituyentes. La República intentó transformar el país, encontrándose desde el principio con muchas dificultades y resistencias. La mayoría republicana y socialista afrontó los principales problemas. Así, en el bienio reformista (1931-33), se aprobó la avanzada Constitución de 1931 que proclamaba a España como una “República de trabajadores” y establecía el sufragio femenino. Se abordó un “inmenso programa de reformas que consistiría en, aparte de destruir las influencias reaccionarias, crear relaciones laborales más equitativas, acabar con los poderes casi feudales de los latifundistas y satisfacer las demanda autonómicas de los regionalistas vascos y catalanes”. Entre estas reformas estaba la cuestión militar (pasando al retiro con la paga íntegra, a los jefes que no quisieran jurar fidelidad a la República); la cuestión religiosa (apostando por un Estado laico –divorcio, cementerios civiles- y quitando privilegios patrimoniales y educativos a la iglesia católica); desarrollando la educación pública y laica (con un ambicioso programa más escuelas, más maestros y mejor retribuidos). Se aprobó el Estatuto de Cataluña, votado casi unánimemente allí, para resolver el problema regional. En la cuestión social se emprendió la reforma agraria pero de manera tan lenta e insuficiente que estuvo muy por debajo de las expectativas de la masa campesina. Por último, se aplicaron mejoras obreras en materia de salarios, jornada y negociación colectiva.

Ni que decir tiene que este acelerado programa de reformas modernizadoras encontró la oposición de múltiples sectores: ejército, iglesia católica, terratenientes y patronos, además de las fuerzas conservadoras que incluían desde monárquicos a fascistas. En el verano de 1932 se produjo en Sevilla la ‘Sanjurjada’, un golpe militar fallido que ya indicaba la determinación de la derecha y del ejército de no dar la menor oportunidad a la República. Por si fuera poco, se produjo la desafección de sectores campesinos y obreros tras la veintena de muertos en Casas Viejas (y otros episodios sangrientos de represión en Castilblanco y Arnedo), la hostilidad de anarquistas y comunistas, y el alejamiento de los socialistas. La conjunción de todas las oposiciones, y la abstención de los anarquistas, dieron al traste con el gobierno Azaña y en las elecciones de noviembre de 1933 venció la derecha agrupada en la CEDA y el Partido Radical de LerrouxComo dice Pierre Vilar: “Así murió la república reformista y jacobina, por haberse creído capaz de reformar España sin dar inmediata satisfacción a las masas agrarias, y de luchar abiertamente contra el sector obrero más fuerte”.

En el “bienio negro” (1934-36) se produjo el desmontaje de las reformas emprendidas y se agravaron tres problemas. El político, ya que la derecha no se había adherido a la República y por ello gobernó Lerroux aunque tenía casi cincuenta diputados menos que la CEDA y el Partido Agrario que la apoyaba. La conflictividad social por la situación miserable de los campesinos y por la anulación de las ocupaciones de tierras, las expropiaciones a los grandes de España y las leyes de arrendamientos y salarios. Hubo huelgas, muertos, fracasos y amargura. El problema regional siguió latente y en Cataluña se intentó defender las reformas del bienio anterior; el País Vasco se empezó a agitar. Tras el gobierno Samper, volvió Lerroux y colocó en el gobierno a tres ministros de la CEDA. Azaña llamó a defender a la República por todos los medios. Pero solo en dos zonas del país se produjeron auténticas revoluciones, especialmente en Asturias al grito de “Antes Viena que Berlín”, indicando que preferían oponerse al fascismo luchando que tener una actitud más pasiva, como pasó en la Alemania nazi. La huelga general y la proclamación del Estat catalá dentro de la República federal” fue reprimido por el ejército.  En Asturias duró quince días la sublevación minera y obrera unitaria y fue seguida de una terrible represión.

Pero la derecha no pudo consolidarse en el poder. Un escándalo de corrupción, el del estraperlo, salpicó al gobierno Lerroux. La represión y el estado de excepción posterior a octubre del 34 permitió despidos, reducción de salarios, recuperación de privilegios de la oligarquía, y ello hizo que las masas campesinas y obreras acabasen apoyando al Frente Popular. Sacar a los 30.000 obreros presos de las cárceles se convirtió en un objetivo. Azaña recuperó prestigio y negoció con otras fuerzas políticas y sindicatos un programa de 14 puntos. El 16 de febrero de 1936, también las predicciones electorales fracasaron estrepitosamente y el Frente Popular venció con una amplia mayoría y un programa más moderado que el de 1931.

Se reanudó el programa de reformas. Hubo disturbios esporádicos, quema de iglesias, matonismo fascista, choques entre juventudes de ideologías opuestas y mucho pretorianismo militar. Se reanudó espontáneamente la reforma agraria y en Badajoz y Toledo se repartió más tierra en tres meses que en decenios. Las formaciones fascistas adoptaron la estrategia de la tensión: el vicepresidente socialista del Congreso fue agredido y el juez que condenó a los agresores fue asesinado. Azaña sustituyó a Alcalá Zamora como presidente. El acoso armado de las derechas a la democracia republicana fue permanente. Eduardo González Calleja documenta varias conspiraciones en la primera mitad del 1936. En febrero, tras las elecciones, intentando que se declarara el estado de guerra, y otro en abril que acabó con la detención de Varela. Se diseñaron todo tipo de golpes: de mano, centrífugo, centrípeto. Participaban en ellas la UME, la Junta de Generales, la trama civil. Cuando los comunistas pidieron detener a los generales del complot, el gobierno no se atrevió y destinó a Franco a Canarias y a Godet a Baleares, donde siguieron conspirando. En el complot militar estuvieron implicados muchos generales, su jefe fue Sanjurjo, exiliado por el golpe de 1932, que estaba coordinado con Calvo Sotelo y con contactos en el extranjero (Alemania, Italia). La programaron para finales de julio, pero todo se precipitó tras el atentado a Calvo Sotelo por los compañeros del teniente Castillo, de la Guardia de Asalto, en venganza por su asesinato.

El 17 de julio de 1936 estalló el pronunciamiento militar del ejército africanista en Marruecos. El 18 la sublevación se extendió a todo el Estado: se pronunciaron todas las guarniciones, salieron a la calle y proclamaron el Estado de guerra. La sublevación fue técnicamente impecable y triunfó en medio país, pero fracasó políticamente en zonas claves de España. Dejó al gobierno casi sin jefes militares, pero no se dio por vencido y la población resistió y desarmó a los militares en espacios claves, como Madrid y Barcelona. La sublevación no pudo imponerse contra las masas. Los militantes de partidos, sindicatos y juventudes salieron a la calle, pidieron armas y fueron los cuadros de la milicia cuando el gobierno decidió apoyarse en ellos. Los soldados se pasaron al lado del pueblo en muchos lugares, especialmente la gran mayoría de la marinería permaneció fiel a la República. Catalanes y vascos se opusieron al golpe. Capas sociales medias apoyaron la legalidad contra la “España negra” antiliberal de generales y curas. Mola movilizó al viejo carlismo, la iglesia católica llamó a una “cruzada”, las juventudes de la derecha decepcionados con Gil Robles se pasaron directamente al fascismo. Un golpe militar que podía haberse decidido en pocos días pasó a convertirse en una revolución y una guerra civil que duró tres años y que, gracias al fascismo internacional, acabaría con la República y las esperanza de transformación democrática de España.

La República cometió errores e imprudencias, al tiempo que tuvo la valentía de afrontar profundas reformas para superar el atraso, la ignorancia y los privilegios. Pero no es cierto que el funcionamiento del sistema republicano condujera necesariamente a la guerra. Como tampoco lo es que hubiera un espontáneo y masivo “alzamiento” del pueblo español contra ella, como si del 2 de mayo de 1808 se tratara. El ejército y las derechas nunca dejaron de conspirar contra la República democrática y, especialmente, desde el triunfo del Frente Popular no hubo más objetivo que derribarla por la fuerza.

Si hay que maldecir todas las guerras, más aún una civil como la nuestra  que no fue una “lucha contra los rojos”, sino el “parteaguas de nuestra Historia contemporánea” como dice Ángel Viñas. El golpe buscaba defender los intereses de la oligarquía española y de la iglesia católica, frenando la modernización del país. Y vaya si lo logró. Por eso es falaz e interesada la asociación que hace el revisionismo neofranquista y bastantes manuales escolares estableciendo como períodos de unidad histórica República-Guerra civil (lo que empieza bien acaba mal) y de Franquismo-Democracia (lo que empieza mal acaba bien), cuando realmente el binomio de unidad histórica correcto es Guerra civil-Franquismo (lo que empieza mal sigue mal).

Las consecuencias de la guerra fueron terribles en el plano demográfico, político, económico y moral. Tras la guerra no vino la paz sino la victoria, la gran catástrofe del franquismo. Fue la quiebra de la esperanza. Una terrible represión, un retroceso en las condiciones de vida y de trabajo de la población y un alineamiento del país con las potencias fascistas. La guerra y el franquismo evitaron todo cambio profundo y las castas dirigentes mantuvieron su poder intacto. Por desgracia, no hemos sido capaces todos de analizar objetiva y desapasionadamente nuestra historia.  Así se demuestra en situaciones como la producida hace unos días en Madrid, cuando el PP se negó a condenar el golpe de Estado del 18 de julio. Hay quienes todavía tienen que aprender a ser simplemente un partido de derechas en un país democrático. Pasar la página exige condenar la sublevación militar contra la legalidad republicana, tomar conciencia de que todas las guerras son deplorables, y respetar la memoria histórica de las víctimas y su derecho a la Verdad, la Justicia y la Reparación.

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Un optimismo con sentido común y el conocimiento, la opinión y la cloaca

Un optimismo con sentido común

Luis García Montero

Luis García Montero

19 agosto 2018

– Dame cretinos optimistas –decía un político a Juan de Mairena–, porque ya estoy hasta los pelos del pesimismo de nuestros sabios. Sin optimismo no vamos a ninguna parte.
– ¿Y qué me diría usted de un optimismo con sentido común?
– ¡Ah, miel sobre hojuelas! Pero ya sabe usted lo difícil que es eso.

En este diálogo entre el famoso personaje de Antonio Machado y un político de su tiempo se dicen verdades a medias. El político tradicional quiere sin duda movilizar a su país y necesita gente optimista. Pero son más útiles para él los necios dispuestos a comulgar con ruedas de molino que las personas con lucidez deseosas de fijar un sentido común alternativo. Así que en su miel sobre hojuelas hay una trampa que amarga el significado.

También podríamos aplicarle la misma prevención a Mairena. Parece reivindicar el optimismo, pero utiliza el espejo de su político para insinuar que bajo la piel del entusiasta hay un engañado. De ahí los juegos con nuestro estado de ánimo cuando decimos que un optimista es un pesimista mal informado o que un pesimista es un optimista inteligente. Este ir y venir, tan propio de ese escéptico bien intencionado que fue Juan de Mairena, o de ese ser receloso y buscador de esperanzas que se llamó Antonio Machado, merece una reflexión en el mundo de hoy.

Desde hace varias semanas escribo sobre palabras como verdad, bondad, política, hospitalidad, libertad, conocimiento y opinión. Mis consideraciones y los comentarios de los lectores de infoLibre no invitan a un consuelo inocente, sino a un conflicto. Hablar de bondad no supone dividir el mundo entre buenos y malos, sino responsabilizarnos de nuestros propios actos cada vez que actuamos o de nuestra palabras cuando opinamos. Hablar de verdad no supone la ingenuidad de apostar por una evidencia sin fisuras con vocación de dogma. La historia nos tiene muy avisados: los buenos son con frecuencia una amenaza cumplida en los relatos contados por los vencedores y el sentido común puede  legitimar con un peso de siglos las costumbres más injustas.

Volver a las palabras originales de la democracia para asumir sus conflictos, no sus falsos consuelos, me parece un buen camino en un momento en el que el pensamiento reaccionario impone políticas de odio y miedo como mecanismo de captación de voluntades. No es que haya primeros síntomas, es que la enfermedades del racismo y las identidades totalitarias vuelven a ser un griterío cadavérico en Europa. Por eso creo conveniente acentuar la reflexión ética sobre nuestras actitudes, y para ello nada mejor que reconocer que la ilusión democrática se cimienta en una serie de antinomias que nos hacen responsables últimos de nuestras decisiones. Quien nos lo quiere dar todo hecho, nos engaña con sus certezas.

El concepto de ciudadanía nació para hacernos iguales ante la ley. Un ciudadano es una abstracción, alguien que borra su identidad particular para igualarse con los demás. Todos somos iguales ante la ley. ¿Todos somos iguales? ¿Todas? Abrir el interrogatorio nos recuerda en el mundo de las abstracciones que existe identidad, es decir, la historia hecha individuo. Los ricos, los pobres, los hombres, las mujeres, los blancos, los negros, los gitanos, los homosexuales, los heterosexuales, ¿somos iguales ante la ley y la sociedad de la que depende nuestra ley? No se trata de negar el valor de una abstracción racional que busca la igualdad, pero tampoco debe negarse la existencia de identidades en el relato social. De ahí que sea necesario aceptar el conflicto, la antinomia entre dos principios que entran en contradicción, para responsabilizarnos éticamente de los equilibrios, los desequilibrios y las decisiones.

El optimismo con sentido común que propongo al hablar de bondad y verdad en democracia no pretende una resolución ingenua de los problemas en nombre de la condición humana; pero sí intenta afirmar que los seres humanos con convicciones democráticas estamos en condiciones de dar la batalla ante los que quieren imponer un pesimismo irracional basado en el odio, las consignas del miedo y el falseamiento de las estadísticas y los hechos.

¿De qué estoy hablando?, señor Martínez, preguntaría ahora Juan de Mairena a uno de sus alumnos para centrar el tema de la clase. Quizá el señor Martínez, avispado, podría contestar que se estaba hablando de los políticos que quieren pesimistas cretinos para sembrar a la vez odio y votos. Y quizá Mairena seguiría entonces meditando sobre aquellos líderes que nos hacen peores personas para solucionar con proclamas totalitarias la antinomia en la que descansa el concepto de ciudadanía.

El conocimiento, la opinión y la cloaca

Luis García Montero.

Consejo de Maquiavelo: No conviene irritar al enemigo.

Consejo que olvidó Maquiavelo: Procura que tu enemigo nunca tenga razón.

Juan de Mairena acudió a la memoria de Maquiavelo para hablar con sus alumnos sobre la acción política de tendencia progresista en España. Acostumbrado a la prepotencia de los señoritos, dispuestos siempre a considerar el país como una propiedad particular, juzgaba oportuno avisar de las cóleras desatadas por el corazón reaccionario, más testicular que pensativo, cada vez que siente amenazados sus privilegios seculares. Las iluminaciones del demagogo de taberna tienen su compañero de furias en el rencor del mandarín que ve peligrar su trono.

La convivencia democrática necesita respetar las normas, el tono, las fuentes y los jardines de las plazas públicas. El espacio público es connatural a la libertad de los individuos que comprenden lo que significa haber nacido en una sociedad y en una lengua materna, dos herencias que no pueden utilizarse como una propiedad privada. El ser individual que nos constituye tiene una dimensión colectiva no sólo inevitable, sino afortunada, para las personas que se toman en serio palabras como amor, verdad,bondad y poesía.

Cada cual sabe sus pasiones, sus caprichos y sus intereses, pero salir a lo público supone un esfuerzo por educarse, dialogar, llegar a acuerdos. Sentir la inquietud del conocimiento y la opinión. Conviene no olvidar esta inquietud del conocimiento y la opinión en el juego democrático, porque son palabras mayores que merecen respeto y cuidados. La ciudadanía exige igualdad de derechos, pero no debe confundir el valor del conocimiento con la opinión. Sería muy temerario que un enfermo se pusiese a discutir con un médico de medicina, aunque el médico hará bien en escuchar con atención al enfermo cuando habla de su cuerpo y sus dolores.

Esta inquietud entre el conocedor, que medita lo que opina la gente desde su propia experiencia, y el opinante, que se interesa por los que han estudiado en profundidad una ciencia, una historia o un conflicto, podría ser el suelo de la llamada opinión pública, un acuerdo mayoritario en el que las opiniones y el conocimiento buscan un equilibrio a la hora de presentarse en sociedad. Lo público no es una suma de voces individuales, sino la configuración de un contrato para la convivencia.

La opinión pública, como las instituciones públicas, se edifica como bien común. Entre el elitismo del sabio y la voluntad democrática de igualdad, levantamos las instituciones como punto de encuentro capaz de prevenir tanto la tecnocracia exclusiva como el fanatismo sin escrúpulos.

Machado prevenía en 1934 de una situación que no resulta extraña a la sociedad de hoy. Aunque uno se empeñe en no tratar a nadie como enemigo y en darle agua a cualquiera que tenga sed, la temperatura de las redes sociales, que empapan con demasiada frecuencia los medios de comunicación más reaccionarios, tienden a corromper el agua y a convertir la opinión en cloaca. No ya el conocimiento, sino el derecho sagrado a la opinión, se humillan en una catarata de calumnias, mentiras programadas, insultos, realidades virtuales y desprecios. El orgullo del analfabeto se funde en las cloacas con la mala educación de los bravucones, felices de que le rían las gracias los cinco descerebrados que apuran en manada el mal olor de las alcantarillas.

Una sociedad que confunde la opinión pública con las cloacas pone las cosas muy cuesta arriba a los esfuerzos del conocimiento, el respeto a la opinión y la fraternidad democrática.

Para evitar que las calles y las plazas se conviertan en un vertedero propicio a las ratas, conviene recordar los dos consejos machadianos. Importa ser prudente, prever las reacciones del enemigo y cuidar las apariencias tanto como los propósitos. Estas botas de pasos prudentes son un equipaje decisivo para quien está dispuesto a no quedarse quieto. Pero, sobre todo, importa entender el consejo que se le olvidó a Maquiavelo: que el enemigo nunca tenga razón.

El problema grave de la cloaca es que nos empuja a perderle el respeto a la opinión pública, nos acostumbra al cinismo del espectáculo de un mundo amotinado, nos envuelve en el humo de las mentiras y puede hacer que perdamos el sentido de nuestra propia verdad. El primer objetivo de los malvados es convertirnos en uno de ellos.

”Cómo llenarte, soledad…” por Luis Cernuda

Poetas Hispanos

POESÍA

”Cómo llenarte, soledad…” por Luis Cernuda

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Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma…

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.

Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.

Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

Luis Cernuda

http://poetashispanos.net/magazine/como-llenarte-soledad-2/

El republicanismo de Antonio Machado

El republicanismo de Antonio Machado

Gustavo Buster

25/02/2018.

Poética machadiana en tiempos convulsos: Antonio Machado durante la república y la Guerra Civil

Francisco Morales Lomas

Ed. Comares, Granada, 2017

“Yo no me hubiera marchado, estoy viejo y enfermo. Pero quería luchar al lado vuestro. Quería terminar una vida que he llevado dignamente, muriendo con dignidad. Y esto solo podría conseguirlo cayendo a vuestro lado, luchando por la causa justa como vosotros lo hacéis”. (24 de noviembre de 1936, en el Cuartel del V Regimiento, horas antes de salir de Madrid para Valencia)

A un año del 80 aniversario de “La Retirada” y de la muerte de Antonio Machado en Collioure, se ha publicado un libro esencial para entender el trasfondo filosófico y político de su obra poética, ensayista y pedagógica. Con los años, Antonio Machado se ha convertido en un icono moral de la dignidad, del “hombre bueno”.

Pero el personaje real tuvo que enfrentarse a las contradicciones y desafíos históricos de la larga decadencia final de la primera restauración borbónica, las ilusiones e insuficiencias de la proclamación de la II República, su crisis y la revancha de las derechas en el “Bienio Negro”, con la reacción defensiva de las izquierdas en 1934 y, finalmente, las esperanzas rotas de la victoria del Frente Popular y la movilización popular contra el golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 (la “Tercera República”, como la calificará Machado). Y lo hizo con las herramientas políticas de un republicanismo que se ira modelando ante las circunstancias y a contrapelo de gran parte de su generación intelectual, marcada por el regeneracionismo krausista. El hilo que recorre el libro de Francisco Morales Lomas es esta evolución personal y pública, desde un republicanismo elitista a un republicanismo popular, consecuencia de la experiencia personal de Antonio Machado sobre el sujeto del cambio social.

Nacido en el seno de una familia liberal sevillana en 1875, asentada después en Madrid, educado en la Institución Libre de Enseñanza, Antonio Machado había escrito una parte sustancial de su obra cuando firmó el 11 de febrero de 1926 el Manifiesto de la Alianza Republicana, impulsado por Manuel Azaña, que proponía el fin de la Dictadura de Primo de Rivera y la abolición de la monarquía, en una prosa que sigue pareciendo actual:

“¿Qué obra de gobierno consideramos como fundamental y mínima? Primero: El restablecimiento de la legalidad por la convocatoria de unas Cortes Constituyentes… Segundo: Una ordenación federativa del Estado, reconociendo la existencia de diferentes personalidades peninsulares. Tercero: Solución inmediata del problema de Marruecos. Cuarto: Nivelación del presupuesto, transformando totalmente el tipo y la especie de los impuestos, y la aplicación y volumen de los gastos. Quinto: Creación de la cantidad de escuelas indispensables para resolver de una vez y sumariamente el problema de la enseñanza primaria. Sexto: Supresión de censos y foros… Séptimo: Preparación adecuada del Estado para todas aquellas intervenciones y facilidades a la asociación de elementos productores, para todas aquellas iniciativas por cuya colaboración ambas fuerzas, el Estado y la Sociedad, hagan leal y prácticamente posible la realización del programa mínimo de las actuales aspiraciones del proletariado. (…) Nos hemos unido y prometemos solemnemente no separarnos hasta que la obra señalada se cumpla en su totalidad”.

Un año más tarde sería elegido miembro de la Real Academia Española (“un honor al cual no aspiré nunca”), sillón del que no llegó a tomar posesión.

En Segovia, donde era profesor de instituto de francés, Antonio Machado fue también la principal figura pública del republicanismo. El 14 de febrero de 1930 coordino y presentó un acto de la Agrupación al Servicio de la República con la participación de Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Pérez de Ayala. Un año más tarde, el 14 de abril de 1931 le correspondió proclamar el advenimiento de la II República e izar la bandera tricolor desde el balcón del ayuntamiento de Soria (“Fuimos unos cuantos republicanos platónicos los encargados de mantener el orden y ejercer el gobierno interino de la ciudad…”).

Trasladado a Madrid en enero de 1932 “para la organización del Teatro popular” de las Misiones Pedagógicas, Antonio Machado vivió con angustia los primeros pasos del nuevo régimen, enfrentado a la resistencia abierta de las clases dominantes y las instituciones heredadas de la monarquía, que provocaron un incremento progresivo de la tensión social y la frustración de las clases populares. El intento de aplicar el programa de reformas democráticas del Manifiesto de la Alianza Republicana (la reforma agraria, la separación del estado y la iglesia, la modernización del ejército, el debate sobre el Estatuto de Cataluña) acabaría provocando el “cuartelazo” del 27 de junio de 1932 de los generales Goded, Caballero y Villegas y el fracasado golpe de estado el 10 de agosto del general Sanjurjo. En medio de estas tensiones, el balance que hace Antonio Machado de la situación es de una necesaria moderación, con una clara animadversión hacia las reivindicaciones de los republicanos catalanes (“el Estatuto es, en lo referente a Hacienda, un verdadero atraco, y en lo tocante a enseñanza algo verdaderamente intolerable…”), a pesar de que el Partit Republicà Català había sido uno de los componentes de la Alianza Republicana.

La derogación el 4 de agosto de 1933 de la Ley de Defensa de la República y la caída subsiguiente del gobierno Azaña, sustituido por el gobierno de transición de Lerroux hasta las nuevas elecciones de noviembre de aquel año, solo confirman los peores presentimientos de Antonio Machado (“Aquellos partidos políticos que (…) se amparaban bajo el paraguas de la República y la utilizaban como si se tratara de un caballo de Troya”). Su apócrifo Abel Martín pronuncia sus “Ultimas lamentaciones” y muere (“quién se vive se pierde…”). No será el único en expresar ese pesimismo de las élites republicanas. Unamuno pide revisar la constitución y Ortega y Gasset disuelve la Agrupación al Servicio de la República. En este clima de bancarrota política de los partidos de la sobrepasada Alianza Republicana, se produce, tras las elecciones, la formación del gobierno de alianza entre la derecha republicana de Lerroux y la derecha reaccionaria de la CEDA de Gil Robles, acompañados por el Partido Agrario.

El centro-izquierda republicano había perdido el apoyo de los partidos obreros, que mediante la constitución de las Alianzas Obreras prepararon una respuesta defensiva independiente al giro reaccionario y a la entrada de la CEDA en el gobierno: la huelga general revolucionaria del 5 de octubre de 1934, que quedaría aislada en la insurrección de Asturias. De manera paralela e independiente, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó “el estado catalán dentro de la República Federal Española” el 6 de octubre. Azaña, que se encontraba en Barcelona para asistir al entierro de un amigo, será detenido el día 7 y recluido en un buque anclado en el puerto. La represión del ejército colonial, que provocó miles de muertos y 30.000 presos políticos, jaleada por el dirigente de la proto-fascista Renovación Española, José Calvo Sotelo, acentuó el giro a la derecha anti-republicano, dando la mayoría en el gobierno a la CEDA y al Partido Agrario, acentuando la polarización que se plasmaría en las elecciones de febrero de 1936.

La reacción de Antonio Machado, sobrepasado por los acontecimientos, es de completa desorientación política inicial, pero de paulatina reafirmación de los valores republicanos, en los que el nuevo sujeto social es de forma creciente el “pueblo”. Esta evolución la lleva a cabo públicamente su apócrifo Juan de Mairena, en una serie de reflexiones entre el 4 de noviembre de 1934 hasta el 24 de octubre de 1935 en el Diario de Madrid y, posteriormente, hasta el 26 de junio de 1936 en el diario El Sol, para acabar recogidas en el libro Juan de Mairena (Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo).

La comparación del Juan de Mairena con el “Prólogo para franceses” y el “Epílogo para ingleses”, escritos en 1937 por Ortega y Gasset para La rebelión de las masas, de 1930, permite hacerse una idea de la bifurcación de la intelectualidad republicana.  “¿Pueden las masas despertar a la vida personal?”, se pregunta Ortega, para responder a continuación con la vieja defensa oligárquica frente a la democracia plebeya. Pero Machado insiste tenaz, “que las masas entren en la cultura no creo que sea la degradación de la cultura, sino el crecimiento de un núcleo mayor de hombres que aspiran a la espiritualidad”. Y en el plano político presente en un debate que no quiere serlo, también conviene  poner sobre la mesa a Joaquín Maurín, el autor marxista más original de este período, y su La segunda revolución (1935), en la que se elabora un programa para la revolución democrática encabezada por la clase obrera en alianza con el campesinado.

A pesar de haberse anunciado inicialmente su participación, Antonio Machado no asistirá al primer congreso de la Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que se celebra en Paris en junio de 1935 y que escenificará la bifurcación señalada. La intervención de Eugenio D’Ors obliga a Alvarez del Vayo, en nombre de la delegación española, a denunciarlo como un propagandista de la reacción proto-fascista que mantiene en la cárcel a miles de presos políticos.

Pero Machado entiende cual es la dinámica social en curso: “hoy lo fuerte es el bloque antimarxista, integrado por muchos millones de hombres que no han leído a Marx. Se llegará tal vez a una dictadura antimarxista, que engendrará luego un marxismo antidictatorial”.

La victoria del Frente Popular y la defensa de la República frente al golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 le confirman definitivamente en su republicanismo popular: “Pero la traición fracasó dentro de casa porque el pueblo, despierto y vigilante, la había advertido (…) Surgió la Tercera República Española con el triunfo en las urnas del Frente Popular (…) Hoy la defiende el pueblo contra los traidores de dentro y los invasores de fuera, porque la República, que empezó siendo una noble experiencia española, es hoy España misma”.

Desde ese momento, Antonio Machado se colocará sin vacilaciones al servicio de ese pueblo, que representa no solo la esencia de España, sino que le da nueva vida en esa “Tercera República”, claramente diferenciada de la “Segunda”, fracasada por la incapacidad de las élites republicanas: “es el pueblo el que defiende el espíritu y la cultura (…) El fascismo es la fuerza de la incultura, de la negación del espíritu”. En su discurso de mayo de 1937, ante las Juventudes Socialistas Unificadas, dará un paso más allá: “Yo no soy marxista, no lo he sido nunca (…) veo, sin embargo, con entera claridad, que el socialismo, en cuanto que supone una manera de convivencia humana, basada en el trabajo, en la igualdad de los medios concedidos a todos para realizarlo, y en la abolición de los privilegios de clase, es una etapa inexcusable en el camino de la justicia”.

En julio de 1937 participará desde la mesa presidencial en el II Congreso Internacional de Escritores y se adhiere a la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, a la que no se había sumado en 1933. En “El poeta y el pueblo” puntualizará: “Desconfiar del tópico “masas humanas”. Muchas gentes de buena fe, nuestros mejores amigos, lo emplean hoy, sin reparar que el tópico proviene del campo enemigo: de la burguesía capitalista que explota al hombre (…) Mucho cuidado; a las masas no las salva nadie, en cambio siempre se podrá disparar sobre ellas”.

La evolución de la guerra, y en especial la política de no intervención de Gran Bretaña y Francia, acentuarán el antifascismo de Antonio Machado como la única versión realista del republicanismo. Su reacción a la intervención de Alvarez del Vayo ante la Sociedad de Naciones no puede ser más tajante: “La Sociedad de Naciones aparece como un instrumento en manos de los poderosos, que pretenden cohonestar, merced a ella, las mayores injusticias”.

En su última serie de artículos, “El mirador de la guerra”, con el antetítulo de “Mairena póstumo”, Antonio Machado intentará dar coherencia a su antifascismo, en buena parte adaptando los elementos ideológicos de toda su vida al discurso cultural imperante, cada vez más homogéneo, del gobierno Negrín, que llevaron a Juan Goytisolo a señalar sus limitaciones.

Pero lo determinante era ya su ejemplo moral, su compromiso, de ser uno más con el pueblo, aún,  o con más razón, en la derrota. Así llegará en “La Retirada”, en febrero de 1939, a Collioure, donde morirá tres semanas más tarde, el 25 de febrero.

Allí sigue, rodeado de banderas tricolores, símbolo del republicanismo español.

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Miembro del comité de redacción de Sin Permiso.

Fuente:

http://www.sinpermiso.info, 25 de febrero 2018.
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Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía, y una lectura recomendada

Eco Republicano | Diario República Española

Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía

 Manuel Azaña, el político que pensaba y escribía

Juan Ángel Juaristo | Cuarto Poder

El arma de las letras (Reino de Cordelia) es el cuarto tomo, y último, de una antología de escritos de Manuel Azaña que José Esteban ha preparado siguiendo un esquema temático, de enorme importancia pedagógica pues aunque estos escritos pueden conseguirse en sus Obras Completas, la dificultad de acceder a esa edición, amén del desconocimiento que sobre Azaña afecta a la mayoría de los españoles, aconsejan acercarse de las manera más idónea a través de una buena selección de sus escritos: Así, Gentes de mi tiempo, dedicado a figuras del mundo cultural y político contemporáneos del político español, como Unamuno, Benavente, Valle Inclán, Ortega y Gasset o Marcel Proust; A la altura de las circunstancias, que trata de escritos sobre la guerra civil, de seguro el tomo más amargo de los cuatro de que consta la antología y que es obra de Isabelo Herreros, gran especialista en Azaña, y donde se recogen textos que nos hablan de la crueldad de los sublevados, de los errores que se cometieron en el bando republicano y de un documento de extrema importancia por lo que contiene de confesión personal, la carta que dirigió al político conservador Ángel Ossorio, amigo suyo, y donde le da cuenta de las circunstancias de su salida a Francia y Tierras de España, escritos sobre los paisajes y los paisanajes de un país que fue preocupación principal de su manera de pensar, un país del que recoge la herencia pesimista de la mirada que sobre su devenir tuvo la Generación del 98 y que la generación de Azaña, la llamada del 14, intentará cambiar para colocarla a la altura de los tiempos, en consonancia con la hora europea…

Es esta una selección de escritos de cierta importancia porque describe a la perfección la obsesión de Azaña por las figuras españolas del XIX, como si con ese gesto quisiera dar la razón a la retórica que afectó al bando nacionalista en plena efervescencia en el guerra civil cuando decían que querían extirpar de España ese pus liberal al que le gustaba el siglo XIX con su desgraciado positivismo, su materialismo, su tendencia al parlamentarismo y la democracia, abandonando la hora mística de nuestro antiguo pasado imperial y delirios así. En realidad esta selección de escritos que ha realizado José Esteban demuestra que Azaña recoge la herencia del 98 y, con mirada lúcida y distante, analiza las entrañas de la decadencia extrema de un país que apenas dos siglos antes había sido la mayor potencia imperial del mundo. El libro, además, incluye el prólogo que Azaña hizo de La Biblia en España, amén de traducirlo, de George Borrow, uno de los testimonios más exactos de cómo era nuestro país en el siglo XIX, y que se muestra como guía, es el primer artículo de la antología, de todos los escritos que el lector se encontrará posteriormente.

Así, Juan Valera; sus amigos del Ateneo de Madrid, del que fue presidente desde junio de 1930; la reseña que hace de Belarmino y Apolonio, de Pérez de Ayala, una narración y un autor que tuvo su importancia en aquellos años y que hoy nadie lee; el magnífico retrato de Ramón del Valle Inclán, autor al que admiraba sobremanera y del que también se recoge en esta antología el obituario que dedicó Azaña a la muerte del autor de El ruedo ibérico; cómo no, Cervantes y la particular visión que Azaña da de su Quijote; Joaquín Costa y su concepto de cirujano de hierro, idea muy en boga en su tiempo, el ejemplo más preclaro era el de Benito Mussolini, y que Azaña detestaba, quizá porque intuía el peligro que para su país representaba tal consigna, que muchos repetían al modo de un loro provisto de un altavoz; en fin, Ángel Ganivet y su Idearium, al que Azaña critica con lucidez mientras incide en una visión nueva de la rebelión de los Comuneros de Castilla contra el Emperador Carlos…

Pero lo más interesante del libro es el de demostrar en cierta manera que , lejos de ser el escritor frustrado que por deberes a la Patria se mete en política, concepto muy en boga en muchos años y que Hugh Thomas avala en su magnífica La guerra civil española, Azaña fue “un político que pensaba y escribía”, en feliz frase de Santos Juliá y que José Esteban avala en el prólogo que escribe para este libro donde llega a comparar los análisis históricos de Azaña a los de historiadores como José Antonio Maravall o Rafael Altamira…

Escribe José Esteban en el prólogo: “Hemos cumplido, pues, nuestros objetivos y, al menos, o en gran parte, los fines propuestos. Creemos haber acercado a un más amplio público sus escritos y los hemos sacado de las manos de los especialistas”

De eso se trata.

Fuente: Cuarto Poder

 Lectura recomendada:

Cahiers de civilisation espagnole contemporaine

De 1808 au temps présent

Manuel Azaña : biografía y obras completas

Santos Juliá

Notes de l’auteur

Las páginas que siguen son una adaptación de la “Presentación” de mi Vida y tiempo de Manuel Azaña, 1880-1940, Madrid, Taurus, 2008, y de las palabras que pronuncié en el acto de presentación de mi edición de Manuel Azaña, Obras Completas, 7 volúmenes, Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2007, que con el título “Manuel Azaña, siete estereotipos”, publicó Claves de Razón Práctica, 180 (marzo 2008) p. 50-57.

Enlace: 

https://journals.openedition.org/ccec/3775

 

 

Albert Rivera y su ultranacionalismo español — El Periscopio

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. EFE/JAVIER LIZÓN

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. EFE/JAVIER LIZÓN Abres la web del diario El Mundo y te encuentras las fotos de varias personas que, por su aspecto, podrían formar parte -piensas- de un grupo de investigadores. Pero la noticia que incluye sus imágenes viene con un titular muy distinto: “Los 9 maestros catalanes de la infamia”. […]

a través de Albert Rivera y su ultranacionalismo español — El Periscopio

 Rosa Maria Artal

Abres la web del diario El Mundo y te encuentras las fotos de varias personas que, por su aspecto, podrían formar  parte -piensas- de un grupo de investigadores. Pero la noticia que incluye sus imágenes viene con un titular muy distinto: “Los 9 maestros catalanes de la infamia”. Sentenciados de antemano por Javier Negre, un conocido escribidor diestro en estas labores. Quiénes son y cómo se comportaron el 2-O, allí está Negre para despedazarlos en la más acreditada escuela de “La mirada del asesino” de ABC o la Conspiranoía del 11M de su propio periódico.

La pesadumbre es grande al ver este señalamiento activo, sin pruebas, de unos maestros que el 2 de Octubre tuvieron que explicar a los alumnos los destrozos que se encontraron en su colegio al llegar a clase. A preguntas de los propios escolares, según declararon. La Fiscalía los denunció, el gobierno no abrió expediente. Se les acusó de “injurias graves a los cuerpos de seguridad del Estado” y la denuncia se encuentra en un estado preliminar de tramitación.

Dos secretarios de Estado acudirán al Colegio a prestar su apoyo a los padres. El asunto se ha enconado desde el artículo de El Mundo. Negre, muy novelesco en sus descripciones, enumera a los maestros casi en ficha policial. Y nos cuenta, por ejemplo, que una de las profesoras “organiza eventos de salsa”.  A ésta le pone la foto en minifalda. Es la que más ataques está sufriendo.  A los familiares les cuesta creer lo que se ha desencadenado.  A este punto que enlazo. Porque las voces de las denuncias o de las especulaciones periodísticas se oyen, las de los profesores aludidos no. Salvo que niegan las acusaciones.

La desazón se acrecienta el domingo cuando a primera hora de la mañana aparece un tuit de Albert Rivera, reproduciendo las fotos. Tan rápido para unas denuncias, tan lento para otras (la sentencia a La Manada, por ejemplo).

  Albert Rivera✔@Albert_Rivera

Los maestros separatistas que señalaron públicamente a hijos de @guardiacivilen Cataluña. La fiscalía les investiga por delitos de odio, pero el Gobierno de España dice que no les abrirá expediente. Con cobardía nunca se vence al nacionalismo. 

http://www.elmundo.es/cronica/2018/04/29/5ae49c68e5fdea63208b45de.html 

Los 9 maestros catalanes de la infamia

La mañana del pasado 2 de octubre el profesor de Matemáticas del instituto público El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) no dio clases de álgebra a sus estudiantes de cua

elmundo.es

Un aspirante a la presidencia del gobierno no puede dar por buena una información como ésa. No puede sumarse a una condena sin juicio. Y mucho menos aplicar tan grave pena. Son maestros, no terroristas. Un político, medianamente sensato, sabe de los peligros de los señalamientos y debe tener la mesura suficiente para obrar con proporcionalidad. Los maestros de la infamia, casi nada.  Las dianas son muy peligrosas en política.

En sociedades mucho más violentas que la española los señalamientos llegan a tener graves consecuencias. A Sarah Palin, líder del Tea Party y aspirante a la vicepresidencia de los EEUU, la apartaron de la carrera tras haber colocado puntos de mira de rifle sobre varios nombres de sus rivales políticos. Fatalmente, un asesino se animó a dar la solución como pedía Palin. Y tiroteó en el cerebro a la congresista demócrata Gabrielle Giffords, destacada en la lista negra de Palin. La dejó con graves secuelas y, de paso, mató a otras 6 personas.  Fue en enero de 2011. Hubo un gran debate sobre los señalamientos. Pueden verlo aquí con detalle. Incluí, por cierto, las declaraciones exculpatorias de Palin de un periodista español llamado poco después a superiores destinos.

Concluye Albert Rivera su desafortunado tuit: “Con cobardía nunca se vence al nacionalismo”.  Me animo pues a alertar del ultranacionalismo español que aqueja a Rivera y en general a su partido, a Ciudadanos. Hemos visto ya múltiples síntomas y éste lo ha corroborado. Rivera empieza a parecerse mucho más a Marine Le Pen que al Macron con quien se quiere equiparar. Y eso que Macron propugna una ley de inmigración que ha hecho dimitir a uno de sus diputados. Y tiene a Francia en pie de huelga por sus drásticas reformas neoliberales. En ese punto, sí coincidirían.

Tampoco es ajeno Macron a la exaltación nacionalista. Se le han visto ramalazos con la grandeza de La France, pero la Cruzada de Rivera o Arrimadas va mucho más allá del clásico chovinismo francés. Es un nacionalismo populista de derechas inequívoco. Del que no parece ser consciente. Dice Rivera que hay que ser valiente para afrontar este problema y se lo puede y debe aplicar a sí mismo. Hay que decirlo  aunque choque al paraguas  protector que rodea a Ciudadanos.

El problema de posiciones tan extremas es que acarrean falta de mesura en el juicio. La nueva hornada de políticos, muy cercanos a la ultraderecha, viene con una notable falta de criterio. La verdad, como valor relativo, y la mentira o inexactitud, como herramienta a utilizar a discreción.  Donald Trump se plantó el domingo ante una multitud para decir que la Unión Europea nació para aprovecharse de América y se quedó tan ancho. Sus fieles se lo tragan. Son los que le han elegido a imagen y semejanza de sus sueños de triunfo. Este es el mundo que viene, hasta que estalle por su propia sinrazón y vacuidad.

No se pierdan a nuestro  Albert Rivera apropiándose de Clara Campoamor para su causa con tales errores históricos que tuvo que ser corregido por Isaías Lafuente, el biógrafo de la gran política feminista. Pero en estos tiempos funciona el “tú di que algo queda”.

El Partido Popular está cayendo absorbido en su degradación y Ciudadanos sube en las encuestas. Con estos preocupantes parámetros que se observan. Cambian de opinión de forma drástica sin pestañear.  Adoptan decisiones por encuestas como si fueran  estudios de mercado y no fundamentos sólidos.  Les sobran los sindicatos y apoyan la justicia exprés para los desahucios –de momento, para los desahucios-. Las dilaciones en  la Comunidad de Madrid, tras el penoso episodio de Cifuentes, ya no ocultan la búsqueda de su propio interés.  ¿Qué quieren los madrileños? Un interino, ya ven ustedes.

  Ciutadans✔@CiutadansCs

💃  @InesArrimadas “Si se repiten las elecciones en Cataluña será porque los partidos separatistas no han tenido la valentía suficiente para reconocer el fracaso absoluto del ‘procés’” pic.twitter.com/UGMIPklqTu
  Ciutadans✔@CiutadansCs
💃  @InesArrimadas “Lo que más importa a los madrileños es que haya un presidente interino hasta el final de la legislatura para así generar un cambio con elecciones en mayo de 2019” pic.twitter.com/tNNuqLXjkf
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La ocurrencia de un Manuel Valls, desahuciado en Francia, como candidato a la alcaldía de Barcelona, no hace sino acrecentar la inquietud. Un puro dislate.  El presidente que expulsó a 12.000 gitanos de Francia. Y tan creído de sí mismo -a pesar de los varapalos recibidos-  que quiere encabezar una candidatura unitaria. De todos los que se llaman “constitucionalistas”, apartando a un posible candidato de PSC. Es como si quisiera seguir el camino que iniciara en Francia donde su partido pasó del gobierno a malvender la sede de París. Y Valls a renegar del socialismo.

El gran escollo de Ciudadanos puede ser su sesgo de género, con un impostado y oportunista feminismo reciente que no ha convencido. Inicialmente incluso negaron la propia existencia de la violencia machista diferenciada. Y con Inés Arrimadas de estandarte, pasaron de rechazar la huelga feminista del 8 de Marzo a plantar el lazo violeta en primer plano. Les ha pasado factura. Un trabajo demoscópico publicado por el analista Kiko Llaneras en El País a través de 33.000 entrevistas desde 2015 advierte que el voto de las mujeres se aleja de Ciudadanos.  Ven más allá del modelo que se ofrece en la pasarela. Mientras, otros, son tan miopes que no entienden en su plenitud el poder que ha emergido de las mujeres, el inmenso hartazgo de las mujeres.

Ciudadanos no es un partido de centro, no lo es Albert Rivera en particular. Entre sus múltiples cambios de postura, siempre emergen posiciones altamente conservadoras. Incluso algunos atajos en los valores esenciales como ha evidenciado el señalamiento de los profesores con la divulgación de sus fotos.  Fundado en el señuelo del adoctrinamiento en la escuela catalana que no avalan los datos como algo generalizado  y con repercusiones. Vean  este estudio del politólogo Luis Orriols de hace unos meses. El mantra queda, sin embargo, como tantos otros.

Albert Rivera parece desahogarse en Twitter como Donald Trump. Cada vez se da más a conocer a través de su profusa exposición. Y ofrece síntomas de actitudes inapropiadas en un político que aspira a gobernar para todos los españoles. Asustan y preocupan. Porque quizás lo más temible de estos tiempos políticos, tan escorados hacia lo irracional, es la frivolidad y falta de criterios responsables.

Hasta aquí lo que publiqué en eldiario.es con fecha 1/05/2018

*Actualización 3-5-2018

Arran-joven, una organización juvenil independentista de la órbita de la CUP han puesto este tuit:

ciudadanos.arranz.nonoscallarán  Al que se han lanzado en masa Albert Rivera, aspirante a presidir España o Begoña Villacís a la que dan por hecha la alcaldía de Madrid -salvo imprevistos-. Con un hashtag que dice #NoNosCallarán y es el primer TT en la tarde/noche de este jueves. Lo más visto. Tras haber tuiteado desde presuntas posiciones de más altura la infamia de Negre.

Qué nivel. Como niños. Unos lo son, otros no. Me pregunto, asustada, en qué manos estamos. O quieren que estemos. 

 

 

Acaben con esta insoportable pesadilla — El Periscopio

Concentración ante el Ministerio de Justicia en protesta por la sentencia a La Manada Fue un mazazo, no por esperado, menos traumático e indignante. La Audiencia de Navarra dicta una sentencia por la que exonera a ‘la manada’ del delito de violación. Y se hace una filigrana para nombrar uno por uno los “abusos sexuales” […]

a través de Acaben con esta insoportable pesadilla — El Periscopio

Acaben con esta insoportable pesadilla

Fue un mazazo, no por esperado, menos traumático e indignante.  La Audiencia de Navarra dicta una sentencia por la que exonera a ‘la manada’ del delito de violación.  Y se hace una filigrana para nombrar uno por uno los “abusos sexuales” de cinco hombres que acorralaron a una chica de 18 años y la sometieron a 11 tandas de penetraciones alternativas orales, anales y vaginales. Con agravantesLos detalles enervan.  Y se agravan con la interpretación de los magistrados. No se resistió. Y se ve que juzgaban a la víctima, a la mujer vejada, a la mujer.

La sentencia ha dado la vuelta al mundo para nuestro escarnio, para una nueva evidencia de lo que es España hoy. Informan de ella en periódicos como The Washington Post The Guardian o  The New York Times y destacan que dos miembros de ‘la manada’ pertenecen a “cuerpos militares”.  En España esto cuenta. Del mismo modo que se pena con cárcel un rap, se persiguen camisetas amarillas, y se dan por sobreseídas  las denuncias presentadas contra agresiones de la extrema derecha. Flagrantes casos hemos visto. Se puede hasta insultar, amenazar y agredir a cargos públicos siempre que sean de izquierdas. Léase el caso de la Presidenta de las Cortes de Aragón o de la Alcadesa de Madrid.

Miles de personas nos vimos impelidas a salir a la calle tras conocer la sentencia. Afrontando incomodidades. Afrontando los rigores de este cuasi estado de excepción que penaliza la protesta. Y era un alivio sentirse hermanada con las voces que rechazan la justicia patriarcal, que se ofrecen a ser el apoyo, la manada de la doble víctima de las cinco moles que la usaron como cosa sexual y de los 3 magistrados. Pocas veces he visto tal indignación, masiva, intensa, nacida de una reacción inmediata a un desgarro.

La concentración en Madrid era ante el Ministerio de Justicia. Y poco a poco empecé a fijarme en el abismo que mediaba entre los manifestantes y el edificio que alberga el Ministerio. Cerrado, seco, pétreo, sin vida, sin soluciones. No, a las miles de personas que las piden porque las necesitan. El antiguo Palacio de la Marquesa de la Sonora, levantado en el Siglo XVIII, completaba la gran metáfora de España frente a una multitud viva y cargada de razón.

El problema es que ésta es la tónica. Y no podemos más. Millones de personas nos sentimos acorraladas  en un oscuro portal mientras la fuerza irracional nos asalta penetrándonos por cualquier parte que pueda. Y  tenemos la impresión de que algunas veces  la forma de impartir justicia y las propias leyes lo amparan. Las reformas de las legislaturas de Rajoy han colocado en el ordenamiento jurídico mordazas impresentables en democracia y ahí siguen.

Las respuestas políticas a la sentencia de La Manada no pueden basarse en que se tengan hijas, madres, tías, primas, padres, abuelos, hijos o padrinos. Como han hecho, en particular, los líderes de Ciudadanos Rivera, Arrimadas o Villacís en tuits clonados. No, hablamos de personas, de derechos, y de políticos que aspiran a gobernar y solucionar problemas reales.  En la misma línea, el ministro de Exteriores o el propio Catalá, de Justicia, han proclamado la misma comprensión, sin madres e hijas de por medio.

Todo nace de un fondo que nunca se ha limpiado. Que se recuece en sí mismo. Es la exoneración de La Manada, la eterna culpabilización de la mujer, la desigual actuación de la justicia, la censura, el recorte de derechos. Y además la corrupción, el abuso, la mentira y manipulación constantes. Es la compraventa de votos para amarrar la silla y seguir en la brecha de lo mismo. Los fiascos económicos edulcorados que ocultan la miseria que ha creado la desigualdad. Es Cifuentes y todo el PP, son los medios de parte, son las inverosímiles excusas de los políticos que tienen en su mano cambiar este escandaloso despropósito en el que vivimos y no lo hacen.

Volviendo a casa de la concentración, nos cuentan que el PP y la presidenta que puso Rajoy en el Congreso  se han movido por fin en un tema enquistado. Para aferrarse. “ El PP se niega a soltar el control de RTVE ante la indignación de la oposición: “Es un escándalo sin precedentes”. Y una piensa que el escándalo, con precedentes, es esta enorme pantomima de la que algunos de sus protagonistas no parecen ser conscientes. O creen que todos los ciudadanos se tragan.

La deriva de este país precisa un cambio total. Urge un futuro diferente.  Se ha propalado tal degeneración que millones de personas no cuentan entre sus valores ni con la democracia, ni con la más elemental decencia. Cuando este mal afecta a una sociedad puede hablarse de un camino hacia un Estado fallido.

Déjense de zarandajas y actúen. Manden al PP a la oposición a que se regenere con cuanto conlleva. Que buena falta les hace y nos hace.  No precisan a Ciudadanos -cada vez más a la derecha- a quienes están ayudando a crecer. El PSOE tiene en su mano esa posibilidad y no lo hace. ¿Por qué? No empiecen otra vez unos y otros con la falacia de que si un día Pablo, que si un día Pedro. Aunque así fuera estamos a 28 de Abril de 2018 y esto es insoportable.  El drama es que no lo hará, casi nadie confía en tal posibilidad. Hay derecha sucia y descomposición para rato.

Nadie es imprescindible en política. Nadie. De hecho, los cargos no son perpetuos más que en ciertas anomalías democráticas.  El que no sepa cómo afrontarlo que se vaya a casa. Ustedes no se dedican a la política para asegurarse un sueldo.  Es el servicio a la sociedad lo prioritario. No basta con cambiar leyes torcidas. Hay que limpiar las instituciones. Arbitrar mecanismos de protección de la democracia.  Hay que educar en valores y no en burricie para proteger a las personas más sugestionables y por extensión a toda la sociedad. Hay que responder al abandono, la impotencia, en la que muchos se ven.

“Me levanto igual que me acosté triste, enfurecida, dolorida ante la indefensión que sufrimos las mujeres”, leo. “No puedo describir la sensación de desamparo, rabia, y profunda tristeza que siento”… Es el latido de dolor de muchas personas. Hombres y mujeres, ante múltiples situaciones de todos los días. Hay una acumulación insoportable de abusos, prepotencia, mentiras que ocasionan daños, zozobras y angustia.  Salvo unos cuantos beneficiarios de esta situación, y la inevitable cuota de “amebas”, estamos indignados, descompuestos, heridos, desesperanzados.  No podemos seguir así, no aguantamos más. Por eso nos tiramos a la calle algunos, muchos, y algo se mueve.  Ese muro pétreo, de ventanas quietas, de visillos inamovibles, que es de todos, ha de abrirse para que entre de una vez la luz y el aire.

*Publicado en eldiario.es 27/04/2018

 

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❗️ANDAMOS SOBRADAS DE CÓMPLICES ❗️👉Los medios tienen que sensibilizar y ayudar a prevenir,no a atacar a las víctimas. Así que recomiendo este magnífico vídeo de vía Tuitter de

Sandra Sabatés lo ha dejado claro en poco más de un minuto: hoy la justicia ha vuelto a dictar nuestra sentencia.

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PORQUE «SOY HOMBRE».

a través de Porque «soy hombre».

PORQUE «SOY HOMBRE».

· 

SoyHombre

[…] Nadie se escandalizó cuando mis padres me compraron los primeros condones: tendría unos catorce o quince años en aquella época; cuando mi padre me preguntó si quería acompañarle a un lugar para enseñarmealgunas ‘señoritas’. Mis sábanas, a menudo eran lavadas sin lamentaciones, pudor alguno y carcajadas. Nunca entonces escuché: “solo piensas en el sexohijo”.

Jamás mis padres me advirtieron sobre el significado de virginidad o menos. Al contrario, –sí; cuida bien que esa mujer, la elegida, sea pura hijo mío. Mientras, disfruta todo lo que puedas; goza de cada una de todas ellas, cuantas más sean ahí lo llevas machote (!)

Nadie me juzgó o juzga a la hora de elegir mí vestimenta, aunque saliera o salga sin camiseta, pantalón; incluso en calzoncillos […] puedo pasear sin prestar atención o reglas, sin problemas por la calle chupar un helado o comer una banana. Soy libre de tomar la iniciativa siempre y cuando me venga en gana […] Mi sexo consigue en automático absoluto respeto.

Si digo NO, es tal cual; nadie cuestiona ni por un segundo mi palabra y mucho menos, –la interpreta […]

Pido disculpas por los párrafos anteriores ya que muy probablemente carezcan de argumentación, profundidad e incluso denoten cierto tipo de superficialidad; de imperdonable ausencia, en su más que debido desarrollo al tratar una entrada de –estas características. Solo añadir y sin que sirva de pretexto, justificación, etcétera qué en mi caso y contrariamente a él, cuando dije NO ocurrió así: ¿Es tan difícil detenerse cuando escuchamos: ¡NO!? —A continuación, datos escalofriantes. 

Organización Mundial de la Salud, 2013

La OMS publicó su primer informe específico sobre violencia de género calificándolo de: epidemia. Un año después, en marzo de 2014, la Agencia de los derechos fundamentales de la Unión Europea (FRA), hizo públicos los primeros resultados de la primera encuesta sobre violencia de género contra las mujeres13 millones de mujeres sufrieron violencia física en los 28 Estados miembros, 3,7 millones fueron violadas y nueve millones de mujeres fueron víctimas de acoso. A lo largo de su vida, 62 millones de europeas, es decir, una de cada tres, ha sufrido violencia física o sexual –la encuesta recoge datos a partir de los 15 años por lo que se queda fuera toda la violencia sufrida por las niñas–.

Prácticamente la mitad, el 47 %, ha sufrido violencia psicológica por parte de su pareja y 102 millones de mujeres han sufrido acoso sexual. La mayoría de las víctimas, alrededor del 70 %, no denuncia esta violencia. 

Ley Integral contra la violencia de género

CAPÍTULO I

En el ámbito educativo

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Artículo 4. Principios y valores del sistema educativo.

1. El sistema educativo español incluirá entre sus fines la formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad entre hombres y mujeres, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia.

Igualmente, el sistema educativo español incluirá, dentro de sus principios de calidad, la eliminación de los obstáculos que dificultan la plena igualdad entre hombres y mujeres y la formación para la prevención de conflictos y para la resolución pacífica de los mismos.

2. La Educación Infantil contribuirá a desarrollar en la infancia el aprendizaje en la resolución pacífica de conflictos.

3. La Educación Primaria contribuirá a desarrollar en el alumnado su capacidad para adquirir habilidades en la resolución pacífica de conflictos y para comprender y respetar la igualdad entre sexos.

4. La Educación Secundaria Obligatoria contribuirá a desarrollar en el alumnado la capacidad para relacionarse con los demás de forma pacífica y para conocer, valorar y respetar la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres.

5. El Bachillerato y la Formación Profesional contribuirán a desarrollar en el alumnado la capacidad para consolidar su madurez personal, social y moral, que les permita actuar de forma responsable y autónoma y para analizar y valorar críticamente las desigualdades de sexo y fomentar la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

6. La Enseñanza para las personas adultas incluirá entre sus objetivos desarrollar actividades en la resolución pacífica de conflictos y fomentar el respeto a la dignidad de las personas y a la igualdad entre hombres y mujeres.

7. Las Universidades incluirán y fomentarán en todos los ámbitos académicos la formación, docencia e investigación en igualdad de género y no discriminación de forma transversal.

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Consecuencias: a la vista. Es por demás sabido que en los colegios no se educa/habla sobre educación afectivo sexual, resolución pacífica de los conflictos ni prevención de la violencia de género. Del núcleo familiar, –pilar basilar y directo, sería hora principalmente por el beneficio de los menores y adolescentes –de una vez por todas ”enfrentarse”, reflexionar apartando cualquier hipocresía y llamar las cosas por su nombre (!)  La prevención –algo que brilla por su ausencia– en cada ámbito de la sociedad, es la única alternativa real que no se está llevando a cabo y conduce a la plena ineficacia de cualquier tipo de medida contra la violencia de género. Matizar que: la violencia no debería tener etiquetas y sí leyes que verdaderamente nos protegieran de ella.

«CASI 800 MUJERES ASESINADAS EN ESPAÑA POR SUS PAREJAS O EX PAREJAS DESDE 2003.»

—Loli Lopesino

 

Palabras de ida y vuelta: ‘sororidad’

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Zona Crítica

Palabras de ida y vuelta: ‘sororidad’

Elena Álvarez Mellado

02/04/2018

  • ‘Sororidad’ es una de esas propuestas léxicas nacidas al amor del activismo y a la que en los últimos tiempos hemos visto asomar la patita en tertulias, pancartas, titulares y redes sociales
  • Lo que los puristas le afean a ‘sororidad’ es fundamentalmente su pedigrí lingüístico, claramente anglófilo

Manifestación del 8M en Uruguay Manifestación del 8M en Uruguay

El activismo feminista no deja de darnos alegrías lingüísticas. Aunque no es ni de lejos el meollo de esta lucha, la efervescencia feminista de los últimos tiempos está resultando apasionante desde las gafas de la lengua: préstamos nuevos (‘manspreading’, ‘mansplaining’), metáforas poderosas (‘brecha salarial’, ‘techo de cristal’), pronombres subversivos (‘elle’), neologismos arriesgados ( ‘portavozas’), experimentación morfológica ( ‘todas, todos, todes’). La jerga feminista es un safari lingüístico bullente de actividad en el que es imposible decidir dónde mirar porque todo es fascinante. No todas las propuestas que están surgiendo sobrevivirán a largo plazo: es posible que algunas arraiguen en la lengua; otras, sin embargo, se las llevará el viento y quedarán tan solo como un souvenirlingüístico de los tiempos que nos tocó vivir, sin que esto signifique que sean menos valiosas o resulten menos interesantes lingüísticamente.

‘Sororidad’ es una de esas propuestas léxicas nacidas al amor del activismo y a la que en los últimos tiempos hemos visto asomar la patita en tertulias, pancartas, titulares y redes sociales y que hace referencia a la relación de solidaridad y apoyo entre mujeres.

Lo que los puristas le afean a ‘sororidad’ es fundamentalmente su pedigrí lingüístico, claramente anglófilo: ‘sororidad’ es la adaptación española del término inglés ‘ sorority’, que en origen denominaba a las asociaciones de estudiantes femeninas de las universidades norteamericanas, y de ahí lo adaptamos al castellano para aplicarlo a la relación de hermanamiento feminista entre mujeres.  

Vaya por delante que no hay nada que afear en el origen de los préstamos: las palabras saltan de una lengua a otra constantemente y todos los préstamos son lingüísticamente válidos, provengan de donde provengan. Al fin y al cabo, en una época de dominación cultural anglosajona como la nuestra es esperable que el inglés sea nuestro prestamista léxico fundamental, como en otro tiempo lo fueron el francés o el árabe. Pero lo interesante de ‘sororidad’ es que ni siquiera es verdaderamente un anglicismo de pura cepa como claman los tiquismiquis del purismo, sino que se trata en realidad de un latinajo muy viajado.       

La palabra ‘sorority’ es la anglificación del término latino ‘sororitas’, con el que se denominaba en la europa medieval a las hermandades de mujeres (en contraposición a la fraternidad, que sería la hermandad entre varones). La injustamente denostada ‘sororidad’ es en realidad la hija viajera de la muy latina ‘soror’ (“hermana”), y por lo tanto prima no tan lejana de viejas conocidas como ‘sor’ (hermana de una congregación religiosa, como en ‘sor Ángela de la Cruz’) o ‘sœur’(“hermana” en francés). ‘Sororidad’ es un bumerán léxico que saltó del latín al inglés para emprender siglos después el viaje de regreso a las lenguas neolatinas. A pesar de su origen castizo, el tiempo y la distancia han hecho tal mella en ‘sororidad’ que son muchos los hablantes que la toman por forastera y la reciben con desconfianza y suspicacia.

El caso de ‘sororidad’ no es ni de lejos el único: son legión las palabras de ida y vuelta que saltaron de un idioma a otro para, siglos después, retornar a las lenguas que las vieron nacer (o a lo que queda de ellas). El símbolo & que hoy vemos a todas horas en nombres de marcas y comercios (y que solemos leer como ‘and’) puede parecernos una modernez americanizante, pero lo cierto es que el ampersand (que es como se llama esta criatura ortotipográfica) es en realidad una representación abreviada de la conjunción latina ‘et’ (“y”) propuesta por el muy sufrido secretario de Cicerón, Marco Tulio Tirón, que se generalizó en la Edad Media. El ubicuo & es todo un homenaje involuntario a la más exquisita tradición textual latina y medieval.

Lejos de la lógica agorera que entiende el vocabulario como un compartimento estanco inmutable y los préstamos como una agresión externa que hay que combatir, las palabras de ida y vuelta son la prueba viviente de que el préstamo léxico es un carril de doble sentido que no entiende de fronteras y en el que la solidaridad interlingüística funciona en ambas direcciones: tras siglos de préstamos recíprocos y saltos interlingüísticos es difícil discernir cuáles de estas palabras son tuyas y cuáles mías porque, sencillamente, son nuestras.  

Cara de cona🦁🍯@femilimon

Sabéis que ha sido lo mejor de las manifestaciones? Las miradas de orgullo entre compañeras, las sonrisas, el apoyo al agarrarnos de la mano para avanzar por la calle. Eso. La sororidad. Ha sido lo más bonito de todo.

Cristina A@chiclett4u

Madre mía, tías, hemos conseguido convertir la calle en el baño de tías de un garito. Sororidad a tope.

Laura@LalauMorales
 
 

Si esto no es sororidad, ¿la sororidad qué es?

Evolución del símbolo ampersand desde la conjunción latina ‘et’ Evolución del símbolo ampersand desde la conjunción latina ‘et’.

Enlace a la publicación original:

https://www.eldiario.es/zonacritica/Palabras-ida-vuelta-sororidad_6_756684354.html

 

Adoctrinamiento: Nuevas técnicas para viejos fines

La Mnisitra de Defensa, María Dolores de Cospedal, pasa revista a las tropas La manipulación para adoctrinar ha entrado de lleno en nuestras vidas. Operaba ya desde hace tiempo, pero ahora se ha hecho oficial. El escándalo de Cambridge Analytica, la empresa británica que ha utilizado los datos de 50 millones de usuarios de Facebook […]

a través de Adoctrinamiento: Nuevas técnicas para viejos fines — El Periscopio

Adoctrinamiento: Nuevas técnicas para viejos fines

Rosa María Artal

20/03/2018.

> El escándalo de Cambridge Analytica, la empresa británica que ha utilizado los datos de 50 millones de usuarios de Facebook para influir en sus conductas políticas, nos lleva a otra dimensión 

> El dominio de la información es básico en esta estrategia. En España,  ni siquiera esconden la voluntad de influir en la opinión pública en aspectos con claro trasfondo ideológico

> No pudo soñar el adoctrinamiento mejores herramientas. Esta macabra estrategia parece haber modelado ya a una parte sustancial de la sociedad para que llegue a no reparar en los peligros que la acechan

La manipulación para adoctrinar ha entrado de lleno en nuestras vidas. Operaba ya desde hace tiempo, pero ahora se ha hecho oficial. El escándalo de Cambridge Analytica, la empresa británica que ha utilizado los datos de 50 millones de usuarios de Facebook para influir en sus conductas políticas, nos lleva a otra dimensión. La campaña de Trump en EEUU y el Brexit inglés habrían estado seriamente afectados por esta injerencia. No eran bots rusos: en la génesis estaba la extrema derecha pura y dura. Detrás de Cambridge Analytica se encuentran -entre otros- Breitbart News y Stephen Bannon, que fuera asesor esencial de Trump.

El mecanismo es simple: bastan una docena de likes para definirte y ser usado. Aquí lo explican de forma muy didáctica. Luego, empresas como Cambridge Analytics recogen y venden los registros. El modus operandi, sucio y sensacionalista, lo muestra Íñigo Sáenz de Ugarte a través de un reportaje de Channel 4, cuarto canal de la TV británica. La empresa acredita su experiencia en muchos más países que EEUU y GB que no eran ninguna minucia. Se trata de cambiar la mente de las personas, no tanto por la persuasión como por el dominio de la información, dicen los propios autores.

España es capaz de ir con mantilla a las procesiones de Semana Santa y utilizar los más avanzados instrumentos tecnológicos para  los más viejos fines. Y aquí entra la ministra Cospedal. En los ratos libres que le deja la compra masiva de armamento –para el que sí hay dinero-, está poniendo en práctica el diseño de país que promueve el propio Rajoy al frente de todo el PP.  El dominio de la información es básico en esta estrategia, pero ni siquiera esconden la voluntad de influir en la opinión pública en aspectos con claro trasfondo ideológico.

Eldiario.es adelanta la exclusiva -que no encuentra el eco que el asunto requiere-. Defensa destina 600.000 euros a subvencionar a quienes adoctrinen sobre las Fuerzas Armadas. El Plan Estratégico de Subvenciones 2018-2020 del Ministerio premiará a personas y organizaciones que se dediquen a ejercer esa influencia. Con métodos de este calibre que conviene destacar:

Se destinarán 200.000 euros por ejercicio a campañas que aumenten la sensación de riesgo de la población y muestren cómo ayuda el Ejército a mitigarlo. Se trata de una estrategia a gran escala: la ministra ha firmado convenios con colegios y medios de comunicación con el mismo objetivo, dicen Carlos del Castillo y Laura Galaup. 

En el mismo sentido, el PP ha hecho público ya el temario que adelantó este diario para ilustrar a escolares de entre 6 y 12 años del concepto que el Partido Popular tiene de España. La inmigración como riesgo, el rey y su boda, el deber de defender a España y asistir al desfile de las Fuerzas Armadas, banderas, himnos, o el pasodoble de la posguerra “Banderita” para momentos de asueto.  Hasta presenta como riesgo “las armas de destrucción masiva” que inspiraron a Aznar para la invasión de Irak, siendo el único dirigente que no ha pedido disculpas.  El contenido completo de la asignatura, aquí. 

A la vez, nos refieren que “ El Congreso acelera el estudio de las noticias falsas”, como están haciendo ya numerosos países. Se ponen a ello, diputados y editores de, entre otros, esos medios tan fiables que a diario nos ilustran con su opinión indiferenciada de la información. Incluso con la manipulación directa, uno de cuyos últimos hitos han sido los sucesos de Lavapiés. Por cierto, a la mayoría se les ha extraviado el inmigrante al que golpeó la policía en la nuca, llevaron de cualquier manera a un portal y que Juan Luis Sánchez  encontró malherido en un hospital

Esta comisión se va a ocupar, nos dicen, de atajar la desinformación, las Fake News. O controlar lo que entiendan por ellas -podría ser-,  que nunca verán como la viga en ojo propio. Y, según la noticia, de “al mismo tiempo, hacer una lectura geoestratégica y militar de la cuestión”. Su objeto de trabajo: “Las noticias falsas o tergiversadoras con intención de intoxicar masivamente, o Fake News”. Es decir, lo que ha hecho Cambridge Analytica en la campaña de Trump y el Brexit. O el ideario que el gobierno del PP quiere introducir para modelar la opinión pública a su imagen. De una forma organizada. A la vista de los hechos, es práctica habitual en sus portavoces y en los medios afines que son mayoría. Esto es un cambio cualitativo.

Cada paso nuestro en Internet deja huella. Mi búsqueda del reportaje de Telva donde Inés Arrimadas hacia su puesta de largo con las estancias regias del Parlament como decorado, me llenó el ordenador de ofertas de vestidos largos de ocasión. Todos conocemos esa experiencia. Nuestros datos son recogidos y usados para fines muy precisos. La maniobra de apoyo que se está desplegando va destinada a silenciar “la competencia” que fluye aún por la libertad de las redes.

No pudo soñar el adoctrinamiento mejores herramientas. Esta macabra estrategia parece haber modelado ya a una parte sustancial de la sociedad para que llegue a no reparar en los peligros que la acechan. Enfoca lo que quiere difundir, desplaza lo que quiere ocultar. Asuntos  más llamativos y de menor transcendencia distraen de lo principal.  De alguna manera, muchos ya han entregado su mente, como infectados por un troyano informático al que pudieron y aún pueden eliminar.

Diccionario del franquismo de Pedro L. Angosto

El franquismo fue una de las dictaduras mas largas de la Europa del siglo XX. Condicionando de tal forma la vida de los españoles que, aún hoy 80 años después del golpe de Estado del general Franco, notamos su huella en la sociedad española. Profunda, diría. Es también un gran desconocido para varias generaciones que […]

a través de Diccionario del franquismo de Pedro L. Angosto — El Periscopio

 Rosa María Artal.

19 de marzo 2018.

El franquismo fue una de las dictaduras mas largas de la Europa del siglo XX. Condicionando de tal forma la vida de los españoles que, aún hoy 80 años después del golpe de Estado del general Franco, notamos su huella en la sociedad española. Profunda, diría. Es también un gran desconocido para varias generaciones que no llegan a entender, por tanto, las raíces de muchos hechos del presente. Su estudio suele pasarse de soslayo en los colegios, nunca queda tiempo en el temario para llegar a ese punto, según se ha denunciado en numerosas ocasiones.

Pedro Luis Angosto, doctor en Historia por la Universidad de Alicante, acaba de publicar un “Diccionario del franquismo” (Editorial Comares, 2018) , biográfico, con los protagonistas y cómplices desde 1936 a 1978. Un exhaustivo trabajo de casi 500 páginas, con numerosas fuentes bibliográficas que recoge más de 350 biografías. Según Angosto no están todos pero sí los decisivos. “No solo los militares traidores que empuñaron las armas contra el gobierno legítimo de la Segunda República sino también quiénes le dieron cobertura doctrinal, publicitaria y financiera”. Un trabajo arduo dado que la dictadura franquista procuro borrar huellas que los fascismos derrotados no pudieron hacer.

La Transición acabó siendo una especie de ley de Punto Final que otras dictaduras terminaron por derogar llegada la democracia. No ha ocurrido así en España y nos vemos en “una especie de neutralidad que ha favorecido la aparición de un revisionismo histórico qué pretende demostrar que la guerra civil no fue más que un enfrentamiento entre dos bandos igualmente culpables”. Lo dice el profesor Josep Fontana en el prólogo, particularmente alarmado por ese intenso y casi furibundo revisionismo que pretende reescribir la Historia. Que la está reescribiendo.

Al margen de los hechos claros, del levantamiento militar, la guerra y la dictadura, por mucho que se los quiera remozar, hay una razón de aplastante lógica que esgrime Fontana: “Confieso que nunca he entendido que se pueda valorar del mismo modo una república que formó maestros, abrió escuelas y creo bibliotecas públicas en los pueblos, y un régimen militar que asesinó maestros, cerró escuelas y bibliotecas y quemó libros”.

Una introducción que enmarca el franquismo en el momento histórico en el que se produjo y señala las principales características del régimen. Sin duda, una oportunidad para repasar de dónde vienen algunos nombres que hoy siguen ostentando poderes importantes de la vida española.  Y sobre todo de saber más de un tiempo de tinieblas al que se le echa más oscuridad encima por el desconocimiento. Una gran y buscada laguna para muchos españoles.

“No es posible, dice Angosto, que ningún sistema democrático pueda desarrollarse sobre la mentira, la ocultación, la manipulación, la impostura, cada país tiene que saber de su pasado, de todo su pasado, pero sobre todo del que afecta de modo indubitable a su presente y a su futuro”.