La enorme discriminación contra la tercera edad(y contra la Mujer)

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Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 29 de diciembre de 2015.

Este artículo toca un tema que, a pesar de su enorme importancia, tiene escasísima visibilidad mediática en España: la enorme discriminación en contra de los ancianos.

A lo largo de mi larga vida en varios países he podido ver muchas formas de discriminación, ya sea de clase social, de género, de raza o de nacionalidad. Pero un tipo de discriminación dela que tengo que confesar no era muy consciente, y que he ido aprendiendo a medida que he ido avanzando en edad, es la discriminación en contra de las personas de mayor edad, discriminación que va acentuándose a medida que las personas van adquiriendo más años. Tal discriminación es especialmente acentuada en las culturas latinas (también muy conocidas por su discriminación en contra de las mujeres, consecuencia del machismo que caracteriza a estas sociedades) y como también ocurre en esta última forma de discriminación aparenta no existir, ocultándose tras una presunta caballerosidad (supuestamente muy atenta con el género femenino en el caso de la discriminación a la mujer). Lo mismo ocurre con los ancianos, a los que, por lo general, se refieren, supuestamente para expresar también gran gentileza y estima, como “abuelos”, término que aparenta ser respetuoso, pero que aplicado indistintamente consigue lo contrario. Siempre recordaré a mi padre, persona que sufrió muchísimo, que fue represaliado por el fascismo, y que siempre sostuvo un orgullo de haber hecho –luchar por la República- lo que tenía que haber hecho, mostrando, a la vez, frente a la represión, un gran sentido de la dignidad. Y cuando a los más de noventa años la gente se refería a él como “abuelo”, él contestaba con cierta irritación: “mire usted, yo no soy su abuelo y francamente tampoco desearía serlo. Le ruego que me llame Vicente”, y terminaba la conversación. Y yo lo entendía perfectamente. Hoy me encanta que mi nieto me llame abuelo, pero no me gusta que nadie más se refiera a mí como tal, por personas que ni siquiera me conocen.

Y así lo muestran las encuestas. La mayoría de ancianos no desea que se refieran a ellos como abuelos. Y sin embargo, es el término más utilizado. No se dice “Residencia de la tercera edad”, o “Residencia de ancianos”, sino “Residencia de abuelos”. Y así un largo etcétera. En realidad, detrás de la supuesta amabilidad, hay una visión ofensiva hacia las personas receptoras de tal nombre (percibidas como de capacidades físicas e intelectuales reducidas como consecuencia de su edad). Quedó así reflejado en la descripción que hizo la derecha de la caverna española del excelente grupo de activistas de edad avanzada, dirigiéndose a ellos como “yayoflautas” (abuelos con flauta). Ni que decir tiene que la mayoría de personas que utilizan esta expresión no son conscientes de que es un término discriminatorio, que estereotipa a las personas mayores.

La atención a los ancianos

Una dimensión que refleja tal discriminación es la falta de atención a las personas de edad avanzada que requieren cuidados paliativos, y que alcanza su máxima expresión en las personas con enfermedades terminales, es decir, que están experimentando una enfermedad que reducirá en un periodo de tiempo relativamente corto su esperanza de vida. Este tipo de atención –que requiere cualquier persona que tiene una enfermedad terminal, sea de la edad que sea, pero que lógicamente afecta más a las personas ancianas–está muy poco desarrollada en España. El final de su vida es para millones de españoles uno de los periodos más difíciles, con peor calidad de vida y con menos confort y bienestar. Y es también un periodo enormemente pesado para las familias. Y en España, cuando decimos familias queremos decir mujeres. La mujer española tiene tres veces más enfermedades debidas al estrés que el hombre. Cuida de los niños y jóvenes, que viven en casa hasta la edad promedio de 32 años (sí, repito, 32 años), de su pareja, de los ancianos y el 52% está también integrada en el mercado de trabajo. Y casi la totalidad de los cuidados a enfermos terminales lo hacen las mujeres familiares del anciano.

Se requiere una enorme inversión en estos tipos de servicios. El argumento de que viviremos en un futuro sin que haya puestos de trabajo como resultado de la sustitución de trabajadores por robots, es una banalidad más de las muchas que se escriben y centran la atención mediática. Esta frivolidad también se ha presentado como causa del elevado desempleo en España, pues este se atribuye a la introducción de nuevas tecnologías o a la exportación de los puestos de trabajo, ignorando que hay una enorme cantidad de necesidades humanas desatendidas que requieren puestos de trabajo, puestos que no pueden ser sustituidos por robots y externalizados. Si España tuviera el porcentaje de personas adultas que trabajan en los servicios públicos del Estado del Bienestar (sanidad, educación, servicios sociales, servicios domiciliarios a personas con dependencia, escuelas de infancia, servicios de prevención de la pobreza y vivienda social, entre otros) que tiene Suecia (alrededor de una de cada cuatro, en lugar de una de cada diez, como es ahora en España) crearíamos unos 3,5 millones más de puestos de trabajo. ¿Por qué no se crean?

Se dirá que no hay dinero público, lo cual no es cierto, pues si España tuviera las políticas fiscales de Suecia y el porcentaje de personas adultas trabajando y pagando impuestos de ese país, ingresaría suficientes fondos para proveer tal empleo. Nunca se crean a aquellos economistas (próximos a la banca o al Banco de España) que, con gran pomposidad, constantemente denuncian en las amplias cajas de resonancia que se ponen a su disposición que no hay dinero en Catalunya y en España o que “nada es gratis”. Les aseguro que sí que lo hay (y además, mucho). Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. Ahí está el problema.

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untitled Los Nietos son el postre de la Vida!!!!!!!

 

 

40 ANIVERSARIO DE LOS ÚLTIMOS FUSILAMIENTOS DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. “MALDITO BAILE…”.

«COMIENZO DE 0».

Loli Lopesino

40 ANIVERSARIO DE LOS ÚLTIMOS FUSILAMIENTOS DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. “MALDITO BAILE…”.

27 septiembre, 2014 · de LoliLopesino

“Francisco Franf1co Bahamonte (Militar y dictador español, jefe del Estado 1936-1975) y  Juan Carlos I de España, en la Plaza de Oriente, Madrid con fecha: 27/09/1975”.

En la madrugada del 27 de septiembre de 1975, cinco antifascistas eran fusilados en Madrid, Barcelona y Burgos, en cumplimiento de las penas de muerte dictadas en los correspondientes consejos de guerra sumarísimos celebrados muy pocos días antes, entre el 28 de agosto y el 19 de septiembre.

– Anjel Otafusilamientosegui

– Humberto Baena

– Ramón García

– José Luís Sánchez Bravo

– Jon Paredes Txiki

El mundo se moviliza contra los fusilamientos. Franco y el franquismo-monárquico contra el mundo. El 1 de octubre del 75 en la plaza de Oriente decía:

“Todas las protestas habidas obedecen a una conspiración masónica-izquierdista, de la clase política, en contubernio con la subversión comunista-terrorista en los social, que si a nosotros nos honra a ellos les envilece.”

El lema elegido, seguía siendo: “¡No queremos apertura, solamente mano dura!”. El entonces príncipe allí presente, participó de ella, en su interinidad. Juan Carlos ya había jurado los Principios mucho antes. ¡TODO ESTABA ATADO Y BIEN ATADO.

Aquellos gritos de angustia anteriores a los fusilamientos, gritos – firmados- que provenían de muchos países europeos, no obtuvieron la menor escucha ni acogida entre los vigilantes incondicionales del régimen, como el aquél entonces príncipeJuan Carlos de Borbón o el “Carnicerito de Málaga”, el asesino Carlos Arias Navarro, el presidente del gobierno, que acataron la voluntad del Dictador de quitar la vida, -asesinar- a cinco militantes antifascistas, ante la impotencia y el dolor de millones de personas.

Todos los fusilados fueron brutalmente torturados durante sus detenciones, torturas todas ellas -denunciadas-. Los responsables policiales de aquella operación eran conocidos, como el comisario Roberto Conesa y Antonio Gonzalez Pachecho,”Billy el niño“.

En el proceso, los tribunales militares, no respetaron ni la propia legalidad franquista,solo pretendían y anhelaban muertos a -cualquier precio-, que debían servir como ejemplo, lección al movimiento popular antifascista. En el amanecer del 27 de Septiembre las ejecuciones fueron una auténtica orgía de sangre, los verdugos fueron Guardias Civiles policías voluntarios; otros muchos miembros de esos cuerpos acudieron a contemplar simplemente, como si de un “circo se tratase”. 

El 2 de marzo de 1974 fueron ejecutados con garrote vil en Barcelona Salvador Puig Antich Heinz Chez en Tarragona. Sus verdugos fueron Antonio López Guerra, de Badajoz, y José Monero Renomo, de Sevilla, los cuáles se habían presentado a las plazas de “ejecutores de sentencias” publicadas en el BOE del 7 de octubre de 1948.

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Ángel Otaegi y Juan Paredes Txiki, los miembros de ETA, fueron dos de las primeras víctimas reconocidas de la violencia de origen político, de sufrimientos injustos y abusos policiales entre 1960 y 1978.

Sus expedientes, junto a los de seis personas más, fueron los primeros tramitados por la Comisión de Valoración de Sufrimientos Injustos en el periodo 1960-78. Así, el Gobierno Vasco indemnizará con 135.000 euros a las familias de los fallecidos y con cuantías entre 35.000 y 95.000 euros en el caso de lesiones. La comisión creada por el Gobierno y Parlamento Vasco les reconoce la condición de víctimas ya que en el consejo de guerra en el que fueron condenados a muerte se vulneró su derecho a un juicio justo. El director de la Oficina de Víctimas del Terrorismo Txema Urquijo aseguró de que la condición de miembros de ETA de Txiki y Otaegi no levantaría polémicas, dado que la comisión “plantea el reconocimiento, no homenaje, de la condición de víctima de violación de derechos humanos”.

Durante los años 70-75 un siniestro goteo de agresiones y muertes sembró el escenario de la lucha antifascista. Auge […] Reflexión, vivencia, historia, etcétera: “La capacidad para hacer que las cosas no existan”. Manuel Blanco Chivite.

La abolición de la pena de muerte en España no es absoluta

Ya que la Constitución Española y en su artículo 15, dice así: Queda abolida excepto en aquellos casos que pudiera establecer el código de justicia militar en tiempo de guerra. Viene a decir que, aunque la pena de muerte haya sido abolida de la ley militar en todos los casos, su re-introducción para determinados delitos en tiempos de guerra no sería inconstitucional.

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Hay que salvar a la pequeña y mediana empresa

Hay que salvar a la pequeña y mediana empresa

23 de enero de 2013

Por: Juan Torres López

Publicado en Público.es el 21 de enero de 2013

Por muchas vueltas que se le de, el indicador más certero de la profundidad y del daño que está causando una crisis económica es la desaparición de empresas. No cabe duda de que el aumento del desempleo es terrible pero incluso éste puede ser temporal y si está protegido no conlleva grandes caídas subsiguientes en la demanda. Pero cuando desaparece una empresa no solo se pierde empleo en ese momento sino que además salta por los aires una fuente futura de creación de puestos de trabajo, se pierden quizá para siempre recursos físicos, financieros y humanos y se desperdicia en la mayoría de las ocasiones el esfuerzo de muchos años y de muchas vidas.

Sean de propiedad privada, social o pública (porque no hay mayor error que confundirlas con el capitalismo) las empresas son organizaciones vitales para la satisfacción de las necesidades humanas y sin las cuales es imposible resolver los asuntos más básicos de nuestra vida cotidiana.

Por eso, la desaparición en España de más de 200.000 empresas desde 2008 no puede calificarse sino como de auténtica tragedia económica a la que habría que poner freno cuanto antes si no queremos hundirnos en la depresión económica y en el empobrecimiento continuado durante muchos años.

Sin embargo, y a pesar de que todo el mundo se llena la boca de defensas a la empresa o a los puestos de trabajo, lo cierto es que no hay institución social más incomprendida ni que reciba más agresiones por todos lados. Quienes está defendiendo y aplicando las políticas de austeridad y de recorte de rentas confunden los intereses del conjunto de las empresas con los de las más grandes, y quienes desde sindicatos u organizaciones de izquierdas ponen el énfasis en la defensa del empleo no se suelen dar cuenta de que eso es hoy día imposible sin la contribución de los miles de pequeños y medianos empresarios que lo crean en su gran mayoría.

Los gobiernos y la patronal están en manos de las grandes empresas y de los bancos que están imponiendo políticas que les vienen bien a ellos pero que literalmente fulminan a las pequeñas y medianas.

A diferencia de lo que ocurre en otros lugares, como en Estados Unidos, las grandes empresas europeas o están muy desentendidas del mercado interior o bien tienen un gran poder de mercado (como es el caso de las que suministran servicios básicos). Son empresas globales que obtienen la mayor parte de sus beneficios fuera de Europa o que los tienen garantizados aquí porque disponen de clientes cautivos, que no se pueden desentender fácilmente de ellas y tienen que aguantar sin rechistar los precios que imponen. En ambos casos, sus beneficios no dependen del poder adquisitivo de los europeos y por eso prefieren políticas que aquí simplemente garanticen los costes laborales e impuestos más bajos posibles.

Esa es la razón por la que están imponiendo las políticas de austeridad que se vienen aplicando. Unas políticas (que los economistas llamamos deflacionarias) que en realidad se viene aplicando en Europa desde hace muchos años y que son la causa de que aquí haya habido menos crecimiento y más desempleo que en otros lugares, pero que en los momentos de crisis actuales es cuando se muestran mucho más dañinas y contraproducentes.

Las pequeñas y medianas empresas (que en el conjunto de Europa, como en España, son las que han venido creando más o menos el 80% de nuevo empleo) no tienen a su alcance el colchón del mercado global, ni tampoco clientes tan cautivos como las que suministran telefonía, luz, energía u otros servicios básicos. En su inmensa mayoría viven, por el contrario, del mercado interno y cuando éste se viene abajo ellas van detrás enseguida. Muy pocas pueden internacionalizarse porque su negocio es el que es, atender a la demanda interna.

No quiero decir que no interese fomentar la internacionalización de las pymes españolas. Simplemente me refiero a que eso no se debe confundir, como se viene haciendo, con dos errores fatales. El primero, creer que solo serán competitivas en el exterior las pequeñas y medianas empresas que operen con trabajadores peor pagados. El segundo, pensar que a todas las empresas les conviene orientarse al mercado exterior o que todas van a poder hacerlo para salir de la crisis.

Normalmente, los pequeños y medianos empresarios viven de lo que gastan sus vecinos o empresas colindantes y si éstos tienen cada vez menos renta es cuando venden menos y cuando se ven condenadas a cerrar. Por eso, las políticas que imponen las grandes empresas y los bancos y que se están traduciendo en un descenso continuado de los ingresos de la mayoría de la población les resultan fatales.

Si queremos salir de verdad de la crisis sin destruir la economía y sin empobrecer para muchos años a la sociedad española, tenemos que salvar a las pymes (y me atrevería a decir que, muy en particular, a las que son propiedad o están dirigidas por mujeres porque tienen mayores problemas aún), y no a los bancos, a Telefónica, a Repsol y al resto de las grandes corporaciones que dominan el discurso, las instituciones políticas y las organizaciones patronales.

No hay nada más perjudicial para los pequeños y medianos empresarios (además, naturalmente, de para los propios trabajadores) y para el conjunto de la economía española que propuestas como las que acaba de hacer la patronal de Ikea, El Corte Inglés, Cortefiel, C&A, Alcampo, Leroy Merlin y otras grandes empresas de rebajar aún más los salarios. Responden a un razonamiento económico ciego y troglodita que aumentará sus beneficios a corto plazo pero que a la postre solo llevará consigo la desaparición de otros miles más de empresas y la pérdida de muchos más empleos.

Las pequeñas y medianas empresas que han cerrado en España lo han hecho por carecer de dos cosas fundamentales: crédito y clientes. No disponen de financiación porque los bancos que podrían dárselo están quebrados y utilizan la liquidez y ayudas sin límite que le dan el Banco Central Europeo y el gobierno para salvar sus muebles y sus beneficios. Y pierden la clientela porque los trabajadores, y la mayoría de la sociedad que gasta casi todos sus ingresos en consumo, disponen cada vez de menos rentas por los recortes que hace el gobierno.

Por eso, para salvar a las empresas que pueden crear empleo (y no destruirlo como viene haciendo las grandes que imponen las políticas de austeridad) lo que hay que hacer es lo contrario de lo que se viene haciendo. Si la banca privada no puede proporcionar crédito porque está quebrada o usando sus recursos para desendeudarse, el Estado tendría que garantizarlo como un auténtico servicio público esencial. ¿Se imaginan lo que hubieran podido hacer los miles de empresarios que han cerrado con la liquidez y ayudas que se le ha dado a los bancos para que la desperdicien?

Y para que recuperen sus ventas y el empleo, lo que debe hacerse es elevar la renta de la población que en lugar de ahorrar y dedicar la mayor parte de sus ingresos a la especulación financiera los dedica al consumo. Eso se puede conseguir, por ejemplo, con moratorias en el pago de hipotecas, con ayudas directas a las familias de menor renta y, en general, llegando a un pacto de rentas que impida la concentración tan grande de ingresos que se está dando en los niveles de mayor riqueza. Entender que la desigualdad creciente es el principal enemigo de los pequeños y medianos empresarios y de sus negocios no es algo de derechas o de izquierdas sino de sentido común a la vista de lo que está pasando.

Quizá no baste solo con eso. Es imprescindible también que la sociedad entera entienda  que los pequeños y medianos empresarios no son los malos de la película, lo que posiblemente requiera que estos también comprendan que sus intereses no tienen nada que ver con los de los grandes oligopolistas que dicen representarlos. La creación de riqueza orientada a satisfacer nuestras auténticas necesidades y que no destroce a la naturaleza que necesitamos para vivir es algo bastante más complejo que lo que refleja la dialéctica maniquea de buenos y malos al uso. Solo si superamos esta limitación y diseñamos un proyecto social, económico y político que ponga en primer plano los intereses reales de la inmensa mayoría de la sociedad y no solo los de quienes están en la cima podremos alumbrar un camino menos frustrante y más enriquecedor para todos.

Presos con causa 1936-1978. Abrir las puertas de la historia

El cierre y derribo de la Prisión Provincial de Santander nos ofrece la oportunidad de recuperar la memoria de hombres y mujeres que por defender sus ideas, fueron encarcelados durante el Franquismo, que utilizó el sistema carcelario como instrumento de exclusión social, y la repercusión que todo ello tuvo para sus familias. Puedes ver la galeria de fotos aquí.

Presos con causa 1936-1978. Abrir las puertas de la historia: Video

http://vimeo.com/40594704 

Sus muros fueron depositarios de la memoria de varias generaciones de hombres y mujeres que vieron frustradas sus aspiraciones democráticas, unos tras la victoria de Franco en la Guerra Civil, y otros en los sucesivos intentos de organizar un movimiento de oposición a la dictadura.

La “Cárcel”, expresión con la que los cántabros se refieren todavía hoy a la Prisión Provincial, encerró una parte de sus vidas, sus esfuerzos, y sus sueños de un mundo de derechos y libertades, contribu­yendo con ello a que llegara a España la democracia.

Tras cuarenta años de silencio y treinta de constitución democrática, es necesario reconocer públi­camente el esfuerzo y el compromiso de los que pasaron por allí y en ese empeño nos dejaron una parte de su vida. Ese tiempo de reclusión fue la semilla de esta democracia.

Paywalls Académicos significa publicar y perecer – Opinión – Al Jazeera en Inglés

Paywalls Académicos significa publicar y perecer – Opinión – Al Jazeera en Inglés.

Sarah Kendzior

Sarah Kendzior 

Sarah Kendzior es un antropólogo que recientemente recibió su doctorado de la Universidad de Washington en St. Louis.

  Las discusiones sobre la publicación de acceso abierto han centrado en si la investigación debe ser gratuita al público [EPA]

El 19 de julio de 2011, Aaron Swartz, un programador de computadoras y activista, fue arrestado por descargar 4.800.000 artículos académicos. Los artículos constituían casi todo el catálogo de JSTOR, una base de datos de la investigación académica. Las universidades que deseen utilizar JSTOR pagan tanto como $ 50.000 en cuotas de suscripción anuales .

Las personas que deseen utilizar JSTOR deberá pagar un promedio de $ 19 por artículo. Los académicos que escriben los artículos no se les paga por su trabajo, ni los académicos que revisar eso. Los únicos que se benefician son los 211 empleados de JSTOR.

Swartz pensaba que esto era incorrecto. El paywall, según él, constituye el “robo privado de la cultura pública” .Me dolió no sólo el gran público, sino también los académicos que deben ” pagar para leer el trabajo de sus colegas“.

Para intentar hacer beca accesible a las personas que no pueden pagarlo, Swartz se enfrenta a una multa de $ 1 millón y hasta 35 años de prisión. La gravedad de los cargos sorprendido activistas que luchan por la publicación de acceso abierto. Pero sorprendió demasiado académicos, por diferentes razones.

“¿Puedes imaginar si JSTOR fue público?” uno de mis amigos en el mundo académico se preguntó. “Eso significa que alguien en realidad podría leer mi artículo”.

Publicación académica se estructura en exclusividad. Originalmente, esta exclusividad tenía que ver con la competencia en las revistas. Las tasas de aceptación en las principales revistas son bajos, en algunas disciplinas del 5 por ciento, y la publicación en prestigiosas salas que antes era una indicación de su valor como un erudito. 

 

Hoy en día, casi se asegura de que su escritura se vaya sin leer. “Cuanto más difícil es conseguir un artículo en un diario, mayor será el valor percibido de haberlo hecho”, señala Katheen Fitzpatrick , director de Comunicación Científica de la Asociación de Lenguas Modernas. “Pero este sentido de prestigio con demasiada facilidad tonos más en el sentido de que cuanto más exclusivamente una publicación  distribuida , mayor será su valor. “

Las discusiones sobre la publicación de acceso abierto han centrado en si la investigación debe ser gratuita para el público. Pero esta cuestión establece una dicotomía falsa entre “lo público” y “erudito”. Mucha gente cae en una zona gris, cuyos límites están determinados por la afiliación institucional y la riqueza personal. Esta categoría incluye a académicos independientes, periodistas, funcionarios públicos, escritores, científicos y otras personas que son expertos en sus campos aún no están dispuestos o no pueden pagar por el trabajo académico.

Esta negación de los recursos es una pérdida para los que valoran la investigación académica. Pero también es una pérdida para los propios académicos, cuya capacidad de permanecer restos empleados en su voluntad de limitar la circulación del conocimiento. En el ámbito académico, la capacidad de prohibir beca se considera más significativa que la capacidad para producirla.

“Publicar y perecer”

¿Cuándo los eruditos a formar parte del “público”? Una respuesta puede ser cuando no pueden darse el lujo de acceder a su propio trabajo. Si quisiera descargar mis artículos, me tendría que pagar $ 183. Ese es el costo total de los seis artículos académicos que publiqué entre 2006 y 2012, el más caro de lo que ocurre con 32 libras, o $ 51, y el más barato de lo que se vende por $ 12, aunque con sólo 24 horas de acceso. 

“Cuanto más difícil es conseguir un artículo en un diario, mayor 
el valor percibido de haber 
hecho. ” 

– Katheen Fitzpatrick

 

Ya que no reciben dinero de la venta de mi trabajo, no tengo ni idea de si alguien lo compró. Sospecho que no, ya que el motivo por el alto precio no tiene nada que ver con hacer dinero. JSTOR, por ejemplo, hace sólo0,35 por ciento de sus ganancias por la venta de artículos individuales.El alto precio se ha diseñado para mantener la barrera entre el mundo académico y el mundo exterior. Paywalls codificar y elitismo mercantilizar tácito.

En el ámbito académico, la edición es una empresa estratégica. Es menos acerca de la producción de conocimiento que cuando ese conocimiento se llevará a cabo (o retener) y el efecto que tiene en la carrera del autor. Conceden los nuevos profesores de la tenencia en función de su producción de publicaciones, pero no en el impacto de sus investigaciones en el mundo – tal vez porque, debido a paywalls, suele ser mínima. 

“Publicar o perecer” ha sido durante mucho tiempo una máxima académico. En la economía digital “, publicar y perecer” puede ser un resumen más adecuado. ¿Qué académicos ganar en seguridad profesional, pierden su relevancia pública, un triste destino para aquellos que quieren que su investigación apreciado y comprendido.

Muchos estudiosos odio esta situación. En la última década, ha habido un empuje para terminar paywalls y avanzar hacia un modelo más inclusivo. Pero los defensores del acceso abierto enfrentan una batalla cuesta arriba incluso como la segregación de beca lleva a la pérdida de apoyo financiero.

En Estados Unidos, las agencias de financiamiento como la Fundación Nacional de la Ciencia han sido atacados por los políticos que creen que financiar proyectos irrelevantes para la vida pública. Pero al negar el acceso público a su trabajo, los académicos no se permite a los contribuyentes a ver dónde se gasta su dinero. Al negarse a contratar a un público más amplio acerca de su investigación, los académicos asegurar que pocos defenderlos cuando los fondos para la investigación que se cortan.

La tiranía de las editoriales académicas

Uno de los momentos más tristes que tuve en la universidad fue cuando un profesor me aconsejó sobre el momento de publicar. “Hay que espaciar sus artículos en cuando le beneficiará profesionalmente”, dijo, cuando le dije que quería que mi investigación tan pronto como sea posible. “No consumir todas sus ideas antes de que esté en la pista de tenencia”. Esto me confunde. ¿Se suponía que tienen un número finito de ideas? ¿Era mi obligación profesional para retenerlos?

Lo que no entiendo es que las publicaciones académicas no se trata de compartir ideas. Se trata de la eliminación de uno mismo del escrutinio público mientras pelean por la seguridad profesional. Se trata de hacer el trabajo “cuenta” con el secuestro, mientras que pocos la de la mayoría.

Poco después de la detención de Aaron Swartz, un técnico llamado Gregory Maxwell dejó más de 18.000 documentos en el sitio web de JSTOR torrent The Pirate Bay. “Muy a menudo, revistas, galerías y museos se están convirtiendo no divulgadores de conocimiento – como sus declaraciones de misión elevados sugieren – pero los censores del conocimiento, ya que la censura es la única cosa que lo hacen mejor que el internet no”, él escribió .

Él describió cómo había querido volver a publicar los escritos científicos originales del astrónomo William Herschel, donde la gente que lee la entrada de Wikipedia para Urano podría encontrarlos. En el sistema de publicación actual, se está ante un acto criminal.

Maxwell y Swartz fueron después de una simple cosa: para que el público participe con conocimiento. Esto se supone que es lo que los académicos son después también. Muchos de ellos son, pero no son capaces de perseguir ese objetivo debido a la tiranía de las editoriales académicas y las normas profesionales que fomentan servilismo y la exclusión.

La industria editorial académica parece a punto de derrumbarse antes de que cambie. Sin embargo, algunos estudiosos están escribiendo sobre la crisis actual. El mes pasado, un artículo titulado ” Intelectuales públicos, medios online y esferas públicas: Los reajustes actuales “, fue publicado en la Revista Internacional de Política, Cultura y Sociedad. 

Yo te diría lo que dice, pero yo no lo sé. Está detrás de una paywall.

Sarah Kendzior es un antropólogo que recientemente recibió su doctorado de la Universidad de Washington en St. Louis.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Al Jazeera.

Fuente:
Al Jazeera