D.E.P. Dario Fo. –Buen viaje maestro

Origen: D.E.P. Dario Fo. –Buen viaje maestro

D.E.P. DARIO FO. –BUEN VIAJE MAESTRO

13 octubre, 2016 · de LoliLopesino.

Dario Fo: El poder no soporta el humor porque la risa libera al hombre de sus miedos.

Dario Fo, Stoccolma,14 marzo 1980 (AP photo/Bert Mattsson)

Hoy nos dejó, murió en Milán Darío Fo, intelectual que durante su vida fue muchas ‘cosas’: escritor, dramaturgo y director, actor y escenógrafo, pintor y activista político. Fo tenía 90 años. Nacido en Sangiano, provincia de Varese, fue además, Premio Nobel de Literatura en el año 1997. 

Mi reconocimiento en su gran obra: Muerte accidental de un anarquista, y agradecimiento a las páginas que muestran la crueldad de la represión política, el estamento político y la sinrazón del status-quo impuesto desde las más altas esferas. Obra que sin duda sigue vigente en nuestros días, con demoledor mensaje: ”la libertad de expresión”. Eso que supuestamente sustenta “y enorgullece a las democracias occidentales, Dario Fo lo puso en entredicho al mostrar el lado “más oscuro” de las sociedades denominadas “civilizadas”, y que no siempre comulgan con preceptos tan dignos y loables. — Permitan una premisa referida a esta.

En los años setenta y ochenta, además de la producción artística, Fo estuvo muy comprometido con el activismo político de izquierdas, y uno de los defensores de los ex – miembros de Lotta Continua, — acusados del asesinato del comisario de policía Luigi Calabresi: Adriano Sofri, Giorgio Pietrostefani y Ovidio Bompressi. Franca Rame, en 1973 fue secuestrada por un grupo de extrema derecha sufriendo, como ella mismo recordó, «todo tipo de violencia», — con una cruenta forma de venganza por su pleno compromiso y el de su marido. La compañía de teatro Fo-Rame también sufrió amenazas, y se vio involucrada en muchos procesos debido a Muerte accidental de un anarquista.

Muerte accidental de un anarquista, puesta en escena la primera vez el 5 de diciembre de 1970, en Varese, es una de las obras históricas de compromiso político de la época. La obra, una farsa, se inspiró en la muerte del anarquista Giuseppe Pinelli, el cual un 15 de diciembre de 1969, — cayó desde una ventana del cuarto piso de la jefatura de policía de Milán, donde se encontraba debido a las investigaciones relativas: alle Strage di Piazza Fontana. El título de Fo es irónico, porque la tesis de la obra muestra que Pinelli no murió por accidente, sino asesinado. Debido al riesgo de sufrir denuncias, etcétera, por la obra, Fo decidió hacer algunos cambios en el texto de la Muerte accidental de un anarquista: cambió el escenario de trabajo en los Estados Unidos, por la Nueva York de los años veinte, y donde sucedió un hecho trágico símil a la muerte de Pinelli. El 3 de mayo de 1920, el anarquista italiano Andrea Salsedo murió tras caer desde el piso catorce del Park Row Building, donde se encontraban las oficinas del FBI.

Muerte accidental de un anarquista. Dario Fo. 1970…

¿Donald Trump es racista?

Muy buenas noches amables lectoras y lectores de JesToryAs Blog, por considerarlo de fundamental importancia y para entender mejor los acontecimientos resientes, que se analizan en la publicación precedente a ésta, les comparto un artículo del destacado escritor y activista Nicholas Kristof   publicado en el New York Times el 1° de agosto de 2016.

Se trata de un análisis minucioso y detallado sobre los últimos 40 años de vida profesional de Trump, cuyo resultado sustenta de manera indubitable que Trump ES RACISTA.

¿Donald Trump es racista?

Por Nicholas Kristof 

https://www.nytimes.com/es/2016/08/01/donald-trump-es-racista/

Donald Trump y su padre, Fred, en 1973 en la Villa Trump en la ciudad de Nueva York CreditBarton Silverman/The New York Times.

¿ACASO el partido de Abraham Lincoln decidió apoyar la candidatura presidencial de un racista? Estas acusaciones no se deben lanzar tan a la ligera, así que me puse a revisar más de 40 años de la vida profesional de Donald Trump para ver qué dicen los registros.

La primera alarma se encendió en 1973, cuando el Departamento de Justicia del presidente Richard Nixon (no precisamente de los más radicales en esos tiempos), demandó a Trump y a su padre, Fred Trump, por discriminar sistemáticamente a las personas negras que querían rentar viviendas.

Navegué por 1021 páginas de documentos de aquella lucha legal y los resultados me impresionaron. En ese entonces, Donald Trump era el presidente de la empresa familiar de bienes raíces, y el gobierno reunió evidencia contundente de que la compañía tenía una política de discriminación contra las personas negras, incluidas aquellas que prestaban servicio en el Ejército.

Para probar esta discriminación, enviaron a algunas personas negras como sujetos de prueba a los edificios de Trump a preguntar por espacios libres y poco después enviaban a sujetos de prueba blancos. En más de una ocasión, a las personas negras les decían que no había disponibilidad mientras que a los sujetos de prueba blancos les mostraban apartamentos para renta inmediata.

Un exsuperintendente de los edificios Trump explicó que había recibido la instrucción de marcar cualquier solicitud de una persona negra con la letra C (“de color”), aparentemente, para que la oficina supiera que debía ser rechazada. Un agente inmobiliario de los Trump declaró que ellos querían rentar únicamente a “judíos y ejecutivos” y desalentaban las oportunidades de renta para personas negras.

Donald Trump luchó intensamente en contra de la demanda de derechos civiles en los tribunales y en los medios de comunicación, pero finalmente los Trump llegaron a un acuerdo que fue considerado como una victoria para el gobierno. Tres años más tarde, las autoridades los volvieron a demandar por seguir discriminando.

Para ser justos, estas demandas son muy viejas y las políticas discriminatorias probablemente no seguían un directriz de Donald Trump, sino de su padre. Al parecer, Fred Trump fue arrestado en una reunión del Ku Klux Klan en 1927; Woody Guthrie, quien vivía en una propiedad de los Trump en la década de 1950, arremetió contra Fred Trump en unos documentos encontrados recientemente por provocar odio racial.

Y aunque las políticas discriminatorias de su empresa pueden haber sido una herencia, Trump se unió por cuenta propia a la batalla de las viviendas de 1970 en contra del movimiento de derechos civiles.

Otro momento revelador se presentó en 1989, cuando la ciudad de Nueva York estaba convulsionada con el caso de la “corredora de Central Park”, la violación y golpiza a una joven blanca mientras trotaba en el emblemático parque. Cinco adolescentes negros y latinos fueron arrestados.

Trump se involucró, denunció el llamado a la calma del alcalde Ed Koch y compró anuncios de página completa en algunos periódicos en los que exigía la pena de muerte. Los cinco adolescentes pasaron años en prisión antes de ser exonerados. En retrospectiva, sufrieron una versión moderna de linchamiento, y Trump jugó un papel importante en la incitación de la multitud.

Cuando Trump incursionó en el negocio de los casinos, la discriminación siguió. Según Kip Brown, un extrabajador de un casino Trump citado por The New Yorker, en los años ochenta: “Cuando Donald e Ivana venían al casino, los jefes ordenaban que toda la gente negra se saliera del piso… Nos ponían a todos en la parte de atrás”.

En 1991, un libro escrito por John O’Donnell, antiguo presidente de Plaza Hotel and Casino Trump en Atlantic City, describió cómo Trump criticaba a un contador negro, y lo citó: “¡Negros contando mi dinero! Me molesta. El único tipo de personas que quiero que cuenten mi dinero son pequeños hombres que usen kipás todos los días… Creo que ese hombre es un flojo. Y probablemente no tiene la culpa, porque los negros ya traen la pereza en ellos. De verdad lo creo. No es algo que puedan controlar”. O’Donnell relató que durante meses después de eso, Trump lo presionó para despedir al contador negro hasta que el hombre renunció por su cuenta.

Después, Trump negó haber hecho esos comentarios. Sin embargo, en una entrevista con Playboy en 1997, aceptó que “las cosas que O’Donnell escribió sobre mí probablemente son ciertas”.

Los episodios recientes pueden ser más conocidos: la afirmación de que el presidente Obama había nacido en Kenia; las insinuaciones de que Obama había sido admitido en las universidades de la Ivy League solo por discriminación positiva; las declaraciones en las que se refirió a inmigrantes mexicanos como “en muchos casos, criminales, narcotraficantes, violadores”; los llamados a que se prohíba temporalmente la entrada de musulmanes a Estados Unidos; su rechazo a un juez estadounidense de ascendencia mexicana al decir que era un mexicano que no podía escuchar su caso con justicia; su negativa a distanciarse del Ku Klux Klan durante una entrevista de televisión; el retuit de una gráfica que sugería que el 81 por ciento de los responsables de los asesinatos de víctimas blancas eran personas negras (la cifra real es 15 por ciento), y otras tantas.

Trump también ha retuiteado mensajes de racistas blancos o simpatizantes nazis, entre ellos dos de una cuenta llamada @WhiteGenocideTM con una foto del fundador del Partido Nazi de Estados Unidos.

Continuamente y con vehemencia, Trump niega cualquier tipo de racismo y ha borrado algunos tuits ofensivos. The Daily Stormer, un sitio web racista neonazi que respalda a Trump, ve esto como una total complicidad de camaradas.

(Actualización: Después de que esta columna fuera publicada, la campaña de Trump me escribió un correo electrónico con la siguiente declaración: “Donald Trump tiene un largo historial de inclusión y en numerosas ocasiones ha reprochado públicamente a los grupos que buscan discriminar a otros. Sugerir otra cosa es una completa fabricación de la verdad”).

Mi opinión es que “racista” puede ser una palabra muy cargada, un obstáculo para el debate más que un adjetivo que aclara, así que deberíamos tener cuidado de no usarla simplemente como un epíteto. Además, los musulmanes y latinos pueden ser de cualquier raza, así que algunas de estas declaraciones técnicamente no reflejan racismo, sino intolerancia. También es verdad que es posible que Trump diga algo inapropiado o sea malinterpretado.

Y aun así.

Aquí tenemos a un hombre que durante más de cuatro décadas ha sido asociado repetidamente con la discriminación racial y con comentarios intolerantes sobre las minorías, algunos de ellos en televisión, así que todos lo han podido ver. Aunque cada uno de estos incidentes puede ser ambiguo, lo que sale a flote durante más de cuatro décadas es un arco narrativo, un patrón consistente, y no veo otra manera de llamarlo sino racismo.

Charlottesville y la ‘racistocracia’ y Para entender la violencia en Charlottesville.

Charlottesville y la ‘racistocracia’

Por 

 El sábado, nacionalistas blancos y neonazis se manifestaron en Charlottesville, Virginia. CreditEdu Bayer para The New York Times.  https://www.nytimes.com/es/2017/08/14/charlottesville-y-la-racistocracia/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=LALs&subid1=TAFI 

Gore Vidal, el genial escritor difunto, alguna vez dijo que vivimos en “Estados Unidos de Amnesia”. Nuestra capacidad para olvidar destella cuando los fanáticos blancos salen del clóset, envalentonados por la protección tácita que les brinda nuestro presidente. No podemos fingir que el fanatismo espantoso que se desató este fin de semana en las calles de Charlottesville, Virginia, no tiene nada que ver con la elección de Donald Trump.

Entre los asistentes a la manifestación estaba el separatista blanco David Duke, quien declaró que el fiasco que fue aquella marcha por la unidad de la derecha radical “cumple con las promesas de Donald Trump”. Mientras tanto, el presidente respondió equiparando falsamente a los fanáticos blancos y a las personas que protestaban en contra de esta manifestación. Sus denuncias ante el odio fueron ligeras y suenan fingidas, porque le susurran al oído asesores nacionalistas blancos como Steve Bannon y Stephen Miller.

Una reunión tan desgarbada de supremacistas blancos motiva una revisión de la memoria política. Y es que el resentimiento que provocó la remoción de símbolos públicos del pasado confederado, el origen de la protesta de este fin de semana, es justamente alimentado por un revisionismo histórico. Estas personas creen que son las víctimas de un presunto ataque políticamente correcto en contra de la democracia estadounidense, un discurso falso que ayudó a impulsar la victoria de Trump. Cada una de ellas se alimenta de las mismas mentiras dementes sobre raza y justicia, las cuales corrompen la democracia auténtica y deterioran la libertad verdadera. En conjunto, estos fanáticos constituyen el resurgimiento repulsivo de una racistocracia virulenta.

Si no pueden beber de la copa del beneficio económico que sí prueban las élites blancas, por lo menos pueden sorber lo que resta de una ideología del odio: al menos no son negros.

Esta racistocracia pasa por alto información fundamental sobre la esclavitud en Estados Unidos: que las personas negras fueron secuestradas de sus países africanos para trabajar arduamente y sin pago en tierras estadounidenses. Cuando la comunidad negra y otras personas lo mencionan, los fanáticos blancos se sienten agraviados. Se sienten especialmente ofendidos cuando se argumenta que la esclavitud cambió de vestimenta durante la Reconstrucción de la posguerra civil: que se disfrazó de libertad pero siguió siendo una amenaza para la comunidad negra, como lo demuestra el periodo en que estuvieron vigentes las leyes Jim Crow. La racistocracia es la molestia de que la esclavitud se perciba como el pecado original de esta nación.

Sin embargo, estos fanáticos siguen ignorando de manera deprimente y deliberada qué fue la esclavitud, cómo se dio, qué dejó en nosotros, cómo dio forma a la raza, al aire y al espacio entre los blancos y los negros, así como a la vida y la trayectoria de las culturas blanca y negra.

Se aferran a una desaparecida aristocracia sureña cuyos privilegios —una presunta superioridad blanca y una supremacía moral e intelectual— se filtraron a los blancos comunes y corrientes. Si no pueden beber de la copa del beneficio económico que sí prueban las élites blancas, por lo menos pueden sorber lo que resta de una ideología del odio: al menos no son negros. El reconocido académico W. E. B. Du Bois llamó a este supuesto sentido de superioridad el “salario mental de los blancos”. Y es que en alguna ocasión, el presidente Lyndon B. Johnson dijo lo siguiente: “Si puedes convencer al hombre blanco del nivel más bajo de que es superior al mejor hombre de color, no se dará cuenta de que le estás saqueando el bolsillo. Es más, dale algo que pueda menospreciar y vaciará él mismo sus bolsillos por ti”.

Tenemos a un presidente multimillonario intolerante que ha hecho lo mínimo por la clase trabajadora blanca, cuyo resentimiento lo llevó al poder. Han vaciado sus bolsillos éticos y económicos para apoyarlo, a pesar de que les dio la espalda en el momento en que entró al Despacho Oval. Los únicos remanentes de su liderazgo a los que se pueden seguir aferrando son el folclor del sentimiento nacionalista de los blancos y la pasión xenofóbica, creencias que les ofrecen tranquilidad mental, aunque poca estabilidad financiera.

Es deprimente explicarle a nuestros hijos que lo que afrontamos de niños podría ser el legado que también dejarán a sus hijos.

Para la comunidad negra, es descorazonador ver cómo se repite la historia de manera tan vil y despreciable. Enfrentar este odio descarado vuelve a abrir las heridas que provocaron las atrocidades que hemos confrontado a lo largo de nuestra historia. Es deprimente explicarle a nuestros hijos que lo que afrontamos de niños podría ser el legado que también dejarán a sus hijos.

Es todavía más desalentador percatarse de que el gobierno de nuestra nación, al menos la actual administración, haya mostrado tan poca empatía hacia las víctimas del fanatismo blanco y que de hecho haya ayudado a difundir el virus paralizador del odio, pasando por alto lo que se hace en su nombre.

Es el momento de que cada descendiente de estadounidenses blancos demuestre su amor por este país manifestándose de manera enérgica en contra del flagelo que representa esta racistocracia. Si un comportamiento tan inhumano se topa con el silencio de los blancos, solo consolidará la percepción de que, mientras la mayoría de los blancos esté libre de riesgos inmediatos, entonces todo está relativamente bien. Sin embargo, nada puede estar más lejos de la realidad y nada puede declarar de forma más evidente la bancarrota moral de nuestro país.

 Michael Eric Dyson es autor de Tears We Cannot Stop: A Sermon to White America y colabora con artículos de opinión.

Para entender la violencia en Charlottesville

Por 

 Los nacionalistas y supremacistas blancos se enfrentaron a quienes realizaban contraprotestas el sábado en Charlottesville. CreditEdu Bayer para The New York Times.

Te presentamos un recuento de cómo se dieron los eventos de este fin de semana en Charlottesville, Virginia, donde enfrentamientos entre grupos supremacistas y personas que manifestaban en su contra resultaron en la muerte de una mujer y en señalamientos de que hubo terrorismo interno.

Riñas y un vehículo que acelera

Unos nacionalistas blancos se reunieron el sábado para participar en una marcha (“Unamos a la derecha”) en Charlottesville, y ahí se encontraron con alguna personas que protestaban en su contra, o contramanifestantes. Las provocaciones llevaron a los empujones, que se convirtieron en riñas. Alrededor de las 13:45, un automóvil se estrelló contra otro vehículo que estaba cerca de un grupo de contramanifestantes, lo que provocó que varias personas salieran volando. (La información señalaba en un inicio que el automóvil había embestido directamente al grupo de contramanifestantes).

Una persona fue asesinada: Heather D. Heyer, de 32 años, una asistente jurídica de Charlottesville que “era una apasionada defensora de los más desfavorecidos y con frecuencia llegaba hasta el llanto por las injusticias del mundo”. Aquí puedes leer, en inglés, el perfil que The New York Times escribió sobre Heyer.

También fallecieron dos policías estatales el sábado, Jay Cullen y Berke M. M. Bates, quienes estaban monitoreando las protestas desde un helicóptero; este se estrelló e incendió al momento del impacto.

El momento en el que un conductor identificado como James Alex Fields arrolló a quienes realizaban una contraprotesta a los grupos neonazis y supremacistas. CreditRyan M. Kelly/The Daily Progress, vía Associated Press.

En total, 34 personas resultaron lesionadas tras los enfrentamientos. El gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, declaró estado de emergencia.

La policía identificó al conductor del vehículo como James Alex Fields Jr., de 20 años y originario de Ohio. Enfrenta varios cargos, entre ellos homicidio de segundo grado. Un juez le negó la fianza el lunes. Esto es lo que sabemos de Fields (en inglés).

El fiscal general Jeff Sessions calificó el ataque como terrorismo interno.

La tibia respuesta de la Casa Blanca

La tarde del sábado, el presidente Donald Trump condenó la “indignante muestra de odio, intolerancia y violencia en tantos bandos” pero, notoriamente, no destacó a los nacionalistas blancos ni a los neonazis. Dada la presión sobre exactamente a quién estaba culpando Trump, un portavoz de la Casa Blanca le dijo el sábado a los medios de comunicación: “El presidente estaba condenando el odio, la intolerancia y la violencia de todas las fuentes y todos los bandos. Hoy hubo violencia entre tanto los manifestantes como los contramanifestantes”.

El presidente Donald Trump se pronunció sobre lo sucedido el sábado desde su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey. CreditAl Drago para The New York Times.

El domingo, funcionarios anónimos de la Casa Blanca intentaron hacer un control de daños al declarar: “El presidente aseguró en su declaración de ayer que él condena todas las formas de violencia, intolerancia y odio. Por supuesto que eso incluye a los supremacistas blancos, neonazis, Ku Klux Klan y a todos los grupos extremistas”.

El lunes, dos días después de las manifestaciones, Trump dio nuevas declaraciones más enfáticas en las que dijo que: “el racismo es malo y quienes causan violencia en nombre de este son criminales y rufianes, incluidos la KKK, los neonazis y supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes en cuanto a todo lo que creemos valioso como estadounidenses”. Aunque ese mismo día Trump criticó a un empresario farmacéutico negro por haber renunciado de un consejo de asesores en manufactura en protesta por la respuesta inicial del presidente a lo sucedido en Virginia.

El contexto de la violencia

En principio, la protesta del sábado fue organizada para manifestarse contra el plan de funcionarios locales de quitar la estatua de Robert E. Lee, un general importante del ejército confederado que pretendía secesionarse durante la guerra civil estadounidense, del Parque de la Emancipación en Charlottesville. Ese plan llevó a una manifestación similar en mayo, dirigida por el nacionalista blanco Richard B. Spencer, así como una marcha del Ku Klux Klan en julio. La remoción de monumentos de la Confederación también ha causado enojo en otras ciudades, como Nueva Orleans.

En reacción, tanto en Charlottesville como fuera, la gente intentaba lidiar con el que tales actitudes que se creía ya no existían fueran demostradas tan abiertamente. Fue quizás “la manifestación más visible hasta ahora de cómo ha evolucionado la extrema derecha en Estados Unidos: una coalición de grupos supremacistas de antaño y más actuales conectados por las redes sociales y envalentonados por la elección de Donald Trump”, escribieron los reporteros Richard Fausset y Alan Feuer.

La policía antimotines rodea la estatua del general confederado Robert E. Lee. Los grupos supremacistas protestaban contra los planes para retirarla. CreditSteve Helber/Associated Press.

Sin embargo, las fuerzas detrás de la manifestación van más allá que el descontento por la remoción de una estatua en Virginia. El extremismo de derecha, incluyendo a los nacionalistas y los supremacistas blancos, está en auge y muchos nacionalistas blancos se sienten envalentonados gracias a la elección de Trump, de acuerdo con el Southern Poverty Law Center, grupo que estudia crímenes de odio.

Charlottesville se había preparado para la manifestación, la cual fue planeada con bastante antelación. Desde el viernes en la noche marcharon varios nacionalistas blancos con antorchas; entonaron consignas antisemíticas y racistas en la Universidad de Virginia.

 

 

El líder psicópata

El líder psicópata — Las crónicas del Otro Mundo

“Al principio, sonríe y saluda a todo el que encuentra a su paso, niega ser tirano, promete muchas cosas en público y en privado, libra de deudas y reparte tierras al pueblo y a los que le rodean y se finge benévolo y manso para con todos […] Suscita algunas guerras para que el pueblo […] Y para que, pagando impuestos, se hagan pobres y, por  verse forzados a dedicarse a sus necesidades cotidianas, conspiren menos contra él […] Y también para que, si sospecha de algunos que tienen temple de libertad y no han de dejarle mandar, tenga un pretexto para acabar con ellos entregándoles a los enemigos […] Y así el tirano, si es que ha de gobernar, tiene que quitar de en medio a todos éstos hasta que no deje persona alguna de provecho ni entre los amigos ni entre los enemigos.”

Creo que casi todos podríamos reconocer en esta cita a algunos de los personajes históricos que en algún momento del pasado, condujeron a la humanidad hacia un punto de inflexión terrible, hacia una época de calamidad de la que todavía hoy nos avergonzamos. Quizás, incluso si eres de aquellos que no sesgan su razón por ideas partidistas o sectarias, puedas reconocer en ella a algunos de los políticos que copan hoy en día las primeras planas en los medios de comunicación. Y es que a pesar de que dicha cita pertenece a un escrito de Platón, Politeia, de hace más de 2.500 años, parece que en el fondo, la naturaleza del ser humano no ha cambiado demasiado desde entonces.

Todo aquello en lo que crees, todo aquello que consideras que es justo y necesario, tarde o temprano termina siendo corrompido y radicalizado por un particular tipo de personas, cuyo comportamiento la ciencia todavía no se ha atrevido a catalogar como de patológico. Estos individuos, que por lo general suelen ser bastante hábiles en el manejo de las relaciones humanas, se mimetizan con el entorno social que les rodea tratando de pasar desapercibidos, buscando copiar la actitud de sus semejantes, alineándose con determinadas tendencias o ideas que en un determinado momento, pueden considerar como beneficiosas para sus intereses. Si bien estas ideas nacen con el objetivo del bien común, y en un principio pueden resultar útiles y productivas para la sociedad, con el paso del tiempo, la adhesión de estos individuos a dicha causa hace que esta comience a convertirse en algo tóxico, dañino. Pronto comienza su particular cruzada contra todos aquellos que no se muestran favorables, señalándolos con el índice acusador, haciendo uso de un discurso hiriente y jocoso, tratando con iniquidad y menosprecio a todos los que se atreven a contradecir a esa nueva corriente de pensamiento, dogma o credo que han decidido secuestrar, como si sus palabras —que no tienen más valor que las del insulto— fueran una verdad perentoria, de esas ante la que no caben medias tintas.

Da igual que se trate de una ideología política, un movimiento social o una creencia religiosa, estos individuos se dedicarán a envenenar los preceptos de esta causa hasta convertirla en una aberración. En cuestión de poco tiempo crean su propio ejército de zombis, de lacayos inconscientes que le dan la razón solamente para no verse señalados por el nuevo líder de la causa, pero este no es un líder como cualquier otro, se trata de un líder psicópata, y como tal, tiene su propia idiosincrasia. A pesar de su fervor, de su discurso agresivo, estos individuos no entienden en absoluto la idea que con tanto ímpetu parecen defender en público, incluso, si la experiencia te ha hecho generar una cierta habilidad para reconocerlos, es fácil darse cuenta de su cómica actuación, y que todos esos aspavientos, todas esas blasfemias que vociferan con tanto ahínco no es más que una burda interpretación de sus sentimientos, ya que en realidad, no les importa en absoluto aquello que proclaman con tanta vehemencia. Una vez finaliza su teatrillo, se retiran a una esquina oscura y con el rostro entrecortado por la sombra de su dicotomía moral, puede verse como el frío brillo de sus ojos relampaguea con destellos terribles: el obsesivo reflejo de una ambición desmedida.

“El psicópata  muestra  la  más  absoluta  indiferencia  ante  los  valores  personales y es incapaz  de  comprender  cualquier  asunto  relacionado  con  ellos.  No  es  capaz  de interesarse lo más mínimo por cuestiones que han sido abordadas por la literatura o  el  arte,  tales  como  la  tragedia,  la  alegría  o  el  esfuerzo  de  la  humanidad  en progresar. También le tiene sin cuidado todo esto en la vida diaria. La belleza y la fealdad, excepto  en un  sentido  muy  superficial, la  bondad,  la  maldad, el  amor,  el horror y el humor no tienen un sentido real, no constituyen una motivación para él. También es incapaz de apreciar qué es lo que motiva a otras personas. Es como si fuera ciego a los colores, a pesar de su aguda inteligencia, para estos aspectos de  la  existencia  humana.”

Cleckley, 1941

La mayoría solemos pensar que la psicopatía viene determinada por algún tipo de disfunción cerebral, una tara en los procesos cognitivos que regulan la conducta, pero el psicópata no es ningún enfermo, y sus capacidades mentales no están mermadas en ningún aspecto: simplemente podríamos decir que carecen de todo aquello que nos hace humanos. Para algunos, este comportamiento podría ser solo la manifestación circunstancial de un gen: el gen egoísta, que condiciona al individuo poseedor de dicha mutación, a actuar exclusivamente en beneficio propio. Una ventaja evolutiva que le permitiría progresar sobre una población de individuos altruistas de los que se aprovecharía como un parásito. Por otro lado, para los más  esotéricos, la falta de ese humanismo justifica la existencia de un “alma moral”, una esencia que completa la estancia del cuerpo haciendo que seamos capaces de sentir emociones, empatía, más allá de los procesos químicos y hormonales que condicionan nuestro cuerpo, siendo los psicópatas un claro ejemplo de ese recipiente vacío carente de esencia, de alma.

Y este comportamiento, que algunos pueden pensar que es excepcional, es más común de lo que parece, de hecho, solo en España hay más de un millón de “psicópatas puros” y entre cuatro y cinco millones de “psicópatas normalizados o integrados”, entre narcisistas, trepas, maquiavélicos o malvados, según el profesor de la Universidad de Alcalá de Henares Iñaki Piñuel. Por lo tanto, por probabilidad, por su agudeza mental y por su gran capacidad para la manipulación, no es de extrañar que muchos de estos individuos tarde o temprano terminen  alcanzando el poder. Una vez en él, haciendo uso de su particular parasitismo, el líder psicópata iría transformando el ejercicio democrático en un ejercicio de auto beneficio,  envenenando todos los órganos de gobierno, fagocitando aquellos elementos que pueda considerar como peligrosos para sus intereses “hasta que no deje persona alguna de provecho ni entre los amigos ni entre los enemigos”.

El nuevo líder se ve finalmente triunfador con nuestra connivencia, instaurado en su particular gobierno psicópata, pero obvia que si bien la selección natural le ha dado el don de la indolencia, este don también resulta ser su maldición, puesto que, a pesar de su éxito, no es más que un cascarón vacío, ahuecado por la laboriosa acción de un ejército de termitas que debieron comenzar a devorarlo desde ese mismo día en que hizo posesión del cetro, quizás aprovechando aquel instante en que subió al atril para dar su falaz discurso, colándose por sus zapatos, abriéndose camino en su interior, ensanchando todavía más todo ese vacío que atesora, todo ese espacio vacuo que siempre estuvo ocupado por la ambición. Mientras, las manos de estos dirigentes se vuelven cada vez más y más pesadas, incapaces de señalar a otra cosa que no sea su propio bolsillo. Un estertor ronco debe escucharse cada vez que tratan de proferir una nueva mentira, hastiados, colmados por la opulencia que han conseguido. Con el tiempo, sentados en su sillón, con los labios agrietados y resecos de tanto mentir, sus cuerpos se vuelven pesados como el plomo. El pecho se debe encoger, mientras miran de soslayo hacia un punto incierto de las tinieblas que ellos mismos han creado, incapaces de comprender todo el dolor que han causado, incapaces de sentir absolutamente nada. Su piel va adquiriendo lentamente un tono metalizado, como si estuvieran bañados en cromo, y sin que se den cuenta, son transmutados en una efigie o una  estatua con la que serán recordados, venerados por algún esbirro que gozó de su protección. Pero para el resto solo será eso: un monumento al horror.

a través de El líder psicópata — Las crónicas del Otro Mundo

¡”No hay encaje más fino que el que labran los hombres decididos a intrigar” Por José Martí!! ✌️✌️✌️

No hay encaje más fino que el que labran los hombres decididos a intrigar. Por José Martí

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New York, Octubre 19/1889.

Sr. Gonzalo de Quesada.

Mi muy querido Gonzalo:

Por lo pequeño de la letra verá Vd. que el alma anda hoy muy triste, y acaso la causa mayor sea, más que el cielo oscuro o la falta de salud, el pesar de ver cómo por el interés acceden los hombres a falsear la verdad, y a comprometer, so capa de defenderlos, los problemas más sagrados. De estas náuseas quisiera yo que no sufriese V. nunca, porque son más crueles que las otras. Por eso no le he escrito en estos días, porque cuando me cae ese desaliento estoy como ido de mí, y no puedo con la pluma la mano. Y porque quería hablarle largo, como a su buen padre le hablé, sobre el peligro en que está Vd. de que, con el pretexto de amistad, se le acerquen personas interesadas que quieran valerse de la posición de confianza de que goza, cerca de una delegación importante a la que con la astucia se quisiera deslumbrar, o confundir, o convertir, o traer a la estimación de personas que llevan el veneno donde no se les ve. Lo han de querer usar, descaradamente unos, y otros sin que Vd. lo sienta. Y yo quiero que todos le tengan a Vd., y a la persona que confía en Vd., el respeto que les he tenido yo, que me guardé bien, ni de frente ni de soslayo, de inculcar en Vd. mis ideas propias sobre estas cosas delicadas del Congreso, y sobre los hombres que de dentro o de fuera intervienen en él, por más que ni V. ni yo podamostener duda de la pureza de mis intenciones, ni del fervor de mi cariño, y eldesinterés de mi vigilancia, por mi tierra, y por toda nuestra América.

Vd. es discretísimo; pero no me ha de tener a mal que lo ponga en guardia sobre estas asechanzas sutiles. Si entra en las funciones de Vd. ponerdelante al caballero a quien acompaña las opiniones sobre este asunto, póngale por igual las del Tribune y el Avisador, y las del Post, el Herald y el Times. Refrene, en cuanto a las personas, el entusiasmo natural a su gallardo corazón; y estudie los móviles torcidos que a veces se esconden bajo las más deslumbrantes prendas exteriores. No hable mal ni bien de quien oiga hablar bien o mal, hasta saber si hay causa para el elogio o la censura, o si lo que se ha querido es acreditar o desacreditar a una persona, por el medio indirecto e involuntario de Vd. No hay encaje más fino que el que labran los hombres decididos a intrigar, o necesitados de servir.

Es necesario ser hábil y honrado, contra los que son hábiles, y no honrados. Esto se lo digo a Vd., como me lo diría a mí mismo, -porque preveo que no se ha de dejar sin intentar el propósito de llegar por medio de Vd. al ánimo de la delegación, que es de tanto peso y juicio, y de pueblo tan viril, que de nadie busca ni necesita consejo, pero pudiera, sobre todo en cuanto a los hombres, formarse opinión errada y peligrosa de esta persona o aquella, por verlas- en buen predicamento con los que tienen merecida su confianza: Vd. hará, para empezar, un buen oficial de caballería, porque ve de lejos, lo que es igualmente necesario en los tratos con los enemigos, y con los
hombres. ¿Qué más tengo que decirle, sino que me perdone en gracia de que son por su bien, estas vejeces?

Ahora le hablaré de lo que nos toca más de cerca que nuestras mismas personas: de lo de nuestra tierra. Hay marea alta en todas estas cosas de anexión, y se ha llegado a enviar a La Discusión de la Habana, desde Washington, una correspondencia sobre una visita a Blaine, en favor de la anexión, en que la dan por prometida por Blaine, y al calce están mis iniciales: ¡y en Cuba creen los náufragos, que se asen de todo, que es mía la carta, a pesar de que es una especie de anti-vindicación, y que yo estoy en tratos con Blaine, y lo demás que en Cuba puede suponerse de que los revolucionarios de los E. Unidos anden en arreglos con el gobierno norteamericano!: hasta ofertas de agencia he recibido de personas de respeto, como primer resultado de esta superchería. En instantes en que el cansancio es freno de la Isla empieza a producir el espíritu y unión indispensables para intentar el único recurso, es coincidencia infortunada ésta del Congreso, de donde nada práctico puede salir, a no ser lo que convenga a los intereses norteamericanos, que no son, por de contado, los nuestros. Y lo que Vd. me dice, y ha hecho muy bien en decirme, agrava esta situación, con la única ventaja de que el tiempo perdido en estas esperanzas falsas, lo emplearemos, los que estamos en lo real, en organizarnos mejor.

Pero no es por nuestras simpatías por lo que hemos de juzgar este caso. Es, y hay que verlo como es. Creo, en redondo, peligroso para nuestra América, o por lo menos inútil, el Congreso Internacional. Y para Cuba, sólo una ventaja le veo, dadas las relaciones amistosas de casi todas las Repúblicas
con España, en lo oficial, y la reticencia y deseos ocultos o mal reprimidos de este país sobre nuestra tierra: -la de compeler a los Estados Unidos, si se dejan compeler, por una proposición moderada y hábil, a reconocer que “Cuba debe ser independiente”. Por mi propia inclinación, y por el recelo-a
mi juicio justificado-con que veo el Congreso, y todo cuanto tienda a acercar o identificar en lo político a este país y los nuestros, nunca hubiera pensado yo en sentar el precedente de poner a debate nuestra fortuna, en un cuerpo donde, por su influjo de pueblo mayor, y por el aire
del país, han de tener los Estados Unidos parte principal. Pero la predilección personal, que puede venir de las pasiones, debe ceder el paso, en lo que no sea cosa de honor, a la predilección general: y pronto entendí que era inevitable que el asunto de Cuba se presentase ante el Congreso, de un modo o de otro, y en lo que había que pensar era en presentarlo de modo más útil. Para mí no lo es ninguno que no le garantice a Cuba su absoluta independencia.

Para que la isla sea norteamericana no necesitamos hacer ningún esfuerzo, porque, si no aprovechamos el poco tiempo que nos queda para impedir que lo sea, por su propia descomposición vendrá a serlo. Eso espera este país, y a eso debemos oponernos nosotros. Lo que del Congreso se había de obtener era, pues, una recomendación que llevase aparejado el reconocimiento de nuestro
derecho a la independencia y de nuestra capacidad para ella, de parte del gobierno norteamericano, que, en toda probabilidad, ni esto querrá hacer, ni decir cosa que en lo menor ponga en duda para lo futuro, o comprometa por respetos expresos anteriores, su título al dominio de la Isla. De los
pueblos de Hispano América, ya lo sabemos todo: allí están nuestras cajas y nuestra libertad.
De quien necesitamos saber es de los Estados Unidos; que está a nuestra puerta como un enigma, por lo menos. Y un pueblo en la angustia del nuestro necesita despejar el enigma; -arrancar de quien pudiera desconocerlos, la promesa de respetar los derechos que supiésemos adquirir con nuestro empuje-, saber cuál es la posición de este vecino codicioso, que confesamente nos desea, antes de lanzarnos a una guerra que parece inevitable, y pudiera ser inútil, por la determinación callada del vecino de oponerse a ella otra vez, como medio de dejar la isla en estado de traerla
más tarda a sus manos, ya que sin un crimen político, a que sólo con la intriga se atrevería, no podría echarse sobre ella cuando viviera ya ordenada y libre. Eso tenía pensado, contando con que en el Congreso no nos han de faltar amigos que nos ayudasen a aclarar nuestro problema, por
simpatía o por piedad. Y como pensaba componer la exposición de manera que en ella cupiesen todas las opiniones, en José Ignacio pensé, como pensé en Ponce y en cuantos, con diferencia de métodos, quieren de veras a su país, para que acudiesen al Congreso con sus firmas, en una solicitud que el Congreso no podía dejar de recibir, y a la que los Estados Unidos, por la moderación y habilidad de la súplica, no habría hallado acaso manera decorosa de negar una respuesta definitiva: y así, con este poder, batallar con más autoridad y a campos claros.

Del Congreso, pues, me prometía yo sacar este resultado: la imposibilidad de que, en una nueva guerra de Cuba, volviesen a ser los Estados Unidos, por su propio interés, los aliados de España. Nada, en realidad, espero, porque, en cuestión abierta como ésta, que tiene la anexión de la Isla como uno de sus términos, no es probable que los Estados Unidos den voto que en algún modo
contraríe el término que más les favorece. Pero eso es lo posible, y el deber político de este instante, en la situación revuelta, desesperada, y casi de guerra, de la Isla. Y eso estaba yo decidido a hacer. Y aun no sé si será mi deber hacerlo, acompañado, o solo. En esto me llega su carta de Vd. De los móviles de José Ignacio Rodríguez no hay que hablar. Ama a su patria con tanto fervor como el que más, y la sirve según su entender, que en todo es singularmente claro, pero en estas cosas
de Cuba y el Norte va guiado de la fe, para mí imposible, en que la nación que por geografía, estrategia, hacienda y política necesita de nosotros, nos saque con sus manos de las del gobierno español, y luego nos dé, para conservarla, una libertad que no supimos adquirir, y que podemos usar en daño de quien nos la ha dado. Esta fe es generosa; pero como racional, no la puedo compartir. Lo que en todo el documento, tal como V. me lo pinta, se demuestra, no es tanto la razón de que Cuba sea independiente, sino la necesidad que la nación de más intereses y aspiraciones en América tiene de poseer la isla, el mal que le puede venir de que otro la posea.

Aparte de lo histórico, en cuanto al espantapájaros que mató de una vez Juárez, a la invasión de un poder europeo en América: ¿no está Europa en las Antillas? ¿Francia? ¿Inglaterra?: ¿pudieron, por tener la Isla, reconquistar la América los españoles, ni cuando Barradas, ni cuando Méndez Núñez? De esas alegaciones tomarán los Estados Unidos refuerzo para sus propósitos, confesos o tácitos. La indemnización ¿quién la había de garantizar, sino la única nación americana que puede hacerla efectiva? Y una vez en Cuba los Estados Unidos ¿quién los saca de ella? Ni ¿por qué ha de quedar Cuba en América, como según este precedente quedaría, a manera, -no del pueblo que es, propio y capaz-, sino como una nacionalidad artificial, creada por razones estratégicas? Base más segura quiero para mi pueblo. Ese plan, en sus resultados, sería un modo directo de anexión. Y su simple presentación lo es. Lo anima en Rodríguez, el deseo puro de obtener la libertad de su tierra por la paz. Pero no se obtendrá; o se obtendrá para beneficio ajeno.

El sacrificio oportuno es preferible a la aniquilación definitiva. Es posible la paz de Cuba independiente con los Estados Unidos, y la existencia de Cuba independiente, sin la pérdida, o una transformación que es como la pérdida, de nuestra nacionalidad. Sírvanos el Congreso, en lo poco que puede, pero sea para el bien de Cuba, y para poner en claro su problema, no para perturbarla, por lo pronto, con esperanzas que han de salir una vez más fallidas, o si no salen, no han de ser para su beneficio.

Y ahora, los hombres. Dos cosas pueden ser, y sólo la parte de Rodríguez me impide creer que sea una de ellas. O los capitalistas y políticos de la costa, con ayuda y simpatía de quienes siempre ayudan estas cosas en Washington, han ido penetrando sutilmente hasta hallar en Rodríguez un
auxiliar desinteresado y valioso, y este plan viene a ser la aparición de un propósito fijo de hombres del Norte, que es lo que me inclino a creer; o por comunidad de las ideas limpias de Rodríguez, la pasión constante del revolucionario González, y el interés confeso y probado de Moreno, se han
venido a producir un modo de pensar, que como todo lo que lleva esperanza a los infelices, y libertad cómoda a los débiles, tendrá muchos adeptos, aquí y en Cuba, pero en el que no quisiera yo ver persona como Rodríguez junto a un hombre del descrédito de Moreno, y de la poca autoridad de Luna. No sé hablar mal de los hombres. Pero Moreno no es buena compañía, aparte de lo ridículo de su persona, que sólo por la idea simpática que le llevaba, y por el respeto de su puesto de representante, pudo parecer bien, como Vd. me dice, al entusiasta González. De González, nada sé, sino lo que se puede saber de la expedición de López, que Vd., recordando o preguntando, lo
sabrá. Y por unas líneas suyas que leí en días pasados, sé que es de los que aman con pasión a este país, y no verían con menos que júbilo la anexión del nuestro. ¿Y si no es anexionista el plan de que me habla, qué hacen en él Moreno y Luna, anexionistas confesos? Eso es lo que pienso. Gonzalo, va al vuelo de la pluma, como quisiera yo ir, y escribir con mi sangre, para que se me viera la verdad. ¿Pero a qué he de ir, caso de que pudiera yo, que por mi tierra todo lo abandono, salir de este banco de la esclavitud? Si fuera útil, yo iría: pero ¿quién, por oírme, va a cejar en sus pasiones de años,
ni a creer que lo que habla en mí no es una pasión opuesta a la suya? Otros me llaman de Washington, y por respetos no voy. Mis ideas no las callo, aunque Vd. sólo hará uso de ellas donde puedan contribuir a la concordia. Sí estas cosas se transformasen, o llegasen a estado que requiriese acción, o pudiera mí presencia allí servir de veras ¿no daría este corto viaje por su
patria, el que se muere de ella?

No eche al cesto estos renglones, para volver a leerlos juntos. Me pidió dos, y vea. Eso le dirá cómo le estima su amigo,

Martí

Tomado de la pág. 373 del tomo II de las OBRAS ESCOGIDAS en tres tomos de José Martí, Ciencias Sociales, 2002

 

 

¡Amor, paz y felicidad para todos los seres vivos que habitamos el universo II!

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¡Amor, paz y felicidad para todos los seres vivos que habitamos el universo!

Sea éste un llamado urgente a tomar conciencia, a cerrar filas, a entender que esta es una larga lucha quijotesca por la supervivencia de la humanidad y la paz mundial, que el odio no se combate con odio, que la violencia engendra violencia y que la diversidad es la mayor fortaleza que tenemos como humanidad: hoy comienza un nuevo día, podemos comenzar de nuevo; por cada mensaje de odio, encono y de miedo que recibamos, vamos a enviar diez mensajes de Amor, de Paz y de Felicidad, inundemos el whatsaap y las redes sociales de Amor, Paz y Felicidad. Dios nos bendiga a todas y a todos!!

Jesús Torres Navarro.

“El razonamiento puede servir para demostrar con alguna apariencia de solidez las tesis más absurdas.”

André Maurois. Emile Hersog.

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¡Hola querida Amiga…, ayer recibí el mensaje que me mandaste por whatsaap y que tiene como título: QUE CARTA!!!.. ya lo había leído anteriormente también en whatsaap y la verdad, aunque no me gustó y hasta me molestó, no le daba mayor importancia, pero ayer decidí prestarle más atención, rápido vi el mensaje subliminal subyacente y la intención perversa de alterar los sentimientos y las emociones de quienes lo leyeran; infundir odio, encono hasta entre vecinos y familiares…no hay que perder de vista nunca que los métodos más efectivos de represión social son aquellos que pasan desapercibidos.

Con mucha pena pero animado por la confianza entre nosotros puedo decirte dos cosas; una, es razonable lo que se dice en el mensaje, en tanto que es producto de un razonamiento, y la otra, es que NO estoy de acuerdo con lo que dice, es absurdo y tendencioso, es un mensaje subliminal peligroso y te voy a explicar porque, desde mi punto de vista:

Evidentemente es uno de los muchos mensajes que filtran en las redes sociales, en whatsaap principalmente, los que controlan las diferentes corrientes de opinión que acaparan un gran porcentaje de las “opiniones” que flotan en el ambiente, su propósito es infundir miedo, odio, encono y confusión en los ciudadanos de a pie que utilizamos todos los días las redes sociales; en la sociedad civil pues.

Nos bombardean lanzándonos humaredas de nubes de confusión que no permiten que veamos y entendamos las diferencias entre lo que son los derechos humanos, los derechos cívicos, el derecho a votar y ser votado por ejemplo, y los derechos civiles o ciudadanos establecidos en el conjunto de leyes que rigen la convivencia en sociedad y que en los estados democráticos obligan a los gobiernos a garantizar la seguridad pública, el bienestar y el patrimonio de todos los ciudadanos y la convivencia armónica del pueblo, anteponiendo siempre los superiores intereses del desarrollo social, el ejercicio pleno y el respeto irrestricto de los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.

Los Derechos Humanos son universales, es decir son derechos de todos los seres humanos, no es posible excluir a ninguna persona por ninguna razón; todos somos iguales a los ojos de Dios, así como lo somos ante los derechos humanos consagrados en La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, firmada por los países miembros en Diciembre de 1947 y que entró en vigor en 1948, y ante la Constitución de cada País. Es un principio fundamental de la democracia: los mismos derechos para todas las personas. Son derechos personales a los que no se puede renunciar, derechos que no se pueden trasferir…y nadie, ni los estados mismos, puede quitarle a ninguna persona.

“LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2.

Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”.

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Se trata de mensajes que nadie firma, minuciosamente elaborados por expertos mercadólogos del odio y el encono, programados para impactar en los sentimientos y emociones de la gente; ciudadanos comunes y corrientes como tú y como yo, bueno yo más corriente que común, que generalmente no leemos completos los mensajes que comparten en whatsaap pero que los compartimos con leer tan solo el título y la primera frase. En este caso:

“QUE CARTA”! ¡ ¡……………

LOS DERECHOS HUMANOS SON PARA LOS HUMANOS DERECHOS.

Contundente razonamiento que postula una tesis aparentemente sólida, pero totalmente absurda, tendenciosa y fascista.

¡Ahora resulta que son sólo para los humanos derechos, los derechos humanos…¿y los jorobados, los chuecos, los encorvados de la tercera edad, los diferentes y…? no para ellos NO SON los derechos humanos! Que se mueran los feos, como quien dice.

Nos quieren dividir, todos hasta los políticos que dicen que nos van a salvar, que son la esperanza…divididos, como ya estamos la sociedad civil en México y en prácticamente en todo el mundo, confundidos, con miedo y enojados, ya sin pensar ayudamos, sin querer queriendo, a quienes nos están jodiendo desde hace muchos años difundiendo los mensajes de odio que nos mandan.

Tendenciosamente nos presentan una historia tipo novela trágica que puede que sea de la vida real, pero con personajes sin nombre, ni especificar lugar ni fecha, que detalladamente describe la madre de un joven asesinado en una carta que le escribe a la madre del joven pandillero que asesinó a su hijo y que se encuentra preso por ello, diciéndole que la vio en televisión parece que encabezando una manifestación exigiendo junto con otras madres de pandilleros, que trasladaran a sus hijos a cárceles más cercanas a donde ellas vivían; reclamando el respeto de los derechos de sus hijos encarcelados como dice la autora de la “carta” diciéndole a fin de cuentas (o cuentos) a la madre del joven asesino preso que no tiene derecho a reclamar derechos para su hijo, ni para ella como madre, que los derechos humanos SON para los humanos derechos.

Por favor queridas y queridos amigas y amigos, amables lectores YA BASTA no sigamos haciéndoles el juego, el trabajo sucio a los fascistas, ese monstro de mil cabezas que se está posicionando cada vez más en nuestro atribulado mundo, pensemos detenidamente sobre el efecto que causan las publicaciones tendenciosas, que aunque razonables y aparentemente sólidas, promueven el odio y la división entre nosotros y nos mortifican tanto a muchos que hasta nos deprimen y enferman.

Vamos a dejar de repudiar la vida que tenemos y aceptar que para cambiar las cosas primero tenemos que cambiar nosotros, que vivimos en un mundo con una gran diversidad, respetemos a los demás, aceptemos que muchos son diferentes que nosotros, procuremos ser cada día mejores, amémonos mucho a nosotros mismos; nos enseñaron a competir con todos, que para lograr el éxito teníamos que pisotear a muchos. Revelémonos en contra de esos falsos “paradigmas” y entendamos, de una vez por todas, que nuestra mayor fortaleza es nuestra diversidad, que si queremos sobrevivir en este convulsivo mundo en el que vivimos tenemos que unirnos a pesar de nuestras diferencias, en una hermandad mutualista y solidaria con los más vulnerables, rechazar la violencia, el odio y el encono y demostrarle a todos y a nosotros mismos que solo con AMOR lograremos la verdadera paz mundial. Vamos juntos a construir un mundo mejor para nosotros, para nuestros hijos, nuestros nietos y nuestra descendencia futura. Él Amor todo lo puede.

Rescatemos los espacios públicos para la poesía, el dialogo y la convivencia armónica en nuestras comunidades reales y virtuales, pensemos muy bien lo que decimos y publicamos y hagámonos dueños de nuestras propias opiniones para dignificar las voces individuales y efectivamente contener el avance de los fascistas señores del odio en todo el planeta.

Un ejemplo muy elocuente de la aseveración anterior es el caso del panzón ex gobernador de Veracruz actualmente, entiendo que, juzgado por lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y uso indebido de recursos públicos, en torno al cual se ha montado una cobertura mediática tipo circo romano cibernético que con cínico sarcasmo se ha encargado sutilmente de dividir en dos grupos las distintas “opiniones ciudadanas”; unos, los que dicen que lo van a dejar libre y los otros, que dicen que lo van a condenar y le van a “bajar” el dinero que se robó. Hay diferentes matices en ambos grupos pero también hay consenso: todos aplauden el hecho de que esté siendo juzgado ¡nunca se había llegado a tanto en la lucha contra la corrupción! Dice el coro de…

Verdaderamente lamentable, absurdo, aberrante y cínico lo que estamos viendo, somos testigos de la efectividad y la eficacia del método mediático utilizado, en este caso, para reprimir la conciencia colectiva a tan mínima expresión que los ciudadanos en general ni caso le hacen a las voces discordantes muy pocas por cierto. Todos están felices o enojados según el caso, pero muy pendientes de lo que pasa en el juicio. Me dueles México. No he leído o escuchado que se manifiesten y exijan que se le juzgue por los asesinatos, los secuestros, las extorciones, los desaparecidos, las torturas, los panteones clandestinos y los demás atroces crímenes cometidos por él u ordenados por él.´

Sea éste un llamado urgente a tomar conciencia, a cerrar filas, a entender que esta es una larga lucha quijotesca por la supervivencia de la humanidad y la paz mundial, que el odio no se combate con odio, que la violencia engendra violencia y que la diversidad es la mayor fortaleza que tenemos como humanidad: hoy comienza un nuevo día, podemos comenzar de nuevo; por cada mensaje de odio, encono y de miedo que recibamos, vamos a enviar diez mensajes de Amor, de Paz y de Felicidad, inundemos el whatsaap y las redes sociales de Amor, Paz y Felicidad. Dios nos bendiga a todas y a todos!!

Jesús Torres Navarro.

¡Amor, paz y felicidad para todos los seres vivos que habitamos el universo!

 “El razonamiento puede servir para demostrar con alguna apariencia de solidez las tesis más absurdas.”

André Maurois

Emile Hersog

¡Amor, paz y felicidad para todos los seres vivos que habitamos el universo!

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¡Hola querida Amiga…, ayer recibí el mensaje que me mandaste por whatsaap y que tiene como título: QUE CARTA!!!.. ya lo había leído anteriormente también en whatsaap y la verdad, aunque no me gustó y hasta me molestó, no le daba mayor importancia, pero ayer decidí prestarle más atención, rápido vi el mensaje subliminal subyacente y la intención perversa de alterar los sentimientos y las emociones de quienes lo leyeran; infundir odio, encono hasta entre vecinos y familiares…no hay que perder de vista nunca que los métodos más efectivos de represión social son aquellos que pasan desapercibidos.

Un paréntesis necesario para la reflexión.

(Un ejemplo muy elocuente de la aseveración anterior es el caso del panzón ex gobernador de Veracruz actualmente, entiendo que, juzgado por lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y uso indebido de recursos públicos, en torno al cual se ha montado una cobertura mediática tipo circo romano cibernético que con cínico sarcasmo se ha encargado sutilmente de dividir en dos grupos las distintas “opiniones ciudadanas”; unos, los que dicen que lo van a dejar libre y los otros, que dicen que lo van a condenar y le van a “bajar” el dinero que se robó. Hay diferentes matices en ambos grupos pero también hay consenso: todos aplauden el hecho de que esté siendo juzgado ¡nunca se había llegado a tanto en la lucha contra la corrupción! Dice el coro de…

Verdaderamente lamentable, absurdo, aberrante y cínico lo que estamos viendo, somos testigos de la efectividad y la eficacia del método mediático utilizado, en este caso, para reprimir la conciencia colectiva a tan mínima expresión que los ciudadanos en general ni caso le hacen a las voces discordantes muy pocas por cierto. Todos están felices o enojados según el caso, pero muy pendientes de lo que pasa en el juicio. Me dueles México. No he leído o escuchado que se manifiesten y exijan que se le juzgue por los asesinatos, los secuestros, las extorciones, los desaparecidos, las torturas, los panteones clandestinos y los demás atroces crímenes cometidos por él u ordenados por él).

Sigue la contestación al mensaje de mi amiga.

Con mucha pena pero animado por la confianza entre nosotros puedo decirte dos cosas; una, es razonable lo que se dice en el mensaje, en tanto que es producto de un razonamiento, y la otra, es que NO estoy de acuerdo con lo que dice, es absurdo y tendencioso, es un mensaje subliminal peligroso y te voy a explicar porque, desde mi punto de vista:

Evidentemente es uno de los muchos mensajes que filtran en las redes sociales, en whatsaap principalmente, los que controlan las diferentes corrientes de opinión que acaparan un gran porcentaje de las “opiniones” que flotan en el ambiente, su propósito es infundir miedo, odio, encono y confusión en los ciudadanos de a pie que utilizamos todos los días las redes sociales; en la sociedad civil pues.

Nos bombardean lanzándonos humaredas de nubes de confusión que no permiten que veamos y entendamos las diferencias entre lo que son los derechos humanos, los derechos cívicos, el derecho a votar y ser votado por ejemplo, y los derechos civiles o ciudadanos establecidos en el conjunto de leyes que rigen la convivencia en sociedad y que en los estados democráticos obligan a los gobiernos a garantizar la seguridad pública, el bienestar y el patrimonio de todos los ciudadanos y la convivencia armónica del pueblo, anteponiendo siempre los superiores intereses del desarrollo social, el ejercicio pleno y el respeto irrestricto de los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.

Los Derechos Humanos son universales, es decir son derechos de todos los seres humanos, no es posible excluir a ninguna persona por ninguna razón; todos somos iguales a los ojos de Dios, así como lo somos ante los derechos humanos consagrados en La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, firmada por los países miembros en Diciembre de 1947 y que entró en vigor en 1948, y ante la Constitución de cada País. Es un principio fundamental de la democracia: los mismos derechos para todas las personas. Son derechos personales a los que no se puede renunciar, derechos que no se pueden trasferir…y nadie, ni los estados mismos, puede quitarle a ninguna persona.

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“LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2.

Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía”.

Se trata de mensajes que nadie firma, minuciosamente elaborados por expertos mercadólogos del odio y el encono, programados para impactar en los sentimientos y emociones de la gente; ciudadanos comunes y corrientes como tú y como yo, bueno yo más corriente que común, que generalmente no leemos completos los mensajes que comparten en whatsaap pero que los compartimos con leer tan solo el título y la primera frase. En este caso:

“QUE

CARTA”! ¡ ¡……………

LOS DERECHOS HUMANOS SON PARA LOS HUMANOS DERECHOS.

Contundente razonamiento que postula una tesis aparentemente sólida, pero totalmente absurda, tendenciosa y fascista.

¡Ahora resulta que son sólo para los humanos derechos, los derechos humanos…¿y los jorobados, los chuecos, los encorvados de la tercera edad, los diferentes y…? no para ellos NO SON los derechos humanos! Que se mueran los feos, como quien dice.

Nos quieren dividir, todos hasta los políticos que dicen que nos van a salvar, que son la esperanza…divididos, como ya estamos la sociedad civil en México y en prácticamente en todo el mundo, confundidos, con miedo y enojados, ya sin pensar ayudamos, sin querer queriendo, a quienes nos están jodiendo desde hace muchos años difundiendo los mensajes de odio que nos mandan.

Tendenciosamente nos presentan una historia tipo novela trágica que puede que sea de la vida real, pero con personajes sin nombre, ni especificar lugar ni fecha, que detalladamente describe la madre de un joven asesinado en una carta que le escribe a la madre del joven pandillero que asesinó a su hijo y que se encuentra preso por ello, diciéndole que la vio en televisión parece que encabezando una manifestación exigiendo junto con otras madres de pandilleros, que trasladaran a sus hijos a cárceles más cercanas a donde ellas vivían; reclamando el respeto de los derechos de sus hijos encarcelados como dice la autora de la “carta” diciéndole a fin de cuentas (o cuentos) a la madre del joven asesino preso que no tiene derecho a reclamar derechos para su hijo, ni para ella como madre, que los derechos humanos SON para los humanos derechos.

Por favor queridas y queridos amigas y amigos, amables lectores YA BASTA no sigamos haciéndoles el juego, el trabajo sucio a los fascistas, ese monstro de mil cabezas que se está posicionando cada vez más en nuestro atribulado mundo, pensemos detenidamente sobre el efecto que causan las publicaciones tendenciosas, que aunque razonables y aparentemente sólidas, promueven el odio y la división entre nosotros y nos mortifican tanto a muchos que hasta nos deprimen y enferman.

Vamos a dejar de repudiar la vida que tenemos y aceptar que para cambiar las cosas primero tenemos que cambiar nosotros, que vivimos en un mundo con una gran diversidad, respetemos a los demás, aceptemos que muchos son diferentes que nosotros, procuremos ser cada día mejores, amémonos mucho a nosotros mismos; nos enseñaron a competir con todos, que para lograr el éxito teníamos que pisotear a muchos. Revelémonos en contra de esos falsos “paradigmas” y entendamos, de una vez por todas, que nuestra mayor fortaleza es nuestra diversidad, que si queremos sobrevivir en este convulsivo mundo en el que vivimos tenemos que unirnos a pesar de nuestras diferencias, en una hermandad mutualista y solidaria con los más vulnerables, rechazar la violencia, el odio y el encono y demostrarle a todos y a nosotros mismos que solo con AMOR lograremos la verdadera paz mundial. Vamos juntos a construir un mundo mejor para nosotros, para nuestros hijos, nuestros nietos y nuestra descendencia futura. Él Amor todo lo puede.

Rescatemos los espacios públicos para la poesía, el dialogo y la convivencia armónica en nuestras comunidades reales y virtuales, pensemos muy bien lo que decimos y publicamos y hagámonos dueños de nuestras propias opiniones para dignificar las voces individuales y efectivamente contener el avance de los fascistas señores del odio en todo el planeta.

¡Amor, paz y felicidad para todos los seres vivos que habitamos el universo!

Atentamente,

Jesús Torres Navarro.