¿Se lo han contado a sus hijos? — El Periscopio

 

No te quejes, que hemos venido aquí porque es tu cumpleaños.

No, si no me quejo.

La conversación, entre tres chicas adolescentes, se produjo en pasillos surcados de camisetas a 4 euros, bragas a 4 el pack de 3 y similares baratijas cualquier sábado en un templo de la ganga. El gran festejo para conmemorar la llegada de la joven al mundo se iniciaba de compras a bajo precio. Cada cual sabe cómo prefiere celebrarlo.

La incomodidad debía proceder de la aglomeración. Mucha gente se afanaba en la tarea y, entre ella, numerosos niños. Los niños pueblan los centros comerciales aprendiendo desde muy temprana edad la diversión del mundo creado para ellos. Ojean, buscan, opinan, dicen “quiero” esto o lo otro, “me lo pido”.

Filas de camisetas idénticas, en distintos tonos. A 2, 3 y 4 euros. Con su tela, su corte, su ensamblaje, su cosido puntada a puntada, planchado, etiquetado, almacenaje, distribución, colocación. 2, 3, 4 euros. Me dijeron los vendedores que, con prendas algo más caras –8, 10 y 12 euros– pegan otra etiqueta de precio inferior. Los bajos fondos del consumismo. Con niños por doquier.

Niños, adolescentes, como los que en el Instituto Neil Armstrong de Valdemoro (Madrid), han sufrido golpes de calor y crisis de ansiedad porque el centro, sobrecargado, sufre graves deficiencias. Aún andan, siglo XXI, con aulas prefabricadas que se recalientan. La educación física se practica en la calle porque no hay gimnasio. Si enferman por el calor, como esta semana, los llevan al Tanatorio que es el único centro cercano con aire acondicionado. Los abanicos de papel que les aconsejó el consejero de Sanidad de Cifuentes no bastaron para temperaturas en torno a los 40º.

¿Qué podía salir mal? Votan al PP y a Ciudadanos, derecha. Un par de sus alcaldes, Granados y Boza andan entre rejas por corrupción o saliendo con permiso. Algún otro, investigado. Al IES le pilló de lleno la trama Púnica que se enriquecía con colegios a costa de los escolares. Y Valdemoro siguió votando derecha. Ahora está algo más repartido el voto, pero prevalece la derecha.

Niños. Como los que han caído Bajo el Umbral de la Pobreza y que sitúan a España en el puesto número 28 de los 41 países más ricos que forman la OCDE. Tampoco está tan mal, ¿eh? En Europa incluso nos encontramos en situación algo mejor que Lituania, Rumanía,  Malta y poco más.

Tenemos a más de 2,5 millones de niños pobres, según este informe de UNICEF, organización de la ONU vituperada en particular por el autor de la Amnistía Fiscal a los amigos ricos, que ha considerado inconstitucional el TC. Montoro, aún ministro. El Gobierno confirma la cifra de todos modos. El 30%, 1 de cada 3 que gustan decir para que se entienda mejor. En 2012 nos echábamos las manos a la cabeza porque eran más de 2 millones. El informe señala, además, que España es uno de los países con mayor desigualdad y con menos ganas de acabar con esa lacra. La España de Rajoy invierte casi la mitad de la media europea en la protección social de los niños, destaca el estudio. Entretanto se rescata a los bancos con nuestro dinero y el Banco de España da por perdidos 60.600 millones de euros, hay que saber quién manda y para qué se gobierna.

La noticia del informe sobre pobreza infantil en la Cadena SER comenzaba diciendo “ Tirón de orejas de UNICEF al Gobierno de Rajoy“. El Parlamento se lo estaba dando bien al rechazar la moción de censura de Unidos Podemos planteada básicamente por corrupción y, sin duda, por sus consecuencias. Le dieron tirón con orla y cuatro vueltas al ruedo los socios del PP, mientras la prensa aplaudía a unos niveles de sumisión que enrojecían de vergüenza solo con ojearlos. En el instituto de Valdemoro se ve con claridad la cadena. Se empieza por robar de los centros educativos, se acaba en barracones y de ahí al Tanatorio que es el único centro cercano con aire acondicionado. Este final no lo hubiera firmado ni Berlanga.

Pero parece que hay gente que piensa que esto lo arreglará el bocazas machista que responde al nombre de Rafael Hernando en la manada. O la vicepresidenta de risa floja cuando insultan a una portavoz “enemiga” que lo está haciendo muy bien. O Rajoy, el dios a preservar por la derecha mediática. O Rivera que ya ha confirmado lo que supimos desde el minuto 1, que él pondrá cuantas trabas sean precisas para que nadie desbanque a Rajoy de la Moncloa. O Cifuentes que lanza también a su jauría para atacar a Lorena Ruiz-Huerta, portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, a la que no puede soportar.

Todos estos se lo van a arreglar. Fíense de Susanna Griso, tan presta a lavar lo que tenga Hernando por cara. O a criticar lo que ocurre lejos de España para que veamos la suerte de contar aquí con el PP. O de Inda y Marhuenda. O de Caño y Cebrián. En TVE también hay unos cuantos que les van a sacar las castañas del fuego. Todos estos lo van a solucionar. Porque la culpa de todo la tiene el 15M, y Podemos, Iglesias, y sobre todo, ahora, Irene Montero con la que no contaban.

Aquel sábado en el templo de la baratija y la ganga corrían tropezándose con los adultos –que es una nueva costumbre infantil– unos cuantos niños con el aire de suficiencia del primer mundo. Y por un instante sentí que veía aquellos mismos pasillos con las tejedoras en serie y aquellos niños españoles, sentados, cosiendo, encorvados. Se ha denunciado que las fábricas que surten a los grandes comercios occidentales emplean a críos de su edad. Cuánta explotación hace falta para cobrar 2 euros por camiseta, y menos en las próximas rebajas. Cuánto sufrimiento.

El derecho a progresar ha de erigirse sobre condiciones laborales, humanas, más justas. 85 millones de niños en el mundo trabajan a la fuerza. Una de las más grandes explotadoras es Ivanka Trump, a cuyo padre o dinastía han aupado a puestos de decisión estelares unos cuantos millones de seres inanes que no piensan o quieren fastidiar. “Los salarios son tan bajos que algunos no pueden vivir junto a sus hijos, mientras colocan etiquetas con precios que equivalen a semanas de trabajo”. El marido de Ivanka, por cierto,  construyó un edificio de lujo con fondos para barrios pobres. Una familia muy compenetrada en sus objetivos. No es la única.

Lo peor es que explotadores y embaucadores no andan en lejanas montañas. Los escenarios desoladores se construyen trabajando la injusticia y la irreflexión, en cualquier parte. La globalización del abuso es un hecho. Aquel sábado, como este y muchos más, me pregunté si aquellos padres habían contado a sus hijos quiénes y cómo elaboran esos productos. Si les habían advertido que, por el camino que vamos, un día pueden verse igual, en el otro lado de la fortuna. Hacen falta muchas manos para vender a 2 euros; muchas, para saciar la codicia aquí de tanto ladrón. ¿Se lo han contado a sus hijos?

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La enorme discriminación contra la tercera edad(y contra la Mujer)

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Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 29 de diciembre de 2015.

Este artículo toca un tema que, a pesar de su enorme importancia, tiene escasísima visibilidad mediática en España: la enorme discriminación en contra de los ancianos.

A lo largo de mi larga vida en varios países he podido ver muchas formas de discriminación, ya sea de clase social, de género, de raza o de nacionalidad. Pero un tipo de discriminación dela que tengo que confesar no era muy consciente, y que he ido aprendiendo a medida que he ido avanzando en edad, es la discriminación en contra de las personas de mayor edad, discriminación que va acentuándose a medida que las personas van adquiriendo más años. Tal discriminación es especialmente acentuada en las culturas latinas (también muy conocidas por su discriminación en contra de las mujeres, consecuencia del machismo que caracteriza a estas sociedades) y como también ocurre en esta última forma de discriminación aparenta no existir, ocultándose tras una presunta caballerosidad (supuestamente muy atenta con el género femenino en el caso de la discriminación a la mujer). Lo mismo ocurre con los ancianos, a los que, por lo general, se refieren, supuestamente para expresar también gran gentileza y estima, como “abuelos”, término que aparenta ser respetuoso, pero que aplicado indistintamente consigue lo contrario. Siempre recordaré a mi padre, persona que sufrió muchísimo, que fue represaliado por el fascismo, y que siempre sostuvo un orgullo de haber hecho –luchar por la República- lo que tenía que haber hecho, mostrando, a la vez, frente a la represión, un gran sentido de la dignidad. Y cuando a los más de noventa años la gente se refería a él como “abuelo”, él contestaba con cierta irritación: “mire usted, yo no soy su abuelo y francamente tampoco desearía serlo. Le ruego que me llame Vicente”, y terminaba la conversación. Y yo lo entendía perfectamente. Hoy me encanta que mi nieto me llame abuelo, pero no me gusta que nadie más se refiera a mí como tal, por personas que ni siquiera me conocen.

Y así lo muestran las encuestas. La mayoría de ancianos no desea que se refieran a ellos como abuelos. Y sin embargo, es el término más utilizado. No se dice “Residencia de la tercera edad”, o “Residencia de ancianos”, sino “Residencia de abuelos”. Y así un largo etcétera. En realidad, detrás de la supuesta amabilidad, hay una visión ofensiva hacia las personas receptoras de tal nombre (percibidas como de capacidades físicas e intelectuales reducidas como consecuencia de su edad). Quedó así reflejado en la descripción que hizo la derecha de la caverna española del excelente grupo de activistas de edad avanzada, dirigiéndose a ellos como “yayoflautas” (abuelos con flauta). Ni que decir tiene que la mayoría de personas que utilizan esta expresión no son conscientes de que es un término discriminatorio, que estereotipa a las personas mayores.

La atención a los ancianos

Una dimensión que refleja tal discriminación es la falta de atención a las personas de edad avanzada que requieren cuidados paliativos, y que alcanza su máxima expresión en las personas con enfermedades terminales, es decir, que están experimentando una enfermedad que reducirá en un periodo de tiempo relativamente corto su esperanza de vida. Este tipo de atención –que requiere cualquier persona que tiene una enfermedad terminal, sea de la edad que sea, pero que lógicamente afecta más a las personas ancianas–está muy poco desarrollada en España. El final de su vida es para millones de españoles uno de los periodos más difíciles, con peor calidad de vida y con menos confort y bienestar. Y es también un periodo enormemente pesado para las familias. Y en España, cuando decimos familias queremos decir mujeres. La mujer española tiene tres veces más enfermedades debidas al estrés que el hombre. Cuida de los niños y jóvenes, que viven en casa hasta la edad promedio de 32 años (sí, repito, 32 años), de su pareja, de los ancianos y el 52% está también integrada en el mercado de trabajo. Y casi la totalidad de los cuidados a enfermos terminales lo hacen las mujeres familiares del anciano.

Se requiere una enorme inversión en estos tipos de servicios. El argumento de que viviremos en un futuro sin que haya puestos de trabajo como resultado de la sustitución de trabajadores por robots, es una banalidad más de las muchas que se escriben y centran la atención mediática. Esta frivolidad también se ha presentado como causa del elevado desempleo en España, pues este se atribuye a la introducción de nuevas tecnologías o a la exportación de los puestos de trabajo, ignorando que hay una enorme cantidad de necesidades humanas desatendidas que requieren puestos de trabajo, puestos que no pueden ser sustituidos por robots y externalizados. Si España tuviera el porcentaje de personas adultas que trabajan en los servicios públicos del Estado del Bienestar (sanidad, educación, servicios sociales, servicios domiciliarios a personas con dependencia, escuelas de infancia, servicios de prevención de la pobreza y vivienda social, entre otros) que tiene Suecia (alrededor de una de cada cuatro, en lugar de una de cada diez, como es ahora en España) crearíamos unos 3,5 millones más de puestos de trabajo. ¿Por qué no se crean?

Se dirá que no hay dinero público, lo cual no es cierto, pues si España tuviera las políticas fiscales de Suecia y el porcentaje de personas adultas trabajando y pagando impuestos de ese país, ingresaría suficientes fondos para proveer tal empleo. Nunca se crean a aquellos economistas (próximos a la banca o al Banco de España) que, con gran pomposidad, constantemente denuncian en las amplias cajas de resonancia que se ponen a su disposición que no hay dinero en Catalunya y en España o que “nada es gratis”. Les aseguro que sí que lo hay (y además, mucho). Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. Ahí está el problema.

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untitled Los Nietos son el postre de la Vida!!!!!!!

 

 

40 ANIVERSARIO DE LOS ÚLTIMOS FUSILAMIENTOS DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. “MALDITO BAILE…”.

«COMIENZO DE 0».

Loli Lopesino

40 ANIVERSARIO DE LOS ÚLTIMOS FUSILAMIENTOS DEL RÉGIMEN FRANQUISTA. “MALDITO BAILE…”.

27 septiembre, 2014 · de LoliLopesino

“Francisco Franf1co Bahamonte (Militar y dictador español, jefe del Estado 1936-1975) y  Juan Carlos I de España, en la Plaza de Oriente, Madrid con fecha: 27/09/1975”.

En la madrugada del 27 de septiembre de 1975, cinco antifascistas eran fusilados en Madrid, Barcelona y Burgos, en cumplimiento de las penas de muerte dictadas en los correspondientes consejos de guerra sumarísimos celebrados muy pocos días antes, entre el 28 de agosto y el 19 de septiembre.

– Anjel Otafusilamientosegui

– Humberto Baena

– Ramón García

– José Luís Sánchez Bravo

– Jon Paredes Txiki

El mundo se moviliza contra los fusilamientos. Franco y el franquismo-monárquico contra el mundo. El 1 de octubre del 75 en la plaza de Oriente decía:

“Todas las protestas habidas obedecen a una conspiración masónica-izquierdista, de la clase política, en contubernio con la subversión comunista-terrorista en los social, que si a nosotros nos honra a ellos les envilece.”

El lema elegido, seguía siendo: “¡No queremos apertura, solamente mano dura!”. El entonces príncipe allí presente, participó de ella, en su interinidad. Juan Carlos ya había jurado los Principios mucho antes. ¡TODO ESTABA ATADO Y BIEN ATADO.

Aquellos gritos de angustia anteriores a los fusilamientos, gritos – firmados- que provenían de muchos países europeos, no obtuvieron la menor escucha ni acogida entre los vigilantes incondicionales del régimen, como el aquél entonces príncipeJuan Carlos de Borbón o el “Carnicerito de Málaga”, el asesino Carlos Arias Navarro, el presidente del gobierno, que acataron la voluntad del Dictador de quitar la vida, -asesinar- a cinco militantes antifascistas, ante la impotencia y el dolor de millones de personas.

Todos los fusilados fueron brutalmente torturados durante sus detenciones, torturas todas ellas -denunciadas-. Los responsables policiales de aquella operación eran conocidos, como el comisario Roberto Conesa y Antonio Gonzalez Pachecho,”Billy el niño“.

En el proceso, los tribunales militares, no respetaron ni la propia legalidad franquista,solo pretendían y anhelaban muertos a -cualquier precio-, que debían servir como ejemplo, lección al movimiento popular antifascista. En el amanecer del 27 de Septiembre las ejecuciones fueron una auténtica orgía de sangre, los verdugos fueron Guardias Civiles policías voluntarios; otros muchos miembros de esos cuerpos acudieron a contemplar simplemente, como si de un “circo se tratase”. 

El 2 de marzo de 1974 fueron ejecutados con garrote vil en Barcelona Salvador Puig Antich Heinz Chez en Tarragona. Sus verdugos fueron Antonio López Guerra, de Badajoz, y José Monero Renomo, de Sevilla, los cuáles se habían presentado a las plazas de “ejecutores de sentencias” publicadas en el BOE del 7 de octubre de 1948.

otaege

Ángel Otaegi y Juan Paredes Txiki, los miembros de ETA, fueron dos de las primeras víctimas reconocidas de la violencia de origen político, de sufrimientos injustos y abusos policiales entre 1960 y 1978.

Sus expedientes, junto a los de seis personas más, fueron los primeros tramitados por la Comisión de Valoración de Sufrimientos Injustos en el periodo 1960-78. Así, el Gobierno Vasco indemnizará con 135.000 euros a las familias de los fallecidos y con cuantías entre 35.000 y 95.000 euros en el caso de lesiones. La comisión creada por el Gobierno y Parlamento Vasco les reconoce la condición de víctimas ya que en el consejo de guerra en el que fueron condenados a muerte se vulneró su derecho a un juicio justo. El director de la Oficina de Víctimas del Terrorismo Txema Urquijo aseguró de que la condición de miembros de ETA de Txiki y Otaegi no levantaría polémicas, dado que la comisión “plantea el reconocimiento, no homenaje, de la condición de víctima de violación de derechos humanos”.

Durante los años 70-75 un siniestro goteo de agresiones y muertes sembró el escenario de la lucha antifascista. Auge […] Reflexión, vivencia, historia, etcétera: “La capacidad para hacer que las cosas no existan”. Manuel Blanco Chivite.

La abolición de la pena de muerte en España no es absoluta

Ya que la Constitución Española y en su artículo 15, dice así: Queda abolida excepto en aquellos casos que pudiera establecer el código de justicia militar en tiempo de guerra. Viene a decir que, aunque la pena de muerte haya sido abolida de la ley militar en todos los casos, su re-introducción para determinados delitos en tiempos de guerra no sería inconstitucional.

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Hay que salvar a la pequeña y mediana empresa

Hay que salvar a la pequeña y mediana empresa

23 de enero de 2013

Por: Juan Torres López

Publicado en Público.es el 21 de enero de 2013

Por muchas vueltas que se le de, el indicador más certero de la profundidad y del daño que está causando una crisis económica es la desaparición de empresas. No cabe duda de que el aumento del desempleo es terrible pero incluso éste puede ser temporal y si está protegido no conlleva grandes caídas subsiguientes en la demanda. Pero cuando desaparece una empresa no solo se pierde empleo en ese momento sino que además salta por los aires una fuente futura de creación de puestos de trabajo, se pierden quizá para siempre recursos físicos, financieros y humanos y se desperdicia en la mayoría de las ocasiones el esfuerzo de muchos años y de muchas vidas.

Sean de propiedad privada, social o pública (porque no hay mayor error que confundirlas con el capitalismo) las empresas son organizaciones vitales para la satisfacción de las necesidades humanas y sin las cuales es imposible resolver los asuntos más básicos de nuestra vida cotidiana.

Por eso, la desaparición en España de más de 200.000 empresas desde 2008 no puede calificarse sino como de auténtica tragedia económica a la que habría que poner freno cuanto antes si no queremos hundirnos en la depresión económica y en el empobrecimiento continuado durante muchos años.

Sin embargo, y a pesar de que todo el mundo se llena la boca de defensas a la empresa o a los puestos de trabajo, lo cierto es que no hay institución social más incomprendida ni que reciba más agresiones por todos lados. Quienes está defendiendo y aplicando las políticas de austeridad y de recorte de rentas confunden los intereses del conjunto de las empresas con los de las más grandes, y quienes desde sindicatos u organizaciones de izquierdas ponen el énfasis en la defensa del empleo no se suelen dar cuenta de que eso es hoy día imposible sin la contribución de los miles de pequeños y medianos empresarios que lo crean en su gran mayoría.

Los gobiernos y la patronal están en manos de las grandes empresas y de los bancos que están imponiendo políticas que les vienen bien a ellos pero que literalmente fulminan a las pequeñas y medianas.

A diferencia de lo que ocurre en otros lugares, como en Estados Unidos, las grandes empresas europeas o están muy desentendidas del mercado interior o bien tienen un gran poder de mercado (como es el caso de las que suministran servicios básicos). Son empresas globales que obtienen la mayor parte de sus beneficios fuera de Europa o que los tienen garantizados aquí porque disponen de clientes cautivos, que no se pueden desentender fácilmente de ellas y tienen que aguantar sin rechistar los precios que imponen. En ambos casos, sus beneficios no dependen del poder adquisitivo de los europeos y por eso prefieren políticas que aquí simplemente garanticen los costes laborales e impuestos más bajos posibles.

Esa es la razón por la que están imponiendo las políticas de austeridad que se vienen aplicando. Unas políticas (que los economistas llamamos deflacionarias) que en realidad se viene aplicando en Europa desde hace muchos años y que son la causa de que aquí haya habido menos crecimiento y más desempleo que en otros lugares, pero que en los momentos de crisis actuales es cuando se muestran mucho más dañinas y contraproducentes.

Las pequeñas y medianas empresas (que en el conjunto de Europa, como en España, son las que han venido creando más o menos el 80% de nuevo empleo) no tienen a su alcance el colchón del mercado global, ni tampoco clientes tan cautivos como las que suministran telefonía, luz, energía u otros servicios básicos. En su inmensa mayoría viven, por el contrario, del mercado interno y cuando éste se viene abajo ellas van detrás enseguida. Muy pocas pueden internacionalizarse porque su negocio es el que es, atender a la demanda interna.

No quiero decir que no interese fomentar la internacionalización de las pymes españolas. Simplemente me refiero a que eso no se debe confundir, como se viene haciendo, con dos errores fatales. El primero, creer que solo serán competitivas en el exterior las pequeñas y medianas empresas que operen con trabajadores peor pagados. El segundo, pensar que a todas las empresas les conviene orientarse al mercado exterior o que todas van a poder hacerlo para salir de la crisis.

Normalmente, los pequeños y medianos empresarios viven de lo que gastan sus vecinos o empresas colindantes y si éstos tienen cada vez menos renta es cuando venden menos y cuando se ven condenadas a cerrar. Por eso, las políticas que imponen las grandes empresas y los bancos y que se están traduciendo en un descenso continuado de los ingresos de la mayoría de la población les resultan fatales.

Si queremos salir de verdad de la crisis sin destruir la economía y sin empobrecer para muchos años a la sociedad española, tenemos que salvar a las pymes (y me atrevería a decir que, muy en particular, a las que son propiedad o están dirigidas por mujeres porque tienen mayores problemas aún), y no a los bancos, a Telefónica, a Repsol y al resto de las grandes corporaciones que dominan el discurso, las instituciones políticas y las organizaciones patronales.

No hay nada más perjudicial para los pequeños y medianos empresarios (además, naturalmente, de para los propios trabajadores) y para el conjunto de la economía española que propuestas como las que acaba de hacer la patronal de Ikea, El Corte Inglés, Cortefiel, C&A, Alcampo, Leroy Merlin y otras grandes empresas de rebajar aún más los salarios. Responden a un razonamiento económico ciego y troglodita que aumentará sus beneficios a corto plazo pero que a la postre solo llevará consigo la desaparición de otros miles más de empresas y la pérdida de muchos más empleos.

Las pequeñas y medianas empresas que han cerrado en España lo han hecho por carecer de dos cosas fundamentales: crédito y clientes. No disponen de financiación porque los bancos que podrían dárselo están quebrados y utilizan la liquidez y ayudas sin límite que le dan el Banco Central Europeo y el gobierno para salvar sus muebles y sus beneficios. Y pierden la clientela porque los trabajadores, y la mayoría de la sociedad que gasta casi todos sus ingresos en consumo, disponen cada vez de menos rentas por los recortes que hace el gobierno.

Por eso, para salvar a las empresas que pueden crear empleo (y no destruirlo como viene haciendo las grandes que imponen las políticas de austeridad) lo que hay que hacer es lo contrario de lo que se viene haciendo. Si la banca privada no puede proporcionar crédito porque está quebrada o usando sus recursos para desendeudarse, el Estado tendría que garantizarlo como un auténtico servicio público esencial. ¿Se imaginan lo que hubieran podido hacer los miles de empresarios que han cerrado con la liquidez y ayudas que se le ha dado a los bancos para que la desperdicien?

Y para que recuperen sus ventas y el empleo, lo que debe hacerse es elevar la renta de la población que en lugar de ahorrar y dedicar la mayor parte de sus ingresos a la especulación financiera los dedica al consumo. Eso se puede conseguir, por ejemplo, con moratorias en el pago de hipotecas, con ayudas directas a las familias de menor renta y, en general, llegando a un pacto de rentas que impida la concentración tan grande de ingresos que se está dando en los niveles de mayor riqueza. Entender que la desigualdad creciente es el principal enemigo de los pequeños y medianos empresarios y de sus negocios no es algo de derechas o de izquierdas sino de sentido común a la vista de lo que está pasando.

Quizá no baste solo con eso. Es imprescindible también que la sociedad entera entienda  que los pequeños y medianos empresarios no son los malos de la película, lo que posiblemente requiera que estos también comprendan que sus intereses no tienen nada que ver con los de los grandes oligopolistas que dicen representarlos. La creación de riqueza orientada a satisfacer nuestras auténticas necesidades y que no destroce a la naturaleza que necesitamos para vivir es algo bastante más complejo que lo que refleja la dialéctica maniquea de buenos y malos al uso. Solo si superamos esta limitación y diseñamos un proyecto social, económico y político que ponga en primer plano los intereses reales de la inmensa mayoría de la sociedad y no solo los de quienes están en la cima podremos alumbrar un camino menos frustrante y más enriquecedor para todos.

Presos con causa 1936-1978. Abrir las puertas de la historia

El cierre y derribo de la Prisión Provincial de Santander nos ofrece la oportunidad de recuperar la memoria de hombres y mujeres que por defender sus ideas, fueron encarcelados durante el Franquismo, que utilizó el sistema carcelario como instrumento de exclusión social, y la repercusión que todo ello tuvo para sus familias. Puedes ver la galeria de fotos aquí.

Presos con causa 1936-1978. Abrir las puertas de la historia: Video

http://vimeo.com/40594704 

Sus muros fueron depositarios de la memoria de varias generaciones de hombres y mujeres que vieron frustradas sus aspiraciones democráticas, unos tras la victoria de Franco en la Guerra Civil, y otros en los sucesivos intentos de organizar un movimiento de oposición a la dictadura.

La “Cárcel”, expresión con la que los cántabros se refieren todavía hoy a la Prisión Provincial, encerró una parte de sus vidas, sus esfuerzos, y sus sueños de un mundo de derechos y libertades, contribu­yendo con ello a que llegara a España la democracia.

Tras cuarenta años de silencio y treinta de constitución democrática, es necesario reconocer públi­camente el esfuerzo y el compromiso de los que pasaron por allí y en ese empeño nos dejaron una parte de su vida. Ese tiempo de reclusión fue la semilla de esta democracia.